El al­ma­ce­na­mie­n­to de datos en servicios de private cloud como Dropbox, Google Drive o Amazon Drive goza de gran po­pu­la­ri­dad. Con estos se pueden depositar archivos en una nube virtual con total di­s­po­ni­bi­li­dad. Todo lo que se necesita, aparte del software, es un ordenador o un di­s­po­si­ti­vo móvil con acceso a Internet. Sin embargo, en relación con los pro­vee­do­res de alo­ja­mie­n­to en la nube no deja de existir cierta su­s­pi­ca­cia. Sobre todo se critica el de­s­co­no­ci­mie­n­to por parte de los usuarios respecto a un posible acceso de terceros a sus datos y a su eli­mi­na­ción de­fi­ni­ti­va del servidor cuando los borran, algo es­pe­cia­l­me­n­te im­po­r­ta­n­te cuando se trata de datos sensibles. La única manera de mantener el control absoluto sobre sus datos es crear y gestionar una nube privada.

Una solución de software co­n­so­li­da­da, gratuita y fácil de usar es ownCloud, que en el económico mi­nio­r­de­na­dor Raspberry Pi encuentra una pla­ta­fo­r­ma es­pe­cia­l­me­n­te indicada para funcionar de servidor o host de una nube personal. En este tutorial te indicamos cómo crear tu propia nube en un Raspberry Pi y qué otros co­m­po­ne­n­tes necesitas.

Ventajas de instalar ownCloud en un Raspberry Pi

ownCloud es una apli­ca­ción web de alo­ja­mie­n­to de archivos (fi­leho­s­ti­ng) con la que el usuario puede crear un re­po­si­to­rio personal, al cual acceder desde cualquier navegador. También se pueden subir y descargar datos (si­n­cro­ni­za­ción de datos incluida) con programas cliente y apli­ca­cio­nes móviles. Además de funcionar como servidor de archivos, ownCloud también ofrece:

  • Ca­le­n­da­rio / pla­ni­fi­ca­dor de tareas
  • Agenda
  • Lector de música y vídeo
  • Visor de archivos de imagen y de do­cu­me­n­tos (PDF y Microsoft Office)
  • Editor de textos de Ope­n­Do­cu­me­nt
  • Ad­mi­ni­s­tra­ción de usuarios, de grupos y de permisos

Más allá de estas pre­s­ta­cio­nes, también es posible encriptar tanto los datos como su tra­n­s­fe­re­n­cia. ownCloud re­pre­se­n­ta una in­te­re­sa­n­te al­te­r­na­ti­va a los grandes servicios de al­ma­ce­na­mie­n­to en la nube y muchos usuarios valoran el poder guardar sus datos en un servidor privado o en un espacio web alquilado a un proveedor, evitando tener que recurrir a los discos duros de grandes co­n­so­r­cios para que puedan estar di­s­po­ni­bles en todo momento. Para poder alojar archivos, eso sí, es necesario disponer de un ordenador con el software de servidor adecuado, que es el que permite, en de­fi­ni­ti­va, que los datos estén di­s­po­ni­bles en Internet.

Hay buenos ar­gu­me­n­tos a favor del uso de un Raspberry Pi como host de una ownCloud. Por un lado, el coste vinculado a la ad­qui­si­ción del pequeño ordenador y sus ac­ce­so­rios es ex­ce­p­cio­na­l­me­n­te bajo, de forma que no existe una opción con una mejor relación calidad-precio que un Raspberry Pi para alojar una nube privada. Por otro lado, el consumo de ele­c­tri­ci­dad de este mi­nio­r­de­na­dor de una platina es muy bajo, un aspecto relevante si un servidor ha de pe­r­ma­ne­cer activo pe­r­ma­ne­n­te­me­n­te.

