Tener un negocio en Internet es el sueño de muchas personas. Sin embargo, ser tu propio jefe implica también mayores re­s­po­n­sa­bi­li­da­des, es­pe­cia­l­me­n­te en el ámbito legal. Todo operador de un negocio en Internet debe ser capaz de ga­ra­n­ti­zar que su empresa y su oferta son lo su­fi­cie­n­te­me­n­te seguras y que su página web cumple con todos los re­qui­si­tos es­ti­pu­la­dos por la ley. Muchos em­pre­n­de­do­res de­s­co­no­cen el hecho de que la seguridad jurídica (bajo la cual se ofrecerán sus productos y servicios) cubre aspectos que van más allá de la elección de la forma legal que tendrá la tienda.

A co­n­ti­nua­ción, pre­se­n­ta­re­mos qué elementos debes tener en cuenta para ga­ra­n­ti­zar la seguridad legal de tu tienda online.

Las bases de la seguridad en el eCommerce

En lo fu­n­da­me­n­tal, los re­qui­si­tos legales para las tiendas online no difieren de los que se exigen al comercio físico. Las tiendas online, como sus rivales locales, deben cumplir con:

  • la Ley de Or­de­na­ción del Comercio Minorista,
  • la Ley Orgánica de Pro­te­c­ción de Datos o LOPD,
  • la Ley de Servicios de la Sociedad de la In­fo­r­ma­ción y Comercio Ele­c­tró­ni­co o LSSI,
  • la Ley sobre Co­n­di­cio­nes Generales de Co­n­tra­ta­ción
  • y la Ley General para la Defensa de los Co­n­su­mi­do­res y Usuarios.

A estas, se añaden otros re­que­ri­mie­n­tos legales aplicados en pa­r­ti­cu­lar a la venta en línea:

Estas tres no­r­ma­ti­vas persiguen la pro­te­c­ción de los clientes, y más co­n­cre­ta­me­n­te, de sus datos privados; es decir, estas leyes pretenden ga­ra­n­ti­zar que la re­co­pi­la­ción de estos datos se realice de una forma más tra­n­s­pa­re­n­te. Esto significa que los ad­mi­ni­s­tra­do­res de tiendas ele­c­tró­ni­cas han de informar a sus usuarios, desde el primer momento, de que cuando visitan su página, y en caso de efectuar una compra, será necesario recabar datos pe­r­so­na­les, deben explicar de qué datos se tratan y también indicar cómo se van a almacenar esos datos. Si no cu­m­plie­ran con su deber de in­fo­r­ma­ción, los pro­pie­ta­rios podrían en­fre­n­tar­se a cua­n­tio­sas sanciones. En co­n­se­cue­n­cia, si por el momento no tuvieras forma de im­ple­me­n­tar una solución adecuada para, por ejemplo, informar del uso de cookies en tu sitio web, es mejor que pre­s­ci­n­das del se­gui­mie­n­to de las ac­ti­vi­da­des de tus usuarios.

Pero esta no es la única piedra en el camino hacia una tienda online segura. Los si­guie­n­tes puntos también de­sem­pe­ñan un papel relevante a la hora de cumplir con los re­qui­si­tos legales de una tienda online:

  • Detección y co­rre­c­ción de errores: pro­po­r­cio­na a tus clientes he­rra­mie­n­tas con las que pueden corregir errores ti­po­grá­fi­cos antes de cerrar su pedido.
  • Propiedad in­du­s­trial e in­te­le­c­tual: una tienda en línea es una web comercial, de modo que siempre que se utilicen imágenes de cuyos derechos no se dispone, se debe regular su uso por contrato. Conoce a fondo todo lo re­la­cio­na­do con los derechos de las imágenes en la red en nuestra guía.
  • Confirmar el pedido en un “soporte duradero”: el contenido del contrato que establece un cliente con la tienda debe co­n­fi­r­mar­se con un llamado soporte duradero, esto es, un mensaje de correo ele­c­tró­ni­co o un impreso enviado junto con la mercancía.
  • Botón de compra ine­quí­vo­co: la tecla con la que los clientes confirman su pedido debe indicar cla­ra­me­n­te su función. Se re­co­mie­n­dan ex­pre­sio­nes del tipo “Añadir a la cesta”, “Añadir al carrito” o “Comprar”, mientras que términos más im­pre­ci­sos como “Solicitar” o “Re­gi­s­trar­se” serían in­su­fi­cie­n­tes o incluso confusos y, así, di­s­co­n­fo­r­mes con los re­qui­si­tos legales para las tiendas online.
  • Prohi­bi­ción del bloqueo geo­grá­fi­co: si bien puedes re­s­tri­n­gir el área de los envíos li­bre­me­n­te, no es posible excluir de la oferta a los usuarios lo­ca­li­za­dos fuera de esta área. En nuestro artículo sobre la prohi­bi­ción del bloqueo geo­grá­fi­co en­co­n­tra­rás más in­fo­r­ma­ción sobre esto.
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Nota

