Si quieres escribir contenido que te haga llegar a las primeras po­si­cio­nes de Google, no basta con que tenga buena calidad, sino que también necesitas un enfoque orientado al SEO. En este artículo de­s­cu­bri­rás las mejores he­rra­mie­n­tas y técnicas para escribir contenido op­ti­mi­za­do para bu­s­ca­do­res que logre las primeras po­si­cio­nes en Google.

¿Qué valor tiene el contenido SEO desde el punto de vista del usuario?

En la serie de YouTube de Google SEO My­th­bu­s­ti­ng 101, Martin Splitt (de­sa­rro­lla­dor web en Google) fue pre­gu­n­ta­do por los factores más im­po­r­ta­n­tes para obtener las mejores po­si­cio­nes en Google. Uno de los más decisivos fue: ofrecer contenido que realmente ayude a los usuarios. Y pre­ci­sa­me­n­te de eso se trata cuando se habla de escribir buen contenido SEO. El SEO técnico es solo una vía más, además del contenido útil y original, para medir y mejorar la ex­pe­rie­n­cia del usuario (UX).

Los factores de po­si­cio­na­mie­n­to son una he­rra­mie­n­ta esencial para que Google determine si los re­su­l­ta­dos que muestra sa­ti­s­fa­cen a quienes hacen una búsqueda. Por ejemplo, mediante la tasa de rebote (bounce rate), Google puede medir cuánto tiempo permanece un usuario en una página. Si alguien abandona la página de inmediato, se in­te­r­pre­ta que el contenido no es relevante o in­te­re­sa­n­te, y, por tanto, pierde po­si­cio­nes.

Por eso, cuando in­ve­s­ti­gues y escribas tus textos, deberías centrarte en crear contenido que Google pueda in­te­r­pre­tar co­rre­c­ta­me­n­te y que, al mismo tiempo, responda a la intención de búsqueda de los usuarios.

¿Qué tipos de contenido SEO existen?

Para crear contenido SEO que sea realmente útil para los usuarios, es fu­n­da­me­n­tal tener en cuenta el tipo de consultas de búsqueda a las que estás in­te­n­ta­n­do responder. También es im­po­r­ta­n­te co­n­si­de­rar el papel que juega ese contenido dentro de tu propia es­tra­te­gia de marketing digital. A co­n­ti­nua­ción, te mostramos los tipos más im­po­r­ta­n­tes de contenido SEO.

Contenido SEO para páginas de productos

El primer contenido SEO con el que tienen que trabajar la gran mayoría de las empresas con pre­se­n­cial online son las páginas que describen los productos y servicios que ofrecen. Este tipo de contenido suele ser el más fácil de redactar, está muy enfocado en palabras clave y, por lo general, cubre las si­guie­n­tes cue­s­tio­nes básicas:

  • ¿Qué productos y servicios ofreces?
  • ¿Cómo y dónde se pueden conseguir?
  • ¿Qué ca­ra­c­te­rí­s­ti­cas di­fe­re­n­cian a tus productos y servicios?

Contenido SEO re­la­cio­na­do con el sector

Después de las páginas de productos, las empresas suelen trabajar en co­n­te­ni­dos que explican los términos clave del sector re­la­cio­na­dos con los productos y servicios que ofrecen. Estas páginas suelen ser in­fo­r­ma­ti­vas, ya que ayudan a los co­n­su­mi­do­res a resolver dudas que pueden surgir antes de tomar una decisión de compra.

Por ejemplo, alguien que esté pensando en aprender a tocar la guitarra puede pre­gu­n­tar­se si es mejor empezar con una guitarra acústica o eléctrica. Una tienda online es­pe­cia­li­za­da en guitarras puede responder a esa pregunta en un artículo, y los usuarios que lleguen a esa página desde Google lo re­co­r­da­rán en el momento de decidir qué in­s­tru­me­n­to comprar.

