Desde que los or­de­na­do­res se co­n­vi­r­tie­ran en una parte fu­n­da­me­n­tal del día a día pro­fe­sio­nal, contar con un de­pa­r­ta­me­n­to de TI propio es im­pre­s­ci­n­di­ble, sobre todo para las empresas más grandes. Re­s­po­n­sa­bles de instalar programas o de crear cuentas de correo ele­c­tró­ni­co, también velan por que todos los di­s­po­si­ti­vos se integren de forma óptima en la red co­r­po­ra­ti­va. Así, los tra­ba­ja­do­res tienen que poder acceder al servidor central de archivos cuando utilizan los equipos de la empresa o di­s­po­si­ti­vos móviles fuera del trabajo, acceden al correo em­pre­sa­rial o quieren utilizar el software co­r­po­ra­ti­vo. Con respecto a la selección del sistema operativo (Windows, Linus, macOS, etc.), los usuarios también deberían tener total libertad. Aun cuando los re­qui­si­tos varían de empresa a empresa, los se­r­vi­do­res de te­r­mi­na­les se han probado como un recurso muy útil. 

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Terminal server: historia del término

La de­no­mi­na­ción “terminal server” (servidor de te­r­mi­na­les) tiene mucha historia y su si­g­ni­fi­ca­do ha ex­pe­ri­me­n­ta­do diversos cambios. El primero tuvo lugar en 1984 con el de­sa­rro­llo de la primera interfaz de usuario gráfica X Window System para el entonces poderoso ordenador central Unix. Esta interfaz de usuario disponía, entre otros, de un protocolo de red propio y se denominó “X11”. Su aspecto más innovador fue la po­si­bi­li­dad de enviar las salidas desde el host también a te­r­mi­na­les remotos. Esto no solo allanó el camino para un uso más flexible de los recursos in­fo­r­má­ti­cos, sino que también sirvió para que de forma creciente se designara a este ordenador host, que por el momento seguía fu­n­cio­na­n­do como unidad de control de los te­r­mi­na­les a pesar de su propio (aunque mínimo) hardware, como terminal server.

La entrada en escena de los PC eliminó cada vez más la necesidad de tener un servidor de te­r­mi­na­les que di­s­tri­bu­ye­ra la potencia in­fo­r­má­ti­ca y ge­s­tio­na­ra la edición de apli­ca­cio­nes. En lugar de te­r­mi­na­les de­pe­n­die­n­tes de la ayuda de los se­r­vi­do­res, solo se contaba con sistemas in­de­pe­n­die­n­tes en los que se podían instalar sistemas ope­ra­ti­vos, entre otras cosas. En las so­lu­cio­nes co­me­r­cia­les, en cambio, las in­s­ta­n­cias centrales de gestión siguieron ma­n­te­nie­n­do su im­po­r­ta­n­cia: los programas de se­r­vi­do­res y de or­de­na­do­res centrales aún eran im­pre­s­ci­n­di­bles y los terminal servers pe­r­du­ra­ron como la solución perfecta para que los programas cliente tuvieran acceso a ellos. El nombre de “terminal server”, no obstante, también fue de­sig­na­n­do pro­gre­si­va­me­n­te a las so­lu­cio­nes de software de­sa­rro­lla­das con esta finalidad como, por ejemplo, el programa y protocolo de red Telnet 3270 para acceder al ordenador central de IBM.

¿Qué es un servidor de te­r­mi­na­les hoy en día?

Cuando hoy se habla de un servidor de te­r­mi­na­les se hace re­fe­re­n­cia a un software instalado en un ordenador central (el host) que ofrece apli­ca­cio­nes para varios clientes a través de una red. Dado que las apli­ca­cio­nes se instalan y ejecutan en el host, el servidor de te­r­mi­na­les transmite ex­clu­si­va­me­n­te in­fo­r­ma­ción gráfica a cada uno de los clientes. Cuanto más exigentes sean las ne­ce­si­da­des de un programa de red ge­s­tio­na­do de esta manera, más potencia deberá tener el ordenador central en el que opera el terminal server. Las so­lu­cio­nes de software co­rre­s­po­n­die­n­tes ofrecen para ello, entre otras, funciones para comprimir los datos tra­n­s­mi­ti­dos, lo que resulta im­po­r­ta­n­te es­pe­cia­l­me­n­te cuando las apli­ca­cio­nes se envían a través de co­ne­xio­nes de red lentas.

