Para poder acceder a una página web basta con in­tro­du­cir el nombre del dominio en el navegador. Este nombre se envía a un servidor que se encarga de “tra­du­ci­r­lo” en una dirección IP y dirige al usuario a la página web esperada. Estos nombres y números de­sig­na­dos como ide­n­ti­fi­ca­do­res únicos se comparan con un conjunto es­ta­n­da­ri­za­do de pa­rá­me­tros del protocolo de Internet, pe­r­mi­tie­n­do así la co­mu­ni­ca­ción entre or­de­na­do­res. Una de las tareas de la Internet Assigned Numbers Authority (IANA) es ad­mi­ni­s­trar estos ide­n­ti­fi­ca­do­res, entre muchas otras.

¿Qué es la IANA?

La entidad Internet Assigned Numbers Authority desempeña un papel esencial en la gestión de Internet, ya que es re­s­po­n­sa­ble de asignar nombres y sistemas de números únicos que se usan de acuerdo con los es­tá­n­da­res técnicos –protocolo de red– de Internet y co­n­s­ti­tu­yen la base del di­re­c­cio­na­mie­n­to de páginas web. Aunque Internet no es una red ge­s­tio­na­da de forma ce­n­tra­li­za­da, debido a de­te­r­mi­na­das ci­r­cu­n­s­ta­n­cias técnicas algunos co­m­po­ne­n­tes básicos deben coor­di­nar­se a escala mundial, actividad de la que ya se ocupaba la IANA con ARPANET, lo que la convierte en una de las in­s­ti­tu­cio­nes más antiguas de Internet.

De ARPANET a Internet: la historia de la IANA

Ori­gi­na­ria­me­n­te, Jon Postel era la única persona que se encargaba de las funciones de la IANA. El entonces es­tu­dia­n­te de la UCLA (Uni­ve­r­si­dad de Ca­li­fo­r­nia en Los Ángeles) propuso en 1972 es­ta­ble­cer un sistema para gestionar los números socket en la recién estrenada red ARPANET. Aunque el pre­de­ce­sor del Internet actual era en co­m­pa­ra­ción más sencillo, había que ase­gu­rar­se de que no se re­cu­rrie­ra al mismo número de sockets en di­fe­re­n­tes apli­ca­cio­nes. El mismo Postel se encargó de ello rea­li­za­n­do un catálogo.

Hecho

Con el término socket se hace re­fe­re­n­cia a la co­m­bi­na­ción entre una dirección IP y un puerto y sirve para co­mu­ni­car­se con una apli­ca­ción en un ordenador es­pe­cí­fi­co. La dirección IP determina la red y el ordenador; y el número de puerto la apli­ca­ción.

En 1976, Postel continuó con su trabajo en el Instituto de Ciencias de la In­fo­r­ma­ción (ISI, por las siglas en inglés de In­fo­r­ma­tion Sciences Institute) de la Uni­ve­r­si­dad del Sur de Ca­li­fo­r­nia (USC), aunque la re­s­po­n­sa­bi­li­dad sobre la función de IANA recaía ofi­cia­l­me­n­te sobre la Agencia de Proyectos de In­ve­s­ti­ga­ción Avanzados de Defensa (DARPA) del De­pa­r­ta­me­n­to de Defensa de los EE.UU. Este organismo se hizo cargo de la fi­na­n­cia­ción del proyecto ISI para apoyar el de­sa­rro­llo de ARPANET. El término IANA se acuñó durante el periodo de tra­n­si­ción de ARPANET a Internet y fue usado por primera vez en 1988, aunque la función como tal existiera ya desde hacía mucho tiempo.

Desde 1988 hasta 1998, tanto DARPA como ISI fi­na­n­cia­ron co­n­ju­n­ta­me­n­te a la Internet Assigned Numbers Authority, lo que permitió al gobierno de EE.UU. de­sem­pe­ñar durante mucho tiempo un papel de­te­r­mi­na­n­te en la gestión de Internet a nivel mundial, co­n­cre­ta­me­n­te hasta 1998. En ese año, la Ad­mi­ni­s­tra­ción Nacional de Te­le­co­mu­ni­ca­cio­nes e In­fo­r­ma­ción (NTIA) del De­pa­r­ta­me­n­to de Comercio de EE.UU. publicó el conocido whi­te­pa­per “Ma­na­ge­me­nt of Internet Names and Addresses” (Gestión de nombres y di­re­c­cio­nes de Internet), donde se presentó un proyecto con una nueva es­tru­c­tu­ra de gestión. Lo que se proponía era crear una or­ga­ni­za­ción privada y sin ánimo de lucro encargada de la función de IANA junto a otras ac­ti­vi­da­des de ad­mi­ni­s­tra­ción, para lo que se fundó a finales de 1998 la conocida ICANN, siglas de Internet Co­r­po­ra­tion for Assigned Names and Numbers.

