Las al­te­r­na­ti­vas a AWS son pla­ta­fo­r­mas en la nube que ofrecen servicios similares a Amazon Web Services, como potencia de cálculo, al­ma­ce­na­mie­n­to o bases de datos, y que a menudo destacan por modelos de precios di­fe­re­n­tes, enfoque regional o uso de código abierto. Estos pro­vee­do­res permiten a las empresas elegir de forma flexible los servicios en la nube que mejor se adapten a sus ne­ce­si­da­des técnicas o legales.

Cómo elegir el proveedor cloud adecuado

Las empresas pueden apro­ve­char­se de las numerosas ventajas de la co­mpu­tación en la nube. No obstante, pasar a una in­frae­s­tru­c­tu­ra en la nube requiere una gran ada­p­ta­ción. Utilizar la nube conlleva en muchos sentidos una pérdida de control. Mientras que antes hacía falta hardware propio, ahora se alquila, con las co­n­di­cio­nes del proveedor, por lo que hay que co­n­si­de­rar bien a qué socio im­pli­ca­mos.

Al elegir un proveedor de servicios en la nube o proveedor cloud entran en juego numerosos factores de decisión:

  • Es­tru­c­tu­ra de costes (por ejemplo, pay-as-you-go, modelos de su­s­cri­p­ción, costes ocultos)
  • Re­n­di­mie­n­to y es­ca­la­bi­li­dad (por ejemplo, potencia de cálculo, escalado au­to­má­ti­co)
  • Di­s­po­ni­bi­li­dad y fia­bi­li­dad (por ejemplo, tiempo de actividad, re­du­n­da­n­cia)
  • Pro­te­c­ción de datos y cu­m­pli­mie­n­to normativo (por ejemplo, el RGPD o las normas ISO)
  • Ubicación de los centros de datos (por ejemplo, re­si­de­n­cia de datos, latencia)
  • Es­tá­n­da­res de seguridad (por ejemplo, cifrado, co­r­ta­fue­gos, control de accesos)
  • Oferta de servicios (por ejemplo, bases de datos, servicios de IA, servicios de co­n­te­ne­do­res)
  • Soporte técnico y atención al cliente
  • In­te­gra­cio­nes y co­m­pa­ti­bi­li­dad (por ejemplo, API, capacidad multi-cloud)
  • Eco­si­s­te­ma y comunidad (por ejemplo, do­cu­me­n­ta­ción, foros, redes de partners)
  • Tra­n­s­pa­re­n­cia y de­pe­n­de­n­cia del proveedor (vendor lock-in)

Al evaluar estos factores, los llamados atributos de calidad del servicio (Quality of Service, QoS) de­sem­pe­ñan un papel fu­n­da­me­n­tal, ya que definen las ca­ra­c­te­rí­s­ti­cas de re­n­di­mie­n­to medibles de una oferta cloud y facilitan la co­m­pa­ra­ción entre pro­vee­do­res.

Atributos de calidad de servicio (QoS) para las al­te­r­na­ti­vas a AWS

Los atributos de calidad de servicio (QoS) son ca­ra­c­te­rí­s­ti­cas con las que se mide la calidad de un servicio. En conjunto, pueden ampliarse para medir la calidad del servicio del proveedor.

