Hoy en día, “Mobile First” es el lema que impera en el diseño web moderno. Cada vez es más común que los usuarios empleen, además de los or­de­na­do­res de es­cri­to­rio, sma­r­t­pho­nes o tablets para navegar por páginas móviles desde cualquier lugar o có­mo­da­me­n­te desde el sofá de su casa. En este sentido, la op­ti­mi­za­ción móvil es muy im­po­r­ta­n­te para el éxito de los proyectos web, pero una página web op­ti­mi­za­da para móviles no es en sí misma sinónimo de una buena ex­pe­rie­n­cia de usuario y de una op­ti­mi­za­ción bien lograda para los bu­s­ca­do­res. A co­n­ti­nua­ción te pre­se­n­ta­mos los errores más comunes a la hora de crearlas y te contamos cuál es la mejor manera de co­n­se­gui­r­lo.

En vista de la amplia mayoría de usuarios móviles de Internet, queda claro que la tendencia de uso de la web móvil no puede pasar des­ape­r­ci­bi­da para los de­sa­rro­lla­do­res, a pesar del desafío que esto implica. En este entorno se da la opo­r­tu­ni­dad de llegar a nuevas au­die­n­cias y de vi­n­cu­lar­los al proyecto web también desde el punto de vista móvil. El objetivo debe ser mejorar la usa­bi­li­dad y optimizar las páginas web para un número cada vez más elevado de di­s­po­si­ti­vos móviles con acceso a Internet. El Mobile First es un concepto que se tiene en cuenta en esta tendencia y en él entran en juego factores como las páginas adaptadas a los móviles, el diseño re­s­po­n­si­vo y las apli­ca­cio­nes. Además, la op­ti­mi­za­ción móvil es un im­po­r­ta­n­te factor de ranking en bu­s­ca­do­res como Google. No obstante, la re­mo­de­la­ción de las páginas web con fines de op­ti­mi­za­ción móvil se ve amenazada por caídas y errores que deben evitarse a toda costa.

Hecho

en 2016 el número de usuarios de di­s­po­si­ti­vos móviles supera al de los usuarios de los or­de­na­do­res.

1ª fuente de errores: selección de la variante de co­n­fi­gu­ra­ción

El primer y más básico error puede darse a la hora de se­le­c­cio­nar la variante de co­n­fi­gu­ra­ción. A este respecto existen di­fe­re­n­tes formas de adaptar las páginas web al diseño móvil, como, por ejemplo, por medio del diseño re­s­po­n­si­vo, de una página web móvil diferente o haciendo uso del diseño ada­p­ta­ti­vo. Una de las so­lu­cio­nes más elegantes es, sin duda, el diseño re­s­po­n­si­vo. Junto a las páginas móviles y a los diseños ada­p­ta­ti­vos, las páginas web con diseño re­s­po­n­si­vo tienen un papel destacado en el ranking de Google. Otra de las ventajas del re­s­po­n­si­ve design es que el foco de atención no se centra en los di­s­po­si­ti­vos o sistemas ope­ra­ti­vos, sino que se adapta au­to­má­ti­ca­me­n­te al tamaño de cada pantalla. Así, los ad­mi­ni­s­tra­do­res web se be­ne­fi­cian de un ma­n­te­ni­mie­n­to más sencillo y los vi­si­ta­n­tes de las páginas de una usa­bi­li­dad pe­r­ma­ne­n­te. Por co­n­si­guie­n­te, cabe tener en cuenta en primer lugar al público objetivo y responder a preguntas como: ¿qué di­s­po­si­ti­vos y tamaños de pantalla son re­le­va­n­tes para tus vi­si­ta­n­tes y para tu página web?, ¿qué variantes de vi­sua­li­za­ción pueden ofrecer a tus vi­si­ta­n­tes los mejores re­su­l­ta­dos? Si se elige la co­n­fi­gu­ra­ción adecuada desde el principio, se pueden evitar muchos de los errores po­s­te­rio­res más comunes. Esto implica, sobre todo, a la elección de un diseño re­s­po­n­si­vo, más complejo pero pre­fe­ri­ble desde el punto de vista del SEO y de la usa­bi­li­dad, ya que si se quiere cambiar a esta versión po­s­te­rio­r­me­n­te, la tra­n­si­ción se convierte en muchos casos en un proceso muy laborioso y el re­la­n­za­mie­n­to de las páginas resulta bastante costoso. También hay que tener en cuenta que el diseño re­s­po­n­si­vo no siempre resulta válido para todos los proyectos: las páginas muy complejas para las que se tienen que cargar grandes ca­n­ti­da­des de datos pueden tardar más en abrirse en los di­s­po­si­ti­vos móviles con mala conexión y con un hardware más débil.

