El uso adecuado de las fuentes ti­po­grá­fi­cas tiene hoy un rol decisivo en el diseño web, y lo mismo se puede afirmar en el caso del diseño re­s­po­n­si­vo, ya que el tipo de letra influye mucho en la pe­r­ce­p­ción de una página. En las tres partes de esta serie tratamos la ti­po­gra­fía re­s­po­n­si­va en la web, te ex­pli­ca­mos cómo  puedes in­te­grar­la en tu página y te asistimos en la búsqueda de fuentes web ada­p­ta­ti­vas. Pero ahora in­tro­du­ci­re­mos algunos conceptos básicos sobre ti­po­gra­fía en el diseño web re­s­po­n­si­vo.

Algunos datos in­te­re­sa­n­tes sobre la ti­po­gra­fía

Ori­gi­na­ria­me­n­te, la ti­po­gra­fía se refería al arte de imprimir textos con letras móviles, los llamados “tipos”. Desde el punto de vista histórico este término está ín­ti­ma­me­n­te ligado al de­sa­rro­llo de la escritura y su re­pro­du­c­ción técnica mediante la imprenta. Con el paso del tiempo, la de­fi­ni­ción se ha ido ampliando y, a grosso modo, hoy en día se entiende como ti­po­gra­fía el diseño de fuentes y su apli­ca­ción –aunque también el de fuentes digitales usadas en páginas web o en programas in­fo­r­má­ti­cos.

En el amplio campo de la ti­po­gra­fía suelen di­fe­re­n­ciar­se dos grandes áreas, la mi­cro­ti­po­gra­fía y la ma­cro­ti­po­gra­fía. En la primera se incluye la co­n­fi­gu­ra­ción de los tipos de letra en sí y los espacios entre ca­ra­c­te­res y palabras. La ma­cro­ti­po­gra­fía engloba todos los aspectos del diseño de una página digital o impresa: formato, ju­s­ti­fi­ca­ción, tamaño de letra, in­te­r­li­nea­do, y el tamaño, la amplitud y la co­lo­ca­ción de otros elementos gráficos como las imágenes.

La ti­po­gra­fía en los medios digitales y en Internet

El término “font” –que se usa por ejemplo en los archivos HTML– designa un caracter digital, es decir, a una de­te­r­mi­na­da fuente in­fo­r­má­ti­ca. El diseño de fuentes para do­cu­me­n­tos de texto digitales y para la web se denomina ti­po­gra­fía web. Esta se basa pri­n­ci­pa­l­me­n­te en la ti­po­gra­fía clásica, pues su le­gi­bi­li­dad depende aquí también del tamaño de la fuente, de la longitud de las líneas y del in­te­r­li­nea­do. Otros aspectos que se tienen que tener en cuenta en el caso de las fuentes para Internet son el formato de los archivos y la técnica con que se vi­sua­li­zan las fuentes.

La manera de usar los di­fe­re­n­tes tipos de letra en la web ha cambiado mucho a lo largo del tiempo. Antes, la re­pre­se­n­ta­ción de las fuentes ti­po­grá­fi­cas en un navegador estaba ex­tre­ma­da­me­n­te limitada y solo se co­n­si­de­ra­ban uni­ve­r­sa­l­me­n­te co­m­pa­ti­bles tipos como Times New Roman o Arial, que estaban in­s­ta­la­das en la mayoría de or­de­na­do­res. En­tre­ta­n­to, se ha extendido el uso de distintos tipos de letra en la forma de fuentes web, tipos de letra que el ordenador descarga de Internet junto a la página web mediante CSS. En este caso, como en el de las fuentes in­s­ta­la­das lo­ca­l­me­n­te, se trata de fuentes ve­c­to­ria­les pe­r­fe­c­ta­me­n­te es­ca­la­bles y re­pre­se­n­ta­das en el navegador por medio de una matriz de píxeles. Los formatos más ha­bi­tua­les para fuentes ve­c­to­ria­les son TrueType (TTF) y OpenType (OTF).