En general, existen muchos programas y pro­ce­di­mie­n­tos con los cuales utilizar un Raspberry Pi para alojar tu propia nube. Para el servidor ownCloud que pre­se­n­ta­mos a co­n­ti­nua­ción se utiliza un servidor web Apache en la versión 2, puesto que hoy es el más utilizado. Junto al lenguaje de pro­gra­ma­ción PHP 5 también in­te­r­vie­ne SQLite como base de datos, la cual, frente a otros sistemas como MySQL, tiene la ventaja de so­bre­ca­r­gar en menor medida los recursos del Raspberry Pi.

Pasos previos a la in­s­ta­la­ción de ownCloud en tu Raspberry Pi

Para instalar tu nube privada, además del mi­nio­r­de­na­dor en sí, necesitas también otros co­m­po­ne­n­tes, además de algunos ajustes previos a la in­s­ta­la­ción y la co­n­fi­gu­ra­ción de ownCloud 9.

Co­m­po­ne­n­tes re­que­ri­dos

  • Un Raspberry Pi para que funcione de servidor para la nube. Se re­co­mie­n­da un Raspberry Pi 2 Modelo B o un modelo más potente, ya que, de lo contrario, la velocidad de carga y descarga de archivos podría verse afectada, aunque esto también depende de la conexión a Internet.
  • Una tarjeta de memoria MicroSD con capacidad su­fi­cie­n­te (se re­co­mie­n­dan 8 GB como mínimo). El espacio de al­ma­ce­na­mie­n­to necesario varía na­tu­ra­l­me­n­te en función del tipo y de la cantidad de archivos que se quieren almacenar, o de si se guardarán en la misma tarjeta o en otro di­s­po­si­ti­vo conectado al Raspberry Pi. Una ownCloud puede utilizar también un disco externo en Internet usando FTP o WebDAV, de la misma forma que también se pueden integrar otros servicios de nube como Dropbox o Amazon S3. En este tutorial se usa Raspbian Jessie como sistema operativo, que ha de estar instalado en la tarjeta MicroSD. En el caso que tu Raspberry aún funcione con el pre­de­ce­sor Wheezy, puedes descargar Jessie en la página oficial.
  • Una conexión a Internet por cable de red (opción re­co­me­n­da­da) o WLAN.
  • Su­mi­ni­s­tro eléctrico por medio de un cable Micro USB.

Op­cio­na­l­me­n­te se puede usar un medio de al­ma­ce­na­mie­n­to adicional, como un disco duro externo o un pendrive, para que los archivos dispongan de más espacio, pero ha de ser instalado por separado. En muchos casos también puede ser co­n­ve­nie­n­te instalar un ve­n­ti­la­dor o un re­fri­ge­ra­dor por co­n­ve­c­ción (menos potente aunque más si­le­n­cio­so), sobre todo si se realiza overclock (aumentar la velocidad de reloj) sobre el ordenador, posible en los modelos an­te­rio­res al Raspberry Pi 3 B. Incluso si vas a usar tu Raspberry como servidor de owncloud en servicio continuo, nunca está de más usar un re­fri­ge­ra­dor. Como cualquier servidor, el que pre­se­n­ta­mos aquí también puede ser ad­mi­ni­s­tra­do “headless”, es decir, sin pantalla, sin teclado y sin ratón. Si te decantas por esta opción, la más sencilla y eficiente ene­r­gé­ti­ca­me­n­te, puedes usar un acceso remoto por SSH para llevar a cabo las mo­di­fi­ca­cio­nes pe­r­ti­ne­n­tes en el servidor. Clientes SSH como WinSCP, PuTTY para Windows u OpenSSH para sistemas ope­ra­ti­vos UNIX, permiten el acceso remoto a un servidor desde un ordenador o un sma­r­t­pho­ne. La conexión se activa in­tro­du­cie­n­do en el cliente SSH la dirección IPv4 del Raspberry Pi.