Contenido SEO para temas de interés re­la­cio­na­dos

La tercera área de contenido es mucho más amplia. Consiste en contenido SEO para cualquier tema o interés que tus clientes po­te­n­cia­les puedan tener y que estén *re­la­cio­na­dos in­di­re­c­ta­me­n­te con tus productos o servicios. Por ejemplo, la página web de un hotel en la capital de Hawái podría incluir una guía para turistas con in­fo­r­ma­ción sobre los mejores lugares de interés en Honolulu.

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Cómo in­ve­s­ti­gar palabras clave para contenido SEO

La búsqueda de palabras clave es una parte crucial de cualquier proceso de creación de contenido SEO. La elección de las llamadas keywords dependerá del objetivo de tu contenido.

Búsqueda de palabras clave SEO para las páginas de productos

Si estás es­cri­bie­n­do contenido para páginas de productos en una tienda online, entonces tu in­ve­s­ti­ga­ción y búsqueda de palabras clave co­n­si­s­ti­rá en gran medida en encontrar palabras re­la­cio­na­das con la compra directa. Estas son las frases que usan los clientes para encontrar y comprar tus productos y servicios.

Podemos utilizar he­rra­mie­n­tas de palabras clave para ponernos en la piel de nuestros clientes. Con esas apli­ca­cio­nes puedes ide­n­ti­fi­car los términos de búsqueda más pro­me­te­do­res, es decir, aquellos que están di­re­c­ta­me­n­te re­la­cio­na­dos con tus productos o servicios. A partir de ahí, tendrás que definir un conjunto de palabras que se ajusten lo mejor posible a la intención de búsqueda del usuario.

El mayor desafío consiste en encontrar un punto medio entre el volumen de búsqueda (el número de personas que buscan el término) y la co­m­pe­te­n­cia de un término (el número de páginas web que optimizan su contenido con ese mismo término). El hecho de que un término tenga un alto volumen de búsqueda no significa ne­ce­sa­ria­me­n­te que sea la mejor opción para tu contenido SEO. Las palabras clave con mucha co­m­pe­te­n­cia son más difíciles de po­si­cio­nar. Un artículo que aparece en la primera página con una palabra clave menos popular puede atraer más tráfico que una palabra clave más buscada pero que aparece en po­si­cio­nes más bajas.

Para encontrar las mejores palabras clave para tus productos, debes fijarte en los términos que los clientes pueden utilizar para buscar tus productos. Por ejemplo, palabras clave como “flo­ri­s­te­ría”, “tienda de flores” o “servicio de entrega de flores” tienen valores distintos de volumen de búsqueda y co­m­pe­te­n­cia. También puedes añadir adjetivos o detalles es­pe­cí­fi­cos a tus palabras clave para crear palabras clave de cola larga (longtail keywords). Por ejemplo, puedes ampliar la palabra clave “bolso” a “bolso de diseño de cuero marrón” o “bolso barato con correa para el hombro”, de­pe­n­die­n­do de tu público. Esto puede hacerse para reducir la co­m­pe­te­n­cia y puede ayudar a que te dirijas mejor a tu público meta.

Búsqueda de palabras clave para páginas que no son de productos

Si estás haciendo una búsqueda de palabras clave para co­n­te­ni­dos in­fo­r­ma­ti­vos, es probable que tu análisis se centre en encontrar los mejores términos que se ajusten mejor a la intención de los usuarios. Para ello, céntrate en las preguntas y frases que tu público meta podría escribir en Google. Un ejemplo:

Para un artículo sobre aprender a tocar la guitarra acústica frente a la eléctrica, podrías generar más tráfico con una palabra clave como “guitarra eléctrica o acústica para pri­n­ci­pia­n­tes” (por su mayor volumen de búsqueda) que con “qué es más fácil de aprender, guitarra eléctrica o acústica”.

Hazte esas preguntas para ide­n­ti­fi­car las mejores palabras clave:

  1. ¿Tiene el término un volumen de búsqueda razonable?
  2. ¿Coincide el término con la intención del usuario?
  3. ¿Puedo utilizar este término para crear un contenido original e in­te­re­sa­n­te?
  4. ¿Se puede re­la­cio­nar con los servicios y productos que ofrezco?
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¿Cuál es la longitud ideal de un texto SEO?

