La tra­n­s­fe­re­n­cia de datos entre distintos di­s­po­si­ti­vos digitales no suele presentar ningún problema, siempre y cuando tengas a mano el cable de conexión adecuado. Si no es así, tendrás que tomar el camino más largo y compartir las fotos de la noche anterior con tus amigos a través de una red wifi o de la nube. Pero hay otra manera de compartir imágenes, vídeos y archivos de audio que tiene un fu­n­cio­na­mie­n­to muy sencillo. El nombre: Bluetooth. Las posibles apli­ca­cio­nes: prá­c­ti­ca­me­n­te ili­mi­ta­das.

¿Qué es y para qué sirve Bluetooth?

El término Bluetooth describe una te­c­no­lo­gía de red de­sa­rro­lla­da por el grupo de trabajo IEEE 802.15.1 del Institute of Ele­c­tri­cal and Ele­c­tro­ni­cs Engineers es­ta­dou­ni­de­n­se como estándar in­du­s­trial para co­ne­xio­nes in­alá­m­bri­cas. La te­c­no­lo­gía Bluetooth sirve para la tra­n­s­fe­re­n­cia de voz y datos punto a punto sin conexión u orientada a la conexión entre dos di­s­po­si­ti­vos digitales di­fe­re­n­tes. El objetivo principal de esta te­c­no­lo­gía es re­em­pla­zar las co­ne­xio­nes por cable, es decir, dejarlas obsoletas, lo cual supone una ventaja, sobre todo, para di­s­po­si­ti­vos móviles como sma­r­t­pho­nes o tabletas.

Hecho

“Sin conexión” significa que la tra­n­s­mi­sión se inicia, aunque el de­s­ti­na­ta­rio no haya señalado su voluntad de aceptar un paquete de datos. Por el contrario, en un sistema «orientado a la conexión», se establece en primer lugar una conexión virtual entre los aparatos que se comunican antes de la tra­n­s­fe­re­n­cia real de los datos.

En co­m­pa­ra­ción con otras te­c­no­lo­gías de tra­n­s­fe­re­n­cia de datos como USB, LAN o Wi-Fi, Bluetooth está es­pe­cia­li­za­da en la tra­n­s­fe­re­n­cia de datos en di­s­ta­n­cias cortas, así como en el es­ta­ble­ci­mie­n­to de co­ne­xio­nes sencillas y de bajo consumo. Puesto que, en co­m­pa­ra­ción con las demás te­c­no­lo­gías me­n­cio­na­das, en general solo alcanza ve­lo­ci­da­des bajas de tra­n­s­fe­re­n­cia de datos, el envío de paquetes grandes puede requerir algo más de tiempo. Si el objetivo es enviar archivos in­di­vi­dua­les o servicios y apli­ca­cio­nes menos complejos, Bluetooth re­pre­se­n­ta, sin lugar a dudas, la solución ideal.

¿Por qué existe Bluetooth?

La invención de Bluetooth deriva del problema, por todos conocido, de la “maraña de cables”: ya en los años ochenta se in­te­n­ta­ron sustituir las te­c­no­lo­gías de conexión tra­di­cio­na­les de cables por al­te­r­na­ti­vas in­alá­m­bri­cas siguiendo distintos métodos. Una candidata pro­me­te­do­ra fue la te­c­no­lo­gía de in­fra­rro­jos que, por ejemplo, se utilizó para comunicar or­de­na­do­res e im­pre­so­ras. Sin embargo, el consumo de energía re­la­ti­va­me­n­te alto, unido a la necesidad de es­ta­ble­cer y mantener un “contacto visual” directo entre los aparatos a conectar, impidió que la te­c­no­lo­gía se impusiera.

En los años noventa, un consorcio formado por las empresas ele­c­tró­ni­cas Ericsson, IBM, Intel, Nokia y Toshiba dio vida al Bluetooth Special Interest Group (abreviado: Bluetooth SIG), que buscaba de­sa­rro­llar una solución te­c­no­ló­gi­ca propia. Hasta el momento, “Bluetooth” era úni­ca­me­n­te el nombre en clave del proyecto. Sin embargo, ante la ausencia de otras pro­pue­s­tas, pronto se aceptó como el nombre comercial de­fi­ni­ti­vo.

