Por lo general, una página web está compuesta de varias su­b­pá­gi­nas (o, se­n­ci­lla­me­n­te, páginas) enlazadas entre sí. Para es­ta­ble­cer un vínculo entre dos de estas páginas se crea un enlace, link en inglés (forma abreviada de hyperlink, hi­pe­r­ví­ncu­lo en ca­s­te­llano) que conduce al in­te­r­nau­ta de una página a la otra. La totalidad de los links que unen las di­fe­re­n­tes su­b­pá­gi­nas de una web determina su es­tru­c­tu­ra de enlaces y, con ella, en última instancia, también la ar­qui­te­c­tu­ra global de una web.

Los enlaces internos componen la es­tru­c­tu­ra de una web y a di­fe­re­n­cia de los externos, que guían a un usuario de una web a otra, toman como re­fe­re­n­cia otros co­n­te­ni­dos dentro de la misma página web. Este tejido de enlaces sirve de brújula para la na­ve­ga­ción interna. Y no solo esto. Una es­tru­c­tu­ra de links bien co­n­s­trui­da tiene un impacto positivo también en cuanto al SEO de las su­b­pá­gi­nas. ¿Cómo se optimiza el perfil interno de links según SEO?

Cómo se es­tru­c­tu­ra una web in­te­r­na­me­n­te

Para el usuario, explorar una página web debería ser algo sencillo e intuitivo. Para ello, la es­tru­c­tu­ra de menú elemental debería contar con un diseño claro y evidente, aunque su apa­rie­n­cia final depende, al fin y al cabo, del tamaño de la web y del gusto pa­r­ti­cu­lar de los we­b­ma­s­te­rs. Recuerda que no debes perder de vista a la usa­bi­li­dad, la verdadera columna vertebral del diseño web. En muchas páginas es posible obtener una idea de la es­tru­c­tu­ra de enlaces internos gracias al mapa del sitio o sitemap, donde se desglosan todos los do­cu­me­n­tos de una página web de forma visual y or­ga­ni­za­da, idea­l­me­n­te en una es­tru­c­tu­ra je­rá­r­qui­ca. Un mapa del sitio ilustra cómo se han cla­si­fi­ca­do las ca­te­go­rías y los puntos del menú y cómo se han conectado entre sí. Ob­via­me­n­te, in­de­pe­n­die­n­te­me­n­te de los menús para la na­ve­ga­ción, también es posible crear hi­pe­r­ví­ncu­los internos para enlazar, por ejemplo, un texto de la página en el que tratamos un tema con otro del mismo sitio que ofrece más in­fo­r­ma­ción al respecto. En este caso se enlazan ambos textos mediante un hi­pe­r­ví­ncu­lo interno que lleva de uno a otro. Este pro­ce­di­mie­n­to se usa en especial en páginas web como Wikipedia y otras wikis.

Usar los enlaces internos para aprobar en SEO

La uti­li­za­ción de hi­pe­r­ví­ncu­los en el marco de la op­ti­mi­za­ción para los bu­s­ca­do­res es entendida por muchos we­b­ma­s­te­rs como link building o co­n­s­tru­c­ción de enlaces, es­tra­te­gia mediante la cual se intenta impactar po­si­ti­va­me­n­te en el ranking en los bu­s­ca­do­res de una página generando enlaces externos hacia ella. Sin embargo, la última ac­tua­li­za­ción de Google, Penguin, se ha propuesto di­fi­cu­l­tar las es­tra­te­gias de link building. Muchos métodos, a menudo dudosos, que en el pasado han tenido una in­flue­n­cia positiva en el po­si­cio­na­mie­n­to de una web son hoy, por el contrario, de­no­s­ta­dos por los bu­s­ca­do­res. Este es uno de los motivos por el que los ad­mi­ni­s­tra­do­res web han pasado a co­n­ce­n­trar­se en optimizar la es­tru­c­tu­ra de enlaces internos de sus páginas web.

