Una Content Delivery Network es una red de se­r­vi­do­res en di­fe­re­n­tes centros de datos en todo el mundo. Estas re­pre­se­n­tan una excelente opo­r­tu­ni­dad para de­sa­rro­llar una página o apli­ca­ción web a nivel mundial. Cuando accedes a este tipo de redes, tu servidor web es conectado au­to­má­ti­ca­me­n­te con una gran cantidad de se­r­vi­do­res. Con la ayuda de un sistema de gestión, el contenido estático de tu servidor web es tra­n­s­fe­ri­do a los llamados se­r­vi­do­res de réplica. Si los usuarios solicitan solo un de­te­r­mi­na­do contenido de tu página web, el Request Ruting System determina qué servidor de réplica es el más adecuado en la red de di­s­tri­bu­ción de co­n­te­ni­dos para la entrega de los datos so­li­ci­ta­dos. El número y la di­s­tri­bu­ción del servidor, así como el grado de in­te­gra­ción de las redes backbone de gran alcance, de­pe­n­de­rán del proveedor de CDN.

¿Cómo funciona la tra­n­s­fe­re­n­cia de datos en CDN?

Cuando un usuario navega en Internet, no recibe in­fo­r­ma­ción alguna sobre si los datos están siendo re­cu­pe­ra­dos desde el servidor de origen de una página web de­te­r­mi­na­da o si lo están haciendo desde un servidor de réplica. El proceso de tra­n­s­fe­re­n­cia de datos se suele ejecutar en un segundo plano y se evidencia por medio de tiempos de carga más cortos.

Los dos co­m­po­ne­n­tes más im­po­r­ta­n­tes que in­te­r­vie­nen en la operación son el sistema de di­s­tri­bu­ción y el Request Routing System. El sistema de di­s­tri­bu­ción no solo transmite el contenido del servidor de origen al servidor réplica, sino que también garantiza au­te­n­ti­ci­dad y calidad. Existen dos posibles enfoques: en el primero, el sistema de di­s­tri­bu­ción envía archivos nuevos y mo­di­fi­ca­dos in­me­dia­ta­me­n­te a todos los se­r­vi­do­res de las Content Delivery Networks, mientras que en el segundo se envía un mensaje a los se­r­vi­do­res réplica in­fo­r­má­n­do­les que los datos actuales están di­s­po­ni­bles y, de ser necesario, serán so­li­ci­ta­dos. Aquí es donde el Request Routing System se encarga de ga­ra­n­ti­zar que las so­li­ci­tu­des del usuario lleguen al servidor adecuado. Así, con estos sencillos pasos, este se encarga de que las so­li­ci­tu­des sean dirigidas de manera óptima.  

Consejo

¿Ya lo sabías? Un alo­ja­mie­n­to CDN adecuado como por ejemplo WordPress con IONOS, garantiza que tu página web se cargue con la misma velocidad en todo el mundo.

Encontrar el servidor réplica adecuado

El primer paso es encontrar el servidor más adecuado para responder a la solicitud del usuario. Para lograrlo, el Request Routing System se centra en in­di­ca­do­res es­pe­cí­fi­cos de­te­r­mi­na­dos por di­fe­re­n­tes métodos de medición. Estos índices se encargan de es­pe­ci­fi­car, por ejemplo, si se trata de co­ne­xio­nes rea­li­za­das desde el cliente o desde el servidor. Los in­di­ca­do­res desde el servidor, que se encargan de calcular el uso de la CPU o el número de accesos activos, son útiles en la medida en que reconocen aquellas co­ne­xio­nes de menor carga para tra­n­s­fe­ri­r­las así al servidor réplica. El Request Routing System utiliza los índices del cliente para de­te­r­mi­nar la mejor conexión entre el servidor y el cliente. Otros factores re­le­va­n­tes son el tiempo de latencia, la velocidad promedio de tra­n­s­mi­sión de datos, la tasa de pérdida de paquetes y la pro­xi­mi­dad geo­grá­fi­ca. Además, los in­di­ca­do­res del lado del cliente ofrecen in­fo­r­ma­ción sobre la identidad del usuario que realiza la solicitud y el sistema los utiliza, por ejemplo, en caso de que el contenido tenga que ser entregado a clientes con acceso estándar o premium.

La po­n­de­ra­ción de los di­fe­re­n­tes in­di­ca­do­res siempre dependerá de los datos so­li­ci­ta­dos. Por ejemplo, aquellos co­n­te­ni­dos generados di­ná­mi­ca­me­n­te obtendrán mejores in­di­ca­do­res desde el lado del servidor, mientras que una conexión estable entre el cliente y el servidor será im­pre­s­ci­n­di­ble para el uso de Streaming Media.

Re­di­re­c­ción de una solicitud

Una vez definido el servidor de destino en CDN, el siguiente paso será la re­di­re­c­ción técnica de la solicitud a través del Request Routing System. Existen varios métodos para esta “Request Re­di­re­c­tion” y su apli­ca­ción se di­fe­re­n­cia, pri­n­ci­pa­l­me­n­te, de­pe­n­die­n­do del lugar desde donde se realice (desde el cliente, la red o el servidor réplica).

