Cuando tra­ba­ja­mos con un programa y nos atascamos, buscamos el manual o co­n­su­l­ta­mos una guía útil en algún foro es­pe­cia­li­za­do. Sin embargo, sobre todo cuando se trata de cue­s­tio­nes complejas, las acla­ra­cio­nes por escrito no siempre bastan. En ese caso, merece la pena buscar vídeos adecuados donde se expliquen con claridad las funciones de los programas mediante un scree­n­ca­st. Este es solo un ejemplo práctico de todas las apli­ca­cio­nes que tiene el uso de gra­ba­cio­nes de pantalla. Las capturas de pantalla si­m­pli­fi­can los procesos complejos y los vuelven más co­m­pre­n­si­bles. Te ex­pli­ca­mos cómo hacer un scree­n­ca­st y te damos los mejores consejos para que triunfes con tus gra­ba­cio­nes de pantalla.

¿Qué es un scree­n­ca­st?

El término scree­n­ca­st procede del inglés y se compone de las palabras screen y cast. Se podría traducir como emisión de pantalla. Un scree­n­ca­st es una grabación de la pantalla en vídeo.

Nota

Grabación de pantalla o vi­deo­gra­fía son sinónimos de scree­n­ca­st. Si se tra­n­s­fie­re la grabación de la pantalla en tiempo real, estaremos co­m­pa­r­tie­n­do la pantalla.

En un scree­n­ca­st grabamos todo el contenido que se ve en la pantalla. Por lo general, se trata de los programas activos y do­cu­me­n­tos abiertos, el ex­plo­ra­dor de archivos y el mo­vi­mie­n­to del puntero del ratón. Pero ¿con qué propósito grabamos nuestra pantalla? Los scree­n­ca­st se utilizan, sobre todo, para elaborar vídeos ex­pli­ca­ti­vos. Mediante el registro de la pantalla y de los pasos que realices en ella, tendrás la po­si­bi­li­dad de apoyar o dar formación a tus co­m­pa­ñe­ros en cualquier momento y lugar. Los scree­n­ca­st suelen uti­li­zar­se para crear we­bi­na­rios o tu­to­ria­les.

De­fi­ni­ción

Scree­n­ca­st: desde un punto de vista técnico, un scree­n­ca­st está compuesto de una secuencia de varias capturas de pantalla. Consulta nuestro artículo para aprender a realizar una captura de pantalla en Windows.

Qué necesitas para hacer un scree­n­ca­st

El equi­pa­mie­n­to básico para crear un scree­n­ca­st es una pantalla y una pla­ta­fo­r­ma de scree­n­ca­st. Si además quieres ampliar la grabación de la pantalla con una pista de audio o algún elemento gráfico, ne­ce­si­ta­rás un micrófono o una tableta gráfica.

Software adecuado para scree­n­ca­st

Para hacer un scree­n­ca­st ne­ce­si­ta­rás un programa de scree­n­ca­st adecuado. Puedes elegir entre di­fe­re­n­tes apli­ca­cio­nes, algunas de ellas gratuitas, que incluyen diversas ca­ra­c­te­rí­s­ti­cas y opciones de edición. El programa que elijas dependerá de tus pre­fe­re­n­cias y ne­ce­si­da­des pe­r­so­na­les.

Consejo

Con la Google Workspace de IONOS podrás trabajar con todos los do­cu­me­n­tos, ca­le­n­da­rios y proyectos que compartas con tu equipo sin importar dónde te en­cue­n­tres.

Equi­pa­mie­n­to opcional: micrófono y tableta gráfica

En muchos casos, un scree­n­ca­st lleva integrada una pista de audio con co­me­n­ta­rios y ex­pli­ca­cio­nes adi­cio­na­les. Para grabarla basta un micrófono USB. Para ese tipo de gra­ba­cio­nes se re­co­mie­n­da utilizar mi­cró­fo­nos uni­di­re­c­cio­na­les, que graban el sonido con mayor in­te­n­si­dad por un lado y ocultan con eficacia el ruido ambiental. El in­co­n­ve­nie­n­te de este tipo de mi­cró­fo­nos es que limitan el rango de mo­vi­mie­n­to, ya que la calidad de la grabación disminuye cuando no se habla de frente hacia el micrófono.

Durante la grabación, una tableta gráfica te permitirá añadir notas o gráficos a la grabación de pantalla. Los po­r­tá­ti­les con pantalla táctil no requieren ningún di­s­po­si­ti­vo adicional pe­ri­fé­ri­co.