Atributo QoS Ex­pli­ca­ción
Fu­n­cio­na­li­dad Di­s­po­ni­bi­li­dad, re­n­di­mie­n­to, es­ca­la­bi­li­dad y seguridad
Fle­xi­bi­li­dad Po­si­bi­li­dad de modificar o ampliar los servicios uti­li­za­dos
In­te­gra­ción In­te­r­fa­ces y pro­to­co­los di­s­po­ni­bles para la conexión con la es­tru­c­tu­ra de la empresa
Control He­rra­mie­n­tas y métodos para la gestión y co­n­fi­gu­ra­ción de los servicios
Cu­m­pli­mie­n­to normativo Ade­cua­ción a las exi­ge­n­cias legales y re­gu­la­to­rias, en función de la sede del proveedor y la ubicación de los se­r­vi­do­res
Contratos Co­n­di­cio­nes claras y co­m­pre­n­si­bles con una es­tru­c­tu­ra de precios tra­n­s­pa­re­n­te y basada en el consumo
Ubicación geo­grá­fi­ca de los se­r­vi­do­res Afecta a la normativa de pro­te­c­ción de datos aplicable y a la latencia en el acceso de los usuarios
Tra­n­s­pa­re­n­cia Relativa a la seguridad, la pro­te­c­ción de datos, la ar­qui­te­c­tu­ra cloud y otros aspectos clave
Ce­r­ti­fi­ca­ción Emitida por or­ga­ni­s­mos re­co­no­ci­dos, aporta seguridad jurídica
Su­pe­r­vi­sión Mo­ni­to­ri­za­ción continua de la calidad de los servicios co­n­tra­ta­dos
Modelo de de­s­plie­gue Elección entre nube pública, privada o híbrida; uso de API, or­que­s­ta­ción o in­frae­s­tru­c­tu­ra como código
Entorno de pruebas Periodo de prueba gratuito que permite testear la fu­n­cio­na­li­dad, la in­te­gra­ción y el control

Elección de un proveedor cloud como al­te­r­na­ti­va a AWS

La gran oferta de pro­vee­do­res de servicios en la nube ha in­te­n­si­fi­ca­do la co­m­pe­te­n­cia. Esto se traduce en una bajada de precios, pero también en una mayor falta de tra­n­s­pa­re­n­cia e in­ce­r­ti­du­m­bre. Los clientes dependen en gran medida de la in­fo­r­ma­ción que facilita cada proveedor. Además, la variedad de servicios y modelos de precios complica todavía más la elección.

El proceso general para se­le­c­cio­nar un proveedor cloud se puede dividir en tres fases:

  1. Decidir utilizar servicios en la nube, de­fi­nie­n­do primero los re­qui­si­tos em­pre­sa­ria­les y es­ta­ble­cie­n­do las co­n­di­cio­nes marco.
  2. Realizar una pre­se­le­c­ción de pro­vee­do­res de servicios en la nube, que cumplan en todos los casos los re­qui­si­tos fu­n­cio­na­les.
  3. Elegir uno o varios pro­vee­do­res, teniendo en cuenta es­tra­te­gias de multi-cloud o de cloud híbrida.

Servicios en la nube como al­te­r­na­ti­va a AWS

Los ya me­n­cio­na­dos atributos QoS suponen una base sólida para encontrar de­ci­sio­nes re­pro­du­ci­bles. Ce­n­tré­mo­nos ahora en las ca­ra­c­te­rí­s­ti­cas concretas tanto de las al­te­r­na­ti­vas que compiten con AWS como en las mo­da­li­da­des de co­la­bo­ra­ción.

Definir el marco de relación em­pre­sa­rial

A co­n­ti­nua­ción, toca definir qué ne­ce­si­ta­mos de un servicio en la nube. Primero, hay que es­ta­ble­cer los objetivos y de­te­r­mi­nar el estado actual de las cosas. Es im­po­r­ta­n­te tener en mente el dark data: pro­ba­ble­me­n­te tra­ba­je­mos solo con un su­b­co­n­ju­n­to de in­fo­r­ma­ción di­s­po­ni­ble. Después, hemos de crear una hoja de ruta que detalle cómo llegar desde el estado actual a la co­n­se­cu­ción de los objetivos, para lo que hay que estar atento al de­sa­rro­llo te­c­no­ló­gi­co.

Antes de ocuparse de las ca­pa­ci­da­des te­c­no­ló­gi­cas, hemos de ase­gu­rar­nos de confiar en el posible socio. Algunos puntos im­po­r­ta­n­tes son la es­ta­bi­li­dad fi­na­n­cie­ra, la sede de la empresa y la tra­n­s­pa­re­n­cia del proveedor. La filosofía em­pre­sa­rial también es un factor decisivo.

