El mundo está cada vez más di­gi­ta­li­za­do y cada vez nos cuesta más imaginar ámbitos laborales que no requieran al menos un ordenador. Cuanto más es­pe­cia­li­za­dos sean sus co­no­ci­mie­n­tos in­fo­r­má­ti­cos, más fácil lo tendrán en el mundo laboral esos futuros adultos. Los niños de hoy en día tienen la gran ventaja de poder crecer con la di­gi­ta­li­za­ción y no tener que esperar a la edad adulta para aprender a programar. Para apro­ve­char esta ventaja existen todo tipo de programas de apre­n­di­za­je y lenguajes de pro­gra­ma­ción fáciles de entender y muy in­tui­ti­vos para los niños. Con ayuda de elementos visuales y di­ve­r­ti­dos proyectos, los niños van apre­n­die­n­do poco a poco las bases de la pro­gra­ma­ción.

¿Es buena idea que los niños aprendan a programar?

Los niños suelen aprender rápido y, con el método adecuado, prá­c­ti­ca­me­n­te por sí solos. El mejor ejemplo de ello son las lenguas ex­tra­n­je­ras y, por extensión, lo mismo ocurre con la pro­gra­ma­ción. En muchos aspectos, un lenguaje de pro­gra­ma­ción es una lengua ex­tra­n­je­ra: entre otras cosas, estos lenguajes tienen vo­ca­bu­la­rio y una sintaxis re­la­ti­va­me­n­te compleja que hay que respetar para que el texto pueda ser co­m­pre­n­di­do y dé pie a la reacción deseada (si bien en este caso la reacción no se aplica a personas, sino a or­de­na­do­res). Por eso, no hay motivo para no fa­mi­lia­ri­zar a los niños con la pro­gra­ma­ción desde pequeños.

Nota

Para los niños, aprender una lengua ex­tra­n­je­ra y aprender un lenguaje de pro­gra­ma­ción suponen prá­c­ti­ca­me­n­te lo mismo. Por ello, se puede empezar con los primeros pasos en una tarea tan pronto como en la otra. La mayoría de cursos y pla­ta­fo­r­mas en línea están pensados para niños a partir de siete años, pero también existen ma­te­ria­les de­sa­rro­lla­dos es­pe­cia­l­me­n­te para niños de entre cinco y siete años.

Además, la temprana ini­cia­ción en el mundo de las bases de la pro­gra­ma­ción ofrece muchas ventajas:

  • Cu­rio­si­dad natural y avances más rápidos en el apre­n­di­za­je
  • Ad­qui­si­ción de soft skills como la re­so­lu­ción de problemas, el de­sa­rro­llo de proyectos y la crea­ti­vi­dad
  • Tra­n­si­ción intuitiva de los lenguajes de pro­gra­ma­ción visuales a los basados en texto
  • Ventajas en una futura vida laboral (po­si­bi­li­da­des de apli­ca­ción en todos los sectores)

¿Cómo pueden aprender a programar los niños?

Los niños aprenden mejor teniendo un objetivo claro al que pueden llegar siguiendo reglas lúdicas, pero también lógicas y co­m­pre­n­si­bles. Si se trata de programar, una po­si­bi­li­dad es aprender mediante un juego, una app o una página web: lo im­po­r­ta­n­te es que el niño o niña se divierta y no se sienta abrumado. Cumplir el objetivo no debe llevar demasiado tiempo ni ser muy co­m­pli­ca­do. Por eso, las he­rra­mie­n­tas y ma­te­ria­les di­dá­c­ti­cos pensados para niños suelen basarse en co­m­po­ne­n­tes in­tui­ti­vos que pueden aplicarse di­re­c­ta­me­n­te. De esta forma, los niños van logrando pequeños éxitos que los motivan a seguir adelante.

Los métodos mediante los cuales los niños pueden aprender a programar o ampliar sus co­no­ci­mie­n­tos son de lo más variado: desde juguetes, como los robots pro­gra­ma­bles, hasta tu­to­ria­les de YouTube, pasando por talleres de creación de apps y ca­m­pa­me­n­tos de pro­gra­ma­ción. Entre ellos, los recursos en línea adaptados a niños y jóvenes son es­pe­cia­l­me­n­te efectivos. A través de proyectos di­ve­r­ti­dos y fáciles de co­m­pre­n­der que se adaptan al ritmo del niño, van apre­n­die­n­do e in­te­rio­ri­za­n­do las bases de la pro­gra­ma­ción a modo de juego, sin ningún tipo de presión por el re­n­di­mie­n­to.

¿Qué pla­ta­fo­r­mas y lenguajes de pro­gra­ma­ción son adecuados para niños?

La mejor ini­cia­ción para los niños (y, en realidad, para cua­l­quie­ra que quiera aprender a programar sin co­no­ci­mie­n­tos previos) son los lenguajes de pro­gra­ma­ción visuales. Gracias a una re­pre­se­n­ta­ción gráfica muy intuitiva y a procesos fu­n­cio­na­les muy si­m­pli­fi­ca­dos, la co­m­pre­n­sión y el manejo resultan más fáciles. No obstante, si bien estos proyectos sencillos pueden im­ple­me­n­tar­se sin di­fi­cu­l­tad, conllevan también li­mi­ta­cio­nes en su co­n­fi­gu­ra­ción y su apli­ca­ción. Por lo tanto, cuando el niño ya haya agotado las po­si­bi­li­da­des de la pro­gra­ma­ción visual y haya ganado cu­rio­si­dad por la rea­li­za­ción de proyectos más complejos, será hora de pasar a la pro­gra­ma­ción basada en texto.