Si la oferta de tu tienda ele­c­tró­ni­ca se dirige en exclusiva a clientes co­r­po­ra­ti­vos, debes indicarlo cla­ra­me­n­te. Un aviso en las co­n­di­cio­nes de uso no es su­fi­cie­n­te para cumplir con el deber in­fo­r­ma­ti­vo sobre la orie­n­ta­ción es­tra­té­gi­ca del negocio.

¿Qué efectos tiene la COVID-19 en el eCommerce?

Cumplir con los re­qui­si­tos legales de las tiendas online parece, en plena pandemia, más im­po­r­ta­n­te que nunca. No en vano, es el comercio ele­c­tró­ni­co el primer be­ne­fi­cia­rio a simple vista de las estrictas li­mi­ta­cio­nes impuestas en la vida pública, que también están dejando claras huellas en el comercio físico.

Tanto las grandes pla­ta­fo­r­mas de venta por Internet, como Amazon o eBay, como muchas otras tiendas online, han salido vi­c­to­rio­sas de la crisis durante este año marcado por la crisis sanitaria derivada de la expansión del co­ro­na­vi­rus en todo el mundo. En cambio, las tiendas cuyo negocio principal es la ropa y los productos de lujo (coches, relojes, etc.) tuvieron que hacer frente a im­po­r­ta­n­tes pérdidas, es­pe­cia­l­me­n­te a pri­n­ci­pios de año. De forma nada so­r­pre­n­de­n­te, también los sectores del turismo y los eventos se vieron afectados por esta li­mi­ta­ción del consumo, un problema que ha crecido hasta co­n­ve­r­ti­r­se en una situación que amenaza la misma su­pe­r­vi­ve­n­cia de tiendas más pequeñas es­pe­cia­li­za­das en este tipo de producto.

Un papel no menos im­po­r­ta­n­te lo han tenido las re­s­tri­c­cio­nes que han afectado a la logística, ya que las cadenas de pro­du­c­ción y entrega no siempre han podido ga­ra­n­ti­zar su buen fu­n­cio­na­mie­n­to, lo que ha tenido como co­n­se­cue­n­cia directa el disgusto de aquellos clientes que tardaron más de lo esperado en recibir una mercancía por la que ya habían pagado. Las tiendas que basan su es­tra­te­gia comercial en el dro­p­shi­p­pi­ng, es decir, las que no gestionan un almacén propio, podrían, en el peor de los casos, ver peligrar los cimientos de su negocio.

Consejo

En aras de la tra­n­s­pa­re­n­cia y apelando a la co­m­pre­sión de los clientes, es im­po­r­ta­n­te comunicar siempre los problemas de logística derivados de la actual crisis. No solo debes ga­ra­n­ti­zar la seguridad jurídica de tu sitio, sino que también debes cuidar la confianza de tus clientes avi­sá­n­do­les de cualquier eve­n­tua­li­dad en un lugar destacado y visible de la web.

Como socio fiable que somos, en IONOS también queremos estar a tu lado durante la pandemia. En esta página puedes in­fo­r­mar­te en cualquier momento de nuestra variada oferta de atención al cliente.

Los re­qui­si­tos legales para una tienda online ex­pli­ca­dos en detalle

Nunca antes ha sido tan im­po­r­ta­n­te prestar atención a los aspectos de seguridad legal a la hora de crear y ad­mi­ni­s­trar una tienda ele­c­tró­ni­ca. El eCommerce ocupa hoy en día un lugar central en nuestra vida cotidiana y no se aprecian señales de que se haya agotado todo su potencial. Para que conozcas cuáles son las obli­ga­cio­nes y los co­m­po­ne­n­tes que ga­ra­n­ti­zan ad­mi­ni­s­trar una tienda online segura, los hemos si­n­te­ti­za­do a co­n­ti­nua­ción en esta detallada lista.

Consejo

¿Quieres montar un negocio que cumpla con los re­qui­si­tos legales de las tiendas online y te asegure al mismo tiempo alcanzar tus objetivos de ventas? MyWebsite eCommerce de IONOS ofrece la base perfecta para tiendas con un catálogo de más de 5000 artículos.

