El término «ar­qui­te­c­tu­ra de la in­fo­r­ma­ción» designa en in­fo­r­má­ti­ca a la cla­si­fi­ca­ción, ide­n­ti­fi­ca­ción y es­tru­c­tu­ra­ción de la in­fo­r­ma­ción. En el de­sa­rro­llo de páginas web desempeña un papel es­pe­cia­l­me­n­te relevante, ya que hace re­fe­re­n­cia al diseño de páginas web es­tru­c­tu­ra­das. Para los di­se­ña­do­res web esto significa definir primero los temas y los productos para pasar luego a cla­si­fi­car­los en ca­te­go­rías se­má­n­ti­cas. Estas ca­te­go­rías co­n­s­ti­tu­yen a su vez los co­m­po­ne­n­tes pri­n­ci­pa­les de una jerarquía que facilita a los usuarios orie­n­tar­se en la web y a los ad­mi­ni­s­tra­do­res su labor. Una es­tru­c­tu­ra bien or­ga­ni­za­da y las je­ra­r­quías ho­ri­zo­n­ta­les co­n­tri­bu­yen, asimismo, a lograr una buena posición en los bu­s­ca­do­res. ¿Qué aspectos conforman la ar­qui­te­c­tu­ra de la in­fo­r­ma­ción y de dónde procede el término?

¿Qué es la ar­qui­te­c­tu­ra de la in­fo­r­ma­ción? Historia de una di­s­ci­pli­na

El primer te­s­ti­mo­nio de la uti­li­za­ción del término «ar­qui­te­c­tu­ra» en relación con la te­c­no­lo­gía de la in­fo­r­ma­ción tiene lugar en 1959 en el entorno de IBM, si bien es en 1962 cuando Frederick P. Brooks y Lyle Johnson lo utilizan para describir la ar­qui­te­c­tu­ra co­mpu­tacio­nal en el contexto del na­ci­mie­n­to del su­pe­ro­r­de­na­dor Stretch (“Planning a Computer System: Project Stretch”). Pero el término empieza a uti­li­zar­se después de que Richard Saul Wurman lo acuñara en 1975 y lo utilizara en una co­n­fe­re­n­cia en el Instituto Americano de Ar­qui­te­c­tos (American Institute of Ar­chi­te­cts) de Wa­shi­n­g­ton DC en 1976.

El origen de la di­s­ci­pli­na, sin embargo, reside en la bi­blio­te­co­no­mía, pues la ca­te­go­ri­za­ción y el archivado de in­fo­r­ma­ción, así como la or­ga­ni­za­ción de su ac­ce­si­bi­li­dad, son elementos fu­n­da­me­n­ta­les de las ciencias de la in­fo­r­ma­ción, que también en­cue­n­tran apli­ca­ción en la ar­qui­te­c­tu­ra de la in­fo­r­ma­ción.

En nuestro ámbito li­n­güí­s­ti­co los pro­fe­sio­na­les toman como re­fe­re­n­cia el libro “Ar­qui­te­c­tu­ra de in­fo­r­ma­ción en entornos web” de Mario Pérez-Montoro Gutiérrez (Trea, 2010). En él se si­n­te­ti­zan los elementos que componen esta di­s­ci­pli­na ya no tan emergente, se explican los fu­n­da­me­n­tos de la ar­qui­te­c­tu­ra de la in­fo­r­ma­ción en páginas web y se presenta una guía me­to­do­ló­gi­ca.

Otro campo cie­n­tí­fi­co que utiliza elementos similares es la psi­co­lo­gía cognitiva, ciencia que estudia cómo procesa la in­fo­r­ma­ción el cerebro humano y qué caminos sigue en la toma de de­ci­sio­nes. Aplicado esto al diseño amigable de una página web, co­m­pre­n­der cómo los usuarios si­n­te­ti­zan me­n­ta­l­me­n­te la in­fo­r­ma­ción y cómo la buscan puede resultar de gran ayuda. De acuerdo con estos co­no­ci­mie­n­tos, una ar­qui­te­c­tu­ra de la in­fo­r­ma­ción eficaz divide la página en ca­te­go­rías pri­n­ci­pa­les y se­cu­n­da­rias y organiza las rutas a las su­b­pá­gi­nas de tal manera que sea fácil para los usuarios llegar a la in­fo­r­ma­ción que buscan con el menor número de pasos posible.