No­r­ma­l­me­n­te, el cliente ya cuenta con in­frae­s­tru­c­tu­ra in­fo­r­má­ti­ca en sistemas propios o en la nube. Es im­po­r­ta­n­te ase­gu­rar­se de que los sistemas exi­s­te­n­tes puedan migrar o uti­li­zar­se en red con los del nuevo proveedor. Para una fle­xi­bi­li­dad máxima, el proveedor en la nube deberá ofrecer enfoques mu­l­ti­cloud o de nube híbrida. Idea­l­me­n­te se podrán utilizar he­rra­mie­n­tas de or­que­s­ta­ción e in­frae­s­tru­c­tu­ra como código (IaC).

Ase­gu­rar­se de que el proveedor cumpla las normas vigentes

Al utilizar un servicio en la nube, de­pe­n­de­mos de las promesas del proveedor. Está bien confiar, pero es mejor controlar, por lo que es de gran im­po­r­ta­n­cia que el proveedor cuente con ce­r­ti­fi­ca­cio­nes de es­tá­n­da­res es­ta­ble­ci­dos. Por lo general, los pro­vee­do­res de servicios en la nube cuentan con las ce­r­ti­fi­ca­cio­nes ISO 9001 (Sistema de gestión de la calidad) e ISO 27001 (gestión de seguridad de la in­fo­r­ma­ción).

La pro­te­c­ción de datos y la seguridad son algunos de los criterios ese­n­cia­les para elegir un proveedor de nube. Como mínimo deben cifrar la totalidad de los datos en tránsito, y si es posible, también deberían cifrar los datos en reposo. Las copias de seguridad au­to­ma­ti­za­das sientan las bases para la seguridad de las au­di­to­rías. La normativa aplicable depende, entre otros factores, de la ubicación geo­grá­fi­ca de los centros de datos.

Re­n­di­mie­n­to técnico

Entre los criterios técnicos más im­po­r­ta­n­tes a la hora de elegir un proveedor cloud se en­cue­n­tran el re­n­di­mie­n­to y la es­ca­la­bi­li­dad. Para ello resultan de­te­r­mi­na­n­tes factores como el número de núcleos de CPU di­s­po­ni­bles, la memoria RAM y el al­ma­ce­na­mie­n­to masivo, no­r­ma­l­me­n­te fa­c­tu­ra­dos por unidad de tiempo. Por lo general, el cliente puede elegir entre distintos tipos de te­c­no­lo­gías uti­li­za­das, por ejemplo, pro­ce­sa­do­res AMD o Intel, al­ma­ce­na­mie­n­to HDD o SDD, etc.

Para realizar una eva­lua­ción si­g­ni­fi­ca­ti­va, ne­ce­si­ta­mos datos sobre la fia­bi­li­dad y di­s­po­ni­bi­li­dad del servicio. Para indicar la alta di­s­po­ni­bi­li­dad de un servicio, muchas veces se ofrece esta cifra en po­r­ce­n­ta­je. Tí­pi­ca­me­n­te nos en­co­n­tra­mos una di­s­po­ni­bi­li­dad de 99,999 %, también conocida como los “cinco nueves”. Si un servicio cuenta con una di­s­po­ni­bi­li­dad del 99,999 %, ca­l­cu­la­mos un tiempo de inac­ti­vi­dad de menos de un segundo por día.

Co­la­bo­ra­ción continua

Para regular la coope­ra­ción continua entre el proveedor de la nube y el cliente, suele rea­li­zar­se un “Acuerdo de Nivel de Servicio” (SLA, por sus siglas en inglés), es decir, un contrato marco. El SLA define la di­s­po­ni­bi­li­dad esperada de los servicios uti­li­za­dos, así como otros pa­rá­me­tros como los tiempos de respuesta del proveedor. Los niveles de servicio más altos conllevan costes más elevados por parte del cliente.

