Si quieres mejorar el po­si­cio­na­mie­n­to de tu página en los bu­s­ca­do­res, la mayoría de las medidas OnPage que se pueden tomar gira en torno a la op­ti­mi­za­ción de los co­n­te­ni­dos, los metadatos, la es­tru­c­tu­ra de los enlaces y el código fuente. En sentido estricto, las imágenes de las páginas web también se conciben como contenido, aunque no suelen tenerse en cuenta a la hora de aplicar las medidas de SEO. A este respecto, la obtención de un buen ranking en la búsqueda de imágenes de Google no solo atañe al tráfico que genera la página web en cuestión, sino que las imágenes op­ti­mi­za­das reciben, por lo general, una co­n­si­de­ra­ción positiva por parte del buscador e influyen en la va­lo­ra­ción de los usuarios, lo que repercute de manera positiva en el po­si­cio­na­mie­n­to en los re­su­l­ta­dos de búsqueda. Si consigues optimizar tus fotos co­rre­c­ta­me­n­te, ya tendrás mucho terreno ganado.

El papel del SEO para las imágenes

Hoy en día no es posible imaginar una página web sin imágenes, y es que sin los co­m­po­ne­n­tes visuales resulta difícil que los co­n­te­ni­dos llamen la atención de los usuarios. En el ámbito de Internet también se puede aplicar el refrán “una imagen vale más que mil palabras”, pues para aquellas tiendas online, empresas o personas que quieran pro­mo­cio­nar sus productos en Internet, las imágenes son co­m­po­ne­n­tes fu­n­da­me­n­ta­les. En este sentido, nadie se decidiría, por ejemplo, a comprar en una tienda online que no tuviera fotos. Las imágenes de alta calidad pro­po­r­cio­nan una mejor ex­pe­rie­n­cia de usuario y llaman su atención, por lo que no cabe su­b­e­s­ti­mar el valor de las buenas imágenes. Las in­fo­gra­fías son es­pe­cia­l­me­n­te populares, ya que suelen generar backlinks o enlaces externos de gran utilidad.

El tiempo de pe­r­ma­ne­n­cia y, en el mejor de los casos, el co­m­po­r­ta­mie­n­to de compra o las co­n­ve­r­sio­nes deseadas pueden in­cre­me­n­tar­se si se consigue mejorar el contenido a través de las imágenes, mientras que la tasa de rebote se reduce. Junto a la calidad visual de las fotos, la calidad técnica también es otro de los factores decisivos. Con respecto al tráfico generado a través de los di­s­po­si­ti­vos móviles, resulta muy im­po­r­ta­n­te que los tiempos de carga de las imágenes sean cortos. Para ello, es re­co­me­n­da­ble invertir tiempo y esfuerzos con el objetivo de incluir imágenes de calidad con el formato adecuado y darles el acabado perfecto. La razón reside en que Google reconoce este hecho y lo valora de manera positiva haciendo que mejore el ranking de toda la página.

En términos generales, la búsqueda de imágenes es­pe­cí­fi­ca que Google ofrece junto a la función de búsqueda habitual, es un motivo fu­n­da­me­n­tal para optimizar imágenes para los bu­s­ca­do­res, puesto que un buen po­si­cio­na­mie­n­to también puede ser de utilidad en los re­su­l­ta­dos de esta opción de búsqueda. Por un lado, muchos usuarios buscan aquí la oferta que desean y desde aquí acuden a la página en la que esta se encuentra. Por otro lado, las imágenes que tienen un buen ranking también consiguen po­si­cio­nar­se en los re­su­l­ta­dos de la búsqueda habitual en Internet. Según un estudio de Sea­r­ch­me­tri­cs, Google pro­po­r­cio­na las imágenes adecuadas en casi un cuarenta por ciento de las búsquedas. Es así como es posible po­si­cio­nar­se en la búsqueda estándar si lleva a la práctica un buen SEO para imágenes.

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El índice de imágenes de Google

En 2001, el buscador entre bu­s­ca­do­res publicó con Google Imágenes su propia he­rra­mie­n­ta de búsqueda de imágenes, gracias a la cual los usuarios pueden buscar fotos y gráficos en función de unos fines concretos. El punto de partida para los re­su­l­ta­dos de búsqueda era y ha sido hasta ahora el índice de imágenes. Este recoge todas las imágenes que Google encuentra y deposita en sus propios se­r­vi­do­res con ayuda del crawler, es decir, del programa de búsqueda au­to­má­ti­co. Los crawlers re­s­po­n­sa­bles de la in­de­xa­ción de imágenes son Googlebot-Image y, desde finales del año 2010, también Googlebot, aunque de manera parcial. Al principio, la re­co­pi­la­ción indexada recogió en torno a unas 250.000 imágenes y tan solo cuatro años más tarde ya se había alcanzado una cifra de unos mil millones.