El re­di­re­c­cio­na­mie­n­to de la solicitud por parte del cliente es un método de sencilla im­ple­me­n­ta­ción, en el que el cliente se­le­c­cio­na­rá el servidor réplica de una lista. Su principal de­s­ve­n­ta­ja es, sin embargo, que la Content Delivery Network tiene poca in­flue­n­cia en el proceso de asi­g­na­ción. La re­di­re­c­ción desde el servidor –HTTP 302 Re­di­re­c­tion– es muy fácil de im­ple­me­n­tar y está muy bien equipada con in­fo­r­ma­ción sobre la CDN. En este caso, el servidor de salida responde a la petición con el código de estado HTTP y se lo comunica al cliente a través del servidor réplica de­te­r­mi­na­do, que es co­n­ta­c­ta­do au­to­má­ti­ca­me­n­te a través de otra solicitud. La principal de­s­ve­n­ta­ja de este método es la du­pli­ca­ción de las co­ne­xio­nes re­que­ri­das.  

El tipo de re­di­re­c­ción más utilizado es el DNS Request Routing. En este, la solicitud realizada por el cliente al servidor DNS local es re­di­ri­gi­da dentro de una Content Delivery Network, quien a su vez envía de vuelta la dirección IP del servidor réplica. La mayor de­s­ve­n­ta­ja de este método es que los accesos se ven re­tra­sa­dos como co­n­se­cue­n­cia de la constante re­pe­ti­ción en las re­fe­re­n­cias al Domain Name System.

¿Por qué vale la pena usar CDN?

Gracias a se­r­vi­do­res glo­ba­l­me­n­te lo­ca­li­za­dos, los usuarios de una Content Delivery Network se be­ne­fi­cian pri­n­ci­pa­l­me­n­te de tiempos de carga rápidos y un uso de ancho de banda reducido. Como operador web, las ventajas de usar CDN incluyen una reducción del uso del servidor web y un aumento de la seguridad de los datos al­ma­ce­na­dos en caché –im­pi­die­n­do, por ejemplo, ataques del tipo DdoS– como co­n­se­cue­n­cia de las re­di­re­c­cio­nes de las so­li­ci­tu­des, pues con estas no es posible alcanzar el servidor de origen. En este punto, el requisito es úni­ca­me­n­te que aquella in­fo­r­ma­ción co­n­fi­de­n­cial, como datos de usuario o co­n­tra­se­ñas, se mantengan fuera de la CDN, pues su al­ma­ce­na­mie­n­to implica un mayor riesgo de ataque y genera, a menudo, co­n­fli­c­tos de pri­va­ci­dad. Otra ca­ra­c­te­rí­s­ti­ca útil es la asi­g­na­ción de un dominio único para el contenido de la Content Delivery Network. De esta forma, en caso de un ataque por parte de personas ma­li­n­te­n­cio­na­das, se evita su pro­pa­ga­ción a otros elementos de la página web. La siguiente lista resume los be­ne­fi­cios de una CDN:

  • Elementos estáticos como páginas HTML, imágenes, hojas de estilo, do­cu­me­n­tos o se­cue­n­cias de comandos del lado del cliente, son al­ma­ce­na­dos en caché en el servidor réplica y no tienen que ser re­cu­pe­ra­dos desde el servidor web. Esto protege a los se­r­vi­do­res y garantiza tiempos de carga más cortos para los usuarios, lo que se ve reflejado en la di­s­mi­nu­ción de la tasa de rebote y en un buen po­si­cio­na­mie­n­to en los motores de búsqueda.
  • La baja uti­li­za­ción del servidor y de las apli­ca­cio­nes im­pli­ca­das evita so­bre­ca­r­gas y disminuye el riesgo de posibles daños o fallos. Esto tiene un efecto positivo en cuanto a los re­que­ri­mie­n­tos de hardware para el alo­ja­mie­n­to web.
  • Puedes decidir qué elementos estáticos deben ser cargados por el cliente desde el servidor en la Content Delivery Network. Por ejemplo, si úni­ca­me­n­te quieres exportar las imágenes de tu blog, es posible cargarlas en paralelo a los demás co­n­te­ni­dos, logrando así que la web cargue más rá­pi­da­me­n­te.
  • Las webs que ofrezcan servicios de streaming de música y vídeos se be­ne­fi­cian del uso de una CDN en la medida en que esta se encarga de tra­n­s­fe­rir grandes ca­n­ti­da­des de datos en cortos periodos de tiempo. Esto también se aplica a tra­n­s­mi­sio­nes en vivo por Internet.
  • Los momentos de afluencia máxima o el aumento del número de usuarios son fá­ci­l­me­n­te ma­ne­ja­bles con una CND. Realizar las so­li­ci­tu­des desde el Request Routing System a un servidor réplica con menor carga, resulta es­pe­cia­l­me­n­te co­n­ve­nie­n­te si ofreces la opción de descargar archivos o si eres el operador de una tienda online.
  • Los tiempos de carga no solo se reducen, sino que también se reduce el consumo de ancho de banda, que está di­re­c­ta­me­n­te re­la­cio­na­do con las so­li­ci­tu­des de carga de los co­n­te­ni­dos de tu web.
  • La seguridad de tu servidor y, por lo tanto, de tus datos y apli­ca­cio­nes uti­li­za­das aumenta gracias a la uti­li­za­ción de una Content Delivery Network, pues se pueden ide­n­ti­fi­car posibles ataques para poder ser evitados a tiempo.
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