Los servicios en la nube pueden tener precios muy variables. No­r­ma­l­me­n­te, los recursos uti­li­za­dos se cobran en función del consumo. No obstante, también hay ofertas que incluyen costes fijos o que combinan ambos tipos de costes.

Cuando uti­li­za­mos servicios en la nube, de­pe­n­de­mos del proveedor. Por eso, el soporte es de máxima im­po­r­ta­n­cia.

Co­m­pa­ra­ti­va de AWS y sus al­te­r­na­ti­vas

Los Amazon Web Services (AWS) son líderes en el mercado de la co­mpu­tación en la nube, algo que nos obliga a pre­gu­n­tar­nos por qué una empresa debería de­ca­n­tar­se por una al­te­r­na­ti­va en vez de por AWS. No obstante, los re­qui­si­tos concretos de una empresa con respecto a la in­frae­s­tru­c­tu­ra en la nube y los socios co­me­r­cia­les son de­te­r­mi­na­n­tes en esta decisión.

¿Cuáles son las de­s­ve­n­ta­jas de AWS?

Existen algunos in­co­n­ve­nie­n­tes que juegan en contra de AWS:

  • Es­tru­c­tu­ra de precios compleja: los precios dependen de muchos factores (región, sistema operativo, tipo de instancia, servicios adi­cio­na­les) y suelen cambiar con fre­cue­n­cia; además, también pueden aplicarse costes de soporte.
  • Número abrumador de servicios: con más de 200 servicios de AWS y una oferta en constante cre­ci­mie­n­to, resulta difícil mantener una visión de conjunto y comparar con otros pro­vee­do­res.
  • Riesgos legales: como Amazon es una empresa es­ta­dou­ni­de­n­se, está sujeta a la le­gi­s­la­ción de EE. UU. (como la llamada Ley Cloud), lo que conlleva riesgos como espionaje económico, vio­la­cio­nes de la pro­te­c­ción de datos o ca­n­ce­la­cio­nes co­n­tra­c­tua­les ar­bi­tra­rias.
  • Cue­s­tio­nes éticas y morales: el servicio ha sido criticado en varias ocasiones por prácticas em­pre­sa­ria­les cue­s­tio­na­bles (do­mi­na­n­cia en el mercado, presión sobre empresas asociadas) y por las malas co­n­di­cio­nes laborales.

¿Cuáles son las ventajas de al­te­r­na­ti­vas más pequeñas que AWS?

Utilizar los servicios en la nube de pro­vee­do­res más pequeños tiene sus ventajas. Por una parte, estos suelen dar más im­po­r­ta­n­cia a un manejo más sencillo de los servicios e in­te­r­fa­ces. Por otra, suelen tener una es­tru­c­tu­ra de precios más clara, lo que resulta más atractivo para empresas pequeñas y eme­r­ge­n­tes. Además, si el proveedor es europeo, los datos se al­ma­ce­na­rán en Europa re­s­pe­c­ta­n­do el RGPD, de manera que se conserva la soberanía de los datos. Por lo tanto, no existe el riesgo de que los datos tengan que ser di­vu­l­ga­dos debido a leyes ex­tra­n­je­ras como la Ley Cloud es­ta­dou­ni­de­n­se.

Además, los clientes se be­ne­fi­cian de una es­tru­c­tu­ra de precios tra­n­s­pa­re­n­te y de la seguridad jurídica que conlleva trabajar con un proveedor sujeto a la le­gi­s­la­ción de la UE. Para muchas empresas, es­pe­cia­l­me­n­te aquellas del sector público o de sectores regulados, esto es un criterio clave.

A los pequeños pro­vee­do­res les es pa­r­ti­cu­la­r­me­n­te in­te­re­sa­n­te es­fo­r­zar­se por mantener una relación estrecha con el cliente. No son sólo pro­vee­do­res de servicios, sino socios de co­la­bo­ra­ción que trabajan juntos para lograr objetivos comunes. En lugar de limitarse a pro­po­r­cio­nar in­frae­s­tru­c­tu­ra, los pequeños pro­vee­do­res ofrecen so­lu­cio­nes de gestión es­pe­cia­les, algo que les posiciona en un lugar pre­via­me­n­te reservado para las llamadas system houses y pro­vee­do­res de servicios ge­s­tio­na­dos.