Los mejores trucos de SEO para una in­de­xa­ción impecable

Debido a que las imágenes de los crawlers no se registran por su aspecto visual, el contenido se clasifica ate­n­die­n­do a criterios temáticos mediante el co­rre­s­po­n­die­n­te código HTML. En este sentido, el bot escanea, por un lado, el contexto y, por el otro, la etiqueta <img> de la imagen para averiguar para qué palabras clave resulta relevante la imagen. En los párrafos si­guie­n­tes te contamos cuáles son los factores que in­te­r­vie­nen en la va­lo­ra­ción por parte del bot y cuál es la mejor manera de uti­li­zar­los.

El nombre de archivo adecuado

El nombre de archivo de las imágenes puede ser de ayuda a los crawlers a la hora de realizar la cla­si­fi­ca­ción temática correcta, en tanto que el nombre indica cuál es el tema. Ge­ne­ra­l­me­n­te, no se le suele prestar una atención especial a la de­no­mi­na­ción de los archivos de imagen, por lo que nombres de archivo como picture01.jpg o imagen10.jpg no son ninguna rareza. Asimismo, los nombres de este tipo no plantean ningún in­co­n­ve­nie­n­te concreto, pero hacen disminuir las opo­r­tu­ni­da­des para encontrar imágenes mediante su nombre. Con un nombre de archivo como dálmata.jpg, esta po­si­bi­li­dad permanece abierta. Se re­co­mie­n­da, a este respecto, evitar el uso de ca­ra­c­te­res es­pe­cia­les y tildes, ya que estos pueden hacer que no se muestre la imagen.

El atributo -alt: la de­s­cri­p­ción de la imagen en forma de texto

Uno de los factores de po­si­cio­na­mie­n­to para imágenes más im­po­r­ta­n­te es el atributo –alt, también de­no­mi­na­do etiqueta –alt. Se trata del atributo que hace re­fe­re­n­cia a la etiqueta <img>, con cuya ayuda se pueden integrar imágenes en el documento HTML.”alt” es la abre­via­tu­ra de “al­te­r­na­ti­ve” y dicho atributo contiene un texto que describe la imagen y que debe servir como al­te­r­na­ti­va de vi­sua­li­za­ción en aquellos casos en los cuales la imagen no se muestra debido a problemas técnicos o a la rea­li­za­ción de de­te­r­mi­na­dos ajustes en el navegador. A esto hay que añadir que muchos programas diseñados para in­vi­de­n­tes utilizan el texto al­te­r­na­ti­vo para describir imágenes. Por este motivo, el atributo –alt también se cuenta entre los factores obli­ga­to­rias a la hora de crear páginas web sin ningún tipo de barreras. Para el crawler de Google, el texto al­te­r­na­ti­vo supone una opo­r­tu­ni­dad excelente para co­m­pre­n­der la imagen y para poderla cla­si­fi­car de manera temática. Es re­co­me­n­da­ble, en este sentido, elaborar una de­s­cri­p­ción si­g­ni­fi­ca­ti­va y precisa y, siempre que sea posible, insertar palabras clave re­le­va­n­tes que sean acordes con el contexto. Se debe pre­s­ci­n­dir, por lo tanto, del uso de palabras clave de relleno, ya que esto puede dar lugar rá­pi­da­me­n­te a que Google in­te­r­pre­te la página web como spam.   Ejemplo de cómo crear un atributo –alt de manera correcta:

<img src="perro.jpg" alt="Cachorro de dálmata juguetón">

Ejemplo de una mala selección de atributo –alt que conlleva una va­lo­ra­ción negativa:

<img src="perro.jpg" alt="Cachorro dálmata perro pequeño dálmatas comida barata para perros comida para dálmatas">

Tooltips sólidos (title) y pies de foto

Otro de los atributos de la etiqueta <img> es el atributo title, el cual re­pre­se­n­ta una po­si­bi­li­dad su­ple­me­n­ta­ria para describir la imagen co­rre­s­po­n­die­n­te. Los vi­si­ta­n­tes de tu página web reciben el título de las imágenes en forma de tooltip (de­s­cri­p­ción emergente) si mueven el ratón por encima de la foto. Para los bots de los bu­s­ca­do­res, este sirve como medida básica de búsqueda y va­lo­ra­ción. Es re­co­me­n­da­ble no utilizar la misma palabra para el atributo title que para el atributo –alt, ya que esto también puede dar lugar, al igual que un uso de palabras clave excesivo en el atributo –alt, a una va­lo­ra­ción negativa. Si una imagen está vinculada a una acción que se realiza por medio de clics, como podría ser el enlace a otra página (interna o externa) o la am­plia­ción de la vi­sua­li­za­ción de la imagen, entonces se debe utilizar el atributo title para describir la acción co­rre­s­po­n­die­n­te.