2ª fuente de errores: interfaz de usuario

La interfaz de usuario o user interface es la segunda fuente de errores. Debido a que el manejo en te­r­mi­na­les móviles tiene lugar, por lo general, mediante pantallas táctiles, las malas de­ci­sio­nes con respecto a la interfaz gráfica de usuario, entre los que se en­cue­n­tran una letra muy pequeña, un campo de vi­sua­li­za­ción sin definir, enlaces o botones sin apenas se­pa­ra­ción o una na­ve­ga­ción pobre, pueden dar lugar a problemas si­g­ni­fi­ca­ti­vos.

Campo de vi­sua­li­za­ción sin definir

Para lograr una correcta op­ti­mi­za­ción móvil, es im­pre­s­ci­n­di­ble definir un campo de vi­sua­li­za­ción. En caso contrario, se utilizará au­to­má­ti­ca­me­n­te el ancho de es­cri­to­rio estándar en pantallas más pequeñas.

De esta manera, los usuarios están obligados a utilizar el zoom con los dedos índice y pulgar y a hacer scroll de forma ho­ri­zo­n­tal, algo nada re­co­me­n­da­ble en la web móvil. La solución a este problema es in­tro­du­cir la me­tae­ti­que­ta viewport para informar al navegador móvil acerca de la medida y el es­ca­la­mie­n­to de la página. Google re­co­mie­n­da para ello la siguiente línea:

<meta name=viewport content="width=device-width, initial-scale=1">

El dato “width=device-width” indica que la anchura de la pantalla se tiene que adaptar a la del di­s­po­si­ti­vo (device). El atributo “initial-scale=1” indica que existe una relación 1:1 entre las CSS y los píxeles in­de­pe­n­die­n­tes del di­s­po­si­ti­vo y se encarga de que el es­ca­la­mie­n­to no varíe cuando se gire el di­s­po­si­ti­vo.

Fuente muy pequeña

Para los usuarios es fru­s­tra­n­te cuando los textos no pueden leerse o es muy difícil hacerlo. Para que la fuente sea legible en cualquier di­s­po­si­ti­vo, se debe optar por un tamaño de letra co­n­si­de­ra­ble que permita escalarse con hojas de estilo CSS. Asimismo, para que el es­ca­la­mie­n­to sea correcto en cualquier di­s­po­si­ti­vo se tiene que definir a priori y como ya se ha indicado an­te­rio­r­me­n­te, el campo de vi­sua­li­za­ción. El tamaño de fuente básico que re­co­mie­n­da Google es de 16 píxeles CSS. El resto de tamaños pueden escalarse re­la­ti­va­me­n­te para los pa­rá­me­tros fu­n­da­me­n­ta­les. Esto tiene lugar no­r­ma­l­me­n­te mediante la siguiente clase CSS:

body {font-size: 16px;}
.small {font-size: .75rem;}
.large {font-size: 1.25rem;}

El 75 por ciento del tamaño de letra estándar hace re­fe­re­n­cia a 12 píxeles CSS. La clase CSS “large” se co­rre­s­po­n­de con el 125 por ciento del tamaño de fuente básico, es decir, con 20 píxeles CSS.