Hecho

Bluetooth SIG, fundado en se­p­tie­m­bre de 1998, es hoy en día una or­ga­ni­za­ción sin ánimo de lucro que reúne en total a unas 33 000 empresas (datos de 2017) que definen juntas los es­tá­n­da­res de Bluetooth y continúan im­pu­l­sa­n­do el de­sa­rro­llo de esta te­c­no­lo­gía in­alá­m­bri­ca. Cada empresa que de­sa­rro­lla y produce di­s­po­si­ti­vos con Bluetooth está obligada a formar parte de la or­ga­ni­za­ción. Los pro­mo­to­res más im­po­r­ta­n­tes del SIG en estos momentos son: Apple, Ericsson, Lenovo, Nokia, Toshiba, Intel y Microsoft.

El hecho de que las empresas pa­r­ti­ci­pa­n­tes Ericsson y Nokia tuviesen origen es­ca­n­di­na­vo puede que fuera un factor de­te­r­mi­na­n­te en la elección del nombre: la palabra “Bluetooth” hace re­fe­re­n­cia co­n­cre­ta­me­n­te a Harald Blåtand, rey vikingo danés. En el siglo X, este rey consiguió unir a las partes en­fre­n­ta­das de Noruega y Dinamarca en un mismo reino. El icónico símbolo de Bluetooth re­pre­se­n­ta, dicho sea de paso, una co­m­bi­na­ción de las runas nórdicas ᚼ y ᛒ, que son las iniciales de Harald Blåtand (HB).

¿Cómo funciona el Bluetooth?

Bluetooth es el resultado de la co­la­bo­ra­ción de numerosas partes. Este sistema in­alá­m­bri­co básico se lo debemos fu­n­da­me­n­ta­l­me­n­te al trabajo de los pro­fe­so­res uni­ve­r­si­ta­rios Japp Haartsen y Sven Mattisson, de na­cio­na­li­dad holandesa y sueca re­s­pe­c­ti­va­me­n­te, que tra­ba­ja­ban para la empresa de telefonía móvil e internet Ericsson. Por otra parte, y en gran medida, Bluetooth también debe agradecer otros aspectos a las empresas te­c­no­ló­gi­cas Intel y Nokia. Conoce a co­n­ti­nua­ción los an­te­ce­de­n­tes te­c­no­ló­gi­cos.

El chip Bluetooth

Para que un di­s­po­si­ti­vo digital sea co­m­pa­ti­ble con Bluetooth, este debe contar con un software adecuado para controlar la tra­n­s­fe­re­n­cia de datos, así como con un chip Bluetooth especial que dispone de una unidad tra­n­s­mi­so­ra y otra receptora, y que está integrado en el hardware. Entre los fa­bri­ca­n­tes más conocidos de estos chips se en­cue­n­tran Atheros, Nordic Se­mi­co­n­du­c­tor o Toshiba. También se puede conectar un adaptador Bluetooth en el puerto USB de un di­s­po­si­ti­vo y, con ello, añadir esta función.

La conexión Bluetooth

La fre­cue­n­cia dedicada a Bluetooth es una banda ISM sin licencia entre los 2,402 GHz y los 2,480 GHz. Los di­s­po­si­ti­vos co­m­pa­ti­bles que cumplen los es­tá­n­da­res del Bluetooth SIG pueden, como di­s­po­si­ti­vos de corto alcance o Short Range Devices (SRD), enviar por este rango de fre­cue­n­cias en todo el mundo y sin licencia. Para poder ide­n­ti­fi­car­lo sin ningún género de dudas, cada aparato está provisto de una dirección MAC de 48 bits in­di­vi­dual.

Hecho

Las bandas ISM (In­du­s­trial, Scie­n­ti­fic and Medical Bands) son aquellas bandas de fre­cue­n­cia que pueden ser uti­li­za­das sin licencia, y (en su mayoría) sin ningún tipo de au­to­ri­za­ción es­pe­cí­fi­ca, por di­s­po­si­ti­vos de ra­dio­fre­cue­n­cia en la industria, la ciencia y la medicina, así como en los entornos do­mé­s­ti­cos. Una banda de fre­cue­n­cia o rango de fre­cue­n­cia señala un área del espectro ele­c­tro­ma­g­né­ti­co que se utiliza para la co­mu­ni­ca­ción técnica.

