La gran mayoría de páginas web requieren un aviso legal que recoja los datos de sus ad­mi­ni­s­tra­do­res y demuestre que sus ac­ti­vi­da­des se rigen por la ley vigente. Ac­tua­l­me­n­te existen di­fe­re­n­tes or­ga­ni­s­mos y páginas web con valiosa in­fo­r­ma­ción al respecto. Incluso es común en­co­n­trar­se con ge­ne­ra­do­res de avisos legales sin ningún coste que suelen ser su­fi­cie­n­tes para ciertos tipos de proyectos.

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Casi todas las páginas web deben incluir un aviso legal, también conocido como “ide­n­ti­fi­ca­ción del prestador de servicios”. Sin embargo, hay una excepción: las páginas webs de uso ex­clu­si­va­me­n­te personal, como aquellas de­s­ti­na­das úni­ca­me­n­te a un círculo privado de fa­mi­lia­res y amigos, no están obligadas a incluirlo.

En España, la obli­ga­ción de pro­po­r­cio­nar esta in­fo­r­ma­ción está regulada por la Ley de Servicios de la Sociedad de la In­fo­r­ma­ción y de Comercio Ele­c­tró­ni­co (LSSI-CE). Su objetivo es ga­ra­n­ti­zar que los usuarios tengan acceso a datos básicos sobre el titular de la web, algo es­pe­cia­l­me­n­te relevante en negocios online, ya que permite conocer quién es el re­s­po­n­sa­ble en caso de co­n­fli­c­tos legales.

Según esta ley, todas las webs que ofrezcan servicios digitales de forma pro­fe­sio­nal a cambio de una co­n­tra­pre­s­ta­ción económica, deben incluir un aviso legal. Esto afecta a:

  • Tiendas online y negocios de comercio ele­c­tró­ni­co
  • Páginas con contenido de pago o su­s­cri­p­cio­nes
  • Webs que generen ingresos por pu­bli­ci­dad, ya que se considera una actividad económica
  • Medios digitales o páginas con contenido pe­rio­dí­s­ti­co o editorial, que co­n­tri­bu­yan a la formación de la opinión pública. En estos casos, además, debe indicarse cla­ra­me­n­te la persona re­s­po­n­sa­ble de los co­n­te­ni­dos

Además, la obli­ga­ción de ide­n­ti­fi­car­se también se extiende a redes sociales y pla­ta­fo­r­mas de venta online. Las empresas y pro­fe­sio­na­les que usen Facebook, Instagram, LinkedIn u otras redes sociales con fines co­me­r­cia­les deben incluir un aviso legal accesible en sus perfiles. Del mismo modo, quienes vendan a través de pla­ta­fo­r­mas externas, como Amazon o eBay, deben pro­po­r­cio­nar esta in­fo­r­ma­ción en sus re­s­pe­c­ti­vos perfiles de vendedor.

En las redes sociales, la forma más habitual de incluir el aviso legal es mediante un enlace en la sección de in­fo­r­ma­ción o en la biografía del perfil. En pla­ta­fo­r­mas de co­m­pra­ve­n­ta como Amazon o eBay, además de este aviso, es obli­ga­to­rio pro­po­r­cio­nar datos fiscales y de contacto en el perfil del vendedor.

Para evitar sanciones y ga­ra­n­ti­zar la tra­n­s­pa­re­n­cia, es im­po­r­ta­n­te que la in­fo­r­ma­ción pro­po­r­cio­na­da sea clara, accesible y coherente en todos los canales digitales donde se ofrezcan productos o servicios.

Antes de que tu página web esté operativa, es fu­n­da­me­n­tal verificar que la in­fo­r­ma­ción del aviso legal sea correcta y esté completa. Según la Ley de Servicios de la Sociedad de la In­fo­r­ma­ción y de Comercio Ele­c­tró­ni­co (LSSI-CE) en España, estos son los elementos ese­n­cia­les que deben aparecer:

  • Nombre o razón social del titular de la web (in­clu­ye­n­do la forma jurídica si se trata de una empresa)
  • Domicilio o dirección de la empresa o pro­fe­sio­nal
  • Datos de contacto, como el correo ele­c­tró­ni­co y el teléfono
  • Datos de in­s­cri­p­ción en el Registro Mercantil, en caso de que la empresa esté obligada a ello
  • Número de ide­n­ti­fi­ca­ción fiscal (NIF) o, en su caso, número de IVA in­tra­co­mu­ni­ta­rio (NIF-IVA) si se realizan ope­ra­cio­nes en la UE
  • In­fo­r­ma­ción es­pe­cí­fi­ca sobre la actividad, como datos del colegio pro­fe­sio­nal o normativa aplicable, si se trata de pro­fe­sio­nes reguladas
  • Datos de la autoridad su­pe­r­vi­so­ra, si la actividad requiere una au­to­ri­za­ción ad­mi­ni­s­tra­ti­va (por ejemplo, en sectores como salud, educación o finanzas)

Si la web co­me­r­cia­li­za productos o servicios, además de la LSSI-CE, se aplican obli­ga­cio­nes recogidas en la Ley General para la Defensa de los Co­n­su­mi­do­res y Usuarios, como la obli­ga­ción de informar sobre precios, co­n­di­cio­nes de co­n­tra­ta­ción, derecho de desis­ti­mie­n­to y re­so­lu­ción de co­n­fli­c­tos.

