Un centro de datos o data center es una in­s­ta­la­ción donde se co­n­ce­n­tran grandes volúmenes de in­frae­s­tru­c­tu­ra de TI, como se­r­vi­do­res, sistemas de al­ma­ce­na­mie­n­to y redes. Su función principal es procesar, almacenar y proteger datos de empresas, servicios en la nube y apli­ca­cio­nes en Internet. En otras palabras, garantiza que la in­fo­r­ma­ción esté di­s­po­ni­ble de forma segura y continua, actuando como el corazón te­c­no­ló­gi­co de las or­ga­ni­za­cio­nes modernas.

Se­r­vi­do­res dedicados
Re­n­di­mie­n­to e in­no­va­ción
  • Pro­ce­sa­do­res de última ge­ne­ra­ción
  • Hardware dedicado de alto re­n­di­mie­n­to
  • Centros de datos con ce­r­ti­fi­ca­ción ISO

De­fi­ni­ción de un centro de datos

En pocas palabras, un centro de pro­ce­sa­mie­n­to de datos es una in­s­ta­la­ción física, ge­ne­ra­l­me­n­te un edificio in­de­pe­n­die­n­te, donde se almacenan y gestionan apli­ca­cio­nes y datos críticos a gran escala. Está formado por una red de recursos in­fo­r­má­ti­cos y de al­ma­ce­na­mie­n­to (como routers, se­r­vi­do­res y sistemas de backup) que permiten ofrecer datos y apli­ca­cio­nes de manera continua. Así, las empresas y los pro­vee­do­res de servicios en Internet pueden ad­mi­ni­s­trar su in­frae­s­tru­c­tu­ra y el pro­ce­sa­mie­n­to de in­fo­r­ma­ción de forma eficiente y segura.

Con el tiempo, la in­frae­s­tru­c­tu­ra de los data centers ha evo­lu­cio­na­do no­ta­ble­me­n­te. La potencia de los se­r­vi­do­res físicos in situ se ha combinado con las po­si­bi­li­da­des que ofrecen las redes virtuales: muchos datos se alojan ahora en múltiples centros de datos co­ne­c­ta­dos entre sí y en nubes privadas o públicas. Por ello, un centro de datos moderno debe ser capaz de co­mu­ni­car­se con di­fe­re­n­tes ubi­ca­cio­nes.

Otra tendencia im­po­r­ta­n­te es el edge computing, en el que los datos se procesan di­re­c­ta­me­n­te en el lugar donde se generan. Esto reduce la latencia y alivia la carga de la red, mientras que los centros de datos más pequeños y locales co­m­ple­me­n­tan a los grandes centros de datos en la nube.

¿Por qué es im­po­r­ta­n­te un centro de datos para las empresas?

La mayoría de las ac­ti­vi­da­des y apli­ca­cio­nes em­pre­sa­ria­les generan grandes volúmenes de in­fo­r­ma­ción que deben al­ma­ce­nar­se de forma segura. Entre ellas se incluyen, por ejemplo:

  • Correos ele­c­tró­ni­cos y archivos co­m­pa­r­ti­dos
  • Apli­ca­cio­nes de pro­du­c­ti­vi­dad
  • Páginas web
  • Tra­n­sac­cio­nes ele­c­tró­ni­cas
  • Datos en he­rra­mie­n­tas de CRM
  • Pla­ni­fi­ca­ción de recursos em­pre­sa­ria­les (ERP)
  • Bases de datos
  • Big data e in­te­li­ge­n­cia ar­ti­fi­cial
  • Es­cri­to­rios virtuales
  • Servicios de co­mu­ni­ca­ción y co­la­bo­ra­ción

En especial en las grandes or­ga­ni­za­cio­nes, la cantidad de datos crece ex­po­ne­n­cia­l­me­n­te, lo que exige más se­r­vi­do­res y capacidad de al­ma­ce­na­mie­n­to. Una simple sala de se­r­vi­do­res ya no es su­fi­cie­n­te para gestionar este flujo de in­fo­r­ma­ción, es­pe­cia­l­me­n­te ante el aumento de los costes ene­r­gé­ti­cos y la necesidad de vi­gi­la­n­cia continua frente a fallos del servidor o ci­ber­ata­ques.

