Puedes perder el control de tu dominio por diversos motivos. En función de cuál sea, tendrás que tomar medidas distintas. En este artículo te exponemos las razones más típicas y cubrimos posibles so­lu­cio­nes.

Motivos de pérdida de control de dominio

In­de­pe­n­die­n­te­me­n­te de la causa, perder el control de un dominio supone un gran problema para empresas y pa­r­ti­cu­la­res. Para tomar las co­n­tra­me­di­das adecuadas, lo primero es ide­n­ti­fi­car el posible motivo de la pérdida de control. No siempre tiene que deberse a in­je­re­n­cias externas como un ci­ber­ata­que ni a un apro­pia­mie­n­to ilegal; en muchos casos se pierde el control del dominio si­m­ple­me­n­te por un error técnico.

Por tanto, puedes haber perdido el control de tu dominio por muchos motivos distintos. Muchas veces se debe a una tri­via­li­dad. Algunas po­si­bi­li­da­des son:

  • El dominio no se ha renovado o no se ha hecho a tiempo: existe la po­si­bi­li­dad de que no se abone dentro del plazo previsto la cuota de co­n­ti­nua­ción del dominio, que puede ser anual o seguir otro periodo de tiempo. Si no se renueva el dominio, lo más probable es que si­m­ple­me­n­te se suspenda. Sin embargo, si ha pasado cierto tiempo, puede que vuelva al mercado y pueda ser adquirido por terceros.
  • Han caducado los datos de registro: es posible que un dominio sea su­s­pe­n­di­do o incluso eliminado si los datos de contacto del pro­pie­ta­rio no están ac­tua­li­za­dos y la autoridad re­gi­s­tra­do­ra (por ejemplo, el re­gi­s­tra­dor de dominio no puede contactar con la persona re­s­po­n­sa­ble del dominio.
  • Se han in­fri­n­gi­do los re­gla­me­n­tos u otras normas: si un dominio infringe los re­gla­me­n­tos o co­n­di­cio­nes de uso de una autoridad re­gi­s­tra­do­ra u organismo co­m­pe­te­n­te, puede haber co­n­se­cue­n­cias. Pueden in­fri­n­gi­r­se las normas si por ejemplo se hace un uso indebido de derechos de marca o se incurre en ac­ti­vi­da­des frau­du­le­n­tas en la web; esto puede conllevar el bloqueo del dominio.
  • Se emite una orden judicial: en este caso, no­r­ma­l­me­n­te están in­fo­r­ma­das las partes im­pli­ca­das, ya que un dominio puede perderse por un litigio, por ejemplo, o retirarse por orden judicial.
  • Hay problemas técnicos en el registro: las au­to­ri­da­des re­gi­s­tra­do­ras no están to­ta­l­me­n­te exentas de cometer errores. Si surge un problema técnico, como una caída del servicio, es posible que un dominio quede te­m­po­ra­l­me­n­te fuera de servicio o que incluso se pierda del todo.
  • Cy­be­r­s­qua­t­ti­ng y secuestro de dominio: las in­flue­n­cias de terceros también pueden llevar a perder el control de un dominio, por ejemplo, si se llevan a cabo prácticas frau­du­le­n­tas como el cy­be­r­s­qua­t­ti­ng (registro de dominios con el objetivo de venderlos a precios más elevados) o el secuestro de dominios, cuando este acaba en manos de terceros.
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Qué hacer para recuperar el control de un dominio

  1. Contactar con el re­gi­s­tra­dor de dominios: cuando se pierde un dominio, el primer paso debe ser siempre informar al re­gi­s­tra­dor de dominios. Si se ha perdido el dominio porque ha caducado, de todos modos, hay que contactar di­re­c­ta­me­n­te con el re­gi­s­tra­dor para so­lu­cio­nar el problema. Además, hablar con el re­gi­s­tra­dor tiene varias ventajas. Algunos registros ofrecen servicios es­pe­cia­les de re­cu­pe­ra­ción de dominios con los que se puede reactivar o recuperar el control del dominio en el momento oportuno.
  2. Comprobar el estado del dominio: antes de poner en marcha las medidas adecuadas, es necesario realizar un análisis fu­n­da­me­n­tal de la causa. Que el dominio haya caducado o, en el peor de los casos, haya sido tomado por piratas in­fo­r­má­ti­cos, plantea un reto fu­n­da­me­n­ta­l­me­n­te diferente al pro­pie­ta­rio del dominio. Puedes ave­ri­guar­lo con el re­gi­s­tra­dor del dominio o solicitar in­fo­r­ma­ción sobre el pro­pie­ta­rio actual del dominio uti­li­za­n­do un servicio como ICANN o una base de datos WHOIS. Aquí verás rá­pi­da­me­n­te si un dominio ha sido bloqueado, eliminado o tra­n­s­fe­ri­do a un tercero.
  3. Renovar dominio: puede quedar todo en un susto si solo has perdido el dominio por no haber pagado la cuota de re­no­va­ción. En casos así suele bastar con reanudar el pago para reactivar el dominio. Esto también se hace mediante el re­gi­s­tra­dor de dominios.
  4. Emprender acciones legales: en algunas ci­r­cu­n­s­ta­n­cias, y de­pe­n­die­n­do de la causa, puedes acabar teniendo que contratar a un abogado. Puede ser necesario, por ejemplo, en el caso me­n­cio­na­do arriba del litigio sobre derechos de marca. Es co­n­ve­nie­n­te que consultes las opciones legales que tienes a tu di­s­po­si­ción, sobre todo si te han arre­ba­ta­do tu dominio ile­ga­l­me­n­te.
  5. Prevenir de cara al futuro: si te han quitado el control de tu dominio, por ejemplo, por no haber pagado las tasas a tiempo, anota con tiempo los plazos ne­ce­sa­rios. Ponte re­co­r­da­to­rios en el ca­le­n­da­rio para hacer las re­no­va­cio­nes ne­ce­sa­rias con an­te­la­ción.

Asimismo, los pro­pie­ta­rios de dominios deben ase­gu­rar­se siempre de que la dirección de email re­gi­s­tra­da esté ac­tua­li­za­da y activa. Ahí se reúne toda la in­fo­r­ma­ción relativa al dominio, de manera que es el primer y más im­po­r­ta­n­te punto de contacto para cualquier cambio necesario.

Evi­de­n­te­me­n­te también es crucial estar atento a ac­ti­vi­da­des de­s­co­no­ci­das en tu página web. Por ejemplo, ¿se han realizado cambios no au­to­ri­za­dos o de­s­co­no­ci­dos en la co­n­fi­gu­ra­ción de la web o en las cuentas asociadas? Puede que haya habido intentos de ad­qui­si­ción ma­li­cio­sos. En cualquier caso, en el plano de la ad­mi­ni­s­tra­ción de dominios, ten siempre al día todas las ac­tua­li­za­cio­nes de seguridad y recurre a medidas de seguridad adi­cio­na­les, como la ve­ri­fi­ca­ción en dos pasos.

Consejo

El dominio no es solo un nombre único de una dirección de internet o IP, también supone una opo­r­tu­ni­dad para empresas, autónomos y pa­r­ti­cu­la­res de presentar sus servicios, aficiones u otro tipo de contenido. Aquí tienes algunos artículos prácticos que hemos re­co­pi­la­do sobre el tema:

Domain checker
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