En Internet puede en­co­n­trar­se todo tipo de programas, ya listos para de­s­ca­r­gar­se de forma gratuita. Sin embargo, y pre­ci­sa­me­n­te en el caso del freeware, el riesgo de instalar junto con la apli­ca­ción malware que dañe el sistema es es­pe­cia­l­me­n­te alto. En la mayoría de los casos, los usuarios se percatan de que un programa es malicioso una vez lo han instalado. Por suerte, para resolver este problema existe la llamada sandbox o función de ai­s­la­mie­n­to de procesos, que permite probar la in­s­ta­la­ción de software en un entorno aislado. Desde la versión 1903 de Windows 10 Pro, Microsoft ofrece la he­rra­mie­n­ta Windows Sandbox integrada ya en el sistema operativo, pero suele estar des­ac­ti­va­da por defecto en la co­n­fi­gu­ra­ción. En este artículo, te ex­pli­ca­mos, paso a paso, cómo activar y utilizar la sandbox de Windows.

Windows Sandbox: un entorno virtual de pruebas

Con el término sandbox, que en inglés significa li­te­ra­l­me­n­te caja de arena, se hace re­fe­re­n­cia a un entorno aislado y separado del resto del sistema operativo que cuenta con las mismas funciones que el sistema real de Windows. Cada vez que se utiliza, la sandbox funciona como un ordenador recién estrenado, sin apli­ca­cio­nes ni programas in­s­ta­la­dos.

Este entorno virtual permite probar la in­s­ta­la­ción de programas de origen poco seguro. Con él, si resulta que el software es malicioso y contiene un virus, el sistema operativo real no se ve afectado. Una vez cerrada la función Windows Sandbox, todos los programas y datos que co­n­tu­vie­se se eliminan au­to­má­ti­ca­me­n­te. Por eso, antes de instalar apli­ca­cio­nes o programas en cuyo origen no se confía ple­na­me­n­te, vale la pena realizar una in­s­ta­la­ción de prueba en la sandbox y descartar así que se causen daños al sistema operativo.

Para utilizar Windows Sandbox, tu ordenador debe cumplir con los si­guie­n­tes re­qui­si­tos:

  • Tener la versión Windows 10 Pro 18305 o una posterior
  • Tener una versión del sistema de 64 bits
  • Tener ha­bi­li­ta­da la vi­r­tua­li­za­ción en BIOS y disponer de una CPU adecuada
  • 1 GB de espacio libre en disco, pre­fe­ri­ble­me­n­te en una SSD
  • Al menos 4 GB de espacio libre en la RAM, aunque se re­co­mie­n­dan 8 GB
  • CPU de doble núcleo
Consejo

Si no estás seguro de disponer de la versión de Windows adecuada, con un simple atajo de teclado (tecla Windows + Pausa/Break) puedes averiguar fá­ci­l­me­n­te qué versión de Windows tienes.

Cómo activar Windows Sandbox

El modo sandbox de Windows está des­ac­ti­va­do por defecto, pero puede activarse desde el panel de control con unos pocos clics.

Paso 1: abrir las ca­ra­c­te­rí­s­ti­cas de Windows

En el cuadro de búsqueda, introduce “Activar o des­ac­ti­var las ca­ra­c­te­rí­s­ti­cas de Windows” y haz clic en el resultado co­rre­s­po­n­die­n­te con el botón izquierdo del ratón.

Otra manera de llegar a las ca­ra­c­te­rí­s­ti­cas de Windows es mediante el cuadro de diálogo “Ejecutar”. Para abrirlo, usa la co­m­bi­na­ción de teclas [Windows] + [R]. A co­n­ti­nua­ción, introduce “op­tio­na­l­fea­tu­res” en el cuadro de búsqueda y co­n­fí­r­ma­lo haciendo clic en “Aceptar”.

Paso 2: activar Windows Sandbox

Entonces se abrirá el cuadro de diálogo “Ca­ra­c­te­rí­s­ti­cas de Windows” (siempre que tengas permisos de ad­mi­ni­s­tra­dor). Busca en la lista la opción “Espacio aislado de Windows” y activa la casilla co­rre­s­po­n­die­n­te. Luego confirma los cambios haciendo clic en “Aceptar”.

Consejo

¿La opción “Espacio aislado de Windows” se muestra en gris y no puede marcarse? En este caso, pro­ba­ble­me­n­te esté des­ha­bi­li­ta­da la vi­r­tua­li­za­ción en BIOS: para so­lu­cio­nar­lo, en primer lugar, tendrás que iniciar BIOS y habilitar allí el modo Sandbox de Windows.

Paso 3: reiniciar el ordenador

Una vez hayas co­n­fi­r­ma­do los cambios, el sistema operativo cargará au­to­má­ti­ca­me­n­te todos los datos ne­ce­sa­rios para usar Windows Sandbox. En cuanto finalice el proceso, aparecerá un mensaje indicando la necesidad de reiniciar el sistema para poder activar el modo Sandbox ade­cua­da­me­n­te. Sigue esta in­di­ca­ción y haz clic con el botón izquierdo del ratón en “Reiniciar ahora”.

Paso 4: abrir Windows Sandbox

Tras haber re­ini­cia­do el ordenador, Windows Sandbox estará di­s­po­ni­ble de inmediato. Para abrir esta función, introduce su nombre en el campo de búsqueda de la barra de tareas. A co­n­ti­nua­ción, aparecerá el resultado co­rre­s­po­n­die­n­te: haz clic en él con el botón izquierdo o, al­te­r­na­ti­va­me­n­te, con el botón derecho para llegar a la opción de “Abrir”.

Paso 5: confirmar el aviso de seguridad

La primera vez que uses el espacio aislado de Windows o Windows Sandbox, se te mostrará un mensaje de seguridad del control de cuentas de usuario, que deberás aceptar haciendo clic en el botón co­rre­s­po­n­die­n­te.

Paso 6: utilizar Windows Sandbox

A partir de este momento, el entorno aislado de Windows se abrirá en una ventana separada. La interfaz de usuario es idéntica a la del sistema operativo real. Para ejecutar un programa en la sandbox, copia los archivos del sistema operativo real usando la co­m­bi­na­ción de teclas [Ctrl] + [C] y pégalos luego en la sandbox con [Ctrl] + [V]. Desde allí podrás entonces instalar o ejecutar la apli­ca­ción que desees probar.

Una vez fi­na­li­za­da la in­s­ta­la­ción de prueba en el entorno seguro, cierra el espacio aislado haciendo clic en la “X” de la esquina superior derecha. Al hacerlo, el sistema eliminará au­to­má­ti­ca e irre­ve­r­si­ble­me­n­te todos los archivos de la sandbox. Por lo tanto, si decides seguir usando el programa que acabas de probar, será necesario que vuelvas a in­s­ta­lar­lo en el sistema operativo real.

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