Los centros de datos resuelven estos desafíos ofre­cie­n­do entornos seguros y mo­ni­to­ri­za­dos las 24 horas, equipados con sistemas de respaldo eléctrico y re­fri­ge­ra­ción que ga­ra­n­ti­zan la co­n­ti­nui­dad operativa. Según el tipo de in­s­ta­la­ción, las empresas solo pagan por el espacio y el consumo ene­r­gé­ti­co que utilizan, lo que les permite reducir costes ope­ra­ti­vos, si­m­pli­fi­car la gestión y centrarse en su actividad principal.

Las funciones de un centro de datos

Las funciones de un centro de datos varían según su ubicación, su pro­pie­ta­rio y el ámbito de apli­ca­ción. En los centros de datos ge­s­tio­na­dos o de co­lo­ca­tion, los clientes contratan distintos servicios y recursos in­fo­r­má­ti­cos en función de sus ne­ce­si­da­des. Un centro de pro­ce­sa­mie­n­to de datos puede en­ca­r­gar­se de tareas que van desde la al­ma­ce­na­mie­n­to y copia de seguridad de datos hasta la ejecución de procesos in­fo­r­má­ti­cos ese­n­cia­les.

Algunos centros de datos actúan como puntos de in­te­r­co­ne­xión, co­ne­c­ta­n­do di­fe­re­n­tes entornos de co­lo­ca­tion. Esto es es­pe­cia­l­me­n­te im­po­r­ta­n­te en servicios como el streaming de películas, donde un CDN (Content Delivery Network) suele vi­n­cu­lar­se con un proveedor de servicios de Internet (ISP) para ga­ra­n­ti­zar una tra­n­s­mi­sión fluida y rápida.

Por su parte, los centros de datos de hi­pe­re­s­ca­la y wholesale están diseñados para sa­ti­s­fa­cer las ne­ce­si­da­des es­pe­cí­fi­cas de grandes co­r­po­ra­cio­nes y ofrecen la máxima capacidad de es­ca­la­bi­li­dad y pe­r­so­na­li­za­ción. Este tipo de in­frae­s­tru­c­tu­ra resulta ideal para empresas con altos volúmenes de tráfico, pro­ce­sa­mie­n­to intensivo de datos o servicios globales.

¿Cuáles son los co­m­po­ne­n­tes básicos de un centro de datos?

Para que un data center funcione de forma óptima, es necesario que varias áreas colaboren de manera eficiente.

Equipos in­fo­r­má­ti­cos

Uno de los elementos más im­po­r­ta­n­tes de un centro de datos es su equi­pa­mie­n­to in­fo­r­má­ti­co, que incluye todos los co­m­po­ne­n­tes ne­ce­sa­rios para el fu­n­cio­na­mie­n­to de la red y el al­ma­ce­na­mie­n­to de datos. Este equi­pa­mie­n­to puede dividirse en cuatro ca­te­go­rías pri­n­ci­pa­les:

  • Hardware de servidor: desde potentes CPU y memorias RAM hasta discos duros de gran capacidad y tarjetas gráficas (en el caso de los se­r­vi­do­res GPU). El hardware abarca todos los co­m­po­ne­n­tes técnicos in­s­ta­la­dos en cada equipo del centro de datos.
  • Co­m­po­ne­n­tes de red activos: di­s­po­si­ti­vos como routers, switches, firewalls (de hardware) y otros co­n­tro­la­do­res ne­ce­sa­rios para el fu­n­cio­na­mie­n­to de una red activa. Todos ellos requieren ali­me­n­ta­ción eléctrica para operar.
  • Co­m­po­ne­n­tes de red pasivos: además de los activos, el centro de datos también necesita co­m­po­ne­n­tes pasivos, como cableado, co­ne­c­to­res y tomas. A di­fe­re­n­cia de los activos, estos no requieren ali­me­n­ta­ción eléctrica propia, pero son ese­n­cia­les para es­ta­ble­cer las co­ne­xio­nes físicas de la red.
  • Ba­s­ti­do­res o racks: en es­tru­c­tu­ras metálicas de­no­mi­na­das ba­s­ti­do­res o racks se montan tanto el hardware de los se­r­vi­do­res como los co­m­po­ne­n­tes de red. Las di­me­n­sio­nes no­r­ma­li­za­das in­te­r­na­cio­na­l­me­n­te, basadas en el estándar de 19 pulgadas, ga­ra­n­ti­zan la co­m­pa­ti­bi­li­dad entre los distintos equipos in­s­ta­la­dos.

