La pu­bli­ci­dad online es una de las he­rra­mie­n­tas más poderosas del marketing online. La pu­bli­ci­dad de display es aquella que utiliza medios visuales, entre los que destacan los banners, factores re­le­va­n­tes si se busca tener éxito en Internet con la pu­bli­ci­dad. Mediante una in­te­gra­ción selectiva de banners en de­te­r­mi­na­das páginas web es posible llamar la atención de clientes po­te­n­cia­les sin cri­s­par­los con diseños in­tru­si­vos. Después de todo, la pu­bli­ci­dad mal hecha también puede dañar la marca, mientras que los anuncios bien diseñados generan muchos más clics y, por lo general, más ventas. A pesar de los blo­quea­do­res de anuncios (ad­blo­c­ke­rs), la pu­bli­ci­dad de display sigue siendo uno de los in­s­tru­me­n­tos más eficaces de marketing online.

Hay muchos tipos di­fe­re­n­tes de pu­bli­ci­dad online, que se di­fe­re­n­cian en parte por su posición en la página web y su efecto:

  • Pop-ups, pop-unders y layer ads: estos anuncios, co­n­si­de­ra­dos molestos por muchos usuarios, aco­s­tu­m­bran a re­pro­du­ci­r­se tan pronto como el visitante de una página lleva a cabo una de­te­r­mi­na­da acción.

Por lo general, estos anuncios están pro­gra­ma­dos con Ja­va­S­cri­pt y abren nuevas ventanas del navegador que bien saltan re­pe­n­ti­na­me­n­te y se su­pe­r­po­nen a la página web (pop-ups o ventanas eme­r­ge­n­tes), bien se abren en un segundo plano, de modo que solo se aprecian cuando se cierran las otras ventanas del navegador (pop-under). Otros anuncios se activan al pasar el ratón por encima o si­m­ple­me­n­te al hacer scroll, en cuyo caso el anuncio suele mostrarse en la misma ventana del navegador, ocultando el contenido del sitio web visitado (layer ads).

Aunque los co­n­su­mi­do­res ya pueden bloquear de forma fiable pop-ups y pop-unders con ad­blo­c­ke­rs, aún no es posible hacerlo con los layer ads. Como este tipo de pu­bli­ci­dad online a menudo desplaza o encubre el contenido real del sitio web, muchos usuarios la co­n­si­de­ran spam. No es de extrañar, por esto, que grandes pro­vee­do­res de pu­bli­ci­dad como Google ya no hagan uso de esta forma de pu­bli­ci­dad.