Según lo es­ti­pu­la­do en el art. 10 de la Ley 34/2002 de Servicios de la Sociedad de la In­fo­r­ma­ción y el Comercio Ele­c­tró­ni­co (LSSI), casi todas las páginas web (solo quedan excluidas los pequeños blogs privados o fa­mi­lia­res) están obligadas a poner un aviso legal a di­s­po­si­ción de sus usuarios, el cual debe contener la in­fo­r­ma­ción de contacto de la tienda (p. ej., una línea de atención al cliente, su re­pre­se­n­ta­n­te legal, el CIF, entre otros) y, según la normativa, debe ser fá­ci­l­me­n­te ide­n­ti­fi­ca­ble y accesible y estar di­s­po­ni­ble para los usuarios en todo momento.

Para el co­n­su­mi­dor, el aviso legal es el primer referente cuando se quiere es­ta­ble­cer algún tipo de contacto con el vendedor, por ejemplo, a la hora de lidiar con disputas o cue­s­tio­nes legales. El modo de contacto con el servicio de atención al cliente no puede incluir un número de teléfono de ta­ri­fi­ca­ción adicional. Para obtener más in­fo­r­ma­ción, visita nuestra guía sobre el aviso legal.

Co­n­di­cio­nes generales de co­n­tra­ta­ción

Las co­n­di­cio­nes generales de co­n­tra­ta­ción o términos y co­n­di­cio­nes son la base de la seguridad jurídica de toda tienda online. Según lo es­ta­ble­ci­do por la LSSI, en España, toda página web que realice algún tipo de co­n­tra­ta­ción ele­c­tró­ni­ca está obligada a ofrecer al cliente in­fo­r­ma­ción referente al proceso de co­n­tra­ta­ción), antes o después de realizar la tra­n­sac­ción de compra o ad­qui­si­ción de los servicios.

Esta es una sección que no puede faltar, porque es­pe­ci­fi­ca el contrato que se establece con los clientes. Aquí debes indicar qué tipo de producto ofreces, en qué moneda se muestra el precio (y si el IVA está incluido) y cómo se realiza el envío y en qué plazos. Si no indicas un plazo, constará au­to­má­ti­ca­me­n­te de 30 días una vez recibido el pedido. También es posible aquí indicar los métodos de pago di­s­po­ni­bles y la garantía, que le­ga­l­me­n­te es de dos años.

Los términos de co­n­tra­ta­ción de una tienda online incluyen cláusulas de in­fo­r­ma­ción e in­s­tru­c­ción sobre sus procesos, derechos y re­s­po­n­sa­bi­li­da­des. Estos son es­ti­pu­la­dos in­di­vi­dua­l­me­n­te por cada ad­mi­ni­s­tra­dor y se basan en la normativa que afecta, por ejemplo, a las re­cla­ma­cio­nes por daños y pe­r­jui­cios. Por esta razón, y porque se trata de un texto protegido por los derechos de autor, no se re­co­mie­n­da copiar las co­n­di­cio­nes de uso de otra página web. Este y otros errores comunes vi­n­cu­la­dos a las co­n­di­cio­nes de uso de las tiendas ele­c­tró­ni­cas se explican en nuestro artículo Co­n­di­cio­nes generales de co­n­tra­ta­ción: no caigas en estos errores.

De­cla­ra­ción de pro­te­c­ción de datos

La ley española protege los datos y la in­fo­r­ma­ción personal de los usuarios con la Nueva Ley Orgánica 15/1999, de 13 de diciembre, de Pro­te­c­ción de Datos de Carácter Personal (Nueva LOPD), que recoge la necesidad de incluir una de­cla­ra­ción de pri­va­ci­dad en cada sitio web. Según esta ley, los ope­ra­do­res de las páginas web deben informar a sus usuarios sobre la forma en la que recogen y ad­mi­ni­s­tran sus datos pe­r­so­na­les, in­clu­ye­n­do la na­tu­ra­le­za, el alcance y el propósito de la re­co­pi­la­ción de esta in­fo­r­ma­ción. Aquí se incluyen todos los datos de los clientes y los pedidos, así como los generados por he­rra­mie­n­tas de se­gui­mie­n­to (Google Analytics) o plugins (botones a las redes sociales). El nuevo Re­gla­me­n­to General de Pro­te­c­ción de Datos (RGPD) europeo, así como la Ley de cookies, me­n­cio­na­dos al comienzo, refuerzan esta obli­ga­ción in­fo­r­ma­ti­va.