La im­ple­me­n­ta­ción de los pies de foto también resulta útil, aunque conlleva algún esfuerzo. Este fragmento de texto, que está visible para el usuario de forma au­to­má­ti­ca en co­n­tra­po­si­ción con el texto emergente, ofrece una pla­ta­fo­r­ma adicional para las palabras clave y no es un elemento destacado en la etiqueta <img>. Desde que saliera a la luz HTML5 se puede recurrir a los elementos <figure> y <fi­g­ca­p­tion> para tales objetivos, con cuya ayuda se pueden encuadrar co­n­te­ni­dos mu­l­ti­me­dia y el texto re­s­pe­c­ti­vo. Antes era necesario recurrir al co­n­te­ne­dor <div>, que re­pre­se­n­ta un concepto más general. Para, fi­na­l­me­n­te, se­le­c­cio­nar el modo de pre­se­n­ta­ción visual, es necesario hacer uso de los comandos de CSS. Los pies de foto son óptimos para crear es­pe­ci­fi­ca­cio­nes de licencia de manera que otros usuarios puedan utilizar tus imágenes y el re­co­no­ci­mie­n­to de las mismas o para que tú puedas utilizar ciertas imágenes que están ligadas a los derechos de autor co­rre­s­po­n­die­n­tes. 

El contexto adecuado

Optimizar fotos para los bu­s­ca­do­res supone no olvidar el contexto su­b­ya­ce­n­te. En este sentido, no resulta muy ventajoso optimizar tus fotos con ayuda de las medidas me­n­cio­na­das si dichas imágenes no guardan relación alguna con el contenido de la página. Así, el crawler no sabrá muy bien qué hacer con la foto de un tomate que haya sido op­ti­mi­za­da para los bu­s­ca­do­res si esta se incluye en una página sobre deportes de invierno en un fragmento de texto sobre las mejores tablas de snowboard. Sin embargo, si dicha imagen se incluye en una entrada sobre tipos de verduras en una página de in­fo­r­ma­ción sobre ali­me­n­ta­ción sana, las reac­cio­nes serán, con toda pro­ba­bi­li­dad, muy positivas. Para pro­po­r­cio­nar una buena cla­si­fi­ca­ción de tus imágenes, estas tienen que ser lo más acordes posible con el contexto de la página web en la que se engloban. A este respecto, los fra­g­me­n­tos de texto ad­ya­ce­n­tes no son los únicos factores que juegan un papel destacado en la va­lo­ra­ción realizada por el bot, sino que también es im­po­r­ta­n­te tener en cuenta los si­guie­n­tes elementos textuales:

  • el título de la página,
  • el título principal (h1),
  • los su­b­tí­tu­los (h2, h3, h4),
  • el pie de foto
  • el atributo title (tooltip)

Los crawlers analizan y evalúan todos estos aspectos glo­ba­l­me­n­te y pro­po­r­cio­nan un buen ranking a aquellas imágenes que se adecúan al contenido y a las palabras clave del proyecto.

Google también valora la ex­pe­rie­n­cia del usuario a la hora de optimizar imágenes

Las diversas medidas de op­ti­mi­za­ción que se han pre­se­n­ta­do siempre tienen un impacto positivo en la ex­pe­rie­n­cia de na­ve­ga­ción de los usuarios si se aplican de manera correcta. Los usuarios reciben, por un lado, re­su­l­ta­dos de búsqueda que se adecúan a sus preguntas y, por otro, in­fo­r­ma­ción detallada y al­te­r­na­ti­va para cada una de las imágenes. Además de una buena es­tra­te­gia de palabras clave para el título, el nombre de archivo y el texto al­te­r­na­ti­vo, así como para una buena in­te­gra­ción de las imágenes, también hay otras opciones para mejorar la ex­pe­rie­n­cia del usuario:

  • Utilizar imágenes de alta calidad: las fotos que tienen una buena calidad causan un efecto mucho mayor en los usuarios que las que están des­en­fo­ca­das o borrosas y presentan una re­so­lu­ción baja. Asimismo, estas tienen una mejor apa­rie­n­cia en la vista en miniatura de los re­su­l­ta­dos de búsqueda de Google y otros we­b­ma­s­te­rs podrán en­la­zar­las con más fre­cue­n­cia. Es re­co­me­n­da­ble prestar atención aquí al equi­li­brio entre calidad y tamaño de los archivos y a la co­m­pre­sión de las mismas con ayuda, por ejemplo, de he­rra­mie­n­tas gratuitas.
  • Colocar las imágenes de manera óptima: el objetivo de las imágenes consiste en hacer que tu proyecto llame la atención a un número mayor de personas, por lo que obtener un po­si­cio­na­mie­n­to óptimo es una condición in­di­s­pe­n­sa­ble para ello. Muchos usuarios no se desplazan, por ejemplo, hasta el final de la página, por lo que, los gráficos, fotos, etc., se deberían colocar lo más arriba posible en la misma.
  • Indicar las di­me­n­sio­nes: ya antes de cargar las fotos, los na­ve­ga­do­res web pueden comenzar a presentar tu página siempre que se disponga de los datos acerca de las medidas de las imágenes. Si has fa­ci­li­ta­do la altura y la anchura, el resto de elementos pueden ci­me­n­tar­se en torno a un es­pa­cia­dor re­pre­se­n­ta­ti­vo y pueden pe­r­ci­bi­r­se, por lo tanto, de forma más rápida. Además, Google clasifica ge­ne­ra­l­me­n­te mejor las fotos en formato oblongo (4:3) que en formato vertical.

La co­m­bi­na­ción perfecta entre calidad y re­n­di­mie­n­to estable es muy si­g­ni­fi­ca­ti­va para el sector móvil, un ámbito cuyo cre­ci­mie­n­to es cada vez mayor. Los di­s­po­si­ti­vos móviles disponen ge­ne­ra­l­me­n­te de menos ancho de banda que los or­de­na­do­res de es­cri­to­rio, lo que hace que la op­ti­mi­za­ción de la velocidad sea un aspecto realmente im­po­r­ta­n­te. En caso contrario, si tu proyecto web presenta un tiempo de carga muy pro­lo­n­ga­do, esto puede dar lugar rá­pi­da­me­n­te a una tasa de rebote elevada.

Otros factores de po­si­cio­na­mie­n­to de imágenes: ac­tua­li­dad, tasa de clics y li­n­k­bui­l­di­ng

Al igual que en el caso de la op­ti­mi­za­ción clásica de las páginas web para los bu­s­ca­do­res, a la hora de optimizar fotos según SEO, las co­n­se­cue­n­cias de tus esfuerzos no se hacen visibles de un modo inmediato. Por un lado, la co­m­pe­te­n­cia nunca descansa, por lo que se tiene que partir de la base de que puede que haya otros we­b­ma­s­te­rs que también utilicen imágenes para tratar los mismos temas y las mismas palabras claves. Por otro lado, hay di­fe­re­n­tes factores a largo plazo que también resultan re­le­va­n­tes para el po­si­cio­na­mie­n­to de las imágenes y que surten efecto unos meses después de su pu­bli­ca­ción. Se puede influir en muchos de estos factores por medio de medidas de SEO OffPage clásicas, mientras que otros están asociados, por el contrario, a la calidad, al éxito general y a la re­le­va­n­cia de tu proyecto web.