Estos son los co­m­po­ne­n­tes de un servidor de te­r­mi­na­les

Para es­ta­ble­cer una es­tru­c­tu­ra cliente-terminal server se necesitan tres co­m­po­ne­n­tes:

  1. Un hardware de servidor que soporte sistemas mu­l­tiu­sua­rio
  2. Un protocolo de red para el acceso remoto
  3. Una apli­ca­ción cliente-servidor de te­r­mi­na­les

Como cualquier otro tipo de servidor, un terminal server también requiere el hardware necesario para de­sem­pe­ñar su función de la manera deseada. Por ello deben tomarse todas las medidas para que haya su­fi­cie­n­te potencia de cálculo para el alo­ja­mie­n­to de cada una de las apli­ca­cio­nes y el sistema operativo del servidor. En primer lugar resulta decisiva la potencia del pro­ce­sa­dor, fa­vo­re­ci­da por la uti­li­za­ción de pro­ce­sa­do­res mu­l­ti­nú­cleo. También son im­po­r­ta­n­tes la memoria RAM y el espacio de al­ma­ce­na­mie­n­to en el disco duro, si bien los re­qui­si­tos dependen en gran medida de la in­te­n­si­dad de los recursos de las apli­ca­cio­nes ge­s­tio­na­das. Un factor adicional es el número de clientes de se­r­vi­do­res de te­r­mi­na­les que acceden si­mu­l­tá­nea­me­n­te a los servicios de terminal ofrecidos.

Nota

Las empresas utilizan cada vez más recursos vi­r­tua­li­za­dos que pueden al­qui­lar­se a pro­vee­do­res de servicios de co­mpu­tación en la nube o de in­frae­s­tru­c­tu­ra como servicio (IaaS). Estos pueden escalarse con fle­xi­bi­li­dad para que la potencia in­fo­r­má­ti­ca necesaria para el alo­ja­mie­n­to y la entrega de servicios de terminal esté di­s­po­ni­ble en cualquier momento.

El segundo protocolo me­n­cio­na­do sienta las bases para la co­mu­ni­ca­ción entre el terminal server y el cliente. Para el in­te­r­ca­m­bio de datos existen ciertas normas para permitir a los usuarios el acceso remoto a los servicios de terminal. Mientras que los pro­to­co­los iniciales como el ya me­n­cio­na­do X11 tenían la función de regular el es­ta­ble­ci­mie­n­to de la conexión, los nuevos, como el protocolo Citrix ICA (In­de­pe­n­de­nt Computing Ar­chi­te­c­tu­re) o el protocolo pro­pie­ta­rio de Windows RDP (Remote Desktop Protocol) permiten la co­m­pre­sión, la co­di­fi­ca­ción y el al­ma­ce­na­mie­n­to en caché de los datos tra­n­s­mi­ti­dos. 

Por último debe in­s­ta­lar­se en todos los di­s­po­si­ti­vos un software de cliente que ayude a los usuarios a es­ta­ble­cer la conexión con el terminal server a través del protocolo remoto co­rre­s­po­n­die­n­te y a utilizar las apli­ca­cio­nes fa­ci­li­ta­das. A menudo se amplía la ar­qui­te­c­tu­ra de software y de hardware por medio de un servidor de licencias que gestiona las licencias para el acceso.

¿Qué papel juega un servicio de licencias en los se­r­vi­do­res de te­r­mi­na­les?