En el caso de los autónomos, la LSSI-CE no exige in­s­cri­p­ción en el Registro Mercantil, pero sí en el censo de em­pre­sa­rios de la Agencia Tri­bu­ta­ria.

Algunos sectores tienen re­qui­si­tos adi­cio­na­les. Si la web ofrece contenido pe­rio­dí­s­ti­co o in­fo­r­ma­ti­vo, debe es­pe­ci­fi­car­se la persona re­s­po­n­sa­ble del contenido. Asimismo, si se trata de una sociedad en proceso de di­so­lu­ción o li­qui­da­ción, este hecho debe indicarse en el aviso legal.

En de­fi­ni­ti­va, la in­fo­r­ma­ción exigida varía en función de la na­tu­ra­le­za de la web y la forma jurídica del titular.

Nota

El aviso legal debe ser fá­ci­l­me­n­te accesible desde todas las páginas del sitio web, a través de un enlace visible, titulado “Aviso legal” o “In­fo­r­ma­ción legal”. Además, debe ma­n­te­ne­r­se ac­tua­li­za­do, ya que cualquier omisión o error puede acarrear sanciones legales.

Si el aviso legal de una página web es in­co­rre­c­to o está ausente, el pro­pie­ta­rio puede en­fre­n­tar­se a sanciones eco­nó­mi­cas y re­cla­ma­cio­nes legales. En España, la Ley de Servicios de la Sociedad de la In­fo­r­ma­ción y de Comercio Ele­c­tró­ni­co (LSSI-CE) establece que el in­cu­m­pli­mie­n­to de la obli­ga­ción de ide­n­ti­fi­ca­ción puede derivar en multas de hasta 30 000 euros, según la gravedad de la in­fra­c­ción.

En los casos más graves, la LSSI-CE prevé sanciones de hasta 150 000 euros, es­pe­cia­l­me­n­te si el in­cu­m­pli­mie­n­to afecta a los derechos de los co­n­su­mi­do­res o implica una práctica desleal.

Además, la ley prohíbe la ocu­l­ta­ción de la identidad del remitente en co­mu­ni­ca­cio­nes co­me­r­cia­les. Si una empresa no indica su domicilio social o su forma jurídica en su página web cuando realiza ventas u ofrece servicios en línea, puede en­fre­n­tar­se a sanciones adi­cio­na­les.

Otro riesgo asociado es recibir una re­cla­ma­ción por co­m­pe­te­n­cia desleal, que puede ser in­te­r­pue­s­ta por otras empresas, aso­cia­cio­nes de co­n­su­mi­do­res o entidades de defensa de la co­m­pe­te­n­cia. Esto puede implicar el pago de costas ju­di­cia­les y ho­no­ra­rios de abogados, lo que eleva el impacto económico del in­cu­m­pli­mie­n­to.

En los últimos años, han aumentado los casos de denuncias por falta de in­fo­r­ma­ción en el aviso legal. Sin embargo, la in­te­r­pre­ta­ción de estas normas aún genera debates en el ámbito jurídico.

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Los elementos me­n­cio­na­dos an­te­rio­r­me­n­te pueden servir como base para redactar un aviso legal. No obstante, si se busca una opción más rápida y sencilla, existen ge­ne­ra­do­res de aviso legal que permiten crear este documento de forma au­to­ma­ti­za­da.

Estos ge­ne­ra­do­res funcionan mediante fo­r­mu­la­rios en los que se in­tro­du­cen los datos ne­ce­sa­rios y, a partir de ellos, se genera un aviso legal completo y adaptado a la normativa vigente.

Muchos de estos ge­ne­ra­do­res son gratuitos y cumplen con las exi­ge­n­cias legales estándar. Sin embargo, no su­s­ti­tu­yen el ase­so­ra­mie­n­to legal pe­r­so­na­li­za­do, es­pe­cia­l­me­n­te si el negocio opera en un sector con re­gu­la­cio­nes es­pe­cí­fi­cas.

Usar un generador de aviso legal puede ayudar a cumplir con la normativa de manera rápida y efectiva, evitando sanciones y au­me­n­ta­n­do la cre­di­bi­li­dad y confianza en la página web.

Consejo

La obli­ga­ción de incluir in­fo­r­ma­ción legal no se limita solo a las páginas web. Los correos ele­c­tró­ni­cos y las cartas co­me­r­cia­les también deben contener ciertos datos obli­ga­to­rios, como la ide­n­ti­fi­ca­ción de la empresa y sus datos de contacto, para cumplir con la normativa vigente.

Por favor, ten en cuenta el aviso legal relativo a este artículo.

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