A pesar de definir tamaños de fuente relativos, no se deben incluir muchos tipos de letra o tamaños de fuente in­ne­ce­sa­rios en las páginas web, pues puede crear un efecto de so­bre­ca­r­ga visual y co­m­ple­ji­dad, lo contrario de lo re­co­me­n­da­ble.

Co­lo­ca­ción inade­cua­da de elementos de control

Si ya tienes ex­pe­rie­n­cia con los mo­vi­mie­n­tos de­s­li­za­n­tes en las pantallas táctiles, en­te­n­de­rás lo im­po­r­ta­n­te que es la in­te­gra­ción práctica de los elementos de control. A este respecto sería un pecado mortal colocar los enlaces y los botones sin apenas espacio entre ellos. Las yemas de los dedos de un adulto son, por na­tu­ra­le­za, más anchas que el puntero del ratón de los or­de­na­do­res de es­cri­to­rio, lo que ronda en torno a los 10 mm. Por ello, en páginas que tienen en cuenta la op­ti­mi­za­ción móvil, los elementos sobre los que se tiene que hacer clic deben colocarse con una distancia su­fi­cie­n­te entre ellos y tener un tamaño adecuado. Si están muy cerca se corre el peligro de hacer clic en el enlace in­co­rre­c­to, lo que conlleva a la fru­s­tra­ción y a una mala usa­bi­li­dad. Para las in­te­r­fa­ces, Google re­co­mie­n­da una anchura mínima de 7 mm o 48 píxeles CSS.

Efecto mouseover

Lo que resulta es­pe­cia­l­me­n­te práctico en los or­de­na­do­res de es­cri­to­rio puede co­n­ve­r­ti­r­se en algo más que negativo en los sma­r­t­pho­nes: el efecto mouseover, que hace re­fe­re­n­cia a los menús de­s­ple­ga­bles, algo de lo que las páginas móviles deberían pre­s­ci­n­dir. Por ello, no es re­co­me­n­da­ble utilizar la pseu­do­cla­se CSS :hover para tu web móvil, sino que en su lugar es más co­n­ve­nie­n­te optar por menús claros que se abren al hacer clic sobre ellos.

El manejo de un menú de­s­ple­ga­ble por mouseover de gran en­ve­r­ga­du­ra como en este ejemplo resulta imposible en el caso de las pantallas táctiles de los di­s­po­si­ti­vos móviles. Quien opte por una opción de estas ca­ra­c­te­rí­s­ti­cas, tendrá que adaptarla a la página web móvil. Por suerte, Amazon ofrece re­su­l­ta­dos sa­ti­s­fa­c­to­rios en ambos casos, como muestra la captura de pantalla siguiente, obtenida con un di­s­po­si­ti­vo móvil Android:

Función de búsqueda co­m­pli­ca­da u oculta

En la op­ti­mi­za­ción web, la rapidez a la hora de visitar las páginas desempeña un papel crucial, de modo que los adjetivos “rápido” y “corto” deben tomarse en serio a la hora de elaborar páginas móviles. Por co­n­si­guie­n­te, una página web móvil debe contar con una función de búsqueda in­te­li­ge­n­te y fá­ci­l­me­n­te lo­ca­li­za­ble. Esta debe estar situada en la página de inicio y debe poderse encontrar de un vistazo. Las búsquedas deben poderse completar por medio de la función de au­to­co­m­ple­tar para facilitar a los usuarios el manejo del teclado en la pantalla táctil. En nuestra Digital Guide puedes encontrar más in­fo­r­ma­ción sobre cómo integrar una función de búsqueda user friendly.