Si se provee software a través de un terminal server, tanto el servidor como todos los clientes deben contar con las licencias ne­ce­sa­rias para poder uti­li­zar­lo. Es­pe­cia­l­me­n­te en el caso de los programas pro­pie­ta­rios, esto desempeña un papel muy im­po­r­ta­n­te porque es habitual adquirir tanto una licencia para el servidor como para cada uno de los clientes. El servidor de licencias es necesario en este caso como organismo gestor central para las diversas licencias que Microsoft designa, por ejemplo, como Client Access Licenses (CAL). Bá­si­ca­me­n­te existen dos modelos de licencia:

  • Licencia de di­s­po­si­ti­vo: las licencias de di­s­po­si­ti­vo permiten que varios usuarios utilicen el di­s­po­si­ti­vo co­rre­s­po­n­die­n­te para acceder al servicio de terminal. Este modelo resulta idóneo cuando varias personas utilizan un ordenador de trabajo como, por ejemplo, en la recepción de un hotel.

  • Licencia de usuario: cuando los usuarios de varios di­s­po­si­ti­vos tienen que acceder a los servicios del terminal server, es re­co­me­n­da­ble recurrir a licencias de usuario. Así, solo será necesaria una única licencia cuando un usuario acceda al servicio remoto desde el ordenador del trabajo, el sma­r­t­pho­ne o el ordenador privado.

Al es­ta­ble­cer por primera vez una conexión, el servidor de licencias transmite las licencias deseadas al cliente. En cada acceso posterior las compara y así puede de­te­r­mi­nar que el di­s­po­si­ti­vo o usuario co­rre­s­po­n­die­n­tes cuentan con una licencia válida. Así, los ad­mi­ni­s­tra­do­res deben conocer en todo momento el fu­n­cio­na­mie­n­to de la concesión de licencias en el terminal server co­r­po­ra­ti­vo para controlar los gastos de la mejor manera posible.

El precio de un entorno cliente-servidor de te­r­mi­na­les

El coste de las licencias an­te­rio­res es uno de los gastos más im­po­r­ta­n­tes de los se­r­vi­do­res de te­r­mi­na­les. Su importe depende sobre todo del número de usuarios que utilizan el entorno remoto si­mu­l­tá­nea­me­n­te, pero también es decisivo el tipo de apli­ca­cio­nes que deben ce­n­tra­li­zar­se y, sobre todo, si se tiene que recurrir a productos pro­pie­ta­rios como el sistema operativo Windows y Microsoft Office o a software de código abierto como las di­s­tri­bu­cio­nes de Linux y Li­breO­f­fi­ce. Además de los costes para los servicios de terminal, los gestores de se­r­vi­do­res de terminal deben hacer frente a los si­guie­n­tes:

  • Hardware: como ya se ha indicado, debe fa­ci­li­tar­se su­fi­cie­n­te potencia de pro­ce­sa­mie­n­to para el fu­n­cio­na­mie­n­to del servidor. En caso de una solución de hardware local, no debe perderse de vista la re­du­n­da­n­cia para re­em­pla­zar los co­m­po­ne­n­tes de­fe­c­tuo­sos lo más rápido posible.

  • Ma­n­te­ni­mie­n­to y fu­n­cio­na­mie­n­to: la solución de hardware escogida no solo va ligada a gastos de ad­qui­si­ción, sino también de ma­n­te­ni­mie­n­to. Además, también se han de tener en cuenta los gastos de cableado, ali­me­n­ta­ción, etc.

  • Cuidado de las apli­ca­cio­nes: se debe hacer un ma­n­te­ni­mie­n­to regular de las apli­ca­cio­nes di­s­po­ni­bles para los usuarios del terminal server, por lo que, en caso necesario, hay que realizar ac­tua­li­za­cio­nes y ajustes o instalar nuevos servicios de terminal.