  • Rich media: los pequeños elementos de audio y vídeo deben llegar al usuario lo más di­re­c­ta­me­n­te posible, pero han de encajar pe­r­fe­c­ta­me­n­te en el sitio web. Pueden colocarse fijos o "in­te­r­ca­la­dos" en el contenido, por ejemplo, a través de in­te­r­s­ti­tia­ls. Una ca­ra­c­te­rí­s­ti­ca clave de la rich media o mu­l­ti­me­dia in­ter­ac­ti­va es que, en co­m­pa­ra­ción con los anuncios tra­di­cio­na­les, ofrecen funciones avanzadas que animan a los usuarios a in­ter­ac­tuar, por ejemplo, mediante la in­te­gra­ción de pequeños juegos y otros elementos in­ter­ac­ti­vos. Sin embargo, el contenido de rich media no puede mostrarse en todas las páginas web debido a la gran cantidad de datos que contiene (si se compara con los métodos de pu­bli­ci­dad tra­di­cio­na­les). Por parte del usuario, el aumento del volumen de datos requerido para su re­pro­du­c­ción también puede influir en la na­ve­ga­ción. Esto se aplica en pa­r­ti­cu­lar al uso móvil, donde ge­ne­ra­l­me­n­te se dispone de un ancho de banda más reducido.
  • Vi­sua­li­za­ción de texto: la forma más mi­ni­ma­li­s­ta de pu­bli­ci­dad. Los anuncios de texto suelen estar formados por un título corto, que enlaza a la página web co­rre­s­po­n­die­n­te del anu­n­cia­n­te, la dirección URL de la página y un breve texto de de­s­cri­p­ción. Se utilizan pri­n­ci­pa­l­me­n­te en SEA.
  • Pu­bli­ci­dad en vídeo: en un inicio y por razones técnicas, los expertos en marketing online recurrían sobre todo a los anuncios de texto y a los banners, pues podían re­pro­du­ci­r­se sin problemas incluso con una conexión a Internet más débil. No obstante, el uso cada vez mayor de las co­ne­xio­nes de banda ancha in­cre­me­n­tó el interés de estos pro­fe­sio­na­les por los vídeos pu­bli­ci­ta­rios. Estos pueden re­pro­du­ci­r­se au­to­má­ti­ca­me­n­te en la página web o después de que el usuario haga clic en ellos. Además, es posible in­se­r­tar­los en un área de­te­r­mi­na­da de la página web o in­te­grar­los a modo de in­te­r­s­ti­tial antes de que se muestre la página a la que se quiere acceder. Los layers adds suelen contener a menudo también pu­bli­ci­dad en forma de vídeo, que en su mayoría se integra con Flash. Sin embargo, mal uti­li­za­dos, los vídeos pu­bli­ci­ta­rios pueden ser muy molestos, pues ocupan mucho espacio en la página web (o la cubren casi por completo) y suelen llevar sonido in­co­r­po­ra­do que se activa por defecto. Por otra parte, los vídeos pueden presentar el contenido pu­bli­ci­ta­do de forma mucho más in­te­re­sa­n­te e im­pa­c­ta­n­te que otros medios.
  • Banners: como parte de la pu­bli­ci­dad con banners, los pro­fe­sio­na­les del marketing utilizan espacios pu­bli­ci­ta­rios pre­de­fi­ni­dos en los sitios web para anunciar marcas o productos es­pe­cí­fi­cos con elementos gráficos (en su mayoría estáticos). Este tipo de pu­bli­ci­dad de display ahorra recursos y no­r­ma­l­me­n­te no desplaza el contenido real de la página web. Sin embargo, los ad­blo­c­ke­rs ocultan los banners en su mayoría, aun siendo mucho menos in­tru­si­vos que los pop-ups o los layer ads.

Con todo, la efe­c­ti­vi­dad de los banners depende en gran medida del producto y formato pu­bli­ci­ta­do. Si quieres anunciar un producto que se puede mostrar vi­sua­l­me­n­te (como alimentos o ropa), con los banners de mayor tamaño di­s­po­n­drás de espacio para una imagen. Además, los anu­n­cia­n­tes pueden hacer uso del se­gui­mie­n­to y la se­g­me­n­ta­ción para ver cuántos usuarios acceden a su oferta a través de un banner. Otra de las ventajas de este tipo de pu­bli­ci­dad online está re­la­cio­na­da con la facilidad que supone crearla. Es por eso que los banners pu­bli­ci­ta­rios se co­n­vie­r­ten en un elemento de gran utilidad para pequeñas empresas con menos recursos.

La mejor forma de activar banners es hacerlo a través de una red pu­bli­ci­ta­ria como la Red de Display de Google y co­n­s­ti­tu­yen una solución tra­n­sac­cio­nal muy popular: no son tan in­tru­si­vos como los layer adds, si bien no permiten una pre­se­n­ta­ción de productos tan atractiva como los anuncios en vídeo. No obstante, y a di­fe­re­n­cia de los anuncios basados úni­ca­me­n­te en texto, los banners también permiten trabajar con estímulos visuales. Es más, aquellos bien diseñados consiguen que el usuario acceda a la página de la oferta co­rre­s­po­n­die­n­te con un solo clic.