¿Por qué IONOS es una buena al­te­r­na­ti­va a AWS?

La cloud de IONOS es una solución europea para la industria. IONOS es miembro fundador del proyecto fra­n­co­ale­mán Gaia‑X. El proyecto pretende apoyar a las pequeñas y medianas empresas (PYMES) en la di­gi­ta­li­za­ción, ya que no suele ser muy eficiente para ellas construir sus propios centros de cálculo. Con Gaia-X, se apro­ve­chan las sinergias y se crea una in­te­ro­pe­ra­bi­li­dad para pro­vee­do­res europeos. Al utilizar in­te­r­fa­ces abiertas, so­lu­cio­nes de código abierto y es­tá­n­da­res in­te­r­na­cio­na­les, las PYMES se protegen del vendor lock‑in.

La cloud de IONOS reúne todos los co­m­po­ne­n­tes que necesita una empresa para ejecutar apli­ca­cio­nes am­bi­cio­sas basadas en la nube. Echemos un vistazo a los elementos más im­po­r­ta­n­tes de la cloud de IONOS en el siguiente cuadro:

Co­m­po­ne­n­tes de la cloud de IONOS De­fi­ni­ción
Motor de cálculo Solución IaaS para usos pro­fe­sio­na­les de co­mpu­tación en la nube
Al­ma­ce­na­mie­n­to de Objetos S3 API co­m­pa­ti­ble con AWS S3
Ku­be­r­ne­tes ge­s­tio­na­do Or­que­s­ta­ción de apli­ca­cio­nes en co­n­te­ne­do­res en entornos de pro­du­c­ción di­s­tri­bui­dos
Backup as a Service Las copias de seguridad se almacenan en centros de cálculo alemanes con ce­r­ti­fi­ca­ción ISO 27001
Nube privada Hardware dedicado en centros de cálculo de alto re­n­di­mie­n­to y con ce­r­ti­fi­ca­ción ISO
Private Cloud powered by VMware
Pago por uso y el más alto nivel de seguridad de los datos.

Bajo la división Arsys Cloud Solutions, diseñamos So­lu­cio­nes a tu medida.

Junto con un alo­ja­mie­n­to de los datos que respeta el RGPD, la nube de IONOS destaca por su so­s­te­ni­bi­li­dad y tra­n­s­pa­re­n­cia. El extenso soporte, que también incluye so­lu­cio­nes de gestión y la Cloud Disaster Recovery, destacan es­pe­cia­l­me­n­te.

Crear una in­frae­s­tru­c­tu­ra en la nube suele requerir de una gran habilidad y ex­pe­rie­n­cia. En este caso, al utilizar la cloud de IONOS amo­r­ti­za­mos su precio por completo varias veces. Con el Data Center Designer (DCD), di­s­po­ne­mos de una interfaz gráfica de usuario basada en la web, lo que permite reunir fá­ci­l­me­n­te los co­m­po­ne­n­tes de una in­frae­s­tru­c­tu­ra en la nube. El DCD utiliza la API de la cloud de IONOS entre ba­s­ti­do­res. La API también se puede abordar di­re­c­ta­me­n­te con la he­rra­mie­n­ta de la línea de comandos IonosCTL y los SDK para GoLang, Python, Java, Ruby y Node.JS. Asimismo, IONOS es co­m­pa­ti­ble con las he­rra­mie­n­tas de or­que­s­ta­ción Terraform, Ansible, Docker Machine y Chef (mediante Knife Plugin), lo que permite utilizar los enfoques más modernos de la in­frae­s­tru­c­tu­ra como código y la mu­l­ti­cloud.

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