Una de las preguntas más ha­bi­tua­les sobre el contenido SEO es siempre: ¿qué longitud debe tener? Esto dependerá de dos factores: el propósito de tu contenido y tu co­m­pe­te­n­cia. En tus páginas de productos, puedes incluir las palabras clave en los títulos y de­s­cri­p­cio­nes, y destacar todas las ca­ra­c­te­rí­s­ti­cas di­fe­re­n­cia­do­ras. Es­pe­cia­l­me­n­te si estas páginas están pensadas para la venta directa, es fu­n­da­me­n­tal que el contenido sea siempre atractivo y no desvíe al usuario del objetivo principal: la co­n­ve­r­sión. Utilizar una buena llamada a la acción (CTA) puede aumentar las po­si­bi­li­da­des de que el usuario realice una compra.

Por otro lado, los co­n­te­ni­dos SEO que responden a preguntas o explican conceptos son casi siempre más largos. Este tipo de artículos suele tener entre 600 y 1000 palabras, aunque en algunos casos pueden ser útiles textos de 2000 palabras o más, de­pe­n­die­n­do del tema.

Si detectas que los artículos de la co­m­pe­te­n­cia que mejor po­si­cio­nan son es­pe­cia­l­me­n­te largos, conviene tenerlo en cuenta al pla­ni­fi­car el tuyo. No obstante, tu prioridad siempre debe ser crear co­n­te­ni­dos que sean in­te­re­sa­n­tes y útiles para el lector.

Cómo es­tru­c­tu­rar contenido SEO de forma efectiva

Una parte clave de la redacción de un buen contenido SEO es contar con una es­tru­c­tu­ra clara y ordenada, que incluya en­ca­be­za­dos adecuados y re­le­va­n­tes. El título principal de tu artículo (también conocido como H1) es pro­ba­ble­me­n­te el elemento más im­po­r­ta­n­te para po­si­cio­nar las palabras claves, por eso tus palabras claves deberían aparecer en el H1. Al mismo tiempo, debe funcionar para animar al lector a seguir leyendo, ya que el título principal juega un papel im­po­r­ta­n­te a la hora de atraer clics al artículo al ser lo primero que ve un usuario cuando el artículo se enlaza desde otras páginas o se comparte en redes sociales.

Para las demás secciones de tu artículo, deberías tener su­b­tí­tu­los je­rá­r­qui­cos (también conocidos como H2, H3, H4) que, siempre que sea posible, también contengan palabras clave. En general, el contenido debería seguir la es­tru­c­tu­ra de una pirámide invertida, es decir, situando la in­fo­r­ma­ción y las palabras clave más im­po­r­ta­n­tes al principio, y dejando los detalles menos re­le­va­n­tes para el final.

¿Cuál es la densidad ideal de palabras clave?

Al incluir palabras clave en tus textos, es im­po­r­ta­n­te que no afecten ne­ga­ti­va­me­n­te a la fluidez o a la le­gi­bi­li­dad del contenido. Repetir una palabra clave varias veces puede ayudar al po­si­cio­na­mie­n­to, pero solo hasta cierto punto: si su uso excesivo perjudica la calidad del texto, es probable que Google lo penalice. A esto se le conoce como keyword stuffing.

Google deja claro que el buen contenido SEO debe integrar las palabras clave de forma natural. Los textos que suenan forzados o poco naturales suelen recibir un po­si­cio­na­mie­n­to más bajo. Por eso, el tiempo que dediques a crear contenido in­te­re­sa­n­te y valioso para las personas que visiten tu página será una inversión be­ne­fi­cio­sa tanto para tus lectores como para Google.

Asimismo, no te olvides de incluir tus palabras clave también en los metadatos, es decir, en el meta-título y la meta-de­s­cri­p­ción, así como en las de­s­cri­p­cio­nes de las imágenes.

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