Por tanto, el diseño del banner es ex­tre­ma­da­me­n­te im­po­r­ta­n­te pues, no­r­ma­l­me­n­te, con este tipo de anuncio se dispone solo de unos segundos para llegar al cliente. Para que el anuncio se reciba de forma positiva, es im­po­r­ta­n­te in­te­r­na­li­zar ciertos pri­n­ci­pios de diseño. A co­n­ti­nua­ción, te ex­pli­ca­mos cómo crear banners atra­c­ti­vos paso a paso.

Hecho

Se asume que el lector posee cierta ex­pe­rie­n­cia básica con programas de pro­ce­sa­mie­n­to de imágenes. Si estás buscando un programa, accede a la in­fo­r­ma­ción más detallada que ofrece el siguiente artículo sobre las mejores apli­ca­cio­nes gratuitas para editar imágenes.

Banners pu­bli­ci­ta­rios: los formatos más populares

En el curso de la historia de Internet se han es­ta­ble­ci­do de­te­r­mi­na­dos tamaños para los di­fe­re­n­tes tipos de anuncios. En la siguiente guía, Google explica cuál es la forma ideal de integrar cada formato de anuncio.

Entre otros, se di­s­ti­n­guen los si­guie­n­tes formatos:

Nombre Tamaño en píxeles Ofrece espacio para In­te­gra­ción
Lea­de­r­boa­rd 728 x 90 Texto e imagen (pequeña) Sobre el contenido principal
Media página 300 x 600 Texto e ima­ge­n­Bo­to­nes in­ter­ac­ti­vo­s­Me­n­sa­je pro­mo­cio­na­l­Pre­mios, re­su­l­ta­dos de pruebas Aparece fuera de la página webEn el borde derecho o izquierdo
Re­c­tá­n­gu­lo mediano 300 x 250 Imagen y te­x­to­Re­pro­du­c­ción de in­ve­n­ta­rio En el textoEn la na­ve­ga­ció­nAl final del artículo
Re­c­tá­n­gu­lo grande 336 x 280 Imagen y texto En el texto co­n­ti­nuoAl final del artículo
Mobile Lea­de­r­boa­rd 320 x 50 Texto e imagen (pequeña) Op­ti­mi­za­do para páginas web en di­s­po­si­ti­vos móviles (área inferior)
Wide Sk­y­s­cra­per 160 x 600 Imagen y te­x­toI­n­ve­n­ta­rio de pu­bli­ci­dad am­plio­Bo­tón in­ter­ac­ti­vo­Me­n­sa­je pro­mo­cio­na­l­Re­su­l­ta­do de pruebas, premios En el borde derecho o izquierdo

Recuerda que los gráficos del banner no deben superar los 150 kb. Los formatos de imagen adecuados son .PNG y .JPG y, para los anuncios con animación, GIF. Además, en toda pu­bli­ci­dad con banners hay que co­n­si­de­rar tres elementos:

  • Logo. Es in­di­s­pe­n­sa­ble disponer de un logo propio para aumentar la co­n­cie­n­cia de marca. Un buen logotipo se puede reconocer en fra­c­cio­nes de segundo y está diseñado de tal manera que no se concibe como intrusivo. Si, en cambio, no está hecho de forma adecuada, se puede dañar co­n­si­de­ra­ble­me­n­te a la marca; los co­n­su­mi­do­res conectan la imagen de un logo de aspecto poco pro­fe­sio­nal con productos poco pro­fe­sio­na­les. Esto es motivo su­fi­cie­n­te para que inviertas tiempo y recursos su­fi­cie­n­tes en el diseño de tu logo. En la Digital Guide en­co­n­tra­rás consejos de gran utilidad para crear el tuyo propio.
  • Oferta para el cliente potencial: el anuncio ha de comunicar en fra­c­cio­nes de segundo exac­ta­me­n­te lo que ofrece el anu­n­cia­n­te. Lo primero que debe reconocer el posible cliente es la oferta del anu­n­cia­n­te, que debe contener la in­fo­r­ma­ción necesaria. Si esta es relevante para el es­pe­c­ta­dor, generará interés. Cuando, por ejemplo, quieres realizar un anuncio que se centre en el buen precio del producto o en una oferta especial, muestra dichos precios ("¡Vuelos desde 10 €!") o el descuento co­rre­s­po­n­die­n­te ("¡Ahora 20 % en zapatos!") con la mayor claridad posible.
  • Llamada a la acción. La in­ter­ac­ti­vi­dad del anuncio debe ser visible. ¿Qué sucede cuando hago clic en el anuncio? Los textos y los botones simples ("Ir a la tienda", "Canjear vale", "Re­gi­s­trar­se aquí", etc.) permiten al cliente potencial saber lo que pasará al pulsar en el anuncio. Solo entonces el es­pe­c­ta­dor puede asumir si le merece la pena hacerlo.