Una dirección estática para Raspberry Pi

Para la mayoría de usuarios, utilizar una nube privada solo tiene sentido si el host está di­s­po­ni­ble las 24 horas, pues solo así es posible acceder a los archivos y subir otros nuevos fuera de la red doméstica. La in­s­ta­la­ción de un servidor doméstico pe­r­ma­ne­n­te­me­n­te accesible, sin embargo, se enfrenta a la pro­ble­má­ti­ca derivada del hecho que la conexión a Internet se basa en una dirección IP dinámica que va cambiando en ciclos variables de 24 horas como máximo. Esto impide poder usar un servidor di­s­po­ni­ble de forma co­n­ti­nua­da siempre bajo la misma dirección.

Una dirección IP estática podría superar este obstáculo, pero, aparte de tener un coste re­la­ti­va­me­n­te alto, no todos los pro­vee­do­res de Internet las ofrecen. Una opción al­te­r­na­ti­va es registrar un dominio en un DNS dinámico o DDNS, que se vincula al router o al ordenador con un programa que asigna au­to­má­ti­ca­me­n­te un nombre de dominio a la dirección IP mo­me­n­tá­nea. Esto permite que el servidor esté siempre online bajo el mismo nombre. De pago o gratuito, existe una variada paleta de pro­vee­do­res que ofrecen un DDNS.

Si no utilizas ni una variante ni la otra, solo podrás acceder a ownCloud desde tu red local, pero incluso en este caso vale la pena crear un servidor de archivos propio. De esta manera puedes, por ejemplo, si­n­cro­ni­zar au­to­má­ti­ca­me­n­te todos los datos del servidor.

Preparar el Raspberry Pi para la in­s­ta­la­ción de ownCloud

Primero hay que ase­gu­rar­se que el Raspberry Pi está bien co­n­fi­gu­ra­do para su uso como host de una nube privada. Si aún no has cambiado el nombre de usuario pre­de­te­r­mi­na­do “Pi” y su co­n­tra­se­ña “Raspberry”, es el momento de hacerlo, puesto que sería una ne­gli­ge­n­cia dejar los datos pre­de­te­r­mi­na­dos por el riesgo que supone para la seguridad no impedir el acceso al servidor desde Internet. Para cambiar estos datos abrimos la co­n­fi­gu­ra­ción tecleando este comando en la consola:

sudo raspi-config

Como ocurre ante cualquier in­s­ta­la­ción en el Raspberry Pi, también en este caso debernos ac­tua­li­zar el ordenador y los paquetes prei­n­s­ta­la­dos antes de comenzar con la creación de la nube. Para ello, uti­li­za­mos estos comandos:

sudo apt-get update
sudo apt-get upgrade

Instalar ownCloud y sus ac­ce­so­rios

La nube privada que in­s­ta­la­mos en el Raspberry Pi no está compuesta úni­ca­me­n­te por el software de la apli­ca­ción, sino también de diversos programas que han de ser in­s­ta­la­dos paso a paso. A falta de otras in­di­ca­cio­nes, introduce los comandos en la consola del Raspberry Pi.

Instalar Apache 2, PHP 5 y SQLite

El servidor Apache se instala en primer lugar con el siguiente comando:

sudo apt-get install apache2

Para comprobar si la in­s­ta­la­ción finalizó con éxito hemos de in­tro­du­cir la dirección IP del di­s­po­si­ti­vo en la barra del navegador. Si aparece una página web vacía con la frase “It Works!” (¡Funciona!), todo va bien.

Para hacer que la nube esté di­s­po­ni­ble en Internet, se activa la re­di­re­c­ción de puertos en el router y se desvían las pe­ti­cio­nes desde el puerto 433 al Raspberry Pi. Esto puede rea­li­zar­se de forma diferente en cada router, pero es posible encontrar tu­to­ria­les para muchos modelos.

Una vez ejecutada la re­di­re­c­ción, el di­s­po­si­ti­vo está ahora di­s­po­ni­ble bajo su dirección IP (o bajo el nombre de dominio si hemos usado un DDNS) en Internet. Si no se lleva a cabo la re­di­re­c­ción de puertos solo se puede tener acceso al servidor desde la red local.