Una conexión puede iniciarse en cualquier tipo de di­s­po­si­ti­vo, que se erige en “master” (“maestro”) frente a los “slaves” (“esclavos”, es decir, los di­s­po­si­ti­vos im­pli­ca­dos) y que juntos es­ta­ble­cen una red conocida como “piconet” (una red Bluetooth). Esta puede existir durante un tiempo in­de­fi­ni­do hasta que el maestro vuelva a des­ac­ti­var la función Bluetooth en su sistema. Los di­s­po­si­ti­vos que se quieren conectar a una piconet “escuchan” en modo ex­plo­ra­ción cada 2,56 segundos a la espera de la señal del maestro. El es­ta­ble­ci­mie­n­to de la conexión se efectúa de media en 1,28 segundos. La conexión de dos o más di­s­po­si­ti­vos vía Bluetooth también se conoce como “pairing” (“emparejar”).

En la práctica, los usuarios de una piconet tienen que en­co­n­trar­se en pro­xi­mi­dad directa y tener activa la función Bluetooth en el di­s­po­si­ti­vo co­rre­s­po­n­die­n­te. La ac­ti­va­ción se realiza, según el di­s­po­si­ti­vo, a través de un software especial, un panel de control o una tecla con el símbolo de Bluetooth. Después, el es­ta­ble­ci­mie­n­to de la conexión debe au­to­ri­zar­se por medio de un código PIN (que suele tener cuatro dígitos) que aparece en la pantalla del di­s­po­si­ti­vo esclavo o que se indica en el manual en cuestión. Este proceso, también conocido como “asi­g­na­ción de clave”, garantiza la seguridad frente a terceros y, por lo general, se realiza una sola vez. Después, el di­s­po­si­ti­vo “em­pa­re­ja­do” se almacena en una lista y se conecta siempre de forma au­to­má­ti­ca en cuanto la piconet está dentro de su alcance —siempre y cuando el Bluetooth esté activado.

Nota

En la Digital Guide de IONOS te ex­pli­ca­mos también cómo crear una conexión Bluetooth con distintos di­s­po­si­ti­vos.

La red Bluetooth (piconet)

Una red conocida como piconet está integrada por ocho di­s­po­si­ti­vos Bluetooth activos como máximo. Además, en teoría, la red puede mantener hasta otros 200 di­s­po­si­ti­vos en modo de espera o de ahorro de energía al mismo tiempo dentro de la red y que se activen a petición. Un di­s­po­si­ti­vo Bluetooth puede estar re­gi­s­tra­do como esclavo en distintas piconets, pero solo puede funcionar como maestro en una. Hasta diez piconets forman lo que se conoce como sca­t­te­r­net. Todos los di­s­po­si­ti­vos que conforman la red pueden ponerse en contacto con los demás. Sin embargo, la velocidad de tra­n­s­mi­sión de datos se resiente.

El perfil Bluetooth

Por eso, cada chip Bluetooth viene con lo que se conoce como una pila o colección de pro­to­co­los. Se trata de un paquete de software que contiene los servicios para utilizar varios perfiles Bluetooth. Al igual que los co­n­tro­la­do­res de un ordenador, estos perfiles es­ta­ble­cen qué tipo de datos se pueden tra­n­s­fe­rir entre los aparatos y qué servicios están di­s­po­ni­bles. Los perfiles que domina un di­s­po­si­ti­vo se pueden leer pri­n­ci­pa­l­me­n­te en sus es­pe­ci­fi­ca­cio­nes técnicas. Para poder utilizar de­te­r­mi­na­das funciones, todos los di­s­po­si­ti­vos que pa­r­ti­ci­pan deben ser co­m­pa­ti­bles con los mismos perfiles. A menudo, los perfiles que faltan se pueden obtener y completar, por ejemplo, a través de la página de Internet del fa­bri­ca­n­te del chip o del proveedor de perfiles.

La siguiente tabla incluye algunos de los perfiles estándar que más se utilizan. Dado que se añaden nuevos perfiles co­n­s­ta­n­te­me­n­te para poder reac­cio­nar ante los nuevos re­qui­si­tos de los di­s­po­si­ti­vos, la tabla no pretende ser una de­fi­ni­ti­va.