Crea tus propios banners: paso a paso

Para poder eje­m­pli­fi­car mejor la creación de banners, vamos a utilizar como modelo una campaña para una tienda online ficticia de es­cri­to­rios. La empresa se llama “Table Edge” y tiene el objetivo de atraer a los clientes a visitar la tienda pu­bli­ca­n­do diversos anuncios. Para ello, se decide diseñar un total de seis gráficos, los cuales deben tener un diseño uniforme y contener el logo de la empresa. Se acuerda con el resto de socios utilizar un fondo negro, dado que los banners se van a mostrar en webs de foros con tendencia a los tonos oscuros. Para hacer la oferta más atractiva, ofrecemos un descuento del 10 % a los clientes que accedan a nuestro sitio web a través de uno de estos anuncios. Es decir, ya se han definido los tres elementos que han de incluirse en el banner:

  • Se introduce un logo que creemos que será bien recibido por los clientes y que creará presencia de marca.
  • Con el descuento se ma­te­ria­li­za la oferta al cliente potencial, que aumenta a su vez el atractivo del anuncio.
  • La llamada a la acción está re­pre­se­n­ta­da por un botón que enlaza con la tienda y permite hacer visible el objetivo del anuncio.

Es­ta­ble­cer el marco y el logotipo

Al utilizar un marco, consigues que los banners destaquen sobre el contenido habitual del sitio web. Si su diseño se ajusta al logo, se ofrece una mayor ho­mo­ge­nei­dad y, dado que los anuncios deben ser legibles en fra­c­cio­nes de segundo, no se re­co­mie­n­da utilizar un marco demasiado ex­tra­va­ga­n­te que pueda desviar la atención del visitante a lo esencial. En el ejemplo, los banners están de­li­mi­ta­dos por un marco con una anchura de pocos píxeles que combina con el logotipo.

También es necesario cierto equi­li­brio entre el diseño y la posición del logotipo. Si bien debe ser fá­ci­l­me­n­te re­co­no­ci­ble, no debe captar la atención del es­pe­c­ta­dor. Es por eso que se re­co­mie­n­da situar el logo en un borde o en una esquina del banner, pues así se puede reconocer di­re­c­ta­me­n­te la marca, al mismo tiempo que se dispone de espacio su­fi­cie­n­te para incluir el texto pu­bli­ci­ta­rio o las imágenes del producto. Si la marca aún no es muy conocida, tiene sentido integrar también el nombre junto al logotipo. En la imagen de ejemplo, los banners incluyen el nombre del negocio, al inferir que el usuario no conocerá su pro­ce­de­n­cia solo con el logo. Sin embargo, en el modelo Mobile Lea­de­r­boa­rd, debido a la limitada di­s­po­ni­bi­li­dad de espacio, solo es posible incluir el logotipo.

Consejo

En el siguiente artículo se muestran las claves para un buen logotipo a partir de un estudio de Signs.com. Debido a su im­po­r­ta­n­cia, se re­co­mie­n­da invertir tiempo su­fi­cie­n­te en la selección y diseño del logo.