Crear un scree­n­ca­st: guía paso a paso

Si ya te has decantado por un programa scree­n­ca­st y lo has instalado, en teoría ya puedes comenzar a grabar la pantalla. No obstante, merece la pena realizar ciertos pre­pa­ra­ti­vos antes de crear un scree­n­ca­st.

Paso 1: in­ve­s­ti­ga­ción y pla­ni­fi­ca­ción operativa

Busca con an­te­la­ción toda la in­fo­r­ma­ción necesaria para el scree­n­ca­st. Cuando la tengas, planifica cómo quieres que tra­n­s­cu­rra el vídeo e intenta cumplirlo como si fuese una especie de guion. Si existen otras gra­ba­cio­nes de pantalla sobre el mismo tema que tu vídeo, co­n­si­dé­ra­los un estímulo para encontrar el contenido adecuado y la mejor es­tru­c­tu­ra para tu scree­n­ca­st. Si co­m­ple­me­n­tas y comentas el scree­n­ca­st con una pista de audio, piensa bien con an­te­la­ción qué es lo que quieres decir. Queda a tu elección elaborar el guion mediante un esquema con palabras clave o redactar frases completas.

Paso 2: preparar el espacio de trabajo

Conecta todos los di­s­po­si­ti­vos externos, como el micrófono o la tableta gráfica. A co­n­ti­nua­ción, te re­co­me­n­da­mos que prepares el lugar de trabajo. Con ello nos referimos no solo a tu es­cri­to­rio físico, sino también y sobre todo a tu es­cri­to­rio digital. Asegúrate de que en el scree­n­ca­st solo se vean aquellos co­n­te­ni­dos re­le­va­n­tes para el es­pe­c­ta­dor. Cierra todos los programas que no sean ne­ce­sa­rios y elimina los elementos pe­r­so­na­les, como el fondo de pantalla o los archivos del es­cri­to­rio.

Consejo

Desactiva todas las no­ti­fi­ca­cio­nes. Así reducirás el riesgo de que algún correo entrante o ventana emergente in­te­rru­m­pan la grabación del scree­n­ca­st.

Paso 3: crear el scree­n­ca­st

Ejecuta el programa de scree­n­ca­st y configura todos los ajustes para la grabación, como el recorte de imagen y la co­n­fi­gu­ra­ción de audio. Antes de iniciar la grabación, comprueba si existen ruidos am­bie­n­ta­les. Cuando hayas terminado de adaptar la co­n­fi­gu­ra­ción, inicia la grabación de la pantalla y párala cuando hayas terminado.

Paso 4: editar el scree­n­ca­st

Después de realizar la grabación, tendrás la po­si­bi­li­dad de editar el scree­n­ca­st. Las opciones di­s­po­ni­bles dependen del programa que estés uti­li­za­n­do. En la mayoría de los casos, no es necesario ni siquiera cortar el vídeo, aunque esta ca­ra­c­te­rí­s­ti­ca es muy útil para eliminar lapsus, errores o pausas largas. Algunas apli­ca­cio­nes de scree­n­ca­st también permiten insertar elementos y efectos adi­cio­na­les. La inserción de títulos y créditos es una función es­pe­cia­l­me­n­te popular, ya que sirve para enmarcar el vídeo.

Consejo

Cuando los vídeos son algo más largos, se puede añadir un índice de co­n­te­ni­dos con enlaces. De este modo, podrás ofrecer a tus se­gui­do­res la po­si­bi­li­dad de saltar di­re­c­ta­me­n­te a la sección que sea relevante para ellos.

Paso 5: exportar el scree­n­ca­st

Por último, deberás re-enderezar el vídeo y crear un archivo de vídeo final. La mayoría de las apli­ca­cio­nes ofrecen la po­si­bi­li­dad de exportar el archivo en di­fe­re­n­tes formatos. Sabrás cuál es más adecuado para ti si tienes claros tus objetivos y el lugar donde se publicará el scree­n­ca­st. Los pri­n­ci­pa­les canales de di­s­tri­bu­ción son las pla­ta­fo­r­mas de vídeo públicas como YouTube o Vimeo, los sistemas de gestión de apre­n­di­za­je o el correo ele­c­tró­ni­co.

Consejos: gestión del scree­n­ca­st

Los scree­n­ca­sts no se pueden ac­tua­li­zar o modificar con tanta facilidad como las in­s­tru­c­cio­nes por escrito. Por este motivo, merece la pena preparar el contenido exhau­s­ti­va­me­n­te y prestar atención a un par de sencillos consejos para que la grabación de pantalla sea un éxito seguro:

Ten una pantalla ordenada y sin elementos privados

Antes de comenzar la grabación de pantalla, comprueba que tu pantalla no esté demasiado recargada y que no contenga elementos privados. Cuanto menos contenido irre­le­va­n­te se incluya en el vídeo y más despejada esté la imagen de fondo, más pro­fe­sio­nal parecerá tu scree­n­ca­st. Además, estarás fa­ci­li­ta­n­do la co­n­ce­n­tra­ción del es­pe­c­ta­dor en los elementos re­le­va­n­tes.

