PaaS, abre­via­tu­ra de pla­ta­fo­r­ma como servicio, es un término que hace re­fe­re­n­cia a un servicio en la nube a través del cual el proveedor pro­po­r­cio­na al cliente un entorno de de­sa­rro­llo, así como las he­rra­mie­n­tas ne­ce­sa­rias para el de­sa­rro­llo de nuevas apli­ca­cio­nes. Por lo tanto, PaaS como servicio es es­pe­cia­l­me­n­te útil para de­sa­rro­lla­do­res y empresas de software que desean crear y publicar nuevos programas o apli­ca­cio­nes sin tener que ocuparse pe­r­so­na­l­me­n­te de la in­frae­s­tru­c­tu­ra necesaria.

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¿Qué es PaaS?

En la co­mpu­tación en la nube, PaaS re­pre­se­n­ta el eslabón entre el software como servicio (SaaS) y la in­frae­s­tru­c­tu­ra como servicio (IaaS). Mientras que IaaS solo pro­po­r­cio­na la in­frae­s­tru­c­tu­ra que necesitan las or­ga­ni­za­cio­nes para hacer su trabajo, PaaS va un paso más allá y ofrece un paquete de he­rra­mie­n­tas para empezar a de­sa­rro­llar apli­ca­cio­nes de inmediato. Diseñar, probar, revisar y desplegar el producto a sus usuarios: todo es posible con una pla­ta­fo­r­ma como servicio.

Las so­lu­cio­nes más conocidas de pla­ta­fo­r­ma como servicio incluyen Google App Engine (GAE) de Sa­le­s­fo­r­ce, Microsoft Azure y force.com.

De­fi­ni­ción

La pla­ta­fo­r­ma como servicio (PaaS) permite a los clientes alquilar una pla­ta­fo­r­ma virtual en la que pueden de­sa­rro­llar, probar y desplegar apli­ca­cio­nes web para los usuarios.

¿Cómo está es­tru­c­tu­ra­do PaaS?

Las ofertas de PaaS se componen de in­frae­s­tru­c­tu­ra básica como se­r­vi­do­res, sistemas ope­ra­ti­vos, al­ma­ce­na­mie­n­to y mi­d­d­le­wa­re, es decir, programas que conectan varias apli­ca­cio­nes entre sí. A esto se añaden recursos como he­rra­mie­n­tas de de­sa­rro­llo, lenguajes de pro­gra­ma­ción, sistemas de gestión de bases de datos y técnicas de co­n­te­ne­do­res. Las distintas so­lu­cio­nes co­n­te­ni­das en la pla­ta­fo­r­ma han sido de­sa­rro­lla­das por el propio proveedor o por terceros y su propósito es permitir a los clientes de­sa­rro­llar nuevas apli­ca­cio­nes web sin grandes co­m­pli­ca­cio­nes.

Por lo tanto, si utilizas PaaS no tendrás que preo­cu­par­te por la ad­qui­si­ción y gestión de la in­frae­s­tru­c­tu­ra o la obtención de las so­lu­cio­nes de de­sa­rro­llo que requieres, sino que puedes centrarte por completo en la pro­gra­ma­ción de tu apli­ca­ción y en tus clientes. Los programas re­su­l­ta­n­tes pueden estar di­s­po­ni­bles como software como servicio a través de la nube. Estas pueden ser, por ejemplo, apli­ca­cio­nes co­me­r­cia­les o software interno destinado úni­ca­me­n­te para uso interno de la empresa.

¿Cómo funciona PaaS?

Con la pla­ta­fo­r­ma como servicio de­sa­rro­lla­rás tu producto como lo harías en un entorno de de­sa­rro­llo propio. Una vez creado el código, se tra­n­s­fie­re a la pla­ta­fo­r­ma, donde se despliega y ejecuta en un co­n­te­ne­dor que te ofrece los recursos que necesitas; puedes ver los cambios in­me­dia­ta­me­n­te. Muchos servicios PaaS son capaces de ejecutar múltiples versiones de un programa al mismo tiempo, lo que te permitirá, por ejemplo, crear entornos de pruebas en tiempo real o re­ve­r­sio­nes (rollbacks) de versiones an­te­rio­res.