Lo que puedes hacer Lo que deberías evitar
Situar el logo en un lateral Situar el logo en el centro
Diseñar un marco discreto Diseñar un marco que capte toda la atención del posible cliente
Mantener un diseño homogéneo en el marco y el logo Elegir un logo muy grande
Valorar si hay que incluir el nombre de la marca junto al logo So­bree­s­ti­mar el co­no­ci­mie­n­to del público sobre el logo de la marca

El texto: la propuesta de valor y otros elementos de texto

El corazón de tu anuncio es sin duda la propuesta de valor que debería atraer de inmediato la atención del es­pe­c­ta­dor y mostrarle el valor añadido de la oferta, producto o servicio.

En este ejemplo, los banners tienen el propósito de pro­mo­cio­nar un descuento del 10 %. Los po­r­ce­n­ta­jes suelen tener un efecto positivo en el co­n­su­mi­dor, pues muestran el valor añadido de la oferta de manera fá­ci­l­me­n­te co­m­pre­n­si­ble (en el contexto de la pu­bli­ci­dad, a veces ni siquiera es necesario leer el texto que acompaña a dicha cifra para entender qué se ofrece). En función del formato del anuncio, se re­sa­l­ta­rán unas u otras cifras.

El ejemplo muestra la oferta al cliente potencial en di­fe­re­n­tes formatos, de­s­ta­ca­n­do en todos ellos el descuento del 10 %. Además, se opta por un color de fuente que contrasta con el marco, el fondo y el logotipo y se añade un texto corto para que los es­pe­c­ta­do­res puedan captar el mensaje en pocos segundos. A modo de co­m­ple­me­n­to, es posible añadir en letra más pequeña otros textos que refuercen el valor de la oferta, por ejemplo, citando co­me­n­ta­rios positivos de clientes sobre la marca o los productos. Todo ello, claro está, teniendo siempre en cuenta el tamaño del banner se­le­c­cio­na­do y evitando so­bre­ca­r­gar­lo.

La elección de la fuente también es im­po­r­ta­n­te, pues ha de ser su­fi­cie­n­te­me­n­te legible para que el mensaje pu­bli­ci­ta­rio pueda ser captado rá­pi­da­me­n­te de un solo vistazo.

Lo que puedes hacer Lo que deberías evitar
Escribir textos precisos Crear textos de­ma­sia­dos ela­bo­ra­dos
Crear contraste de colores Utilizar textos poco legibles por la selección cromática o del tamaño de fuente
Usar una fuente grande y fácil de leer Utilizar una fuente co­m­pli­ca­da o poco legible
Destacar una cifra o palabra Presentar un texto demasiado homogéneo
Utilizar un eslogan pu­bli­ci­ta­rio pegadizo Utilizar un eslogan pu­bli­ci­ta­rio que cree de­s­co­n­fia­n­za o resulte in­di­fe­re­n­te

Botones con llamadas a la acción

El fin de un anuncio es generar clics, pero, para mostrar tra­n­s­pa­re­n­cia, debe diseñarse de manera que el visitante sepa qué va pasar cuando haga clic en él. Por eso, la eficacia del banner aumenta cuando se introduce una llamada a la acción, cuya re­pre­se­n­ta­ción más re­cu­rre­n­te es la de un botón con un mensaje su­fi­cie­n­te­me­n­te elocuente para el usuario.

Dado que el objetivo de los anuncios es que el usuario realice una acción, la conocida como llamada a la acción se considera uno de los co­m­po­ne­n­tes más im­po­r­ta­n­tes del banner y debe di­s­ti­n­gui­r­se del resto del anuncio. En el ejemplo, el botón se ha diseñado en un color naranja brillante que resalta sobre el fondo oscuro. Debido a su reducido tamaño, el lea­de­r­boa­rd móvil se puede co­n­si­de­rar una llamada a la acción en sí mismo por lo que puede pre­s­ci­n­di­r­se de un botón.