3ª fuente de errores: re­n­di­mie­n­to

A la hora de navegar por Internet es muy molesto observar a una página en blanco mientras se descarga. Los tiempos de carga se erigen como un “co­n­ve­r­sion killer” y es que estos influyen di­re­c­ta­me­n­te en el ranking en los bu­s­ca­do­res. Las es­ta­dí­s­ti­cas muestran que en los últimos años los in­te­r­nau­tas se han ido volviendo cada vez más im­pa­cie­n­tes y que una descarga lenta no solo es relevante para las tiendas online. En la mobile web se dan a menudo fallos de conexión en sitios públicos o en entornos rurales. Algunos de los errores más comunes en lo que respecta al re­n­di­mie­n­to son:

  • Imágenes de­s­co­m­pri­mi­das y/o formatos de imagen muy grandes
  • Gran cantidad de imágenes y otros elementos mu­l­ti­me­dia
  • Código HTML y CSS sin pulir
  • Exceso de Ja­va­S­cri­pt
  • Código fuente sin comprimir
  • Gran cantidad de so­li­ci­tu­des HTTP
  • Redirects
  • Ausencia de caché de navegador
  • Servidor lento

La mayoría de errores se pueden so­lu­cio­nar fá­ci­l­me­n­te. Para ello se puede utilizar, por ejemplo, la he­rra­mie­n­ta de Google PageSpeed Insights, con la que se puede comprobar la velocidad de cualquier di­s­po­si­ti­vo y obtener in­fo­r­ma­ción relevante para su op­ti­mi­za­ción. Po­s­te­rio­r­me­n­te se pueden adoptar medidas concretas para ello, como por ejemplo:

  • Comprimir imágenes: en nuestra guía digital ya hemos explicado el si­g­ni­fi­ca­do de la co­m­pre­sión, que se puede llevar a cabo por medio de he­rra­mie­n­tas de freeware o de apli­ca­cio­nes basadas en el navegador. Además, el tamaño de las imágenes se puede gestionar de forma ada­p­ta­ti­va con las etiquetas “picture” y @media y los formatos de archivo re­co­me­n­da­dos son JPEG, GIF y PNG. Como al­te­r­na­ti­va, también se puede recurrir a meras CSS, icon fonts o SVG en lugar de optar por la uti­li­za­ción de imágenes.
  • De­s­co­m­pri­mir y comprimir el código de HTML, CSS y Ja­va­S­cri­pt. Para esto también existen he­rra­mie­n­tas es­pe­cia­les. La eli­mi­na­ción de espacios in­ne­ce­sa­rios o el de­s­pla­za­mie­n­to de los archivos Ja­va­S­cri­pt al final del body pueden llevar apa­re­ja­das co­n­se­cue­n­cias positivas. Aquí puedes obtener in­fo­r­ma­ción sobre he­rra­mie­n­tas y consejos para las hojas CSS.
  • Utilizar la memoria caché para liberar el servidor web: mediante el al­ma­ce­na­mie­n­to local de los archivos que se usan con más asiduidad se puede mejor el tiempo de carga para los usuarios ha­bi­tua­les. En las apli­ca­cio­nes web pro­gre­si­vas, la caché offline también permite obtener un buen re­n­di­mie­n­to.
  • Reducir el número de so­li­ci­tu­des HTTP mediante la agru­pa­ción de los recursos.
  • Mejorar el re­n­di­mie­n­to de los sistemas de gestión de co­n­te­ni­dos (CMS).
  • Si tu página web recibe muchas visitas del ex­tra­n­je­ro, también puede ser de utilidad recurrir a una Content Delivery Network (CDN).
  • Las Ac­ce­le­ra­ted Mobile Pages (AMP) también pueden ayudar a mejorar el re­n­di­mie­n­to.
  • Si estas medidas no fueran su­fi­cie­n­tes, también es de utilidad la mejora del entorno de alo­ja­mie­n­to. Sobre todo las páginas de gran alcance deben estar provistas de un espacio web y un tráfico ili­mi­ta­dos. Asimismo, la ac­tua­li­za­ción del hardware, esto es, la uti­li­za­ción de memorias SSD, también permite aumentar el re­n­di­mie­n­to.
Hecho

los tiempos de carga pro­lo­n­ga­dos son sinónimo de una tasa de rebote elevada, un serio problema para las co­n­ve­r­sio­nes, haciendo que muchos usuarios abandonen las páginas cuando el tiempo de carga sea superior a 3 segundos.