Sigla del perfil Nombre del perfil Función Di­s­po­si­ti­vos (ejemplos)
A2DP Advanced Audio Di­s­tri­bu­tion Profile Tra­n­s­mi­sión de datos de audio en calidad estéreo Di­s­po­si­ti­vos de manos libres, au­ri­cu­la­res, re­pro­du­c­tor de MP3
AVRCP Audio/Video Remote Control Profile Control remoto de re­pro­du­c­to­res de audio y de vídeo Te­le­vi­so­res, equipos de música, or­de­na­do­res po­r­tá­ti­les
BIP Basic Imaging Profile Tra­n­s­mi­sión de archivos de imagen Cámaras digitales, im­pre­so­ras, sma­r­t­pho­nes
BPP Basic Printing Profile Conexión a im­pre­so­ras Im­pre­so­ras, or­de­na­do­res po­r­tá­ti­les, sma­r­t­pho­nes
CTP Cordless Telephony Profile Conexión a teléfonos in­alá­m­bri­cos Or­de­na­do­res, or­de­na­do­res po­r­tá­ti­les, teléfonos in­alá­m­bri­cos
FAX Perfiles de fax Conexión a di­s­po­si­ti­vos de fax Or­de­na­do­res, di­s­po­si­ti­vos de fax, or­de­na­do­res po­r­tá­ti­les, sma­r­t­pho­nes
GATT Generic Attribute Profile Tra­n­s­mi­sión de bajo consumo de pequeñas ca­n­ti­da­des de datos a través de Bluetooh 4.0 Low Energy Or­de­na­do­res, or­de­na­do­res po­r­tá­ti­les, sma­r­t­pho­nes
HDP Health Device Profile Conexión segura para equipos médicos Mandos a distancia, equipos médicos
HFP Hands-Free Profile Conexión a di­s­po­si­ti­vos de manos libres Di­s­po­si­ti­vos de manos libres, sma­r­t­pho­nes
HID Human Interface Device Profile Conexión a di­s­po­si­ti­vos de entrada Or­de­na­do­res, ratones, teclados
HSP Headset Profile Conexión con au­ri­cu­la­res Or­de­na­do­res, di­s­po­si­ti­vos de manos libres, sma­r­t­pho­nes
ICP Intercom Profile Co­mu­ni­ca­ción de voz directa Or­de­na­do­res, teléfonos in­alá­m­bri­cos, sma­r­t­pho­nes
OBEX Object Exchange Profile In­te­r­ca­m­bio de datos genérico entre dos di­s­po­si­ti­vos Or­de­na­do­res, or­de­na­do­res po­r­tá­ti­les, sma­r­t­pho­nes
PBA Phonebook Access Profile Di­s­po­si­ción de datos de agenda Di­s­po­si­ti­vos de manos libres, sma­r­t­pho­nes
(r)SAP (remote) SIM Access Profile Su­mi­ni­s­tro de datos de una tarjeta SIM de un teléfono móvil Di­s­po­si­ti­vos de manos libres, sma­r­t­pho­nes
VDP Video Di­s­tri­bu­tion Profile Tra­n­s­mi­sión de señales de vídeo Vi­deo­cá­ma­ras, or­de­na­do­res, re­pro­du­c­to­res de vídeo po­r­tá­ti­les

¿En qué tipo de di­s­po­si­ti­vos se utiliza Bluetooth?

Bluetooth tiene muchos usos y apli­ca­cio­nes. Estos son algunos ejemplos.