Personal

Aunque la mayoría de los data centers funcionan ahora de forma muy au­to­ma­ti­za­da, el personal humano es esencial. Los se­r­vi­do­res, la red y toda la in­frae­s­tru­c­tu­ra deben su­pe­r­vi­sar­se las 24 horas, ya que es la única manera de prevenir averías o de so­lu­cio­nar­las rá­pi­da­me­n­te cuando se producen problemas. Las funciones del personal se dividen en in­ge­nie­ría de sistemas y ad­mi­ni­s­tra­ción de sistemas:

  • La in­ge­nie­ría de sistemas se encarga de todas las tareas de in­ge­nie­ría eléctrica en un centro de pro­ce­sa­mie­n­to de datos. Esto incluye la in­s­ta­la­ción de equipos, la su­s­ti­tu­ción o re­pa­ra­ción de un hardware de­fe­c­tuo­so y el cableado de los distintos co­m­po­ne­n­tes.
  • La ad­mi­ni­s­tra­ción de sistemas se encarga de co­n­fi­gu­rar los sistemas del servidor y su­pe­r­vi­sar su fu­n­cio­na­mie­n­to. Además, es re­s­po­n­sa­ble de la seguridad y la pro­te­c­ción de los datos del centro de datos.

Co­m­po­ne­n­tes de la in­frae­s­tru­c­tu­ra

El último elemento que garantiza el buen fu­n­cio­na­mie­n­to del centro de datos es cada uno de los co­m­po­ne­n­tes de la in­frae­s­tru­c­tu­ra. Estos varían mucho en función de la es­tru­c­tu­ra y el equi­pa­mie­n­to del edificio.

  • Control ambiental: mantener una te­m­pe­ra­tu­ra estable dentro del centro de datos es esencial. Los se­r­vi­do­res generan una gran cantidad de calor y, si no se controla ade­cua­da­me­n­te, puede causar fallos o in­te­rru­p­cio­nes. Los sistemas de re­fri­ge­ra­ción avanzados y un diseño ar­qui­te­c­tó­ni­co eficiente ga­ra­n­ti­zan un ambiente óptimo para el hardware.
  • Su­mi­ni­s­tro de energía: ningún centro de datos puede funcionar sin ele­c­tri­ci­dad. Por ello es tan im­po­r­ta­n­te ga­ra­n­ti­zar un su­mi­ni­s­tro ene­r­gé­ti­co constante y a prueba de fallos. Esto se consigue, por un lado, mediante co­ne­xio­nes elé­c­tri­cas re­du­n­da­n­tes. Por otro lado, una batería cubre los cortes de energía breves, mientras que un generador diésel es­pe­cia­li­za­do toma el relevo en caso de cortes de energía más pro­lo­n­ga­dos.
  • Te­c­no­lo­gías de seguridad: para proteger los datos sensibles de terceros, solo se debe permitir el acceso al centro de pro­ce­sa­mie­n­to de datos a personas au­to­ri­za­das, que deben ide­n­ti­fi­car­se mediante una tarjeta de acceso o un escáner de huellas da­c­ti­la­res. Además, se necesita un sistema moderno de vi­deo­vi­gi­la­n­cia que permita al personal la su­pe­r­vi­sión constante de las in­s­ta­la­cio­nes. Para ga­ra­n­ti­zar la pro­te­c­ción del personal y los equipos en caso de incendio, deben uti­li­zar­se sistemas modernos de pro­te­c­ción contra incendios.
Consejo

Para reducir el alto consumo ene­r­gé­ti­co de los centros de datos y cumplir con las exi­ge­n­cias de la Ley de Cambio Climático y Tra­n­si­ción Ene­r­gé­ti­ca, muchos pro­vee­do­res están apostando por los llamados centros de datos so­s­te­ni­bles. Estos in­co­r­po­ran hardware eficiente, sistemas de re­fri­ge­ra­ción in­te­li­ge­n­te, energía renovable y ce­r­ti­fi­ca­cio­nes de Green IT, con el objetivo de mejorar la efi­cie­n­cia operativa y reducir la huella de carbono. De este modo, el cre­ci­mie­n­to del sector te­c­no­ló­gi­co avanza en línea con los objetivos europeos de so­s­te­ni­bi­li­dad y tra­n­si­ción ecológica.

