Internet cuenta con más de mil millones de páginas web. Si un usuario quiere visitar la página de inicio de su equipo de fútbol favorito, su buzón de correo ele­c­tró­ni­co o su banca online, siempre ne­ce­si­ta­rá la dirección de Internet co­rre­s­po­n­die­n­te. Esta permite localizar una web en el servidor co­rre­s­po­n­die­n­te.  La tra­n­s­mi­sión de datos so­li­ci­ta­dos al equipo local es posible gracias al protocolo de tra­n­s­fe­re­n­cia de hi­pe­r­te­x­to HTTP. Al iniciar el navegador (llamado cliente en este caso) se realiza una petición al servidor web, quien responde, a su vez, con un código de estado HTTP en forma de cadena de tres dígitos. Con este mensaje, el servidor web le indica al navegador si su solicitud ha sido procesada co­rre­c­ta­me­n­te, si ha ocurrido un error o si se necesita una au­te­n­ti­ca­ción. Como co­n­se­cue­n­cia, el código de estado HTTP se convierte en una parte esencial en la tra­n­s­mi­sión de mensajes de respuesta por parte del servidor web, que es insertado au­to­má­ti­ca­me­n­te en su en­ca­be­za­do. Por lo general, los usuarios se en­cue­n­tran con páginas en formato HTML en vez de códigos de estado HTTP, cuando el servidor web no puede o no tiene permitido procesar la solicitud del cliente o no es posible realizar la tra­n­s­mi­sión de datos.

Tipos de respuesta de los códigos de estado HTTP

En principio, los códigos de estado HTTP se dividen en cinco ca­te­go­rías di­fe­re­n­tes, ide­n­ti­fi­ca­das a su vez, por el primer dígito del código. Por ejemplo, el código de estado HTTP 200 forma parte del tipo de respuesta 2xx, el código 404 del tipo de respuesta 4xx. Esta cla­si­fi­ca­ción se deriva pri­n­ci­pa­l­me­n­te de la im­po­r­ta­n­cia y la función de los códigos de estado, divididos pri­n­ci­pa­l­me­n­te en 5 tipos:

  • Códigos de estado 1xx – In­fo­r­ma­ción: Cuando se envía un código de estado HTTP 1xx, el servidor le notifica al cliente que la petición actual aún continúa. Esta clase reúne y pro­po­r­cio­na in­fo­r­ma­ción sobre el pro­ce­sa­mie­n­to y envío de una solicitud.
  • Códigos de estado 2xx – Éxito:  Los códigos que comienzan con un 2 informan sobre una operación exitosa. Cuando se reciben este tipo de re­s­pue­s­tas quiere decir que la solicitud del cliente fue recibida, co­m­pre­n­di­da y aceptada. Es muy frecuente que los códigos 2xx sean envíados desde el servidor junto con los datos de la página web deseada. Por lo general, el usuario solo percibe la web so­li­ci­ta­da.
  • Códigos de estado 3xx – Re­di­re­c­cio­nes:  Aquellos códigos que comienzan con 3 indican que la solicitud ha sido recibida por el servidor. Sin embargo, para asegurar un pro­ce­sa­mie­n­to exitoso es necesario que el cliente tome una acción adicional. Este tipo de códigos aparecen pri­n­ci­pa­l­me­n­te cuando hay re­di­re­c­cio­nes.
  • Códigos de estado 4xx – Errores del cliente: Cuando aparece un código 4xx quiere decir que se ha pre­se­n­ta­do un error de cliente. Esto quiere decir que el servidor ha recibido la solicitud, pero esta no se puede llevar a cabo. Una de las pri­n­ci­pa­les causas de este tipo de re­s­pue­s­tas son las so­li­ci­tu­des de­fe­c­tuo­sas.  Los usuarios de Internet son in­fo­r­ma­dos de este error por medio de una página HTML generada au­to­má­ti­ca­me­n­te.
  • Códigos de estado 5xx – Errores del servidor: El servidor indica un error propio cuando usa un código 5xx. Este tipo de re­s­pue­s­tas indican que la solicitud co­rre­s­po­n­die­n­te está te­m­po­ra­l­me­n­te des­ha­bi­li­ta­da o es imposible de llevar a cabo. De nuevo, se generará au­to­má­ti­ca­me­n­te una página en formato HTML.

Códigos de estado HTTP más im­po­r­ta­n­tes

Los códigos de estado HTTP juegan un papel im­po­r­ta­n­te para los ope­ra­do­res de una página web o para es­pe­cia­li­s­tas en SEO. Los únicos códigos visibles para los vi­si­ta­n­tes son pri­n­ci­pa­l­me­n­te los códigos de error del cliente, como el 404 (Not Found), o de error del servidor como el 503 (Service Una­vai­la­ble), ya que estos siempre se muestran au­to­má­ti­ca­me­n­te como páginas en formato HTML. A menudo es común en­co­n­trar­se con códigos de estado HTTP que úni­ca­me­n­te pueden ser vistos y mo­ni­to­rea­dos por los ad­mi­ni­s­tra­do­res con he­rra­mie­n­tas es­pe­cia­les y ex­te­n­sio­nes del navegador. De­te­r­mi­nar y corregir este tipo de errores es útil para optimizar la ex­pe­rie­n­cia del usuario en una página web y mejorar el ranking en los bu­s­ca­do­res. A co­n­ti­nua­ción, pre­se­n­ta­mos una pequeña selección de los códigos de respuesta más comunes.  Si quieres conocer la lista completa, puedes visitar este registro de códigos de estado.