  • Or­de­na­do­res de sobremesa y po­r­tá­ti­les: muchos sistemas ope­ra­ti­vos actuales Windows y Linux son co­m­pa­ti­bles con Bluetooth de serie. Un chip integrado en el hardware permite la conexión de distintos pe­ri­fé­ri­cos como ratones, teclados, au­ri­cu­la­res o im­pre­so­ras. Además, la te­c­no­lo­gía in­alá­m­bri­ca se utiliza para los tokens de seguridad de la au­te­n­ti­ca­ción de doble factor.
  • Di­s­po­si­ti­vos móviles: prá­c­ti­ca­me­n­te todos los teléfonos y tabletas modernos integran chips Bluetooth. Gracias a ellos podemos si­n­cro­ni­zar archivos, fotos y vídeos con el ordenador personal.
  • Di­s­po­si­ti­vos de salida de audio: muchos altavoces y au­ri­cu­la­res in­alá­m­bri­cos disponen de Bluetooth, lo que permite re­pro­du­cir archivos MP3 di­re­c­ta­me­n­te desde el sma­r­t­pho­ne.
  • Di­s­po­si­ti­vos de manos libres: si el sma­r­t­pho­ne se acopla por Bluetooth al di­s­po­si­ti­vo de manos libres del automóvil o del casco, se puede responder a las llamadas entrantes di­re­c­ta­me­n­te. En vehículos bien equipados, el ordenador de a bordo también es co­m­pa­ti­ble con esta te­c­no­lo­gía in­alá­m­bri­ca, lo que permite navegar por los contactos y menús del teléfono móvil desde la pantalla del ha­bi­tácu­lo.
  • Di­s­po­si­ti­vos de­po­r­ti­vos y domótica: algunas pulseras de actividad y relojes in­te­li­ge­n­tes envían datos relativos a la salud di­re­c­ta­me­n­te a la apli­ca­ción de salud del sma­r­t­pho­ne a través de Bluetooth. Los ele­c­tro­do­mé­s­ti­cos con Bluetooth, los sistemas de alarma, las ce­rra­du­ras ele­c­tró­ni­cas o los marcos de fotos digitales también han co­n­tri­bui­do al éxito de los sistemas de domótica en todo el mundo.
  • Juguetes y vi­deo­co­n­so­las: la industria del juguete lanza co­n­s­ta­n­te­me­n­te al mercado nuevas muñecas y figuras de acción que pueden co­mu­ni­car­se e in­ter­ac­tuar entre ellas a través de Bluetooth. Los mandos de vi­deo­co­n­so­las tan populares como Nintento Switch, Play Station 4 y Xbox ONE también funcionan a través de este estándar in­alá­m­bri­co.
  • Te­c­no­lo­gía médica: los audífonos de gama alta pueden estar equipados con función de manos libres gracias a la te­c­no­lo­gía Bluetooth. Además, ahora es posible co­n­fi­gu­rar de forma in­alá­m­bri­ca prótesis avanzadas de brazos y piernas, bombas de insulina y medidores de glucosa.
  • Industria: la te­c­no­lo­gía de co­mu­ni­ca­ción in­alá­m­bri­ca no se olvida de impulsar la propia industria, pues las máquinas y las plantas de fa­bri­ca­ción están in­te­r­co­ne­c­ta­das y hacen posible que se puedan au­to­ma­ti­zar aún más los procesos de pro­du­c­ción.

¿Qué versiones de Bluetooth existen?

A mediados de 1999 se lanzó Bluetooth 1.0a, la primera versión del nuevo estándar in­alá­m­bri­co, que tenía una velocidad de tra­n­s­mi­sión de datos de 732,2 kbps en aquellos momentos. Sin embargo, tuvo que en­fre­n­tar­se a algunos defectos iniciales y problemas de seguridad, al igual que le sucedió a 1.0b, su sucesor. Bluetooth 1.1 (pri­n­ci­pios de 2001) fue quien sentó por primera vez las bases de un producto que se podía co­me­r­cia­li­zar. Desde entonces, el sistema se ha seguido de­sa­rro­lla­n­do y mejorando co­n­ti­nua­me­n­te, prestando especial atención a la seguridad, la re­si­s­te­n­cia a las in­te­r­fe­re­n­cias y la velocidad de conexión.

El resultado es un abanico de versiones de Bluetooth que se basan las unas en las otras y que se di­s­ti­n­guen sobre todo por la velocidad máxima posible de tra­n­s­mi­sión de datos, pero también por sus funciones y apli­ca­cio­nes.