Define el contenido y los objetivos pre­via­me­n­te

Antes de crear un scree­n­ca­st, deberás definir el tema y el contenido exacto. No olvides incluir en tus co­n­si­de­ra­cio­nes el contexto o quién será tu público objetivo. Intenta que el vídeo sea lo más corto y sencillo posible. Lo ideal es que un scree­n­ca­st tenga una duración de tres a cinco minutos y que no supere los diez minutos. Si necesitas más tiempo, lo aco­n­se­ja­ble es grabar varios vídeos. Si no tienes la po­si­bi­li­dad, integra títulos y una tabla de co­n­te­ni­dos con enlaces para es­tru­c­tu­rar el scree­n­ca­st.

Consejo

Prepara una especie de guion con el orden de los clics de ratón para tener un plan firme y evitar errores o pausas.

Co­n­si­s­te­n­cia de los scree­n­ca­sts

Si vas a hacer varias gra­ba­cio­nes de pantalla o tienes previsto realizar tu­to­ria­les pro­fe­sio­na­les, te re­co­me­n­da­mos que es­ta­ble­z­cas unos pa­rá­me­tros uni­ve­r­sa­les apli­ca­bles a cada uno de tus vídeos. Por ejemplo, mantener constante la duración de los vídeos, la re­so­lu­ción de la pantalla, las in­tro­du­c­cio­nes pe­r­so­na­li­za­das o el diseño de ventanas ex­pli­ca­ti­vas. De este modo, estarás tra­n­s­mi­tie­n­do pro­fe­sio­na­li­dad.

Tómate tu tiempo y realiza pausas

Evita los mo­vi­mie­n­tos bruscos del ratón y lleva a cabo todas las acciones con claridad. Cada vez que hayas co­m­ple­ta­do una sección, haz un descanso y evita mover el puntero del ratón. Esto te facilita el trabajo de edición posterior y la in­te­gra­ción de cortes in­vi­si­bles.

Se­le­c­cio­na el entorno de trabajo adecuado

Al crear un scree­n­ca­st, se­le­c­cio­na un entorno sin ruido ambiental. Si vas a realizar varias gra­ba­cio­nes de pantalla, utiliza siempre el mismo lugar de trabajo para que las co­n­di­cio­nes acústicas sean similares.

Recorte de pantalla

Si quieres crear un scree­n­ca­st, tienes la po­si­bi­li­dad de grabar la pantalla completa o solo una parte. Ambas opciones presentan ventajas e in­co­n­ve­nie­n­tes. Si decides grabar todo el monitor, te ase­gu­ra­rás de incluir el contenido íntegro. Sin embargo, muchas veces la pantalla completa incluye muchos espacios irre­le­va­n­tes. Esto puede impedir que el es­pe­c­ta­dor se concentre en lo esencial. Por el contrario, si se­le­c­cio­nas una parte más pequeña de la pantalla, puedes crear confusión en el es­pe­c­ta­dor al mover el ratón fuera de la imagen visible.

Uso de cámaras

Los scree­n­ca­sts utilizan en muchos casos el modo de imagen dentro de la imagen y muestran, además de la captura de pantalla, la imagen de la cámara web. Esta opción añadirá un toque personal a tu grabación de pantalla. Durante la grabación, debes ase­gu­rar­te de que haya una buena ilu­mi­na­ción y, a ser posible, un fondo mo­no­cro­má­ti­co.

Consejo

Activa la grabación de la cámara web siempre que estés creando un scree­n­ca­st. Hasta que no llegues al proceso de edición, no tendrás que decidir si quieres integrar la imagen de la cámara web en el vídeo.

Edición

El software para scree­n­ca­st puede ofrecer un gran abanico de opciones de edición. Utiliza estas opciones para que tu vídeo sea aún más co­m­pre­n­si­ble e in­te­re­sa­n­te. El puntero del ratón con color para que destaque del fondo es una he­rra­mie­n­ta muy popular. Durante el proceso de edición, también suelen arre­glar­se las desin­cro­ni­za­cio­nes de audio o in­tro­du­cir textos in­fo­r­ma­ti­vos y música de fondo. En cualquier caso, menos es más: utiliza solamente aquellos elementos que ofrezcan al es­pe­c­ta­dor un valor añadido.

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