Vista como arte visual, la ar­qui­te­c­tu­ra es la que da al término su si­m­bo­li­s­mo, pues de lo que se trata, en de­fi­ni­ti­va, es de pro­po­r­cio­nar a las páginas web un fu­n­da­me­n­to sólido que se ajuste a la oferta y permita uti­li­zar­la de forma eficiente.

De­fi­ni­ción

La ar­qui­te­c­tu­ra de la in­fo­r­ma­ción en entornos web se ocupa de la co­n­ce­p­ción es­tru­c­tu­ral de páginas web, apli­ca­cio­nes y bases de datos. Los ar­qui­te­c­tos de la in­fo­r­ma­ción ca­te­go­ri­zan el contenido en unidades se­má­n­ti­cas lo más co­m­pre­n­si­bles posible para el usuario de forma intuitiva. También diseñan la página je­rá­r­qui­ca­me­n­te de tal modo que resulte fácil utilizar y encontrar los distintos datos, funciones y rutas.

De­sa­rro­llo de la ar­qui­te­c­tu­ra de la in­fo­r­ma­ción en entornos web

El diseño es­tru­c­tu­ral de una página web es un proceso que discurre por varias fases y abarca di­fe­re­n­tes tareas. Una buena ar­qui­te­c­tu­ra de la in­fo­r­ma­ción comienza antes incluso de la co­n­ce­p­ción de la página web en sí.

Keyword research y análisis de la re­le­va­n­cia

Antes de nada conviene averiguar qué es lo que buscan los usuarios en potencia. Para ello los pro­fe­sio­na­les cuentan con varias he­rra­mie­n­tas de búsqueda de palabras clave con las que es posible de­te­r­mi­nar la re­le­va­n­cia de ciertos términos para cada nicho de mercado, así como extraer otros valores, como el volumen absoluto de búsqueda y el número de rivales que compiten por la misma palabra clave, que también tienen su im­po­r­ta­n­cia. La re­le­va­n­cia de la palabra clave para el público objetivo refleja si es la que debería uti­li­zar­se en la página. Con todo, hay que tener en cuenta que un elevado volumen de búsqueda, si bien promete mucho tráfico, también va ligado a un número igua­l­me­n­te alto de co­m­pe­ti­do­res, y esto implica la necesidad de optimizar mejor la página para la keyword se­le­c­cio­na­da con el fin de lograr los primeros puestos en el buscador. Por otro lado, también sería legítimo en muchos casos optar por términos menos co­m­pe­ti­ti­vos, como las llamadas palabras clave de cola larga, siempre y cuando se adecúen a la oferta. Fi­na­li­za­da la keyword research y se­le­c­cio­na­das las más pe­r­ti­ne­n­tes, las palabras clave pueden agruparse en ca­te­go­rías en función de su im­po­r­ta­n­cia y su vi­n­cu­la­ción con el tema principal.

Co­n­ce­p­ción del sistema de na­ve­ga­ción y la jerarquía

Con los grupos de temas que se han creado a partir de la keyword research encima de la mesa, los di­se­ña­do­res web esbozan una jerarquía es­tru­c­tu­ral que parte de la página de inicio y conduce a las páginas de producto o de in­fo­r­ma­ción pasando por las distintas ca­te­go­rías y su­b­ca­te­go­rías. La jerarquía ho­ri­zo­n­tal se ha de­mo­s­tra­do la mejor opción de cara a facilitar la na­ve­ga­ción a los usuarios y la in­di­za­ción del dominio a los ra­s­trea­do­res de los bu­s­ca­do­res.

