Virtual Machine Manager, también conocido como virt-manager o VMM, es una he­rra­mie­n­ta gráfica de gestión de máquinas virtuales que se ejecuta en sistemas Linux y facilita el uso de diversos hi­pe­r­vi­so­res como KVM, QEMU o Xen.

¿Qué es Virtual Machine Manager?

Virtual Machine Manager ofrece una interfaz fácil de usar y unificada para gestionar diversas máquinas virtuales (VM). Con virt-manager, puedes crear, co­n­fi­gu­rar y su­pe­r­vi­sar máquinas virtuales sin tener que en­fre­n­tar­te a he­rra­mie­n­tas complejas de línea de comandos. Está basado en libvirt, lo que significa que admite todas las so­lu­cio­nes de vi­r­tua­li­za­ción co­m­pa­ti­bles con libvirt. VMM incluye ca­ra­c­te­rí­s­ti­cas como snapshots, mi­gra­cio­nes en vivo y gestión de redes, lo que lo convierte en una he­rra­mie­n­ta potente para gestionar entornos de vi­r­tua­li­za­ción de cualquier tamaño.

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Re­qui­si­tos para utilizar Virtual Machine Manager

Antes de instalar y usar Virtual Machine Manager, asegúrate de que tu sistema cumpla con los si­guie­n­tes re­qui­si­tos:

  • Sistema operativo: virt-manager está diseñado pri­n­ci­pa­l­me­n­te para sistemas ope­ra­ti­vos basados en Linux como Ubuntu, Fedora o Debian. Asegúrate de que tu sistema utilice una de estas di­s­tri­bu­cio­nes o alguna otra variante co­m­pa­ti­ble.
  • Hi­pe­r­vi­sor: ne­ce­si­ta­rás un hi­pe­r­vi­sor instalado. KVM es uno de los hi­pe­r­vi­so­res más uti­li­za­dos en sistemas Linux y está di­s­po­ni­ble en la mayoría de las di­s­tri­bu­cio­nes de Linux
  • RAM y espacio en disco: la cantidad de RAM y espacio en disco debe ser su­fi­cie­n­te para ejecutar el sistema operativo host y las máquinas virtuales planeadas. Se re­co­mie­n­da al menos 4 GB de RAM, aunque se ne­ce­si­ta­rá más para un mejor re­n­di­mie­n­to.
  • Conexión de red: una conexión de red activa es necesaria si deseas gestionar las máquinas virtuales a través de redes o Internet. También se requiere para descargar archivos de in­s­ta­la­ción y ac­tua­li­za­cio­nes.

In­s­ta­la­ción de VMM paso a paso

Paso 1: ac­tua­li­zar el sistema

Antes de la in­s­ta­la­ción, asegúrate de que tu sistema esté ac­tua­li­za­do. Abre una terminal y ejecuta los si­guie­n­tes comandos para ac­tua­li­zar tu sistema:

sudo apt update
sudo apt upgrade
bash

Paso 2: instalar VMM

El siguiente paso es instalar Virtual Machine Manager. Ejecuta el siguiente comando. Si tu di­s­tri­bu­ción de Linux usa un sistema de gestión de paquetes diferente a APT, deberás usar ese sistema para la in­s­ta­la­ción.

sudo apt install virt-manager
bash

Paso 3: verificar la in­s­ta­la­ción

Después de la in­s­ta­la­ción, puedes verificar si se realizó co­rre­c­ta­me­n­te iniciando Virtual Machine Manager desde el menú de apli­ca­cio­nes o es­cri­bie­n­do virt-manager en la terminal.

Crear una nueva máquina virtual paso a paso

Después de la in­s­ta­la­ción, puedes usar Virtual Machine Manager para crear una nueva máquina virtual. Solo necesitas seguir unos sencillos pasos.

Paso 1: iniciar VMM

Primero, abre virt-manager desde el menú de apli­ca­cio­nes o ejecuta el comando virt-manager en la terminal.

Paso 2: conectar con el hi­pe­r­vi­sor

Al iniciar virt-manager, verás una ventana que te pedirá conectar con un hi­pe­r­vi­sor. Se­le­c­cio­na “QEMU/KVM” y luego haz clic en “Conectar”.

Paso 3: crear una nueva máquina virtual

El siguiente paso es crear una nueva máquina virtual. Haz clic en el botón “Nuevo” en la esquina superior izquierda de la ventana. Al­te­r­na­ti­va­me­n­te, puedes crear una nueva máquina desde el menú “Archivo” > “Nueva máquina virtual”.

Paso 4: se­le­c­cio­nar el método de in­s­ta­la­ción

Elige el método con el que deseas instalar el sistema operativo en la máquina virtual. Puedes in­s­ta­lar­lo desde un archivo ISO, un CD/DVD físico o mediante una in­s­ta­la­ción por red. Luego, haz clic en “Siguiente”.

Paso 5: se­le­c­cio­nar el archivo ISO o el medio de in­s­ta­la­ción

Si utilizas un archivo ISO, se­le­c­ció­na­lo en tu sistema de archivos. De lo contrario, pro­po­r­cio­na la ruta al medio de in­s­ta­la­ción. Luego, haz clic en “Siguiente”.

Paso 6: se­le­c­cio­nar el tipo y la versión del sistema operativo

Se­le­c­cio­na el tipo de sistema operativo y la versión que deseas instalar. Esto ayudará a VMM a sugerir co­n­fi­gu­ra­cio­nes óptimas para la máquina virtual. Haz clic en “Siguiente” para continuar.

Paso 7: asignar RAM y CPU

Asigna la cantidad de memoria RAM y el número de núcleos de CPU que deseas para la máquina virtual. Recuerda que más recursos pro­po­r­cio­na­rán un mejor re­n­di­mie­n­to, pero co­n­su­mi­rán más del sistema host. Haz clic en “Siguiente” para continuar con la co­n­fi­gu­ra­ción.

Paso 8: co­n­fi­gu­rar el al­ma­ce­na­mie­n­to en disco

Configura el tamaño del disco virtual que se asignará a la máquina virtual. Puedes crear un nuevo disco virtual o se­le­c­cio­nar uno existente. El al­ma­ce­na­mie­n­to no tiene que estar en la máquina local, también se pueden utilizar ubi­ca­cio­nes externas. Haz clic en “Siguiente”.

Paso 9: revisar y crear la máquina virtual

Revisa las co­n­fi­gu­ra­cio­nes y luego haz clic en “Finalizar” para crear la máquina virtual y comenzar el proceso de in­s­ta­la­ción.

Gestión y uso de máquinas virtuales

Una vez creada la máquina virtual, puedes ge­s­tio­nar­la con Virtual Machine Manager:

  • Iniciar y detener la máquina virtual: se­le­c­cio­na la máquina virtual deseada de la lista en la ventana principal de virt-manager y usa los botones “Iniciar” o “Detener” para encender o apagar la máquina virtual.
  • Cambiar la co­n­fi­gu­ra­ción: para modificar la co­n­fi­gu­ra­ción de una máquina virtual, haz clic en el lado derecho del ratón en la VM y se­le­c­cio­na “Mostrar detalles”. Aquí puedes ajustar co­n­fi­gu­ra­cio­nes como CPU, RAM, red y al­ma­ce­na­mie­n­to.
  • Crear snapshots: los snapshots te permiten guardar el estado actual de una máquina virtual y re­s­tau­rar­lo más tarde. Esto es útil para tener un punto de re­cu­pe­ra­ción seguro antes de realizar cambios o in­s­ta­la­cio­nes de software.
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