Las ofertas de alo­ja­mie­n­to web son un clásico ejemplo de cómo funciona la pla­ta­fo­r­ma como servicio. Como cliente creas el código y lo in­tro­du­ces en el servicio de alo­ja­mie­n­to web. Este ejecuta el código y muestra la página web que creaste. No tienes que preo­cu­par­te por el espacio en disco, el ma­n­te­ni­mie­n­to o la co­n­fi­gu­ra­ción de la base de datos. No obstante, las ofertas de PaaS pueden ser mucho más complejas e incluir más ca­ra­c­te­rí­s­ti­cas.

¿Qué pe­cu­lia­ri­da­des presenta PaaS?

Si utilizas una pla­ta­fo­r­ma como servicio, solo dispones de de­te­r­mi­na­dos lenguajes de pro­gra­ma­ción. Por lo tanto, deberás elegir un proveedor que admita los idiomas que utilizas. Presta mucha atención a los re­qui­si­tos propios de tu proyecto y a los lenguajes de pro­gra­ma­ción que utiliza cada solución PaaS.

También debes co­n­si­de­rar qué servicios ne­ce­si­ta­rás en el futuro si las apli­ca­cio­nes que de­sa­rro­llas tienen éxito y generan más tráfico. Tu servicio debe pe­r­ma­ne­cer estable incluso en el caso de que la afluencia de usuarios sea masiva, ya que está de­mo­s­tra­do que un re­n­di­mie­n­to de­fi­cie­n­te tiene un impacto negativo en tu empresa. Ten en cuenta que los largos tiempos de carga provocan la in­sa­ti­s­fa­c­ción de los clientes.

Los servicios al­qui­la­dos aco­s­tu­m­bran a poder ampliarse, pero esta opción aumentará el precio. Considera con de­te­ni­mie­n­to estos costes antes de decidirte por un proveedor.

Ámbitos de apli­ca­ción de la pla­ta­fo­r­ma como servicio

Además del de­sa­rro­llo de apli­ca­cio­nes, existen otras áreas de apli­ca­ción en las que PaaS se utiliza con fre­cue­n­cia:

  • Para de­sa­rro­llar o ampliar nuevas in­te­r­fa­ces de pro­gra­ma­ción (API).
  • Además, se pueden analizar datos de gran volumen para predecir mejor, por ejemplo, la demanda de ciertos productos.
  • Paas también se puede utilizar para instalar una pla­ta­fo­r­ma para la gestión de procesos de negocio en la que se almacenen reglas de negocio o acuerdos de nivel de servicio, o para acceder a ella.
  • La pla­ta­fo­r­ma también se puede utilizar para gestionar datos co­r­po­ra­ti­vos sensibles, ya que pro­po­r­cio­na una vista general de todos los datos, incluso en aquellos casos en los que se almacenan de forma re­du­n­da­n­te en sistemas di­fe­re­n­tes.
  • Además, la pla­ta­fo­r­ma como servicio puede actuar como una pla­ta­fo­r­ma de co­mu­ni­ca­ción que ofrece contenido así como me­n­sa­je­ría de voz o vídeo.
  • Como base de datos PaaS, el servicio también se utiliza para bases de datos au­to­ma­ti­za­das.
  • El Internet de las cosas es pa­r­ti­cu­la­r­me­n­te co­n­si­de­ra­do como una futura área de cre­ci­mie­n­to. Esto juega un papel im­po­r­ta­n­te para los servicios en la nube, ya que los entornos PaaS también son adecuados para el de­sa­rro­llo de nuevas apli­ca­cio­nes que pueden uti­li­zar­se para el Internet de las cosas.

Tipos de PaaS

En vista de la amplia gama di­s­po­ni­ble de pla­ta­fo­r­mas como servicio, es difícil dividir los distintos tipos exi­s­te­n­tes en ca­te­go­rías bien definidas. Esto se debe a que los modelos in­di­vi­dua­les difieren mucho unos de otros, ada­p­tá­n­do­se a las di­fe­re­n­tes ne­ce­si­da­des. No obstante, existen ciertas ca­ra­c­te­rí­s­ti­cas que pueden servir como base para ide­n­ti­fi­car di­fe­re­n­tes tipos de pla­ta­fo­r­mas como servicio.