Ahora se instalan PHP, SQLite y otros paquetes ne­ce­sa­rios:

sudo apt-get install php5 php5-gd sqlite php5-sqlite php5-curl

Una vez se cierra la in­s­ta­la­ción de todos los programas, se reinicia el servidor Apache:

sudo service apache2 restart

Instalar ownCloud

Cuando se han fi­na­li­za­do todos los pre­pa­ra­ti­vos se puede instalar owncloud en el Raspberry Pi. El software se puede descargar en la página web oficial de ownCloud. En “Archive File” se descarga el archivo co­m­pri­mi­do en .zip y se copia en el Raspberry Pi. También puedes in­s­ta­lar­lo a través de la consola. Aquí has de in­tro­du­cir la versión de ownCloud que quieres instalar (en este caso, ownCloud 9.1.0). Teclea este comando:

wget https://download.owncloud.org/community/owncloud-9.1.0.zip

Para instalar una versión diferente se modifican se­n­ci­lla­me­n­te las cifras co­rre­s­po­n­die­n­tes ([…] community/owncloud-X.X.X.zip). La última versión más estable del programa siempre se encuentra en el me­n­cio­na­do enlace a la sección de descargas de la página oficial.

In­de­pe­n­die­n­te­me­n­te de la opción elegida, una vez de­s­ca­r­ga­do el archivo .zip, has de in­s­ta­lar­lo y de­s­co­m­pri­mi­r­lo en la carpeta correcta:

sudo mv owncloud-9.0.4.zip /var/www/html
cd /var/www/html
sudo unzip -q owncloud-9.0.4.zip

Se­gui­da­me­n­te, creas una carpeta para ownCloud en el servidor y co­n­fi­gu­ras los permisos de acceso:

sudo mkdir /var/www/html/owncloud/data
sudo chown www-data:www-data /var/www/html/owncloud/data
sudo chmod 750 /var/www/html/owncloud/data

Una vez creada la carpeta, reinicia el Raspberry Pi:

sudo reboot

Co­n­fi­gu­rar ownCloud

Una vez has instalado el programa y has creado la es­tru­c­tu­ra de ficheros adecuada, entra en la co­n­fi­gu­ra­ción de la cuenta personal en ownCloud. Para ello necesitas el ex­plo­ra­dor del Raspberry Pi, donde deberás in­tro­du­cir la dirección IP del ordenador, co­m­ple­ta­n­do la dirección al final con „/owncloud“ (192.168.X.X/owncloud). En caso de usar el servidor con una dirección DDNS, esta sustituye a la IP.

A co­n­ti­nua­ción debería aparecer la pantalla de registro de ownCloud. Puede que aparezca el mensaje de aviso “Pe­r­fo­r­ma­n­ce Warning” en re­fe­re­n­cia a SQLite, pero puedes ignorarla, porque el servidor, aun así, está listo para funcionar. Registra tu cuenta de ad­mi­ni­s­tra­dor in­tro­du­cie­n­do un nombre de usuario y una co­n­tra­se­ña en el punto co­rre­s­po­n­die­n­te del menú. Cuando completes la in­s­ta­la­ción tu nube personal en ownCloud estará di­s­po­ni­ble bajo esta cuenta de ad­mi­ni­s­tra­dor. En el menú “Archivos” (ownCloud también está di­s­po­ni­ble en ca­s­te­llano) podemos subir y descargar do­cu­me­n­tos.

La seguridad de tu Raspberry Pi

Si tu Raspberry Pi dispone de una dirección estática puedes acceder a tu ownCloud desde cualquier di­s­po­si­ti­vo con la dirección IP o DDNS co­rre­s­po­n­die­n­te, aunque teó­ri­ca­me­n­te puede hacerlo cualquier usuario. Solo por eso es re­co­me­n­da­ble el uso de co­n­tra­se­ñas seguras. Recuerda que si tu servidor Raspberry está di­s­po­ni­ble en Internet, es im­po­r­ta­n­te que ocuparte de su seguridad y de su ac­tua­li­za­ción constante.

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