  • Copia de seguridad y pro­te­c­ción: es im­po­r­ta­n­te ga­ra­n­ti­zar la seguridad de los servicios de terminal y de las bases de datos. El software de pro­te­c­ción y las copias de seguridad son ese­n­cia­les para estar preparado frente a problemas técnicos (p. ej., cortes elé­c­tri­cos) y a accesos no au­to­ri­za­dos.

  • Gestión de derechos: para el de­sa­rro­llo de un amplio concepto de acceso (au­te­n­ti­fi­ca­ción, au­to­ri­za­ción, etc.) es necesario invertir para disfrutar de una asi­g­na­ción de derechos a largo plazo bien meditada y regulada.

¿Cuáles son las ventajas de un terminal server?

Un servidor de te­r­mi­na­les como unidad ad­mi­ni­s­tra­ti­va central es ventajoso para las empresas por diversos motivos. Así, los ad­mi­ni­s­tra­do­res pueden be­ne­fi­ciar­se de la notable si­m­pli­fi­ca­ción del trabajo ligada a la ar­qui­te­c­tu­ra de red: el software de apli­ca­cio­nes tiene que in­s­ta­lar­se una única vez, lo que ahorra tiempo y trabajo. Esta ventaja queda patente cuando debe hacerse el ma­n­te­ni­mie­n­to y la ac­tua­li­za­ción de las apli­ca­cio­nes, pues solo es necesario instalar el software de cliente de terminal server que debe po­si­bi­li­tar el acceso remoto a los servicios fa­ci­li­ta­dos. A través de un panel de control central se puede controlar la in­frae­s­tru­c­tu­ra de la red y todas las ac­ti­vi­da­des de los usuarios que sean re­le­va­n­tes.

Costes y ahorro de energía

Como ya se ha indicado, los di­fe­re­n­tes modelos de licencia de se­r­vi­do­res de te­r­mi­na­les permiten reducir costes, pero el concepto remoto también resulta muy rentable por otros motivos, es decir, dado que la edición y el al­ma­ce­na­mie­n­to de los datos tiene lugar en el servidor central en la mayoría de los casos, no es necesario adquirir un costoso hardware para cada lugar de trabajo. En de­te­r­mi­na­dos supuestos puede que haya que volver al concepto de terminal server original con clientes sin un disco duro propio. Se habla en este caso de Thin Clients (clientes ligeros). Estos sistemas de es­cri­to­rio ligeros tienen, además, la ventaja de ser de bajo consumo y de tener un tiempo de vida elevado como estación de trabajo habitual.

Máxima fle­xi­bi­li­dad

Entre las grandes ventajas de los terminal servers está también la po­si­bi­li­dad de acceder a los servicios di­s­po­ni­bles (incluidas bases de datos pe­r­so­na­les) sin apenas re­s­tri­c­cio­nes. Tanto al se­le­c­cio­nar el terminal como el sistema operativo, los usuarios tienen total libertad. El sistema elegido debe soportar el co­rre­s­po­n­die­n­te software de cliente de terminal server y el protocolo necesario para es­ta­ble­cer la co­mu­ni­ca­ción. Dado que no se necesita ninguna conexión física entre servidor y cliente para el acceso remoto, los recursos pueden uti­li­zar­se desde cualquier lugar.

Seguridad de red y de datos

El alo­ja­mie­n­to y la gestión ce­n­tra­li­za­dos de apli­ca­cio­nes ofrecen la ventaja de presentar una menor vu­l­ne­ra­bi­li­dad a ataques externos. Puesto que los datos no abandonan el entorno del servidor, esto permite crear un amplio concepto de seguridad con una inversión menor. Si en un cliente se produce un accidente im­pre­vi­s­to (corte eléctrico, co­n­ta­mi­na­ción por virus, ci­ber­ata­que, etc.), los datos de programa y de usuario al­ma­ce­na­dos en el terminal server no se verán ame­na­za­dos en ningún momento. Las copias de seguridad y los programas de pro­te­c­ción se encargan mientras tanto de la seguridad.