  • Código de estado 200 –OK: El código de respuesta 200 indica que la solicitud ha sido procesada co­rre­c­ta­me­n­te. Todos los datos so­li­ci­ta­dos fueron recibidos por el servidor y se tra­s­mi­ti­rán al cliente. Los usuarios de Internet no suelen en­co­n­trar­se este código.
  • Código de estado 301 – Moved Pe­r­ma­ne­ntly: El código 301 significa que los datos so­li­ci­ta­dos por el cliente ya no se en­cue­n­tran bajo la misma dirección de Internet, sino que han sido de­s­pla­za­dos de manera pe­r­ma­ne­n­te. Debido a que la ubicación actual del contenido so­li­ci­ta­do está incluida en el informe de estado, el navegador web podrá re­di­re­c­cio­nar la petición a la nueva dirección. Así, el usuario es re­di­re­c­cio­na­do y la antigua dirección pierde validez. Este código suele pasar des­ape­r­ci­bi­do ante los ojos de los usuarios, el único cambio visible es la re­di­re­c­ción de la URL en la barra de di­re­c­cio­nes.
  • Código de estado 302 – Moved Te­m­po­ra­ri­ly: A di­fe­re­n­cia del 301, que hace re­fe­re­n­cia a una re­ubi­ca­ción pe­r­ma­ne­n­te, el código 302 informa que los datos so­li­ci­ta­dos están di­s­po­ni­bles te­m­po­ra­l­me­n­te en una dirección diferente. Aquí, la ubicación de la in­fo­r­ma­ción es es­pe­ci­fi­ca­da, lo que genera una re­di­re­c­ción au­to­má­ti­ca. La antigua dirección sigue siendo válida.
  • Código de estado 403 – Forbidden: El código de estado HTTP 403  indica al cliente que los datos so­li­ci­ta­dos están pro­te­gi­dos y, por ende, se le ha denegado el acceso debido a la falta de au­to­ri­za­ción del cliente. En estos casos, el usuario de Internet verá una página en formato HTML generada au­to­má­ti­ca­me­n­te que le informará sobre su falta de permisos para ejecutar la acción.
  • Código de estado 404 – Not Found: Cuando el servidor envía el código 404 como respuesta significa que no fue posible encontrar los datos de la página web so­li­ci­ta­da en el servidor. Esto sucede cuando la dirección ya no existe o los co­n­te­ni­dos han sido tra­s­la­da­dos sin es­pe­ci­fi­car la nueva dirección. Cuando a un usuario le aparece el código de estado 404, deberá comprobar si ha in­tro­du­ci­do la URL de manera correcta en la barra de di­re­c­cio­nes. Aquellos enlaces que dirigen a páginas in­e­xi­s­te­n­tes suelen conocerse como “enlaces muertos”.
  • Código de estado 500 – Internal Server Error: Este tipo de respuesta actúa como un código de estado colectivo para un error ine­s­pe­ra­do en el servidor. Si el servidor falla y está in­te­rru­m­pie­n­do la re­cu­pe­ra­ción de los datos so­li­ci­ta­dos, se emitirá au­to­má­ti­ca­me­n­te el código de estado 500. Además de la respuesta al cliente, el servidor web generará un tipo de registro de error interno en donde se expliquen más detalles sobre el error. Este último debe ser analizado por pro­pie­ta­rios de páginas web que estén in­te­re­sa­dos en hacer las re­s­pe­c­ti­vas re­pa­ra­cio­nes en el software del servidor.
  • Código de estado 503 – Service Una­vai­la­ble: Este código de respuesta indica que el servidor web destinado a pro­po­r­cio­nar la in­fo­r­ma­ción está so­bre­ca­r­ga­do. Es común que esta respuesta del servidor incluya, además, in­fo­r­ma­ción sobre cuándo se podrá procesar nue­va­me­n­te la primera solicitud. Aquí, los usuarios de Internet pueden asumir que el ad­mi­ni­s­tra­dor está tra­ba­ja­n­do en el problema y que, por lo tanto, el servidor estará di­s­po­ni­ble de nuevo.

Cómo operar los códigos de estado HTTP si ad­mi­ni­s­tras una web

Para mejorar la ex­pe­rie­n­cia de usuario, los ad­mi­ni­s­tra­do­res deberían es­fo­r­zar­se en limitar el número de páginas de error HTML al mínimo. Esto resulta es­pe­cia­l­me­n­te im­po­r­ta­n­te para empresas con una gran presencia en Internet, como tiendas online o portales de noticias, cuyo contenido y oferta de in­fo­r­ma­ción está en constante cambio. Cuando una página web no existe o no está di­s­po­ni­ble, el visitante recibe el código de estado 404 (Not Found), lo que lleva a menudo a los usuarios a saltar au­to­má­ti­ca­me­n­te a in­fo­r­ma­ción o productos en otra página web, por lo general, de algún co­m­pe­ti­dor. Para un ad­mi­ni­s­tra­dor web es de gran im­po­r­ta­n­cia tomar las medidas ne­ce­sa­rias para conservar a sus vi­si­ta­n­tes en su página.