Sin embargo y dado que los bu­s­ca­do­res no revelan el fu­n­cio­na­mie­n­to de sus al­go­ri­t­mos, solo es posible suponer la in­flue­n­cia real de los enlaces internos en la posición de una página web, aunque se considera de forma ge­ne­ra­li­za­da que los enlaces internos influyen en menor medida sobre el po­si­cio­na­mie­n­to que los enlaces externos. Aun así, si nos centramos en el marco del análisis web, una es­tru­c­tu­ra diáfana de enlaces internos tiene una gran im­po­r­ta­n­cia, ya que los crawlers pueden recorrer la página fá­ci­l­me­n­te. Esto hace que los bots premien, en co­n­se­cue­n­cia, a aquellas páginas con una es­tru­c­tu­ra de enlaces sencilla.

Por qué son tan im­po­r­ta­n­tes los enlaces internos

Arañas, crawlers, robots, sea­r­ch­bots: todas estas de­no­mi­na­cio­nes sirven para referirse a los programas in­fo­r­má­ti­cos usados por los bu­s­ca­do­res para examinar páginas web, a las que analizan siguiendo los enlaces que llevan a ellas y añadiendo al índice las páginas en­co­n­tra­das. Si una página web cuenta con una es­tru­c­tu­ra interna de enlaces amigable, las arañas pueden indexar có­mo­da­me­n­te todas las su­b­pá­gi­nas de la web, lo que, a su vez, tiene un impacto positivo en la va­lo­ra­ción que haga de ella. Es de esta forma que una es­tru­c­tu­ra interna astuta y bien pla­ni­fi­ca­da beneficia tanto al usuario que la visita como a la araña que la examina.

Los enlaces internos también permiten hacer buen uso de la repu­tación de su­b­pá­gi­nas in­di­vi­dua­les, ya que también heredan el de­no­mi­na­do link juice, también conocido como link power y que define la fortaleza de un enlace, la cual es tra­n­s­fe­ri­da a la página web a la que conduce. Es fácil entender este concepto si nos ima­gi­na­mos un río, del cual se abriera un afluente por cada enlace. Cada una de estas ra­mi­fi­ca­cio­nes tra­n­s­po­r­ta también una porción de la fortaleza del enlace. La di­s­tri­bu­ción óptima del link juice es, de esta forma, uno de los desafíos fu­n­da­me­n­ta­les en la es­tru­c­tu­ra­ción de enlaces internos según SEO, aunque ni mucho menos el único.

Consejos para crear hi­pe­r­ví­ncu­los internos

  • Herencia del link juice: el link power, es­pe­cia­l­me­n­te en el caso de webs con mucha repu­tación, puede llegar a ser muy alto. Esta fortaleza debería re­pa­r­ti­r­se entre las su­b­pá­gi­nas im­po­r­ta­n­tes y la mejor manera de hacerlo es de forma equi­li­bra­da entre todas las páginas enlazadas a la principal (o punto de partida), de forma que el link power se divide por la cantidad de páginas. De ahí que, si enlazamos 10 páginas de una página web, por ejemplo, las páginas que se han enlazado se be­ne­fi­cian mucho más que si se enlazara a 50 páginas en total.