La llamada a la acción debe situarse de tal manera que co­n­s­ti­tu­ya el "final en el camino de lectura", por lo que antes de elegir su posición es necesario tener en cuenta la dirección natural de la lectura por parte del es­pe­c­ta­dor. De este modo, el anuncio transmite primero la in­fo­r­ma­ción más im­po­r­ta­n­te (la oferta) y luego muestra el botón (la solicitud de acción).

Lo que puedes hacer Lo que deberías evitar
Resaltar las llamadas a la acción Crear llamadas a la acción poco lla­ma­ti­vas
Situar la llamada a la acción tras la oferta al final del camino de lectura del usuario Colocar la llamada a la acción de forma ar­bi­tra­ria
El texto de la llamada a la acción ha de ser conciso Llamada a la acción imprecisa

Otros elementos visuales

Para que el banner atraiga aún más la atención y el usuario pueda tener una idea de la oferta incluso sin leer el texto, es re­co­me­n­da­ble integrar elementos gráficos adi­cio­na­les. Estos podrían ser, por ejemplo, imágenes sobre la gama de productos que se ofrece. En este caso, optamos por un símbolo de un es­cri­to­rio para tra­n­s­mi­tir cla­ra­me­n­te al es­pe­c­ta­dor qué co­me­r­cia­li­za Table Edge.

En lo que a la creación de imágenes se refiere, se puede ser más creativo, aunque sin llegar a so­bre­ca­r­gar, de lo contrario se puede disuadir al posible cliente.

De­pe­n­die­n­do de la industria o marca, es útil integrar un key visual, esto es, un diseño clave que re­pre­se­n­ta a la marca. De este modo, un negocio que se dedique a la venta online de calzado podría añadir un zapato como key visual en un banner. Las cadenas de comida rápida, por ejemplo, suelen mostrar la imagen ideal de su producto más em­ble­má­ti­co. En el caso que nos ocupa, nos interesa dejar claro que en Table Edge se venden es­cri­to­rios.

Si se ofreciese un surtido mayor de productos, también podría incluirse en los banners una selección de los más atra­c­ti­vos. Por ejemplo: un banner que publicite un servicio de streaming puede incluir como elemento visual clave di­fe­re­n­tes carteles de películas o, si se oferta un servicio fo­to­grá­fi­co, utilizar una foto pa­r­ti­cu­la­r­me­n­te atractiva. Es sobre todo en los banners de mayor tamaño donde hay que apro­ve­char el espacio de manera creativa. Sin olvidar comprobar, claro está, los derechos de autor de la imagen que se vaya a utilizar.

Lo que puedes hacer Lo que deberías evitar
Utilizar elementos visuales de apoyo Recargar el anuncio
Se­le­c­cio­nar elementos visuales que tengan relación con la marca In­tro­du­cir elementos irre­le­va­n­tes para la marca
Mostrar una selección de los productos de los que se dispone So­bre­ca­r­gar al es­pe­c­ta­dor con una selección de productos demasiado amplia
Utilizar la imagen sin tener los derechos de uso

Ejemplos de banners con elementos visuales

A co­n­ti­nua­ción, te mostramos algunas su­ge­re­n­cias sobre cómo puedes hacer que tus banners sean más atra­c­ti­vos.

Una opción consiste en dividir la su­pe­r­fi­cie de la que se dispone en di­fe­re­n­tes áreas que se di­fe­re­n­cien por colores. Esto co­n­tri­bu­ye a que el banner se perciba como una ventana web separada, re­su­l­ta­n­do más llamativo. En la zona in­te­r­me­dia se incluyen las opciones de oferta para el usuario y en la zona más baja se añaden el logotipo y el eslogan.

Si se elige la imagen adecuada, se puede tra­n­s­mi­tir in­fo­r­ma­ción con más rapidez incluso que con el texto. En el ejemplo anterior, se anuncia un programa ficticio de pro­ce­sa­mie­n­to de imágenes, por lo que tiene sentido usar una imagen que muestre el resultado tras utilizar dicho programa. En el mejor de los casos, el usuario relaciona la calidad de la foto con el producto ofertado, logrando así el efecto pu­bli­ci­ta­rio deseado.