Para entender las im­pli­ca­cio­nes de la ar­qui­te­c­tu­ra de la in­fo­r­ma­ción en entornos web podemos analizar estos ejemplos de dos tiendas online ficticias, “Good Gardening” y “Baked Goodness”. Mientras que los ad­mi­ni­s­tra­do­res de “Good Gardening”, tras la in­ve­s­ti­ga­ción de las palabras clave más re­le­va­n­tes, se han decidido por tres ca­te­go­rías pri­n­ci­pa­les, la página “Baked Goodness” se ha es­tru­c­tu­ra­do en cinco grupos temáticos generales. Como en la primera hay menos ca­te­go­rías pri­n­ci­pa­les, son ob­via­me­n­te más amplias, de forma que para llegar a los productos hay que recorrer varias páginas que van de­li­mi­ta­n­do el área temática de forma pro­gre­si­va. Es decir, que desde el dominio al producto el usuario debe hacer clic cuatro veces. Las arañas de los bu­s­ca­do­res, sin embargo, no pueden procesar co­m­ple­ta­me­n­te las su­b­pá­gi­nas que se en­cue­n­tran a cierta pro­fu­n­di­dad, lo que tiene como co­n­se­cue­n­cia que no pueden ser co­n­si­de­ra­das para el ranking a las páginas de producto, que de hecho son las que contienen las ofertas más re­le­va­n­tes.

La página “Baked Goodness”, en cambio, está co­n­s­trui­da de tal manera que las diversas ca­te­go­rías permiten navegar hasta el punto más profundo de la jerarquía en solo dos clics, lo cual no solo re­pre­se­n­ta una ventaja para la in­di­za­ción de los bu­s­ca­do­res, sino que las visitas captan la or­ga­ni­za­ción de la página mucho más fá­ci­l­me­n­te, lo que impacta en una mejoría de la ex­pe­rie­n­cia de usuario. Este ejemplo muestra, además, que las páginas de producto o las su­b­ca­te­go­rías pueden pe­r­te­ne­cer a varias ca­te­go­rías pri­n­ci­pa­les porque las rutas no dependen de las ca­te­go­rías, sino que están de­te­r­mi­na­das por cadenas se­má­n­ti­cas su­s­ce­p­ti­bles de ser tra­n­si­ta­das por el usuario.

Este tipo de jerarquía también tiene en cuenta los distintos motivos que pueden tener los usuarios a la hora de buscar cierta in­fo­r­ma­ción. La ruta Baked Goodness > In­gre­die­nts > Candy Melts puede deberse a la necesidad de hacer una compra que, además del producto principal, también incluya aromas y otros in­gre­die­n­tes. La ruta Baked goodnes > Frosting and Icing > Candy Melts llega al mismo producto pero centra la búsqueda en di­fe­re­n­tes co­be­r­tu­ras para pasteles.

Esto quiere decir que la ar­qui­te­c­tu­ra de la in­fo­r­ma­ción del segundo ejemplo permite navegar al producto deseado uti­li­za­n­do dos rutas distintas, de modo que dos usuarios que buscaran Candy Melts con di­fe­re­n­tes in­te­n­cio­nes los podrían encontrar in­tui­ti­va­me­n­te en la página con la misma facilidad. La tercera vía consiste en la búsqueda integrada, que utilizan sobre todo aquellos usuarios con una idea muy clara del producto que buscan y quieren llegar di­re­c­ta­me­n­te a su página. Otro camino es la entrada directa a la subpágina Candy Melts que aparece en la lista de re­su­l­ta­dos del buscador si el usuario ha buscado es­pe­cí­fi­ca­me­n­te por este producto.