4ª fuente de errores: anuncios in­te­r­s­ti­cia­les muy grandes y banners pu­bli­ci­ta­rios pe­ne­tra­n­tes

Las páginas gratuitas están su­pe­di­ta­das a la pu­bli­ci­dad para financiar su contenido y ma­n­te­ni­mie­n­to, pero esta debería ser decente y no intrusiva para no poner en peligro la ex­pe­rie­n­cia de usuario. Uno de los errores más comunes en la op­ti­mi­za­ción móvil es in­te­r­ca­lar los anuncios in­te­r­s­ti­cia­les de un modo no amigable. La mayoría de overlays que ocupan la pantalla entera pro­mo­cio­nan las apps nativas del proveedor y también contienen fo­r­mu­la­rios de registro para listas de correo o pu­bli­ci­dad para terceros. En los peores casos, los usuarios vi­sua­li­zan la pu­bli­ci­dad in­te­r­s­ti­cial antes que el propio contenido, pero en si­tua­cio­nes todavía menos fa­vo­ra­bles resulta sumamente co­m­pli­ca­do encontrar la pequeña y escondida “X” para cerrar la página. Para so­lu­cio­nar­lo, es re­co­me­n­da­ble que los anuncios in­te­r­s­ti­cia­les no ocupen toda la pantalla. Además de mermar la ex­pe­rie­n­cia del usuario, estos anuncios de gran tamaño también dan lugar, según Google, a problemas de in­de­xa­ción, por lo que desde hace tiempo, este tipo de in­se­r­cio­nes pu­bli­ci­ta­rias se ha co­n­ve­r­ti­do en la piedra en el zapato. Por ello, desde 2007 las páginas web que contengan pu­bli­ci­dad in­te­r­s­ti­cial que ocupe toda la pantalla sufren pe­na­li­za­cio­nes en los rankings, algo que Google hizo público en el verano de 2006 en su propio blog co­r­po­ra­ti­vo. La siguiente captura de pantalla de la base de datos de series y películas IMDb es un ejemplo de lo que no se debe hacer:

El objetivo de Google consiste en permitir acceder con mayor facilidad al contenido de las páginas para móviles. En muchos casos, la pu­bli­ci­dad in­te­r­s­ti­cial que ocupa toda la pantalla, como en el ejemplo anterior, bloquea el contenido co­m­ple­ta­me­n­te y, por lo tanto, no debe uti­li­zar­se. Quedan excluidos los datos le­ga­l­me­n­te vi­n­cu­la­n­tes de las políticas sobre cookies, así como los banners discretos o los cuadros de diálogo de inicio de sesión para co­n­te­ni­dos que no son públicos y que no se pueden indexar. El por qué reside en que no están co­n­si­de­ra­dos como re­fe­re­n­cias a la app.

5ª fuente de errores: li­mi­ta­cio­nes en el archivo robots.txt

Debido a que Googlebot indexa y renderiza los co­n­te­ni­dos de las páginas web, el archivo robots.txt no debe blo­quear­lo, lo que significa que dicho bot debe tener acceso, al igual que un usuario habitual, a todos los archivos CSS, Ja­va­S­cri­pt y de imagen de las páginas web. Si, por el contrario, se definen ciertos límites en el archivo robots.txt, no se podrá indexar contenido im­po­r­ta­n­tes, lo que dará lugar, como co­n­se­cue­n­cia, a un ranking negativo.

Asimismo, también se pueden examinar las páginas web con ayuda de la Google Search Console por medio de la función “Explorar como Google” para vi­sua­li­zar cómo el Googlebot las rastrea y renderiza. Además, esta he­rra­mie­n­ta también permite analizar y examinar el archivo robots.txt para ver cuáles son los elementos blo­quea­dos.