¿Qué de­s­ve­n­ta­jas tiene el modelo cliente-servidor de te­r­mi­na­les?

Todas estas ventajas co­n­vie­r­ten a los se­r­vi­do­res de te­r­mi­na­les en una inversión útil para numerosas empresas. Una condición para ello es que las ne­ce­si­da­des de apli­ca­ción de los diversos clientes no varíen demasiado. Si los te­r­mi­na­les presentan re­qui­si­tos muy variados de hardware y software, las redes cliente-terminal server no resultan prácticas. En este caso no se revela la ventaja de su in­s­ta­la­ción y cuidado uniformes, aunque sí existe in­de­pe­n­de­n­cia con respecto a la instancia de gestión central. Esto pone de relieve una de las pocas de­s­ve­n­ta­jas es­pe­cí­fi­cas de dicho modelo: los usuarios del servicio de terminal presentan au­to­má­ti­ca­me­n­te algunas li­mi­ta­cio­nes (p. ej., de ad­mi­ni­s­tra­ción) y no pueden utilizar las distintas apli­ca­cio­nes si hay un fallo en el servidor. 

Otra de­s­ve­n­ta­ja es que los terminal servers no siempre soportan todos los programas in­fo­r­má­ti­cos. Si las apli­ca­cio­nes alojadas de forma ce­n­tra­li­za­da no son co­m­pa­ti­bles con el servidor, el modelo remoto no resulta de mucha apli­ca­ción para las empresas. Asimismo, los modelos de licencia vi­n­cu­la­dos al servidor y los servicios también pueden de­sa­rro­llar­se igua­l­me­n­te como criterios de exclusión cuando estos no resultan rentables para las ne­ce­si­da­des es­pe­cí­fi­cas.

Nota

Los se­r­vi­do­res de te­r­mi­na­les solo soportan los programas que tienen que acceder a hardware especial, como escáneres de do­cu­me­n­tos, en casos muy ex­ce­p­cio­na­les.

Servicios de terminal y es­ce­na­rios de apli­ca­ción

Entre los típicos servicios de terminal, también de­no­mi­na­dos a menudo como servicios de es­cri­to­rio remoto, se cuentan las apli­ca­cio­nes em­pre­sa­ria­les es­tá­n­da­res como Office Suites, apli­ca­cio­nes de correo ele­c­tró­ni­co, he­rra­mie­n­tas de de­sa­rro­llo y fra­me­wo­r­ks, he­rra­mie­n­tas de co­la­bo­ra­ción, etc. Si hay lugares de trabajo fijos que requieren este tipo de apli­ca­cio­nes para la co­la­bo­ra­ción y co­mu­ni­ca­ción em­pre­sa­rial de manera eficiente, adaptada a todas las pla­ta­fo­r­mas, con el máximo control y de un modo in­de­pe­n­die­n­te, los te­r­mi­na­les de se­r­vi­do­res son la solución más adecuada. El concepto cliente-terminal server ha resultado ser muy práctico para alojar software propio de forma ce­n­tra­li­za­da y no en la web y este tiene que estar di­s­po­ni­ble para usuarios en di­fe­re­n­tes ubi­ca­cio­nes. Además, la te­c­no­lo­gía de terminal se utiliza con fre­cue­n­cia en in­s­ti­tu­cio­nes públicas. Así, los Thin Clients son una he­rra­mie­n­ta eficaz en mi­ni­s­te­rios, colegios, uni­ve­r­si­da­des o bi­blio­te­cas para, por ejemplo, brindar acceso a se­r­vi­do­res de datos y di­re­c­to­rios internos o a apli­ca­cio­nes propias. Los or­de­na­do­res uti­li­za­dos para fines edu­ca­ti­vos también funcionan a través de se­r­vi­do­res de te­r­mi­na­les. Entre las opciones más im­po­r­ta­n­tes para instalar un terminal server se en­cue­n­tran Citrix, Microsoft Windows Server y LTSP (Linux Terminal Server Project).

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