Al crear el banner es posible incluir también in­fo­r­ma­ción sobre los premios y re­co­no­ci­mie­n­tos del producto o la marca anu­n­cia­dos. Para ello se puede recurrir a elementos gráficos como estrellas, pues resultan fa­mi­lia­res para el es­pe­c­ta­dor y evocan aso­cia­cio­nes positivas. Algunas páginas de prueba ofrecen gráficos creados es­pe­cia­l­me­n­te para que se integran en los banners.

También es común recurrir a la imagen humana para pu­bli­ci­tar productos. Esta es una es­tra­te­gia común de las tiendas online. Los pro­vee­do­res de equi­pa­mie­n­to deportivo confían en las estrellas del deporte y las marcas de perfume suelen utilizar a algún rostro conocido para atraer la atención del público objetivo. Para inspirar aso­cia­cio­nes emo­cio­na­les, también se pueden usar otras imágenes, como las de paisajes. En de­fi­ni­ti­va, el objetivo es conseguir que la imagen utilizada atraiga la atención del hi­po­té­ti­co cliente, motivo por el cual es esencial uti­li­zar­la de forma in­te­li­ge­n­te.

Si recurres a imágenes de terceros, asegúrate de que tienes permiso para uti­li­zar­la. De lo contrario, podrías tener problemas legales.

Las ani­ma­cio­nes en los anuncios

Muchos banners contienen pequeñas ani­ma­cio­nes para llamar la atención del usuario. Si están bien hechas, estas imágenes en mo­vi­mie­n­to (GIF) pueden lograr un efecto pro­fe­sio­nal, si bien requieren más trabajo y ex­pe­rie­n­cia que los banners or­di­na­rios. Con la he­rra­mie­n­ta gratuita Giphy puedes crear un GIF uniendo archivos visuales que puedes haber creado antes para ilustrar tu producto. Este tipo de ani­ma­cio­nes pueden responder a un diseño discreto en los que úni­ca­me­n­te se cambia el color de fondo del banner o recurrir a una mayor ela­bo­ra­ción, en cuyo caso hay que prestar especial atención para no cometer errores en el diseño.

Al igual que con los banners sin ani­ma­cio­nes, en el caso de recurrir a archivos GIF hay que cuidar de no so­bre­ca­r­gar el anuncio con in­fo­r­ma­ción visual, pues de lo contrario, podría ser ignorado por el es­pe­c­ta­dor y, en el peor de los casos, enojarlo, de manera que la marca se re­la­cio­na­ría con una emoción negativo. Además, un uso excesivo de imágenes estáticas en un GIF puede ra­le­n­ti­zar la conexión a Internet. Algunas ani­ma­cio­nes también pueden despertar aso­cia­cio­nes negativas si, por ejemplo, se utiliza un botón con un color brillante para la llamada a la acción, ya que el usuario podría asociarlo con páginas de juegos o apuestas y co­n­si­de­rar el banner como spam. Los co­n­su­mi­do­res podrían verlos como fraudes o clickbait y, en co­n­se­cue­n­cia, se dañaría la repu­tación de la marca.

Por tanto, aunque recurrir a imágenes en mo­vi­mie­n­to para los banners puede co­n­tri­buir al éxito del anuncio, su diseño ha de ponerse en manos de pro­fe­sio­na­les que consigan un buen equi­li­brio.

Hecho

Los banners in­ter­ac­ti­vos se co­n­si­de­ran la di­s­ci­pli­na más co­m­pli­ca­da con respecto a este tipo de anuncio. De ahí la necesidad de poseer una buena base de co­no­ci­mie­n­tos para poder conseguir su de­sa­rro­llo pro­fe­sio­nal.