Versión de Bluetooth La­n­za­mie­n­to Máxima velocidad de tra­s­mi­sión de datos Novedades más im­po­r­ta­n­tes
Bluetooth 1.0a Julio de 1999 732,2 kb/s Primera versión oficial
Bluetooth 1.0b Diciembre de 1999 732,2 kb/s Mejoras generales
Bluetooth 1.1 Febrero de 2001 732,2 kb/s Problemas de conexión y de seguridad resueltos; primera versión co­me­r­cia­li­za­ble; cifrado; hasta siete co­ne­xio­nes si­mu­l­tá­neas
Bluetooth 1.2 Noviembre de 2003 1 Mb/s Co­m­pa­ti­bi­li­dad de­s­ce­n­de­n­te con Bluetooth 1.1; menos su­s­ce­p­ti­ble a las in­te­r­fe­re­n­cias gracias al AFH (Ada­p­ta­ti­ve Frequency Hopping)
Bluetooth 2.0 + EDR Noviembre de 2004 2,1 Mb/s Tasas de tra­n­s­mi­sión de datos tres veces mayores gracias al EDR (Enhanced Data Rate); diversos métodos para el ahorro de energía; uso adicional de NFC (Near Field Co­m­mu­ni­ca­tion) para el em­pa­re­ja­mie­n­to
Bluetooth 2.1 + EDR Agosto de 2007 2,1 Mb/s Conexión au­to­má­ti­ca sin PIN gracias al Secure Simple Pairing
Bluetooth 3.0 + HS Abril de 2009 24 Mb/s Canal adicional de alta velocidad (HS) basado en Wi-Fi y UWB (banda ultra ancha)
Bluetooth 4.0 LE (también: Bluetooth smart) Diciembre de 2009 24 Mb/s Pila de pro­to­co­los Low Energy (LE) para distintos métodos de ahorro de energía (p. ej., perfil GATT) para di­s­po­si­ti­vos pequeños; co­rre­c­ción de errores mejorada; cifrado de 128 bits
Bluetooth 4.1 Diciembre de 2013 25 Mb/s Los di­s­po­si­ti­vos más pequeños ya no necesitan in­te­r­me­dia­rios; IPv6
Bluetooth 4.2 Diciembre de 2014 25 Mb/s Mejoras generales
Bluetooth 5.0 Diciembre de 2016 50 Mb/s Aumento co­n­si­de­ra­ble del alcance y de las tasas de tra­n­s­mi­sión de datos

En­tre­ta­n­to, existen más de diez versiones de Bluetooth que, con la excepción de la variante 4.0 LE de bajo consumo, son co­m­pa­ti­bles entre ellas. Las versiones más antiguas como Bluetooth 3.0 raramente se utilizan.

Cuando muchos usuarios y expertos ya hablaban del Bluetooth como de una “estrella fugaz”, la versión 4.0 LE resucitó la te­c­no­lo­gía. El uso de la pila de pro­to­co­los Low Energy hizo posible un bajo consumo sin pre­ce­de­n­tes, lo que permitió que Bluetooth también se pudiera utilizar en di­s­po­si­ti­vos muy pequeños como relojes in­te­li­ge­n­tes, ce­rra­du­ras ele­c­tró­ni­cas y bombillas in­te­li­ge­n­tes. Desde entonces, este estándar in­alá­m­bri­co de casi veinte años es uno de los pri­n­ci­pa­les im­pu­l­so­res del internet de las cosas (Internet of Things, abreviado: IoT).

La versión 4.1 permite que incluso los di­s­po­si­ti­vos más pequeños ahora puedan co­mu­ni­car­se con otros di­s­po­si­ti­vos sin “in­te­r­me­dia­rios”. De esta manera, una pulsera de actividad puede controlar di­re­c­ta­me­n­te un pu­l­só­me­tro sin tener que dar un rodeo por el sma­r­t­pho­ne. Otra novedad es la co­m­pa­ti­bi­li­dad con IPv6, que hace que todos los di­s­po­si­ti­vos del Internet de las cosas co­m­pa­ti­bles con Bluetooth tengan su propia dirección IP, desde la cual el usuario puede co­n­tro­lar­lo a través de Internet. Hasta el momento, la versión 4.2 es la que tiene el máximo nivel te­c­no­ló­gi­co, que se ca­ra­c­te­ri­za por los paquetes de datos más pequeños, una mayor velocidad, una duración pro­lo­n­ga­da de la batería y seguridad reforzada.

Pero la historia no termina aquí: en diciembre de 2016, SIG lanzó el esperado Bluetooth 5.0, que sigue es­pe­cia­li­zá­n­do­se en di­s­po­si­ti­vos del Internet de las cosas y que, si lo co­m­pa­ra­mos con su pre­de­ce­sor, ha mejorado en todos los aspectos. Así, con un consumo de energía bajo constante ha sido posible aumentar la capacidad de tra­n­s­mi­sión en un 800 por ciento y el alcance hasta 200 metros (exterior) o 40 metros (interior). Esto debería fomentar aún más el de­sa­rro­llo de los llamados beacons. Estos son pequeños tra­n­s­mi­so­res Bluetooth que podrían uti­li­zar­se en museos, por ejemplo, para enviar in­fo­r­ma­ción adicional a los sma­r­t­pho­nes de los vi­si­ta­n­tes.

Aunque el número de di­s­po­si­ti­vos co­m­pa­ti­bles con la nueva versión por el momento sigue siendo bastante manejable, algunos expertos ya co­n­si­de­ran al Bluetooth 5.0 como un hito te­c­no­ló­gi­co que podría arre­ba­tar­le el puesto incluso al Wi-Fi (al menos en el sector del internet de las cosas).