Centro de pro­ce­sa­mie­n­to de datos: tipos y gestión

Existen muchos tipos de centros de pro­ce­sa­mie­n­to de datos, que se gestionan de manera diferente en función de su propósito. La elección de un tipo u otro dependerá de varios factores. Por ejemplo, ¿el data center lo utiliza una empresa o varias? ¿Qué te­c­no­lo­gía emplea para procesar y almacenar los datos? ¿Cuál es su efi­cie­n­cia ene­r­gé­ti­ca? En general, hay cuatro tipos pri­n­ci­pa­les de centros de datos:

  • Centros de pro­ce­sa­mie­n­to de datos em­pre­sa­ria­les: una empresa construye estos centros y los optimiza para sus usuarios finales. El data center es propiedad de la empresa y, por lo general, se encuentra en sus in­s­ta­la­cio­nes. Así, la propia empresa también es re­s­po­n­sa­ble del ma­n­te­ni­mie­n­to y la gestión de la in­frae­s­tru­c­tu­ra y los co­m­po­ne­n­tes in­fo­r­má­ti­cos.
  • Centros de pro­ce­sa­mie­n­to de datos de servicios ge­s­tio­na­dos: un proveedor externo gestiona y mantiene estos centros en nombre de una empresa. En este caso, la empresa alquila todo el equipo y la in­frae­s­tru­c­tu­ra, por lo que no tiene gastos generales adi­cio­na­les.
  • Centros de pro­ce­sa­mie­n­to de datos de co­lo­ca­tion: a di­fe­re­n­cia de un centro de datos de servicios ge­s­tio­na­dos, la empresa alquila un espacio dentro de un centro de datos que incluye la re­s­pe­c­ti­va in­frae­s­tru­c­tu­ra, como la re­fri­ge­ra­ción, el ancho de banda y las medidas de seguridad. La propia empresa pro­po­r­cio­na y gestiona co­m­po­ne­n­tes como se­r­vi­do­res, di­s­po­si­ti­vos de al­ma­ce­na­mie­n­to y co­r­ta­fue­gos.
  • Centros de pro­ce­sa­mie­n­to de datos en la nube: en esta variante externa del data center, los pro­vee­do­res de nubes públicas como Amazon Web Services (AWS), Microsoft (Azure) o IBM Cloud alojan los datos y las apli­ca­cio­nes. El ma­n­te­ni­mie­n­to y la gestión son en­te­ra­me­n­te re­s­po­n­sa­bi­li­dad del proveedor co­rre­s­po­n­die­n­te.

¿En qué se di­fe­re­n­cia un centro de datos de una sala de se­r­vi­do­res?

Mientras que un centro de datos suele ser todo un edificio equipado con se­r­vi­do­res, sistemas de al­ma­ce­na­mie­n­to y la in­frae­s­tru­c­tu­ra necesaria para su fu­n­cio­na­mie­n­to, una sala de se­r­vi­do­res se limita, por lo general, a una sola ha­bi­ta­ción dentro de un edificio mayor. Para muchas pequeñas y medianas empresas, cuyos volúmenes de datos y apli­ca­cio­nes son más reducidos, las salas de se­r­vi­do­res re­pre­se­n­tan una al­te­r­na­ti­va más sencilla y económica frente a un centro de datos complejo. No obstante, aunque muchas ya cuentan con un equi­pa­mie­n­to similar, la re­s­po­n­sa­bi­li­dad sobre la seguridad y el ma­n­te­ni­mie­n­to recae en los pro­pie­ta­rios o in­qui­li­nos del edificio.

En de­fi­ni­ti­va, los centros de datos son el eje que sostiene la economía digital moderna. Permiten almacenar, procesar y proteger datos de forma segura, al tiempo que ga­ra­n­ti­zan la di­s­po­ni­bi­li­dad continua de servicios ese­n­cia­les. Con la creciente di­gi­ta­li­za­ción, la efi­cie­n­cia ene­r­gé­ti­ca y la so­s­te­ni­bi­li­dad se han co­n­ve­r­ti­do en factores clave para el futuro de los data centers.

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