Ejemplos de banners poco pro­fe­sio­na­les

Si co­n­si­de­ras los tres factores de éxito del diseño de banners (logotipo de la marca, propuesta de valor y llamada a la acción) y sigues las re­co­me­n­da­cio­nes de diseño, puedes empezar a diseñar tus propios banners. Para evitar los errores típicos de los menos expertos, aquí hay algunos ejemplos de lo que no se debe hacer en la creación de banners.

Ejemplo 1: banner sin logo ni marca

Este banner pu­bli­ci­ta­rio apenas va a generar clics, pues no incluye el logotipo de la marca y, por lo tanto, no se puede saber la pro­ce­de­n­cia de la oferta anunciada. Esto puede hacer que muchos es­pe­c­ta­do­res de­s­co­n­fíen y por lo tanto eviten clicar en el anuncio.

Ejemplo 2: banner con exceso de texto

El banner de este ejemplo es pro­ble­má­ti­co por varios motivos: por un lado, se hace muy difícil la lectura debido a la ausencia de contraste (el azul sobre el negro es muy difícil de di­s­ti­n­guir). Es más, se puede co­n­si­de­rar que el diseño de un banner ha fracasado en el momento en que el lector tiene que forzar la vista para poder leer el texto. Además, el texto es demasiado largo, lo que no capta la atención del es­pe­c­ta­dor, que busca poder entender el contenido en pocos segundos. Por todo ello, se re­co­mie­n­da que el texto de­s­cri­p­ti­vo de la oferta sea corto y conciso y se destaque del fondo con los co­n­tra­s­tes ne­ce­sa­rios.

Consejo

Por supuesto, también tienes que ase­gu­rar­te de que tu texto no contenga ningún error or­to­grá­fi­co o gra­ma­ti­cal. Al fin y al cabo, muchos es­pe­c­ta­do­res re­la­cio­nan la calidad del anuncio con la del anu­n­cia­n­te.

Ejemplo 3: banner sin llamada a la acción

En el ejemplo no está claro adónde lleva al usuario si decide hacer clic en él. Esto se debe a que falta la llamada a la acción. En co­n­se­cue­n­cia, el posible cliente puede preferir no clicar. Es por eso que incluir una llamada a la acción es esencial.

Diseño de anuncios: consejos generales para crear banners

  • Uni­fo­r­mi­dad en el branding: al diseñar los banners, guíate por el diseño de tu propia web. De esta forma aumentas la po­si­bi­li­dad de re­co­no­ci­mie­n­to de la marca.
  • Adapta el diseño de los banners a las páginas en las que se espera que aparezcan tus anuncios: así se puede conseguir que los banners parezcan ser parte del sitio y no un elemento intrusivo.
  • Respeta las di­re­c­tri­ces básicas de diseño: los anuncios tienen que atraer la atención, lo que incentiva a sus creadores a explorar caminos nuevos. No obstante, si­m­ple­me­n­te re­s­pe­ta­n­do las reglas en cuanto a la elección del color o de la fuente, ya estarás logrando un efecto pu­bli­ci­ta­rio. Puedes, por ejemplo, in­fo­r­mar­te acerca de la gama de colores y sus posibles co­m­bi­na­cio­nes.
  • Observa el si­m­bo­li­s­mo del color: los colores pueden causar di­fe­re­n­tes reac­cio­nes en el es­pe­c­ta­dor y activar aso­cia­cio­nes. Si vendes un producto orgánico, un esquema de color verde-marrón apoya la idea de que la marca respeta el medio ambiente. Los productos de belleza se anuncian a menudo con colores apagados. Además, cuando elijas los colores, ten en cuenta también a tu público objetivo.
  • Invierte su­fi­cie­n­te tiempo y recursos: un mal banner puede hacer mucho daño a tu marca. Por eso dedica tiempo su­fi­cie­n­te al diseño y, si careces de ex­pe­rie­n­cia en el uso de programas gráficos, recurre a expertos en la materia.
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