Si miras los canales de “youtubers” conocidos, la palabra vlog llamará tu atención co­n­s­ta­n­te­me­n­te. Se trata de vídeos en los que una persona se dirige di­re­c­ta­me­n­te al usuario y, en algunos casos, in­de­pe­n­die­n­te­me­n­te del tema central del canal, comparte pe­n­sa­mie­n­tos o im­pre­sio­nes privadas con ellos. Esta mezcla de vídeo y blog se llama vlog y juega un papel im­po­r­ta­n­te en la marca personal de un canal o cuenta. Si controlas este formato há­bi­l­me­n­te, puedes usarlo para fo­r­ta­le­cer la confianza en tu perfil.

¿Qué es un vlog y qué objetivos tiene?

La palabra vlog es una forma abreviada de videoblog, es decir, entradas de blog en formato de vídeo. En un vlog, la persona que habla se dirige al es­pe­c­ta­dor di­re­c­ta­me­n­te y habla li­bre­me­n­te sobre un tema es­pe­cí­fi­co, ex­pe­rie­n­cias pe­r­so­na­les u ofrece una visión de su forma de vida (por ejemplo, grabarse en un viaje, en un tour por su apa­r­ta­me­n­to o mientras va de compras). De esta manera, los se­gui­do­res tienen la sensación de conocer realmente a la persona que hay detrás de la cuenta y crean un vínculo personal con ella: el es­pe­c­ta­dor ocasional se convierte en un seguidor fiel.

La creciente po­pu­la­ri­dad de los vlogs tiene una estrecha relación con el éxito de YouTube. Mientras los primeros “youtubers” todavía se co­n­ce­n­tra­ban en su tema central, empezó la batalla por el número de clics y de su­s­cri­p­to­res con la po­si­bi­li­dad de monetizar los canales de YouTube. La presión por crear re­gu­la­r­me­n­te contenido nuevo y variado para atraer su­s­cri­p­to­res que se quedaran a largo plazo aumentó. Los grupos de­s­ti­na­ta­rios, algunos de ellos muy jóvenes, buscaban figuras con las que ide­n­ti­fi­car­se y un vlog les ofrecía la opo­r­tu­ni­dad perfecta para dirigirse (apa­re­n­te­me­n­te) de tú a tú a los se­gui­do­res. Cuanto más auténtico parecía, más se co­n­ve­r­tían los “youtubers” en ídolos, cuyo estilo de vida había que imitar: habían nacido los in­flue­n­ce­rs.

¿Qué hace que un vlog sea bueno?

Los primeros vlogs eran aún vídeos amateurs, ha­bi­tua­l­me­n­te grabados en ha­bi­ta­cio­nes con mala ilu­mi­na­ción o con cámaras ine­s­ta­bles de teléfonos. Desde entonces las cosas han cambiado. Los vlogs de las estrellas de YouTube de hoy en día son vídeos cui­da­do­sa­me­n­te pla­ni­fi­ca­dos y pro­du­ci­dos pro­fe­sio­na­l­me­n­te, cuya creación dura a menudo un día entero o incluso varios días. Sin embargo, la au­te­n­ti­ci­dad sigue siendo la máxima prioridad. Los vídeos aún dan la impresión de haber sido grabados rá­pi­da­me­n­te por capricho. Y eso realmente se hace para que los se­gui­do­res puedan seguir si­n­tié­n­do­se ide­n­ti­fi­ca­dos con la cuenta o la persona que hay detrás de ella.

Aparte de eso, un buen vlog se ca­ra­c­te­ri­za por los si­guie­n­tes rasgos:

  • Discurso personal. In­de­pe­n­die­n­te­me­n­te de si en el vídeo tratas un tema de ac­tua­li­dad, cuentas tu último viaje o explicas una ci­r­cu­n­s­ta­n­cia difícil, es im­po­r­ta­n­te que el es­pe­c­ta­dor se sienta ide­n­ti­fi­ca­do. Esto lo puedes conseguir a través de recursos es­ti­lí­s­ti­cos del habla, como las preguntas retóricas o la fo­r­mu­la­ción de posibles ob­je­cio­nes o co­n­tra­pre­gu­n­tas.
  • Lenguaje al mismo nivel. Elige un lenguaje que vaya bien tanto con el público de­s­ti­na­ta­rio como con el tema. Usar ex­pre­sio­nes demasiado formales crea distancia y, a menudo, está fuera de lugar en las redes sociales. Al mismo tiempo, puedes ponerte en ridículo si usas a la fuerza ex­pre­sio­nes del lenguaje juvenil o, en el peor de los casos, si las usas in­co­rre­c­ta­me­n­te. Lo más natural es que hables como lo harías con tus amigos y familia en tu día a día.
  • Selección de los temas. El tema debe ir en sintonía con el concepto de la cuenta y a la vez interesar e informar a los se­gui­do­res. Piensa primero lo que quieres decir y redacta los puntos más im­po­r­ta­n­tes en un papel. Así co­n­se­gui­rás un hilo en tu vlog que te ayudará a no perderte en detalles ni a salirte del tema.
  • Duración. La fórmula mágica para las pu­bli­ca­cio­nes en redes sociales es ser “breve y sencillo”. Muchos usuarios están aco­s­tu­m­bra­dos al llamado snackable content y tienen una capacidad de atención corta. La duración óptima de un vlog depende de la pla­ta­fo­r­ma donde se encuentre. Para YouTube está entre 10 y 15 minutos, para las historias de Instagram o Snapchat entre 2 y 3 minutos. Este lapso te garantiza la total atención de los es­pe­c­ta­do­res y es más que su­fi­cie­n­te para la mayoría de los temas co­ti­dia­nos. En casos ex­ce­p­cio­na­les se puede hacer un vlog más largo cuando el tema sea es­pe­cia­l­me­n­te complejo o te interese mucho.
  • In­te­r­ca­m­bio con la comunidad. Muestra a tus se­gui­do­res que valoras sus co­me­n­ta­rios. Con esta finalidad, puedes publicar vlogs en los que respondas co­me­n­ta­rios o preguntas sobre vídeos an­te­rio­res. Pre­gu­n­ta­n­do por temas de interés o tomando su­ge­re­n­cias de la comunidad también se puede conseguir llegarlos se­gui­do­res.

El papel de los vlogs en el marketing online

Cuantos más clics y su­s­cri­p­to­res tiene una cuenta, más in­te­re­sa­n­te se vuelve desde el punto de vista del marketing, ya que un gran alcance es una buena condición previa para pro­mo­cio­nar productos de una empresa y así aumentar su po­pu­la­ri­dad. En este caso cada vlogger tiene que pre­gu­n­tar­se dónde está el límite entre la promoción ocasional de productos y la pu­bli­ci­dad intrusiva.

Consejo

Otra manera de ganar dinero con el contenido es a través de pla­ta­fo­r­mas de apoyo como Patreon. Ahí los se­gui­do­res que valoran tu contenido pueden su­s­cri­bi­r­se y pro­mo­cio­nar tu trabajo con una apo­r­ta­ción mensual regular. A cambio ellos consiguen acceso a contenido premium de Patreon o a otras ventajas in­di­vi­dua­les.

Muchos se­gui­do­res ge­ne­ra­l­me­n­te no tienen ningún problema con que una cuenta presente de vez en cuando muestras de re­la­cio­nes públicas, siempre que la orie­n­ta­ción y el estilo de las pu­bli­ca­cio­nes no cambie y las pu­bli­ca­cio­nes pa­tro­ci­na­das no se salgan de control. Si de repente solo muestras productos de lujo que tu público de­s­ti­na­ta­rio no se puede permitir o te co­m­pro­me­tes como embajador de una marca y solamente pro­mo­cio­nas esto, puede costarte rá­pi­da­me­n­te la confianza de la comunidad ganada con tanto esfuerzo.

Lo que cuenta es co­mu­ni­car­se con la comunidad de manera honesta y tra­n­s­pa­re­n­te. Si etiquetas cla­ra­me­n­te las co­la­bo­ra­cio­nes pu­bli­ci­ta­rias y explicas por qué has decidido trabajar con una marca, estás in­clu­ye­n­do a los se­gui­do­res en este im­po­r­ta­n­te paso.

Entre los vloggers más famosos en España y México se en­cue­n­tran:

  • El­ru­biu­sO­MG. Es el “gamer” de YouTube más in­flu­ye­n­te en España. La mayor parte del contenido de su canal son vídeos co­me­n­ta­n­do vi­deo­jue­gos mientras él mismo juega, pero también sube vlogs re­s­po­n­die­n­do preguntas de sus se­gui­do­res, haciendo retos, etc. Se le conoce también por sus vídeos haciendo bromas en Cha­trou­le­t­te.
  • Yuya. En 2009 Mariand Castrejón Castañeda empezó a publicar sus vídeos y, en la ac­tua­li­dad, se considera una de los vloggers más in­flu­ye­n­tes de habla hispana. Con 24,6 millones de su­s­cri­p­to­res en su canal, muestra un contenido variado re­la­cio­na­do pri­n­ci­pa­l­me­n­te con temas de belleza.
  • Dulceida. Esta in­flue­n­cer empezó con su vlog como un pa­sa­tie­m­po en 2009 y acabó co­n­vi­r­tié­n­do­lo en su trabajo. Dulceida dedica su canal a vlogs de moda, belleza y viajes y la siguen más de 2 millones de personas.
  • Lusito Comunica. El canal del youtuber mexicano Luis Arturo Villar Sudek cuenta con una temática co­m­ple­ta­me­n­te diferente hasta lo ahora pre­se­n­ta­do. Sus vídeos se ca­ra­c­te­ri­zan por mostrar contenido con sus viajes por distintas partes del mundo.
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