  • Número de enlaces que conducen a una página web: cuantos más enlaces internos lleven a una sola página, más im­po­r­ta­n­te será co­n­si­de­ra­da por la araña. Así, las páginas más im­po­r­ta­n­tes, como la página principal, las su­b­pá­gi­nas re­le­va­n­tes o las páginas de destino, deberían contener más vínculos a la página web. Sin embargo, no hay que olvidar utilizar los enlaces internos de forma más bien discreta, por lo que deberían eco­no­mi­zar­se y aparecer solo donde tengan realmente sentido para el usuario.
  • Je­ra­r­quías ho­ri­zo­n­ta­les: las páginas que componen una web no deberían di­s­ta­n­ciar­se en clics de la principal más de lo necesario. El punto de partida es, por regla general, la página principal y si una subpágina se distancia en 10 clics será valorada de peor forma que si se distancia en solo 3 clics. Esto explica que la “pro­fu­n­di­dad” de los distintos puntos del menú sea la es­tri­c­ta­me­n­te requerida.
  • Posición y apa­rie­n­cia de los enlaces: los robots también infieren la im­po­r­ta­n­cia de los enlaces a partir de la co­n­s­tru­c­ción y, en parte, también del diseño de una subpágina. Por ejemplo, un hi­pe­r­ví­ncu­lo colocado en una posición muy visible, que destaca por medio de un diseño especial o una imagen, será in­te­r­pre­ta­do como mucho más im­po­r­ta­n­te que aquellos que pasen más des­ape­r­ci­bi­dos al final de un artículo muy largo, por ejemplo, o en el pie de la página. Los enlaces dentro del texto siempre deberían de­s­ta­car­se óp­ti­ca­me­n­te, lo que puede hacerse mediante un color diferente.
  • Contexto: los vínculos entre páginas con alguna relación temática también son mejor valorados, teniendo aquí un papel relevante el texto “ancla” o anchor text, que no es otra cosa que aquella parte del texto en la que se ha de hacer clic para activar el enlace. Si se quiere, por ejemplo, enlazar a una página que informe sobre un producto, su nombre debería aparecer en el texto ancla, porque estos textos, tanto en los enlaces internos como en los externos, informan al usuario sobre el contenido de la página a la que se enlaza, pero también al crawler, y ya se ha visto que sa­ti­s­fa­ce­r­le es crucial. Hay que cuidar que estos textos no estén du­pli­ca­dos y que siempre sean únicos, ya que esto tiene un efecto muy positivo en el po­si­cio­na­mie­n­to en los bu­s­ca­do­res.
  • Brea­d­cru­m­bs o “migas de pan”: la de­no­mi­na­da breadcrum na­vi­ga­tion permite a los usuarios orie­n­tar­se en la página web, vi­sua­li­za­n­do el punto exacto en que se en­cue­n­tran dentro de la página web. Suele tener la forma de una línea, donde los puntos del menú se muestran enlazados con su página co­rre­s­po­n­die­n­te: Página principal → Tienda online → Pa­n­ta­lo­nes → Vaqueros. De esta forma se ilustra la es­tru­c­tu­ra de enlaces global de la ruta que se ha seguido para llegar hasta este punto, valorado tanto por los usuarios como por los bots. Si utilizas para la es­tru­c­tu­ra de na­ve­ga­ción el lenguaje de notación de schema.org les fa­ci­li­ta­rás el análisis de las “migas de pan” a las arañas.
  • Enlaces a imágenes con texto al­te­r­na­ti­vo y título: cuando se enlaza una imagen hay que añadir sin falta un título de­s­cri­p­ti­vo y un texto al­te­r­na­ti­vo (alt). Solo así se puede informar al buscador sobre el contenido de la imagen.
  • Desechar enlaces de­fe­c­tuo­sos o su­pe­r­fluos: por hi­pe­r­ví­ncu­los con defectos se entienden aquellos que conducen a una página de error 404, por ejemplo. Respecto a los segundos, se trata en este caso de enlaces ne­ce­sa­rios pero que, debido a una so­bre­abu­n­da­n­cia, suponen un derroche de link juice.
Consejo

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El uso de enlaces internos para potenciar la usa­bi­li­dad

Muchos factores di­fe­re­n­tes tienen in­flue­n­cia en la vi­si­bi­li­dad de un enlace para los bu­s­ca­do­res y, con él, de la página web a la que conduce. Entre las tareas ese­n­cia­les a la hora de crear hi­pe­r­ví­ncu­los internos se cuenta el de­sa­rro­llo de una na­ve­ga­ción sencilla dentro de la misma página web. Tanto usuarios como crawlers valoran muy po­si­ti­va­me­n­te las webs con una es­tru­c­tu­ra clara compuesta por je­ra­r­quías ho­ri­zo­n­ta­les y donde no sean ne­ce­sa­rios muchos clics para alcanzar la in­fo­r­ma­ción que se busca.

Un uso adecuado de los enlaces internos también permite mejorar el po­si­cio­na­mie­n­to de su­b­pá­gi­nas in­di­vi­dua­les. Mediante una di­s­tri­bu­ción hábil del link juice, la correcta co­lo­ca­ción de los enlaces, así como la manera de di­s­ti­n­gui­r­los, se consigue pree­mi­ne­n­cia para las páginas enlazadas. En de­fi­ni­ti­va, los enlaces internos son un medio para aumentar la vi­si­bi­li­dad de una página web.

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