6ª fuente de errores: di­fe­re­n­cias fu­n­cio­na­les en la web móvil

Si te decantas por una página web móvil en lugar de por una página con diseño re­s­po­n­si­vo, puede que surjan di­fi­cu­l­ta­des adi­cio­na­les para tu página op­ti­mi­za­da para móviles. Se puede hablar a este respecto de re­di­re­c­cio­na­mie­n­tos in­co­rre­c­tos y de errores 404 que solo aparecen en las páginas op­ti­mi­za­das para móviles, pero no en los usuarios de es­cri­to­rio.

Páginas móviles sencillas

En vista del número de usuarios de las mobile webs, sería de­sas­tro­so recurrir a la op­ti­mi­za­ción móvil para crear una página es­pe­cí­fi­ca, descuidar su ma­n­te­ni­mie­n­to frente a la versión de es­cri­to­rio y solo ofrecer co­n­te­ni­dos si­m­pli­fi­ca­dos. Es un error pensar que los di­s­po­si­ti­vos móviles se usan solo para realizar consultas breves y rápidas en los trayectos. A este respecto, según un estudio de inMobi, el 61 % de los usuarios de las webs móviles emplean el sma­r­t­pho­ne o la tablet mientras ven la te­le­vi­sión en el sofá, aunque también entran en escena los or­de­na­do­res de es­cri­to­rio pero en menor medida. Esto hace que los te­r­mi­na­les móviles se co­n­vie­r­tan en los di­s­po­si­ti­vos más usados. Si un usuario realiza una búsqueda con un di­s­po­si­ti­vo móvil y en una página web de confianza no encuentra la misma in­fo­r­ma­ción que en la página de es­cri­to­rio, esto le supondrá un esfuerzo adicional. Así, dicho usuario se verá obligado a visitar la versión de es­cri­to­rio y a co­n­fo­r­mar­se con un manejo más co­m­pli­ca­do de la misma (zoom, errores ti­po­grá­fi­cos debido a enlaces muy pequeños, menús de­s­ple­ga­bles, etc.). Todavía resulta más negativo que la página web móvil carezca de enlaces a la versión de es­cri­to­rio o que esta salte y busque los co­n­te­ni­dos en otro lugar mejor op­ti­mi­za­do para di­s­po­si­ti­vos móviles. Por ello, la op­ti­mi­za­ción móvil debe ir en­ca­mi­na­da a crear páginas provistas de todos los co­n­te­ni­dos y funciones im­po­r­ta­n­tes con los que también cuenta la página de es­cri­to­rio.

Hecho

el 61 por ciento de los usuarios de páginas web adaptadas a móviles utilizan sus te­r­mi­na­les móviles mientras ven la te­le­vi­sión sentados en el sofá.

Caso pro­ble­má­ti­co: Adobe Flash

También resulta fru­s­tra­n­te cuando se muestran los co­n­te­ni­dos pero estos no son co­m­pa­ti­bles con la versión web móvil, lo que suele ocurrir con los vídeos en formato Flash, hoy soportado solo por unos pocos te­r­mi­na­les móviles. Los in­co­n­ve­nie­n­tes más de­s­ta­ca­dos de Adobe Flash son:

  • No es re­s­po­n­si­vo
  • Tiene brechas de seguridad
  • Requiere la in­s­ta­la­ción del re­pro­du­c­tor por separado para poder emitir el contenido

YouTube, la pla­ta­fo­r­ma de vídeos por ex­ce­le­n­cia, hace tiempo que le dijo adiós a Flash, aunque a día de hoy todavía se en­cue­n­tran muchas páginas en la red, algunas con co­n­te­ni­dos de calidad notable, basadas en este formato. La siguiente captura de pantalla es un ejemplo de la tendencia de una época en la que Flash estaba muy extendido y la op­ti­mi­za­ción móvil estaba dando sus primeros pasos:

La página web we­choo­se­the­moon.org tiene una apa­rie­n­cia muy ca­ra­c­te­rí­s­ti­ca y un valor añadido para sus vi­si­ta­n­tes. Esta evoca a Apolo 11, la misión con la que el hombre pisó la luna por primera vez, y permite obtener una visión digital de la misma. La página empezó a funcionar en el año 2009, en el 40º ani­ve­r­sa­rio de la misión y se basa, como no es de extrañar, en Flash.

