Es­ta­ble­cer co­ne­xio­nes es uno de los factores de éxito más im­po­r­ta­n­tes de un blog. Es difícil que aumente el alcance si no se colabora con socios y otros blogueros. Algo distinto ocurre cuando se colabora en un blog como autor invitado o cuando se enlaza contenido propio en otros blogs, de forma que se llama la atención sobre el propio proyecto. Incluso puede que, de esta forma, se obtengan nuevas ideas.  

Los pingbacks y los tra­c­k­ba­c­ks son dos métodos muy populares para crear co­ne­xio­nes entre blogs. Ambos permiten enlazar una entrada de tu blog en un co­me­n­ta­rio a una entrada en otro blog, en el que compartes tu opinión o aportas in­fo­r­ma­ción adicional, pero, mientras que con pingback el enlace se crea au­to­má­ti­ca­me­n­te, mediante el trackback, este proceso, o también si se quiere incluir el enlace a un blog externo en tu entrada, requiere del ajuste manual. El efecto re­su­l­ta­n­te es que los lectores obtienen datos adi­cio­na­les sobre el tema del que se está hablando, por lo que ambas técnicas traen consigo ventajas para todas las partes im­pli­ca­das.

¿Qué son los pingbacks y los tra­c­k­ba­c­ks?

La función de trackback fue concebida ori­gi­na­l­me­n­te para el software para blogs Movable Type e im­ple­me­n­ta­da por primera vez en 2002. Tras ello, el método se adecuó para ser usado con otras he­rra­mie­n­tas para crear blogs. La técnica hace posible que el blogger A informe al blogger B cuando haya enlazado a uno de sus artículos. El blogger A le deja un aviso en el apartado de co­me­n­ta­rios de la entrada original para in­fo­r­mar­le de que ha escrito una entrada in­te­re­sa­n­te sobre el tema tratado. Para ello, adjuntará en su entrada el URL del trackback, que se encuentra en la entrada del blogger B. Además, el blogger A incluirá en el texto un enlace al blog del blogger B. Para que el trackback pueda llevarse a cabo con éxito, ambas partes tienen que so­po­r­tar­lo y tenerlo activado.

Los pingbacks son una versión nueva y au­to­ma­ti­za­da de los tra­c­k­ba­c­ks. Estos se es­ta­ble­cen por medio del software para blogs cuando un autor hace re­fe­re­n­cias en sus artículos a entradas ajenas. El autor de la entrada original recibe una no­ti­fi­ca­ción au­to­má­ti­ca en la que se le informa del contenido que ha sido enlazado. Las co­n­di­cio­nes de este método son que ambos sistemas tienen que soportar y permitir el uso de pingbacks. Algunos de los CMS que permiten el uso de esta técnica, que permite enlazar entradas propias de forma interna, son Si­l­ve­r­S­tri­pe, Drupal y WordPress. Los pingbacks pueden des­ac­ti­var­se en cualquier momento si ya no se quieren usar.

¿Por qué son los pingbacks los mejores tra­c­k­ba­c­ks?

Una co­m­pa­ra­ti­va de ambos sistemas deja claro por qué los pingbacks son, en la ac­tua­li­dad, más im­po­r­ta­n­tes que los tra­c­k­ba­c­ks. El solo hecho de que un pingback pueda in­se­r­tar­se de manera au­to­má­ti­ca ya dice mucho de esta función, ya que, como blogger receptor, esto te ahorra tener que se­le­c­cio­nar los URL de los tra­c­k­ba­c­ks ma­nua­l­me­n­te y evita que te olvides de incluir el enlace. La razón de que haya una pre­fe­re­n­cia ge­ne­ra­li­za­da por el nuevo método reside, asimismo, en un aspecto negativo propio del fu­n­cio­na­mie­n­to del trackback: puesto que el usuario es el encargado de crear el vínculo del blog original, este método tiene un gran poder de atracción para los spammers, que dejan re­fe­re­n­cias a co­n­te­ni­dos externos no deseados en el apartado de los co­me­n­ta­rios, pero no generan ningún tipo de backlink o enlace externo que sea de utilidad al autor original. La eli­mi­na­ción de estos tra­c­k­ba­c­ks no deseados puede co­n­ve­r­ti­r­se en una tarea compleja y requerir el uso de un plugin adicional.

A pesar de todo, los tra­c­k­ba­c­ks también tienen una ventaja clave, al menos para los blogueros que enlazan a contenido externo, ya que, al contrario que los pingbacks, que solo muestran una no­ti­fi­ca­ción al blog externo, los primeros también adjuntan un fragmento de la entrada junto al nombre y el URL del blog, por lo que conlleva un alcance mucho mayor. En principio, estos co­me­n­ta­rios también suponen contenido adicional para los gestores de blogs, pero se co­n­vie­r­ten rá­pi­da­me­n­te en un problema en el caso de que haya cri­mi­na­les que infiltren código malicioso –lo que hace necesario un control regular y constante.

Tra­c­k­ba­c­ks y pingbacks como factores SEO

Ambos métodos también resultan in­te­re­sa­n­tes para la op­ti­mi­za­ción en bu­s­ca­do­res. Sobre todo en lo que respecta al li­n­k­bui­l­di­ng, no hay apenas so­lu­cio­nes más efi­cie­n­tes para los gestores de blogs que el trackback y el pingback para enlazar te­má­ti­ca­me­n­te de forma razonable. Sin embargo, el gran problema es que los gestores de blogs otorgan a los tra­c­k­ba­c­ks y pingbacks pu­bli­ca­dos, con fre­cue­n­cia creciente, el valor de atributo Nofollow, por lo que no se incluyen en el cálculo de la po­pu­la­ri­dad de los enlaces en los bu­s­ca­do­res. Si tanto los blogueros como los sistemas para crear blogs soportan ambas técnicas, los si­guie­n­tes factores re­pe­r­cu­ten de forma positiva en el po­si­cio­na­mie­n­to de los blogs:

  • El autor original crea un backlink o enlace externo que se im­ple­me­n­ta en la entrada del blog receptor. Además, el co­me­n­ta­rio nuevo le pro­po­r­cio­na co­n­te­ni­dos adi­cio­na­les para su blog.
  • El bloguero receptor crea también un backlink que se muestra en el apartado de co­me­n­ta­rios del artículo original. 
En resumen

Los pingbacks y, es­pe­cia­l­me­n­te, los tra­c­k­ba­c­ks han perdido valor en los últimos años como in­s­tru­me­n­tos para crear enlaces. Las causas de ello son, por un lado, la pérdida de re­le­va­n­cia de la blo­go­s­fe­ra frente a las redes sociales y, por otro, el hecho de que las co­ne­xio­nes en los blogs dependen de los enlaces que aparecen en el apartado de co­me­n­ta­rios de las entradas, que ejercen un gran atractivo para el spam. Todo ello, combinado con las propias ca­ra­c­te­rí­s­ti­cas de la función de trackback, ha hecho que tanto los pingbacks como los tra­c­k­ba­c­ks adquieran una mala repu­tación de la que todavía hoy no es fácil des­ha­ce­r­se. Como co­n­se­cue­n­cia, cada vez es menor el número de blogueros que recurren a ellos, aunque tanto el uno como el otro co­n­s­ti­tu­yen dos de los métodos más sencillos y cómodos para generar backlinks adi­cio­na­les y, al mismo tiempo, para aumentar la po­pu­la­ri­dad del blog propio de manera gratuita.

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