En la página de producto, la ruta de migas de pan (brea­d­cru­mb) Página de inicio > Frosting and Icing > Candy Melts ayuda al usuario a orie­n­tar­se en la página y acudir si lo necesita a ca­te­go­rías su­pe­rio­res. En última instancia, cuantas más opciones tengan los usuarios de acceder a la in­fo­r­ma­ción que buscan fá­ci­l­me­n­te y sin grandes rodeos, mejor estiman la usa­bi­li­dad de la página web y mayores son tanto la pe­r­ma­ne­n­cia esperable como la pro­ba­bi­li­dad de una co­n­ve­r­sión (venta o envío de fo­r­mu­la­rio). Es fácil ver cómo el diseño del sistema de na­ve­ga­ción desempeña un papel crucial en la ex­pe­rie­n­cia de usuario.

El sistema de na­ve­ga­ción de una página web re­pre­se­n­ta vi­sua­l­me­n­te su ar­qui­te­c­tu­ra de la in­fo­r­ma­ción. De cara a po­si­cio­nar las áreas temáticas puede partirse de dos pri­n­ci­pios:

  • El principio top-down (de arriba a abajo) parte de la premisa de que el usuario explora la oferta desde la página de inicio. Así, las mejores ca­te­go­rías-palabras clave se colocan en la página de inicio y desde allí se va ra­mi­fi­ca­n­do el resto de co­n­te­ni­dos.
  • El principio bottom-up (de abajo a arriba), en cambio, supone que el usuario entra por cualquier sección de la página web buscando por un término de­te­r­mi­na­do. Por este motivo, la na­ve­ga­ción desde todas las su­b­pá­gi­nas a cualquier otra sección debería ser muy sencilla y fácil de entender. Algunos elementos, como los puntos fijos de na­ve­ga­ción que permitan re­tro­ce­der a las ca­te­go­rías pri­n­ci­pa­les desde cualquier página o las migas de pan, refuerzan esta idea.

Wi­re­fra­mi­ng

El wireframe es una guía visual que re­pre­se­n­ta el concepto de diseño de la página de forma es­que­má­ti­ca. Es el momento de la verdad de la ar­qui­te­c­tu­ra de la in­fo­r­ma­ción tal como se ha planteado hasta el momento. Hay dos tipos de wireframe: los estáticos, que muestran una única página, y los dinámicos, que enlazan varias páginas. Los de­sa­rro­lla­do­res utilizan estos pro­to­ti­pos para comprobar la eficacia del sistema de na­ve­ga­ción.

La imagen que mostramos a co­n­ti­nua­ción re­pre­se­n­ta una forma de diseñar un wireframe estático para una tienda online. En él se presentan los co­m­po­ne­n­tes y las funciones fu­n­da­me­n­ta­les así como su co­lo­ca­ción. Las ca­te­go­rías pri­n­ci­pa­les se en­cue­n­tran en la barra de na­ve­ga­ción y están vi­n­cu­la­das con las su­b­ca­te­go­rías por medio del código numérico que ide­n­ti­fi­ca a cada página.

La categoría Baking moulds (moldes de pa­s­te­le­ría) recibe la ide­n­ti­fi­ca­ción 1.0 de tal modo que sus su­b­ca­te­go­rías Muffin moulds, Cake tins, etc., se su­bo­r­di­nan a ella con los números 1.x. La su­b­ca­te­go­ría de los moldes para ma­g­da­le­nas (Muffin moulds) está destacada en negrita porque este ejemplo muestra la página de esta categoría. Los recuadros “Picture” hacen re­fe­re­n­cia a las páginas de los productos ide­n­ti­fi­ca­das con los códigos del 1.1.1 hasta el 1.1.12. La nu­me­ra­ción ha de reflejar la jerarquía reinante en las ca­te­go­rías que queda plasmada en el wireframe. El diseño conduce la mirada a los productos situados a la derecha partiendo de las ca­te­go­rías pri­n­ci­pa­les a la izquierda y pasando por las su­b­ca­te­go­rías en el centro.