Aunque los datos que se almacenen solo guarden relación con el proceso de pedido y solo se envíen a los pro­vee­do­res externos in­vo­lu­cra­dos (servicios de envío y logística), también debe in­fo­r­mar­se al co­n­su­mi­do­r­Por otra parte, si los datos se entregan a otro tipo de pro­vee­do­res externos, se requiere el co­n­se­n­ti­mie­n­to explícito del cliente.

Los ficheros que sa­l­va­gua­r­den los datos de tus clientes, pro­vee­do­res, etc., deben ser dados de alta en la Agencia Española de Pro­te­c­ción de Datos (AEPD).

Política de cookies

Desde la actual Ley de Cookies, el le­gi­s­la­dor ha es­ta­ble­ci­do el co­n­se­n­ti­mie­n­to vi­n­cu­la­n­te del usuario al respecto del uso de cookies de se­gui­mie­n­to, que se co­n­si­de­ran “in­ne­ce­sa­rias”, para di­fe­re­n­ciar­las de las técnicas, ne­ce­sa­rias para el correcto fu­n­cio­na­mie­n­to del sitio (de­fi­ni­ción del idioma, carrito de la compra, etc.). Esto implica diseñar una ventana o un cuadro con el que el usuario pueda ejercer este derecho antes de que tenga lugar cualquier tra­n­sac­ción de datos. Una de las formas más típicas y conocidas de hacerlo es mediante una ventana emergente que informa sobre la recogida de datos y contiene casillas para aceptar o rechazar el al­ma­ce­na­mie­n­to de cookies en el navegador.

Según las fa­cu­l­ta­des de cada uno, el ad­mi­ni­s­tra­dor del sitio tiene la libertad de pro­gra­mar­lo por sí mismo o de utilizar una he­rra­mie­n­ta. Los sistemas de gestión de contenido suelen contar con plugins propios con los que integrar estos avisos.

Consejo

En nuestra guía Plugins de cookies de WordPress pro­po­ne­mos las cuatro mejores ex­te­n­sio­nes que te facilitan la in­te­gra­ción de avisos de cookies en sitios WordPress.

Fichas de producto

Gestionar una tienda en línea con solvencia también significa apostar por de­s­cri­p­cio­nes de producto bien re­da­c­ta­das y que no tra­n­s­mi­tan una idea equi­vo­ca­da. Esto podría ocurrir si no se incluyera in­fo­r­ma­ción fu­n­da­me­n­tal, bien por error o de forma in­te­n­cio­na­da, o si esta in­fo­r­ma­ción no se co­rre­s­po­n­die­ra, aunque sea solo en parte, con la realidad. Algunos equívocos que pueden llegar a infringir la ley incluyen datos falsos en relación con:

  • Na­tu­ra­le­za del producto
  • Co­m­po­si­ción
  • Fecha de fa­bri­ca­ción
  • Di­s­po­ni­bi­li­dad
  • Idoneidad
  • Mo­da­li­da­des de uti­li­za­ción
  • Cantidad

Origen geo­grá­fi­co o co­me­r­cia­l­Po­lí­ti­ca de de­vo­lu­cio­nes y desis­ti­mie­n­to comercial

Incluir una sección que explique la política de de­vo­lu­cio­nes es una obli­ga­ción para cualquier tienda online, y no solo en la página web, sino también en la co­n­fi­r­ma­ción de pedido que se envía al cliente. Este apartado es necesario, pues, en la mayoría de casos, las disputas legales son co­n­se­cue­n­cia de una política de de­vo­lu­cio­nes que no es lo su­fi­cie­n­te­me­n­te clara o está in­co­m­ple­ta. Como co­n­se­cue­n­cia, dedicar el tiempo necesario a esta sección resulta rentable a la larga.

La le­gi­s­la­ción europea facilita al comprador un plazo de desis­ti­mie­n­to de 14 días naturales para poder devolver un producto. Ambas partes deben dar co­n­s­ta­n­cia explícita del proceso. En caso de que el co­n­su­mi­dor no haya sido informado o de que la política de de­vo­lu­cio­nes esté in­co­m­ple­ta, el plazo podría ampliarse hasta 12 meses. Durante este plazo, los co­n­su­mi­do­res pueden desistir de su compra cuando quieran y devolver la mercancía.