Hecho

La IANA pe­r­ma­ne­ció hasta octubre de 2016 bajo su­pe­r­vi­sión del gobierno de EE.UU. Hoy este control gu­be­r­na­me­n­tal ya no existe y la gestión de las funciones de la IANA recae solo en manos de la ICANN

Las funciones de la IANA

Las funciones de la Internet Assigned Numbers Authority son cruciales para poder co­mu­ni­car­se sin di­fi­cu­l­ta­des en Internet. Pueden dividirse en tres ámbitos di­fe­re­n­tes:

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Asi­g­na­ción de números

La IANA coordina la reserva global de números IP y de los conocidos como números de sistema autónomo (en inglés Au­to­no­mous System Numbers, ASN), que se asignan en bloques de di­re­c­cio­nes a los cinco registros re­gio­na­les de Internet (RIR). A su vez, RIR pone a di­s­po­si­ción de los registros locales (LIR) y na­cio­na­les (NIR) bloques de di­re­c­cio­nes más pequeños que se conceden a los pro­vee­do­res de servicios de Internet. El ámbito de co­m­pe­te­n­cia de cada RIR se puede ver en la tabla.

RIR Ámbito de co­m­pe­te­n­cia  
AFRINIC África  
APNIC Asia, Australia y Oceanía  
ARIN Canadá, EE.UU y algunas islas del Caribe  
LACNIC La­ti­noa­mé­ri­ca y algunas islas del Caribe  
RIPE NCC Europa, Oriente Medio y partes de Asia Central  

En la ac­tua­li­dad existen dos tipos de di­re­c­cio­nes IP: IPv4 e IPv6. Con el nuevo estándar IP IPv6 se puede generar un mayor número de di­re­c­cio­nes IP únicas, aunque son las di­re­c­cio­nes IPv4 las que se asignan con mayor re­gu­la­ri­dad.

Nombres de dominio

La IANA opera y coordina la zona raíz del DNS, esto es, del sistema de nombres de dominio, cuyos niveles conforman los nombres de dominio completos (dominios de nivel superior, dominios de segundo nivel y su­b­do­mi­nios). En relación con esto también gestiona la base de datos con todos los dominios de nivel superior (TLD, Top Level Domain), estos son, la parte última del nombre completo de dominio. Asimismo, coordina los dominios de nivel superior .int y .arpa. Mientras el primero está reservado para or­ga­ni­za­cio­nes con tratados in­te­r­gu­be­r­na­me­n­ta­les, el segundo se usa úni­ca­me­n­te para in­frae­s­tru­c­tu­ras técnicas. Además, la IANA se encarga de recoger de forma central los nombres de dominio in­te­r­na­cio­na­li­za­dos o IDN au­to­ri­za­dos. Los IDN son nombres de dominio que integran ca­ra­c­te­res como diéresis, acentos o letras de otros alfabetos di­fe­re­n­tes al alfabeto latino. Aunque en un principio no estaban pe­r­mi­ti­dos, el uso de ca­ra­c­te­res es­pe­cia­les se hizo realidad con la creación del estándar de Internet conocido como In­te­r­na­cio­na­li­za­ción de Nombres de Dominio en Apli­ca­cio­nes (IDNA), que surge como co­n­se­cue­n­cia del gran cre­ci­mie­n­to de Internet y su in­te­r­na­cio­na­li­za­ción.

Pa­rá­me­tros de protocolo

En coope­ra­ción con la Internet En­gi­nee­ri­ng Task Force (IETF), or­ga­ni­za­ción que se ocupa del de­sa­rro­llo técnico de Internet, la IANA gestiona los números y las de­sig­na­cio­nes para los pro­to­co­los de Internet. Los pro­to­co­los de red y sus pa­rá­me­tros definen el lenguaje que permite a los or­de­na­do­res co­mu­ni­car­se entre sí y con otros di­s­po­si­ti­vos. A este conjunto de pa­rá­me­tros pe­r­te­ne­cen:

  • Números de puerto: el uso de puertos permite asignar paquetes de datos de Internet a una apli­ca­ción concreta. Con ellos se efectúa el in­te­r­ca­m­bio de datos a través de los pro­to­co­los UDP (User Datagram Protocol) y Tra­n­s­mi­s­sion Control Protocol (TCP). Cada ordenador dispone de 65536 puertos. A los puertos que la IANA reconoce se les asigna un número del 0 al 65535 y se dividen en di­fe­re­n­tes ca­te­go­rías.
    La IANA reserva los primeros puertos, del 0 al 1023, para de­te­r­mi­na­dos servicios y fines. Si, por ejemplo, recibes un correo, este llegará a través del puerto reservado para los correos, este es, el 25. Para navegar en Internet se usa el puerto 80.
    La IANA también se encarga de gestionar los puertos con números del 1024 al 49151, que pueden ser usados li­bre­me­n­te por programas y apli­ca­cio­nes sin derechos es­pe­cia­les. De esta forma, una empresa puede obtener un puerto concreto para un servicio de­te­r­mi­na­do con el fin de ga­ra­n­ti­zar que los paquetes de datos lleguen de forma segura.
    Los puertos restantes (49152 - 65535) son dinámicos, es decir, no se les atribuye un uso concreto. Eso sí, hay que tener en cuenta que a partir del puerto 1024 se presenta un gran riesgo de seguridad, pues el malware puede uti­li­zar­los para acceder al ordenador.
  • Códigos de estado HTTP: se envían con cada solicitud de un cliente, por ejemplo, de un navegador web. Con el código de estado, formado por tres cifras, el servidor informa al cliente si la solicitud se ha procesado co­rre­c­ta­me­n­te, si ha surgido algún error o si es necesaria una au­te­n­ti­ca­ción. El código de estado HTTP 404 (Not found) indica que los datos de la página web so­li­ci­ta­da no se han podido encontrar en el servidor. El código 403 (Forbidden) indica que el acceso a los datos so­li­ci­ta­dos está protegido.
     