El logo se coloca en la parte superior a la cabeza del diseño, donde también se en­cue­n­tran los enlaces a funciones ele­me­n­ta­les como el acceso (Login) o una barra de búsqueda. Las opciones de contacto, la in­fo­r­ma­ción legal y eve­n­tua­les datos adi­cio­na­les se sitúan en el pie. El wireframe también ha de incluir los botones y los fo­r­mu­la­rios ne­ce­sa­rios, pero no las funciones completas o el diseño final de la web porque aquí la prioridad es la es­tru­c­tu­ra de la página, el esqueleto básico. A partir de este prototipo y según las prio­ri­da­des de los gestores de la página, pueden in­tro­du­ci­r­se las mo­di­fi­ca­cio­nes pe­r­ti­ne­n­tes para crear una web amigable, bien es­tru­c­tu­ra­da y con un buen diseño.

Sistemas de eti­que­ta­do

Al etiquetar los enlaces se ordenan las su­b­pá­gi­nas. El URL de una página debe ser su­fi­cie­n­te­me­n­te claro y elocuente, lo que se logra in­clu­ye­n­do la palabra clave principal de la página. Todo comienza con un nombre de dominio lo más conciso y expresivo posible. La mejor forma de re­pre­se­n­tar a la marca es con un nombre que tenga relación con el tema, que en el mejor de los casos podría ser la palabra clave principal. Siguiendo el ejemplo anterior de la su­b­ca­te­go­ría Muffin moulds, del dominio (Baked Goodness), la categoría principal (Baking Moulds) y la su­b­ca­te­go­ría (Muffin Moulds) resulta una es­tru­c­tu­ra fija de eti­que­ta­do de enlaces: "www.ba­ke­d­goo­d­ne­ss.com/ba­ki­n­g­mou­l­ds/mu­f­fi­n­mou­l­ds". Este tipo de URL estático no cambia cuando se actualiza el contenido, a di­fe­re­n­cia de un URL dinámico. La ventaja de los URL dinámicos es que son fáciles de modificar di­re­c­ta­me­n­te desde el backend. Sin embargo, de cara a la eva­lua­ción por los bu­s­ca­do­res, un URL de este tipo, al no incluir la palabra clave, tiene el in­co­n­ve­nie­n­te de que carece de una vi­n­cu­la­ción al tema. En el caso de temas con un volumen elevado de búsquedas hoy es difícil dar con un buen dominio que no esté re­gi­s­tra­do aún. Hay varias maneras de adquirir un dominio, y si el dominio de tus sueños no está di­s­po­ni­ble es posible hacer una oferta de compra al pro­pie­ta­rio. En la Guía Digital de IONOS en­cue­n­tras muchas más re­co­me­n­da­cio­nes a propósito de los dominios.

Ca­te­go­ri­za­ción

Al agrupar las páginas en ca­te­go­rías y su­b­ca­te­go­rías nacen canales temáticos si­g­ni­fi­ca­ti­vos a lo largo de la web, desde el dominio hasta su co­m­po­ne­n­te in­fo­r­ma­ti­vo más pequeño. Los URL deberían imitar la jerarquía de la página. Por ello, se han de elaborar URL estáticos que sean lo su­fi­cie­n­te­me­n­te ex­pre­si­vos para que las arañas de los bu­s­ca­do­res los puedan indizar y los usuarios recuerden las di­re­c­cio­nes fá­ci­l­me­n­te. La pla­ni­fi­ca­ción ha de tener en cuenta que la oferta pueda ampliarse po­s­te­rio­r­me­n­te con más ca­te­go­rías. Con la re­pre­se­n­ta­ción visual de la lo­ca­li­za­ción actual (“Sense of place”) con las migas de pan y un sistema de na­ve­ga­ción intuitivo a través de las distintas ca­te­go­rías (“In­fo­r­ma­tion scent”) se facilita la orie­n­ta­ción al usuario. Debe pe­r­mi­ti­r­se siempre la na­ve­ga­ción de dos formas: la consulta directa es la opción de aquellos usuarios que saben exac­ta­me­n­te qué in­fo­r­ma­ción están buscando, y el descenso a través de las distintas ca­te­go­rías pri­n­ci­pa­les lleva en pocos pasos a la subpágina adecuada a aquellos usuarios que van es­tre­cha­n­do la oferta in­fo­r­ma­ti­va a medida que buscan. Cuando las su­b­pá­gi­nas finales o incluso algunas ca­te­go­rías pueden su­bo­r­di­nar­se a más de una categoría, los de­sa­rro­lla­do­res les crean un URL pero uti­li­za­n­do un canonical tag que indique a los bu­s­ca­do­res que el contenido original se encuentra en otro URL. De esta manera se evita la sanción por contenido duplicado. También se crean datos meta para cada una de las su­b­pá­gi­nas para que puedan en­co­n­trar­se en otros grupos más pequeños mediante filtros.