Opciones de pago

Para la mayoría de co­me­r­cia­n­tes es im­po­r­ta­n­te, aunque no siempre es fácil, ofrecer los métodos de pago en línea adecuados. El objetivo es incluir aquellas mo­da­li­da­des de pago que generen una menor tasa de rebote durante el proceso de compra. Le­ga­l­me­n­te, no se puede cobrar al cliente por usar uno u otro método de pago. Esta in­fo­r­ma­ción debe estar di­s­po­ni­ble durante el proceso de compra, pero también en una página separada dedicada ad hoc a los métodos de pago.

El botón de compra

Ya hemos visto que una tienda en línea que cumpla con los re­qui­si­tos legales de las tiendas online ha de facilitar el proceso de compra al usuario, en lugar de co­m­pli­cár­se­lo. En este proceso, el botón final de compra es un co­m­po­ne­n­te fu­n­da­me­n­tal que no se ha de dejar de lado. No han sido escasas las ocasiones en que una te­r­mi­no­lo­gía poco clara ha llevado a cerrar contratos de forma in­vo­lu­n­ta­ria que luego han oca­sio­na­do disputas legales. Según las es­ta­dí­s­ti­cas, in­di­ca­cio­nes como “Añadir a la cesta” o “Comprar” son las más efectivas.

Plazos de envío

En aquellas páginas en las que no se facilita esta in­fo­r­ma­ción, la ley establece un plazo de 30 días a contar desde la entrada del pedido. Este plazo, o bien es demasiado largo para un producto habitual de consumo o bien es demasiado corto. Así, lo más re­co­me­n­da­ble es indicar esta in­fo­r­ma­ción ya en la ficha de producto o antes de confirmar la compra, y también en las co­n­di­cio­nes de co­n­tra­ta­ción. El co­n­su­mi­dor entiende que no todas las tiendas tienen la totalidad de su mercancía di­s­po­ni­ble y lista para ser enviada, pero los ad­mi­ni­s­tra­do­res están obligados a ser tra­n­s­pa­re­n­tes también en este aspecto.

Precio y gastos de envío

La regla de oro para cualquier tienda online es que los precios sean íntegros y correctos. Esto significa que deben es­pe­ci­fi­car si incluyen el IVA, así como los gastos de envío (o deben ser, al menos, fá­ci­l­me­n­te es­ti­ma­bles). So­lu­cio­nes como “Consultar gastos de envío” pueden llevar a co­n­fli­c­tos, por lo que es mejor evitarlas, si no son es­tri­c­ta­me­n­te ne­ce­sa­rias para un tipo de producto muy es­pe­cí­fi­co.

Boletines de noticias: opt-in doble

Las ne­w­s­le­t­ter son una popular he­rra­mie­n­ta de marketing y un in­s­tru­me­n­to re­la­ti­va­me­n­te económico para co­mu­ni­car­se con clientes po­te­n­cia­les y afianzar re­la­cio­nes co­me­r­cia­les con los ya exi­s­te­n­tes. A menudo, la su­s­cri­p­ción al boletín de noticias de una tienda online se hace a través de un fo­r­mu­la­rio integrado en la web, basado en un requisito legal central como es el pro­ce­di­mie­n­to del double opt in. Este método obliga al usuario a verificar (haciendo clic en un enlace que recibirá en un mensaje en su correo ele­c­tró­ni­co) si realmente desea recibir el boletín. Este también se aplica si la su­s­cri­p­ción se hace por medio de un canal diferente a la propia página web. De este modo, la tienda se asegura de que la in­s­cri­p­ción al boletín se hizo de forma vo­lu­n­ta­ria.

El consejo final: nunca sin un abogado

Como dueño de una tienda ele­c­tró­ni­ca, es crucial que ofrezcas a tus clientes todo el contenido de una manera pro­fe­sio­nal y tra­n­s­pa­re­n­te. Temas como la pro­te­c­ción de datos son fu­n­da­me­n­ta­les no solo desde un punto de vista legal, sino también desde una pe­r­s­pe­c­ti­va comercial y de marketing.

Consejo

Con un sello de confianza, puedes in­cre­me­n­tar la confianza de tus clientes. En el momento en que solicitas un sello de calidad, un equipo de expertos examina cómo mantienes los es­tá­n­da­res del sector en temas como la pro­te­c­ción de datos, la seguridad, el derecho a di­se­n­ti­mie­n­to, los envíos y pagos, y si tu sitio cumple con los re­qui­si­tos legales para tiendas online.

Por favor, ten en cuenta el aviso legal relativo a este artículo.

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