  • Ma­r­ca­do­res de idioma: indican el idioma en el que se va a mostrar el contenido. El marcador de idioma “en” muestra el texto en inglés (english) y “es” en español.
     
  • Números de empresa privada (PEN): son los números que permiten ide­n­ti­fi­car a las empresas en los sistemas de redes. Estos números están recogidos en registros ac­ce­si­bles al público en los que también se incluyen el nombre de contacto y una dirección de correo. Cada empresa puede crear un PEN de forma gratuita en la IANA, que se encarga de aprobar o rechazar cada solicitud de forma manual.
     
  • Atributos de medios: sirven para marcar el formato de los datos enviados a través de Internet. Así, el atributo “video/h264” se usa para el streaming de vídeos.

Además, la IANA introduce una base de datos de la zona horaria (Time Zone Database- tz), que muestra in­fo­r­ma­ción sobre las di­fe­re­n­tes zonas horarias de la tierra y se usa pri­n­ci­pa­l­me­n­te en programas de apli­ca­cio­nes y sistemas ope­ra­ti­vos. Se va ac­tua­li­za­n­do de forma periódica para que se tengan en cuenta los cambios horarios de verano e invierno.

¿Qué papel desempeña la ICANN?

Desde 1998, la IANA se co­n­s­ti­tu­ye como una sección de la ICANN, or­ga­ni­za­ción compuesta, además, por otros grupos que re­pre­se­n­tan di­fe­re­n­tes intereses en Internet y pa­r­ti­ci­pan juntos en la toma de de­ci­sio­nes. Se dividen en or­ga­ni­za­cio­nes de apoyo (su­p­po­r­ti­ng or­ga­ni­sa­tio­ns) y comités asesores (advisory commitees).

Or­ga­ni­za­cio­nes de apoyo

Además, existe un grupo conocido como Technical Liaison Group que trabaja con los di­fe­re­n­tes or­ga­ni­s­mos re­s­po­n­sa­bles de la ela­bo­ra­ción de los pro­to­co­los básicos de Internet.

Comités asesores

  • Gobiernos y or­ga­ni­s­mos in­te­r­na­cio­na­les
  • Ope­ra­do­res de se­r­vi­do­res raíz
  • Or­ga­ni­za­cio­nes que se encargan de la seguridad de Internet
  • Usuario co­n­ve­n­cio­nal (At-Large Community de la ICANN)

Las de­ci­sio­nes finales son ra­ti­fi­ca­das por los 21 expertos que conforman la junta directiva de la ICANN, compuesta por diversas co­mi­sio­nes. En los estatutos se dispone que los miembros deben re­pre­se­n­tar la mayor di­ve­r­si­dad geo­grá­fi­ca y cultural posible. La ICANN se financia gracias a las tasas que se cobran a los re­gi­s­tra­do­res y a las entidades ad­ju­di­ca­do­ras y, en menor medida, con el pa­tro­ci­nio de empresas.

Además de coordinar las funciones de la IANA, la ICANN también cuenta con un comité de gestión de los conocidos como se­r­vi­do­res raíz (root server). En todo el mundo hay 13 se­r­vi­do­res que se pueden co­n­si­de­rar el cerebro del DNS. El servidor central se conoce como “Root server A”. Los otros doce restantes se utilizan a modo de copia de seguridad. En cada servidor raíz se en­cue­n­tran al­ma­ce­na­das las di­re­c­cio­nes IP de todos los dominios de nivel superior y con ella la in­fo­r­ma­ción esencial para la función de Internet. La propia ICANN cuenta con uno de estos 12 se­r­vi­do­res.

¿Cómo formar parte de la ICANN?

La ICANN ofrece a todos los usuarios de Internet la po­si­bi­li­dad de formar parte de ella:

  • Tres veces al año tienen lugar en di­fe­re­n­tes lugares reuniones de ICANN abiertas al público, con entrada gratuita, y en las que se pueden dar opiniones o hacer pro­pue­s­tas según se quiera. En estas reuniones se es­ta­ble­cen las funciones que se van a realizar en un futuro y quién se hace re­s­po­n­sa­ble.
  • También se pueden comentar online las pro­pue­s­tas de la ICANN y añadir ideas propias en los conocidos como Public Comments.
  • La membresía At-Large de la ICANN ofrece la po­si­bi­li­dad de formar parte activa de la or­ga­ni­za­ción. Los miembros se organizan de forma local en agru­pa­cio­nes pequeñas y trabajan en temas variados en di­fe­re­n­tes grupos de trabajo.
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