Quien utilice un di­s­po­si­ti­vo móvil para visitar la página o no tenga instalado Flash, solo podrá ver la página tal y como se muestra en la captura de pantalla anterior con la in­vi­ta­ción a instalar Flash. Esto conlleva un gasto adicional y lleva aparejada la exclusión del usuario, con lo que la fru­s­tra­ción está servida.

Debido a estas ci­r­cu­n­s­ta­n­cias, es co­n­ve­nie­n­te recurrir a la uti­li­za­ción de HTML5 para integrar vídeos y ani­ma­cio­nes. El mismo Adobe reconoce sus ventajas y re­co­mie­n­da a los gestores de co­n­te­ni­dos que utilicen el nuevo estándar HTML5. Asimismo, debido a las brechas de seguridad del formato Flash, es aco­n­se­ja­ble recurrir a otras al­te­r­na­ti­vas para que los vi­si­ta­n­tes puedan acceder a los co­n­te­ni­dos que buscan in­de­pe­n­die­n­te­me­n­te del di­s­po­si­ti­vo que utilicen y sin necesidad de in­s­ta­la­ción. Consulta el tutorial de nuestra Digital Guide si quieres obtener más in­fo­r­ma­ción sobre cómo integrar vídeos con HTML.

Re­di­re­c­cio­nes in­co­rre­c­tas

Si en la op­ti­mi­za­ción móvil se toma la decisión de crear una web móvil por separado, el re­s­po­n­si­ve design tiene la de­s­ve­n­ta­ja de tener que realizar el ma­n­te­ni­mie­n­to de dos páginas a la vez y de crear re­di­re­c­cio­nes fu­n­cio­na­les para los vi­si­ta­n­tes de las páginas móviles. Para ofrecer una buena ex­pe­rie­n­cia de usuario, se debe ga­ra­n­ti­zar que las re­di­re­c­cio­nes siempre conduzcan a las su­b­pá­gi­nas correctas y no a la página de inicio de la página web móvil. De lo contrario, los usuarios de la página se en­fre­n­ta­rán a una búsqueda in­ne­ce­sa­ria, co­n­vi­r­tié­n­do­se esto en un factor de fru­s­tra­ción. El siguiente gráfico pone de ma­ni­fie­s­to dicha pro­ble­má­ti­ca y muestra de manera es­que­má­ti­ca cómo se pueden co­n­fi­gu­rar los desvíos co­rre­c­ta­me­n­te:

También son pro­ble­má­ti­cos los desvíos que solo funcionan para de­te­r­mi­na­dos di­s­po­si­ti­vos o para los sistemas ope­ra­ti­vos elegidos. Por ello, es co­n­ve­nie­n­te comprobar si los reenvíos funcionan de igual manera para todos los sistemas ha­bi­tua­les y adaptar la co­n­fi­gu­ra­ción del servidor si procede. Además, a través de la Google Search Console se puede recibir in­fo­r­ma­ción sobre reenvíos de­fe­c­tuo­sos.

El error 404 en la mobile web

Las re­di­re­c­cio­nes correctas también son im­po­r­ta­n­tes cuando los usuarios de sma­r­t­pho­nes o tablets obtienen un error 404 en sus di­s­po­si­ti­vos, pero este no sucede en la misma página para usuarios de es­cri­to­rio. En este caso, las re­di­re­c­cio­nes también tienen que de­sa­rro­llar­se co­rre­c­ta­me­n­te, a no ser que exista una versión móvil de la página, aunque esta no debería notificar la presencia de ningún error. En este sentido es mucho mejor redirigir al usuario a una página inade­cua­da, aunque esto esté ligado a re­s­tri­c­cio­nes de usa­bi­li­dad, que no mostrarle ningún contenido.

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