La ti­po­gra­fía en el diseño web re­s­po­n­si­vo

El diseño de páginas web re­s­po­n­si­vas o ada­p­ta­bles plantea a los di­se­ña­do­res nuevos retos, aún contando con el gran de­sa­rro­llo que ha ex­pe­ri­me­n­ta­do la ti­po­gra­fía web. Este ámbito del diseño web, hoy muy extendido, se ocupa de la creación de páginas cuya vi­sua­li­za­ción se adapte a las ca­ra­c­te­rí­s­ti­cas y al tamaño de la pantalla de cualquier di­s­po­si­ti­vo. Y es que una página se mostrará de forma diferente si la vi­sua­li­za­mos en la pantalla de un sma­r­t­pho­ne, en la de una tablet, en la de un ordenador portátil o en el monitor de un equipo de es­cri­to­rio. La ada­p­ta­ción de los co­n­te­ni­dos de la página al tamaño de la pantalla co­rre­s­po­n­die­n­te, también hace re­fe­re­n­cia a la fuente. Una ti­po­gra­fía re­s­po­n­si­va ha de ser capaz de in­te­grar­se bien en la porción de texto mostrada y ser escalable, de la misma manera que los saltos de línea se han de adaptar también a todos los posibles formatos.

A co­n­ti­nua­ción se detallan otros factores que hay que tener en cuenta en lo referente a la ti­po­gra­fía re­s­po­n­si­va:

  • El tamaño de la fuente no solo debe adaptarse al tamaño de la pantalla, sino que también ha de tener en cuenta la distancia normal que hay entre esta y el usuario. Se­gu­ra­me­n­te dicha distancia será menor para la pantalla de un sma­r­t­pho­ne que para grandes monitores de un equipo de mesa.
  • El tamaño de la fuente también depende de la re­so­lu­ción de la pantalla.
  • El in­te­r­li­nea­do debería ajustarse siempre a la pantalla –el in­te­r­li­nea­do justo para una buena le­gi­bi­li­dad depende, entre otras cosas, de la longitud de las líneas.
  • El diseño de la página ha de dejar, asimismo, su­fi­cie­n­tes espacios ti­po­grá­fi­cos o áreas sin escritura en el fondo, ya que esto también repercute en la le­gi­bi­li­dad de un texto.

No hay que olvidar, por otro lado, que el color de la fuente debería ser algo más intenso y el contraste algo más alto para una mejor vi­sua­li­za­ción en pantallas pequeñas. Al contrario que las pantallas grandes, los di­s­po­si­ti­vos móviles no se usan siempre en espacios cerrados, sino pre­ci­sa­me­n­te en mo­vi­mie­n­to y en espacios abiertos, donde no siempre se pueden controlar las co­n­di­cio­nes at­mo­s­fé­ri­cas de luz. Por ello, una letra más saturada logrará que sea legible aún en si­tua­cio­nes de extrema claridad o de oscuridad y con reflejos.

Cómo ajustar la ti­po­gra­fía al diseño web re­s­po­n­si­vo

En diseño web re­s­po­n­si­vo, para poder mostrar la ti­po­gra­fía en todos los di­s­po­si­ti­vos de forma óptima se usan fuentes ve­c­to­ria­les, un tipo de gráfico que no pierde calidad al cambiar de tamaño. Esto las di­fe­re­n­cia de las fuentes Bitmap, re­pre­se­n­ta­das sobre la base de puntos o píxels. Estas fuentes ve­c­to­ria­les y, en general, todas las gráficas ve­c­to­ria­les, no pueden mostrarse en la pantalla de un ordenador sin una previa tra­n­s­fo­r­ma­ción de formato, dado que estas solo pueden mostrar gráficos de píxeles. En última instancia, acaban siendo vi­sua­li­za­das como gráficos de píxeles. Pero, en el caso del diseño re­s­po­n­si­vo, el uso de fuentes ve­c­to­ria­les garantiza la le­gi­bi­li­dad de una fuente en cualquier di­s­po­si­ti­vo móvil. Para no depender de las fuentes prei­n­s­ta­la­das por defecto en la mayoría de estos y poder diseñar cada fuente de forma in­di­vi­dual se pueden integrar las fuentes por CSS. En la última parte de la serie dedicada a la ti­po­gra­fía en el diseño web re­s­po­n­si­vo ilu­s­tra­mos cómo puedes integrar fuentes web en tu página capaces de responder a todos los formatos posibles de pantalla.

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