¿Cuál es el alcance del Bluetooth?

En cuanto a la cuestión del alcance máximo del Bluetooth, hasta ahora podemos di­s­ti­n­guir tres tipos que dependen de las ne­ce­si­da­des del di­s­po­si­ti­vo co­rre­s­po­n­die­n­te:

Tipo Máxima potencia de tra­n­s­mi­sión Máximo alcance (in­te­rio­res) Máximo alcance (ex­te­rio­res) Apli­ca­cio­nes (ejemplos)
Tipo 1 100 mW 100 m 200 m Or­de­na­do­res, or­de­na­do­res po­r­tá­ti­les
Tipo 2 2,5 mW 10 m 50 m Ada­p­ta­do­res Bluetooth, or­de­na­do­res, or­de­na­do­res po­r­tá­ti­les
Tipo 3 1 mW 1 m 10 m Di­s­po­si­ti­vos móviles

Hay que señalar que el uso de la te­c­no­lo­gía Bluetooth siempre requiere un co­m­pro­mi­so entre la velocidad de tra­n­s­mi­sión de datos, el alcance y el consumo de energía. Por ejemplo, la versión 4.0 en modo Low Energy necesita muy poca energía, pero apenas alcanza una velocidad de 1 Mb/s a una distancia de hasta 10 metros. En co­n­di­cio­nes normales se puede conseguir una velocidad máxima de 25 Mb/s, lo que hace que el alcance y la demanda de energía eléctrica aumenten de manera pro­po­r­cio­nal. Por lo tanto, los fa­bri­ca­n­tes de di­s­po­si­ti­vos co­m­pa­ti­bles con Bluetooth tienen que calcular exac­ta­me­n­te cómo co­n­fi­gu­rar sus productos para que sean adecuados para el fin previsto. Solo la nueva versión, Bluetooth 5.0, es capaz de alcanzar los 200 metros en ex­te­rio­res y los 40 metros en in­te­rio­res gracias a sus avanzados métodos de ahorro de energía, aunque también puede funcionar en modo LE o EDR.

En general, el alcance máximo de un di­s­po­si­ti­vo co­m­pa­ti­ble con Bluetooth siempre depende de si se utiliza en ex­te­rio­res o en in­te­rio­res (p. ej., dentro de una vivienda). La razón es la siguiente: ob­s­tácu­los como paredes, muebles grandes o es­tru­c­tu­ras metálicas pueden in­te­r­fe­rir en la conexión. El diseño de las antenas de tra­n­s­mi­sión y recepción uti­li­za­das en los canales de co­mu­ni­ca­ción in­alá­m­bri­cos y el tipo de paquetes de datos que se envían son otros factores que pueden ser decisivos para el alcance de una conexión Bluetooth.

Otros métodos, que se pueden resumir con el término genérico de Frequency Hopping, han ido re­du­cie­n­do de forma so­s­te­ni­ble las in­te­r­fe­re­n­cias del Bluetooth versión tras versión. En este caso, la banda de fre­cue­n­cia utilizada se subdivide en canales in­di­vi­dua­les del mismo tamaño que cambian varios miles de veces por segundo o según sea necesario para continuar enviando de forma constante y sin ningún tipo de in­te­r­fe­re­n­cia. De esta manera se asegura, en la medida de lo posible, que la co­mu­ni­ca­ción Bluetooth y otras co­ne­xio­nes in­alá­m­bri­cas como Wi-Fi, LTE o mi­croo­n­das no se in­te­r­po­n­gan en su camino.

¿Bluetooth es seguro?

Gracias al cifrado y a otros me­ca­ni­s­mos de seguridad, se considera que, en general, Bluetooth es re­la­ti­va­me­n­te seguro. Sin embargo, incluso las versiones más nuevas del estándar in­alá­m­bri­co pueden sufrir ataques, por ejemplo, debido a una apli­ca­ción de­fe­c­tuo­sa por parte del fa­bri­ca­n­te.

El objetivo de ataque más goloso suele ser el momento en el em­pa­re­ja­mie­n­to en el que in­tro­du­ci­mos las co­n­tra­se­ñas, que es cuando los ci­be­r­cri­mi­na­les tratan de hacerse con el PIN para la ve­ri­fi­ca­ción. Dado que, por lo general, solo hay que hacerlo una vez por cada conexión, la ventana temporal para este tipo de ataques suele estar ex­tre­ma­da­me­n­te limitada.