Ar­qui­te­c­tu­ra de la in­fo­r­ma­ción y SEO

El objetivo de cualquier acción enmarcada en SEO es lograr una buena posición en los bu­s­ca­do­res. El SEO se apoya en dos pilares fu­n­da­me­n­ta­les, la op­ti­mi­za­ción Offpage y la Onpage. La primera se logra con los backlinks, enlaces entrantes desde fuentes pre­fe­ri­ble­me­n­te fiables a las que se hace re­fe­re­n­cia como sede de in­fo­r­ma­ción extra o como una oferta co­n­ve­nie­n­te.

Pero es el SEO Onpage el más in­te­re­sa­n­te en el contexto de la ar­qui­te­c­tu­ra de la in­fo­r­ma­ción, pues abarca todas las medidas que pueden aplicarse en la misma página para mejorar la cla­si­fi­ca­ción. El foco de atención se sitúa en la redacción de textos de buena calidad que presentan al usuario todo tipo de in­fo­r­ma­ción sobre el tema de la página web. Los re­da­c­to­res es­pe­cia­li­za­dos en SEO elaboran estos textos a partir de una keyword research y los ar­qui­te­c­tos de la in­fo­r­ma­ción co­n­fi­gu­ran el esqueleto de la web a partir de las mismas palabras clave y esbozan las rutas que llevan a la in­fo­r­ma­ción por medio de canales temáticos. Una ar­qui­te­c­tu­ra web clara con URL lo su­fi­cie­n­te­me­n­te elo­cue­n­tes ayuda a los crawlers a re­la­cio­nar el contenido con el contexto.

Ejemplo: ba­ke­d­goo­d­ne­ss.com/ba­ki­n­g­mou­l­ds/mu­f­fi­n­mou­l­ds

Como vemos en este ejemplo, esta página tiene un nombre de dominio re­la­ti­va­me­n­te corto que se ajusta a la palabra clave y una te­r­mi­na­ción de dominio que da confianza. Las ca­te­go­rías tienen relación semántica y hablan por sí solas. El enlace contiene las palabras clave más im­po­r­ta­n­tes. Un texto SEO utiliza estas palabras clave y otras re­la­cio­na­das para redactar contenido para la web. Si el contenido y el enlace son cohe­re­n­tes se refleja po­si­ti­va­me­n­te en el ranking. Si la ar­qui­te­c­tu­ra es flexible también permite ampliar la página con más ca­te­go­rías.

En resumen

La ar­qui­te­c­tu­ra de la in­fo­r­ma­ción es un elemento si­g­ni­fi­ca­ti­vo del de­sa­rro­llo de páginas web. Con un concepto bien elaborado que fomenta la usa­bi­li­dad y se asienta en una es­tru­c­tu­ra flexible y sólida al mismo tiempo se optimiza la ex­pe­rie­n­cia del usuario. Asimismo sienta las bases de la op­ti­mi­za­ción para los bu­s­ca­do­res.

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