El cloaking es un término inglés que se puede traducir como “en­cu­bri­mie­n­to” y que denomina a una táctica por la cual un servidor, desde el mismo URL, muestra al crawler de un buscador una versión de la página distinta a la que le muestra al usuario. Este método de SEO black hat que, co­n­tra­pue­s­to al SEO white hat denomina a todas aquellas es­tra­te­gias engañosas, se usa para mejorar de forma poco ética el ranking de una página, y es por eso que Google y otros bu­s­ca­do­res lo co­n­si­de­ran un in­cu­m­pli­mie­n­to de sus di­re­c­tri­ces de calidad. En honor de la verdad hay que reconocer que no siempre se trató de una táctica de ma­ni­pu­la­ción.

Orígenes del cloaking

Aquellas páginas web cuyo contenido está compuesto pri­n­ci­pa­l­me­n­te de gráficos, vídeos o ani­ma­cio­nes flash se po­si­cio­nan, en general, bastante mal en los re­su­l­ta­dos de los bu­s­ca­do­res. El contenido mu­l­ti­me­dia, atractivo para muchos usuarios, solo puede ser leído por los motores basados en texto en su es­tru­c­tu­ra básica. Mediante el cloaking se puede compensar este hándicap y, en lugar de mostrar al crawler la página original, se le muestra una de­s­cri­p­ción de los co­n­te­ni­dos de la imagen o del vídeo, es decir, una página en forma de texto puro. Los motores de búsqueda pueden procesar estos co­n­te­ni­dos más fá­ci­l­me­n­te y, por lo tanto, indexarla y cla­si­fi­car­la co­rre­s­po­n­die­n­te­me­n­te. Pero esta edición selectiva de distintas versiones de una página alberga un alto potencial de fraude.

El cloaking como maniobra capciosa

Es muy frecuente encontrar páginas que usan métodos de cloaking para mostrar co­n­te­ni­dos al buscador que no se muestran al usuario en absoluto. Tal intento de ma­ni­pu­la­ción se entiende muy bien a la luz de la página web ficticia de un casino:

Para aumentar su vi­si­bi­li­dad en Internet, el proveedor de un casino online muestra al crawler del buscador contenido sobre juegos de mesa, aunque a los vi­si­ta­n­tes solo se les ofrece juegos de azar de pago. Como co­n­se­cue­n­cia y a causa de la in­fo­r­ma­ción falsa, el motor clasifica esta página bajo los juegos de mesa y la muestra erró­nea­me­n­te cuando se realiza una búsqueda según estos términos. Esto es causa de irri­ta­ción en los usuarios que fueron llevados a esta página y reduce, por tanto, la usa­bi­li­dad del buscador.

Para evitar este tipo de trucos, los bu­s­ca­do­res combaten el cloaking con dureza. Google ha creado un equipo es­pe­cia­li­za­do en webspam para estos casos, y los we­b­ma­s­te­rs que usan este tipo de métodos y son de­s­cu­bie­r­tos pueden contar con una exclusión de su proyecto del índice de búsqueda.

Cómo se lleva a cabo el cloaking

Los ad­mi­ni­s­tra­do­res de páginas web que siguen métodos black hat utilizan, por regla general, dos técnicas di­fe­re­n­tes:

Agent name delivery (entrega por nombre del agente)

El acceso a una página web tiene lugar, por lo general, a través de un de­no­mi­na­do user agent, que puede ser un programa cliente como un navegador web o un programa au­to­ma­ti­za­do como la araña de un buscador. Estos se ide­n­ti­fi­can mediante un nombre es­pe­cí­fi­co (agent name), lo que permite a un servidor web ajustar los co­n­te­ni­dos so­li­ci­ta­dos a cada navegador gracias a hojas de estilo op­ti­mi­za­das. La agent name delivery co­n­s­ti­tu­ye, de esta manera, el fu­n­da­me­n­to para una vi­sua­li­za­ción op­ti­mi­za­da a cada terminal. Este pro­ce­di­mie­n­to se convierte en cloaking cuando los we­b­ma­s­te­rs integran ciertos me­ca­ni­s­mos que reac­cio­nan de forma especial ante agent names de crawlers conocidos como el Googlebot y le entregan contenido di­fe­re­n­cia­do. Para evitarlo, los bu­s­ca­do­res hacen pasar al robot por un navegador corriente.

IP-Delivery (entrega por dirección IP)

Además del agent name, la dirección IP también permite ca­te­go­ri­zar a los vi­si­ta­n­tes de una página web y en­tre­gar­les contenido especial. Este pro­ce­di­mie­n­to se usa, por ejemplo, en el marco del geo­ta­r­ge­ti­ng o se­g­me­n­ta­ción geo­grá­fi­ca y sirve para mostrar a los usuarios versiones en distintos idiomas de la web u ofertas de interés regional. La IP delivery pasa a co­n­si­de­rar­se cloaking cuando se muestran co­n­te­ni­dos hechos a medida de la dirección IP estándar de un crawler de un buscador. Pero esta técnica de SEO des­ho­ne­s­to solo funciona cuando este bot usa siempre la misma dirección IP. Es por eso que, en­tre­ta­n­to, la mayoría de bu­s­ca­do­res, para esquivar este truco, cambia las di­re­c­cio­nes IP re­gu­la­r­me­n­te.

En un vídeo oficial al respecto, Matt Cutts, antiguo director del equipo de webspam de Google, remarca que el geo­ta­r­ge­ti­ng basado en IP y la ada­p­ta­ción de co­n­te­ni­dos a user agents móviles no re­pre­se­n­tan ningún tipo de cloaking, sino que son medidas que apuntan a una mayor usa­bi­li­dad. En co­n­se­cue­n­cia, para Google no es relevante si un usuario en Francia recibe, debido a ajustes de idioma, otros co­n­te­ni­dos di­fe­re­n­tes a los que recibe un visitante español si se co­rre­s­po­n­den con lo que el crawler ha en­co­n­tra­do durante su examen de la página.

Re­co­me­n­da­cio­nes para we­b­ma­s­te­rs

Google comparte con ad­mi­ni­s­tra­do­res web que quieran evitar los riesgos de un cloaking in­vo­lu­n­ta­rio dos consejos fu­n­da­me­n­ta­les:

  • El contenido web ha de pre­pa­rar­se de tal manera que tanto el usuario como la araña reciban siempre el mismo.
  • Las líneas de código que van detrás del agent name o de la dirección IP de un crawler son so­s­pe­cho­sas y, por ello, se han de evitar.

En de­fi­ni­ti­va, la ela­bo­ra­ción de versiones es­pe­cia­les solo para los bots de co­n­te­ni­dos difíciles de examinar por ellos no está permitido. En su lugar, las imágenes, los vídeos o las ani­ma­cio­nes han de contar con una de­s­cri­p­ción del contenido en los meta tags co­rre­s­po­n­die­n­tes.

Para saber cómo ve una página el Googlebot visita la Search Console de Google.

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