Pero hay un truco que no requiere ni grandes co­no­ci­mie­n­tos in­fo­r­má­ti­cos ni ninguna te­c­no­lo­gía especial: con “bluesmack” los atacantes in­te­r­fie­ren en una conexión Bluetooth que ya existe. De esta manera, obligan a los usuarios de­s­pre­ve­ni­dos a cambiar de nuevo el PIN, con el que se hace el atacante, para obtener acceso al di­s­po­si­ti­vo en cuestión. Como co­n­se­cue­n­cia, pueden in­te­r­ce­p­tar y manipular co­rrie­n­tes de datos (“blue­s­na­r­fi­ng”) y causar daños eco­nó­mi­cos si realizan llamadas a costosas líneas de pago o servicios SMS (“blue­bu­g­gi­ng”). Para que se produzca este tipo de ataques, el atacante debe en­co­n­trar­se en las pro­xi­mi­da­des de los di­s­po­si­ti­vos que quiera piratear.

Como usuario de Bluetooth puedes tomar algunas medidas pre­ve­n­ti­vas:

  • Antes de comprar un di­s­po­si­ti­vo digital, pregunta si es posible asignar de forma manual un PIN en las co­ne­xio­nes Bluetooth (las claves estándar “0000” o “1234” que fijan los fa­bri­ca­n­tes no ofrecen seguridad su­fi­cie­n­te).
  • Desactiva la opción “Secure Simple Pairing” (conexión au­to­má­ti­ca sin PIN con nuevos di­s­po­si­ti­vos, p. ej., en Bluetooth 2.1 + EDR) y pasa a es­ta­ble­cer todas las co­ne­xio­nes Bluetooth solo de forma manual.
  • Escoge un código PIN largo que contenga al menos ocho ca­ra­c­te­res numéricos siempre que el software lo permita.
  • Utiliza la opción “modo oculto”, que convierte en anónimo el nombre de usuario de tu Bluetooth.
  • Evita utilizar Bluetooth en lugares muy co­n­cu­rri­dos como, por ejemplo, plazas públicas, ya que aumentan las po­si­bi­li­da­des de que haya un hacker es­pe­cia­li­za­do en las in­me­dia­cio­nes.
  • Guarda los di­s­po­si­ti­vos de confianza en tu lista de di­s­po­si­ti­vos Bluetooth. De esta manera se suprime la necesidad de in­tro­du­cir de nuevo el PIN en po­s­te­rio­res co­ne­xio­nes y se elimina un im­po­r­ta­n­te punto de ataque.
  • Si una conexión existente pide una nueva ve­ri­fi­ca­ción por PIN, co­n­si­dé­ra­lo una señal de alarma. En tal caso, in­te­rru­m­pe te­m­po­ra­l­me­n­te el intento de conexión y cambia de ubicación para salir del alcance del posible atacante.
  • Desactiva el Bluetooth in­me­dia­ta­me­n­te cuando dejes de usarlo. Conecta el Bluetooth solo cuando desees uti­li­zar­lo de verdad. Además, de esta manera también ahorrarás batería en tu di­s­po­si­ti­vo digital.

En resumen: ¿estándar in­alá­m­bri­co hasta el infinito y más allá?

Al Bluetooth se le ha dado por muerto varias veces. Esta te­c­no­lo­gía in­alá­m­bri­ca era demasiado co­m­pli­ca­da y lenta en co­m­pa­ra­ción con la in­creí­ble­me­n­te sencilla y rápida tra­n­s­mi­sión de datos por cable. Sin embargo, esta visión ya se ha quedado atrás, pues la última versión 4.0 de bajo consumo ha co­n­se­gui­do que Bluetooth se gane un nombre como impulsor del innovador internet de las cosas. Y si hay algo en lo que los expertos en economía están de acuerdo es en que los objetos co­ti­dia­nos in­te­li­ge­n­tes, como las pulseras de actividad, los di­s­po­si­ti­vos de domótica o los or­de­na­do­res de a bordo, son el futuro. Por lo tanto, solo nos cabe suponer que Bluetooth seguirá de­fe­n­die­n­do su repu­tación como estándar de la industria durante bastante tiempo.

Ir al menú principal