  • Co­n­s­tru­c­ción de enlaces internos y externos: con una buena es­tru­c­tu­ra de enlaces se puede fomentar la autoridad de una página web y de sus imágenes. En este sentido y sobre todo con la ayuda de in­fo­gra­fías, se pueden generar enlaces potentes que mejoren tu po­si­cio­na­mie­n­to a largo plazo.
  • Capacidad de uso múltiple: Google considera como positiva la uti­li­za­ción de una foto en varias páginas del mismo dominio en el contexto adecuado si se hace re­fe­re­n­cia siempre a la misma ruta de archivo.
  • An­ti­güe­dad de la imagen: con respecto a la in­flue­n­cia exacta de la ac­tua­li­dad de las imágenes que utilices se pueden hacer algunas es­pe­cu­la­cio­nes. Por un lado, al parecer las imágenes antiguas suelen ser las pre­fe­ri­das por Google, pro­ba­ble­me­n­te debido a la es­tru­c­tu­ra de los enlaces existente. Por otro, sin embargo, el buscador otorga un valor superior a los co­n­te­ni­dos actuales, por lo que parece que aumenta el valor de las imágenes más recientes en lo relativo a temas actuales.
  • Tasa de clics: las palabras clave y los enlaces son ar­gu­me­n­tos sólidos que Google reconoce con las co­rre­s­po­n­die­n­tes va­lo­ra­cio­nes. No obstante, puede que el algoritmo de Google no adopte de­ci­sio­nes tan positivas sobre la re­le­va­n­cia de una imagen como lo podrían hacer las personas. Por este motivo, a la hora de realizar la eva­lua­ción también se tiene en cuenta la asiduidad con la que se hace clic sobre una foto que aparece en la lista de re­su­l­ta­dos.
  • Re­le­va­n­cia: la re­le­va­n­cia de las fotos es un factor de po­si­cio­na­mie­n­to algo más co­m­pli­ca­do de medir. A este respecto, se considera que Google da más im­po­r­ta­n­cia a aquellos re­su­l­ta­dos de búsqueda que contienen imágenes de páginas con re­le­va­n­cia de contenido. En de­fi­ni­ti­va, el algoritmo tiene en cuenta un gran número de factores, como pueden ser por ejemplo la cantidad de enlaces o el nivel de ade­cua­ción de las imágenes al contexto. 

SEO para imágenes: cuestión de rutina

Optimizar las imágenes de tu página web para Google puede tener co­n­se­cue­n­cias fa­vo­ra­bles para su éxito. En primer lugar, se mejora el ranking en la búsqueda de imágenes de Google, que muchos usuarios utilizan con un fin de­te­r­mi­na­do a la hora de buscar una página web. Además, un buen po­si­cio­na­mie­n­to otorga a las imágenes un poco de suerte también en la búsqueda web regular in­de­pe­n­die­n­te­me­n­te de la cla­si­fi­ca­ción general del proyecto web. En términos de pra­c­ti­ci­dad, el de­sa­rro­llo de un minucioso SEO para las imágenes también tiene un efecto positivo para este ranking, ya que está ligado al aumento de la ex­pe­rie­n­cia del usuario y al afán por la ac­ce­si­bi­li­dad.

La op­ti­mi­za­ción de tus imágenes puede hacer crecer la po­pu­la­ri­dad de tu página web co­n­si­de­ra­ble­me­n­te y llamar la atención de más usuarios, a los cuales no te habrías podido dirigir por las vías tra­di­cio­na­les. Aunque al principio la op­ti­mi­za­ción de imágenes puede co­n­ve­r­ti­r­se en un gran desafío, a medida que vayas ad­qui­rie­n­do ex­pe­rie­n­cia dia­ria­me­n­te, cada vez ne­ce­si­ta­rás menos tiempo para diseñar la etiqueta <img> de forma óptima y obtener una simbiosis perfecta entre imágenes y texto. Po­s­te­rio­r­me­n­te, las medidas de SEO ya probadas se pueden combinar con elementos de atracción (eye­ca­t­cher) para utilizar la búsqueda de imágenes, más allá de los fines ha­bi­tua­les, como pla­ta­fo­r­ma pu­bli­ci­ta­ria. Es­pe­cia­l­me­n­te en el caso de las palabras clave ca­ra­c­te­ri­za­das por una fuerte co­m­pe­te­n­cia, las imágenes lla­ma­ti­vas y al­te­r­na­ti­vas pueden marcar una di­fe­re­n­cia decisiva.

Los pasos me­n­cio­na­dos sirven para que los crawlers y los al­go­ri­t­mos puedan tener acceso a los datos actuales sobre las imágenes de las páginas web. Sin embargo, es muy probable que las te­c­no­lo­gías que Google emplea para ello, y que se de­sa­rro­llan de manera continua, incluyan en el futuro otros factores de registro y cla­si­fi­ca­ción. En el año 2014, Google ya anunció en el canal de Youtube “Google We­b­ma­s­te­rs”, por ejemplo, que los datos EXIF podrían co­n­ve­r­ti­r­se en un posible factor de po­si­cio­na­mie­n­to.

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Los metadatos digitales que contienen, entre otros, datos sobre los fo­tó­gra­fos, los derechos de autor o la fecha y hora de las in­s­ta­n­tá­neas, también podrían ser de ayuda para ofrecer a los usuarios del buscador re­su­l­ta­dos más amplios para sus consultas. 

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