Como ad­mi­ni­s­tra­dor de una web, ide­n­ti­fi­car un error 404 no es una tarea fácil. Sin embargo, existen di­fe­re­n­tes he­rra­mie­n­tas, como las Webmaster-Tools de Google, con las que es posible rastrear errores por medio de es­ta­dí­s­ti­cas. La manera más elegante de evitar el código de estado HTTP 404 consiste en redirigir la página hacia el lugar adecuado. Además, un consejo útil para reducir si­g­ni­fi­ca­ti­va­me­n­te la tasa de rebote consiste en elaborar ma­nua­l­me­n­te las páginas de error.

Cambiar las páginas de error 404 por el código 301 como al­te­r­na­ti­va

En caso de que una página haya sido eliminada y se ide­n­ti­fi­que un error 404, es re­co­me­n­da­ble redirigir esta página hacia contenido similar usando el código de estado 301 (Moved Pe­r­ma­ne­ntly). Los vi­si­ta­n­tes no van a encontrar exac­ta­me­n­te el producto o in­fo­r­ma­ción que estaban buscando pero, al encontrar un contenido similar, se asegura que pe­r­ma­ne­z­can más tiempo en la misma web. Re­co­r­de­mos que es im­po­r­ta­n­te ce­r­cio­rar­se de que la dirección al­te­r­na­ti­va está re­la­cio­na­da con la solicitud original y de que se le ofrece algún valor añadido al visitante. En teoría es posible redirigir páginas 404 a través del código 301, por ejemplo, a la página principal. En caso de contar con páginas de destino al­te­r­na­ti­vas y muy adecuadas, es re­co­me­n­da­ble re­di­re­c­cio­nar­las de forma manual para disminuir de manera efectiva la tasa de rebote.

Mejorar la ex­pe­rie­n­cia de usuario con páginas de error al­te­r­na­ti­vas

Debido a que, incluso con un excelente ma­n­te­ni­mie­n­to, la aparición del error 404 puede pro­du­ci­r­se con fre­cue­n­cia, se re­co­mie­n­da usar páginas diseñadas ma­nua­l­me­n­te con mensajes pe­r­so­na­li­za­dos, en lugar de páginas HTML generadas au­to­má­ti­ca­me­n­te. Esto es posible mediante la co­n­fi­gu­ra­ción de un archivo .htaccess. Los mensajes al­te­r­na­ti­vos para el error 404 pueden ser adaptados al diseño de la página web y, por lo general, mostrarán páginas de producto parecidas o una gama de opciones po­te­n­cia­l­me­n­te re­le­va­n­tes para el usuario. En el artículo "Diez trucos para co­n­fi­gu­rar .htaccess" en­co­n­tra­rás mayor in­fo­r­ma­ción sobre cómo in­co­r­po­rar páginas de error al­te­r­na­ti­vas.

La im­po­r­ta­n­cia de los códigos de estado HTTP para el po­si­cio­na­mie­n­to en bu­s­ca­do­res

Los códigos de estado HTTP propios también son cruciales para los motores de búsqueda. Así, cuando aparece un código de error 404, no solo se está in­fo­r­ma­n­do al usuario de que la página so­li­ci­ta­da no fue en­co­n­tra­da, sino también de que los robos de los motores de búsqueda no han podido rastrear el contenido de la página web. Sin embargo, de la misma manera que podemos “redirigir” a un usuario a una página al­te­r­na­ti­va, también es posible hacer lo mismo con los bots de los motores de búsqueda.

En aras de la op­ti­mi­za­ción para motores de búsqueda, el código 301 juega un papel muy im­po­r­ta­n­te para mantener la re­le­va­n­cia de un enlace: en caso de que el crawler o el robot de un motor de búsqueda se encuentre con un código 301, registra antes de re­di­re­c­cio­nar­se la dirección antigua como inválida y la elimina del índice de búsqueda, para añadir po­s­te­rio­r­me­n­te la nueva dirección como objetivo final de la re­di­re­c­ción. De esta manera, la re­le­va­n­cia del enlace de la página antigua no se pierde, sino que se tra­n­s­fie­re al destino indicado por el código 301.

Esto es es­pe­cia­l­me­n­te im­po­r­ta­n­te cuando la dirección antigua era el punto de entrada de enlaces externos y la autoridad y re­le­va­n­cia ad­qui­ri­das deben ser cedidas de forma pe­r­ma­ne­n­te al nuevo destino. Eso no sucede con el código de estado 302, pues este solo indica un desvío temporal, por lo que la dirección antigua se mantendrá en el índice. En este caso, el traspaso de autoridad de una web a otra (Linkjuice en inglés) de los Backlinks o enlaces entrantes no se tra­s­la­da­rá al nuevo destino.

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