Por ejemplo, se hace una di­s­ti­n­ción entre PaaS de apli­ca­ción (aPaaS) y PaaS de in­te­gra­ción y go­be­r­na­n­za (iPaaS). El primer modelo describe la provisión de apli­ca­cio­nes que están equipadas con una interfaz gráfica para su fu­n­cio­na­mie­n­to. Por ejemplo, podría ser un programa para uso interno de la empresa al que los empleados puedan acceder a través de la nube.

iPaaS, por otro lado, tiene como objetivo integrar los servicios en la nube, de forma que la pla­ta­fo­r­ma garantiza que no se necesite mi­d­d­le­wa­re para su­mi­ni­s­trar apli­ca­cio­nes. Un ejemplo de esto es la pla­ta­fo­r­ma Anypoint de­sa­rro­lla­da por MuleSoft.

El mero apro­vi­sio­na­mie­n­to de apli­ca­cio­nes no permite el de­sa­rro­llo o la prueba de apli­ca­cio­nes, sino sólo su fu­n­cio­na­mie­n­to.

También existen las ofertas abiertas de PaaS. Esto hace re­fe­re­n­cia a apli­ca­cio­nes como Google App Engine, que permiten trabajar en un entorno de código abierto y para el que los lenguajes de pro­gra­ma­ción, bases de datos, se­r­vi­do­res o sistemas ope­ra­ti­vos no están pre­de­fi­ni­dos.

Como ya se ha me­n­cio­na­do, también existen pla­ta­fo­r­mas que se utilizan con fines de co­mu­ni­ca­ción. Este tipo se denomina pla­ta­fo­r­ma de co­mu­ni­ca­cio­nes como servicio (cPaaS).

Ventajas y de­s­ve­n­ta­jas de la pla­ta­fo­r­ma como servicio

El uso de PaaS ofrece muchas ventajas a los de­sa­rro­lla­do­res. La mayor de ellas es que el de­sa­rro­llo es mucho más rápido y fácil, sin necesidad de adquirir y ad­mi­ni­s­trar una in­frae­s­tru­c­tu­ra propia. De este modo, los productos pueden co­me­r­cia­li­zar­se con mayor rapidez. El re­n­di­mie­n­to también es escalable, por lo que, al igual que otros servicios en la nube, permiten ampliar o reducir la capacidad que se haya alquilado a medida que se vaya ne­ce­si­ta­n­do. Además, existe la po­si­bi­li­dad de ahorrar costes, ya que no tienes que pagar ningún coste de ad­qui­si­ción y no tienes que realizar el ma­n­te­ni­mie­n­to y las ac­tua­li­za­cio­nes tú mismo, ni comprar nuevas licencias de software.

El hecho de que el proveedor se encargue de co­n­fi­gu­rar la in­frae­s­tru­c­tu­ra es tanto una ventaja como una de­s­ve­n­ta­ja de PaaS. Esto supone que no tienes in­flue­n­cia en la in­frae­s­tru­c­tu­ra y no puedes im­ple­me­n­tar las ca­ra­c­te­rí­s­ti­cas tú mismo. Además, solo se pueden utilizar los lenguajes de pro­gra­ma­ción y las he­rra­mie­n­tas pro­po­r­cio­na­das por el proveedor.

Otro factor que debe tenerse en cuenta a la hora de decidir a favor o en contra de la pla­ta­fo­r­ma como un servicio es el hecho de que su proyecto está más o menos ligado al entorno de de­sa­rro­llo elegido. Un proyecto pequeño puede ser migrado sin problemas pero, en el caso de apli­ca­cio­nes más grandes, el código no siempre puede ser co­m­ple­ta­me­n­te adoptado cuando se muda a otra pla­ta­fo­r­ma y puede necesitar ser reescrito en parte.

También es pa­r­ti­cu­la­r­me­n­te molesto si el proveedor elegido decide in­te­rru­m­pir su servicio o se declara en ba­n­ca­rro­ta. Para minimizar este riesgo, debes optar por un proveedor que ya se haya es­ta­ble­ci­do en el mercado.

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