Lenguajes de pro­gra­ma­ción visuales para niños

Los lenguajes de pro­gra­ma­ción visuales utilizan objetos o bloques de co­n­s­tru­c­ción re­pre­se­n­ta­dos grá­fi­ca­me­n­te, cada uno de los cuales contiene el segmento de código que co­rre­s­po­n­de a una propiedad, condición o acción concreta. Al ensamblar estos bloques de co­n­s­tru­c­ción, pueden crear un pro­ce­di­mie­n­to de programa. Los di­fe­re­n­tes colores y formas de los bloques permiten, además, reconocer qué co­m­bi­na­cio­nes son posibles. Los objetos suelen co­m­bi­nar­se mediante drag and drop, es decir, arra­s­trá­n­do­los con el ratón y so­l­tá­n­do­los en cierto orden en un área es­pe­cí­fi­ca. Ya desde este primer paso se comprueba que el orden sea lógico y los posibles fallos se destacan de manera gráfica.

De esta forma, los niños llegan a co­m­pre­n­der la pro­gra­ma­ción y logran sus primeros éxitos rá­pi­da­me­n­te. Al mismo tiempo, adquirida cierta práctica, in­te­rio­ri­zan cómo es­tru­c­tu­rar un código de pro­gra­ma­ción de manera lógica, un co­no­ci­mie­n­to que más tarde resultará muy útil para aprender lenguajes de pro­gra­ma­ción basados en texto.

Los mejores lenguajes de pro­gra­ma­ción para niños son los si­guie­n­tes:

  • Scratch: la he­rra­mie­n­ta más popular para enseñar a los niños a programar. Un grupo de in­ve­s­ti­ga­do­res del Instituto Te­c­no­ló­gi­co de Ma­s­sa­chu­se­tts de­sa­rro­lló este lenguaje de pro­gra­ma­ción visual y la pla­ta­fo­r­ma open source homónima que lo acompaña. El método está diseñado es­pe­cia­l­me­n­te para niños y jóvenes y contiene una variedad de elementos lúdicos que animan a los usuarios a empezar y seguir apre­n­die­n­do. Además, existen un sinfín de tu­to­ria­les en línea que ayudan a dar los primeros pasos con Scratch y ofrecen re­s­pue­s­tas a preguntas concretas. Además, los proyectos acabados pueden pu­bli­car­se en la pla­ta­fo­r­ma para co­m­pa­r­ti­r­los y de­ba­ti­r­los con el resto de la comunidad.
  • Blockly: el proyecto de Google Blockly en principio no está pensado para niños, pero gracias a su interfaz visual y fá­ci­l­me­n­te co­m­pre­n­si­ble hace que tanto niños como adultos puedan aprender las bases de la pro­gra­ma­ción más fá­ci­l­me­n­te. Blockly es una bi­blio­te­ca de bloques gráficos que re­pre­se­n­tan segmentos de código y se combinan entre ellos usando un editor visual di­re­c­ta­me­n­te en el navegador. De esta forma, se crean programas y juegos sencillos.
  • NEPO: para quien quiera atreverse con la pro­gra­ma­ción de hardware, puede recurrir al intuitivo lenguaje de pro­gra­ma­ción NEPO. Este lenguaje retoma la bi­blio­te­ca Blocky, basa su apli­ca­ción en Scratch y puede uti­li­zar­se para proyectos tan emo­cio­na­n­tes como la pro­gra­ma­ción de robots en la pla­ta­fo­r­ma Open Roberta.
  • Tynker: la pla­ta­fo­r­ma de apre­n­di­za­je Tynker tiene como prioridad la tra­n­s­mi­sión de co­no­ci­mie­n­to. Con este fin, ofrece di­fe­re­n­tes cursos de pago con los que los niños aprenden usando este lenguaje gráfico de pro­gra­ma­ción. El entorno de de­sa­rro­llo de Tynker también se basa en Scratch y puede abrirse fá­ci­l­me­n­te en el navegador o como app en tablets. Además, sus funciones básicas son gratuitas. El punto fuerte de Tynker es el de­sa­rro­llo de juegos y la animación. Permite crear, por ejemplo, mo­di­fi­ca­cio­nes y co­n­te­ni­dos de Minecraft. Esta pla­ta­fo­r­ma solo se encuentra di­s­po­ni­ble en Ingles.

Pro­gra­ma­ción basada en texto para niños y jóvenes

Al utilizar lenguajes de pro­gra­ma­ción basados en texto, todos los pa­rá­me­tros del programa deben de­s­cri­bi­r­se de­ta­lla­da­me­n­te en el código con la semántica pre­de­fi­ni­da adecuada y usando la sintaxis del lenguaje en cuestión. Para hacerlo no solo se necesitan amplios co­no­ci­mie­n­tos de la materia, sino también una fuerte capacidad de ima­gi­na­ción abstracta y mucha atención para no dejar escapar ningún fallo. Todo esto quizá suene co­m­pli­ca­do, pero por suerte también existen numerosas he­rra­mie­n­tas que ayudan a los niños a acercarse a la pro­gra­ma­ción basada en texto de forma lúdica y en­tre­te­ni­da, tra­n­s­mi­tie­n­do conceptos complejos de una forma adaptada a su edad.

  • Code.org es una pla­ta­fo­r­ma en línea es­pe­cia­li­za­da en in­fo­r­má­ti­ca que ofrece contenido para todos los niveles de apre­n­di­za­je. Además de contar con tu­to­ria­les en línea, cursos in­ter­ac­ti­vos y lecciones offline de di­fe­re­n­tes lenguajes de pro­gra­ma­ción, permite crear entornos de juego (para Minecraft, p. ej.) y programar apps propias. Todos los co­n­te­ni­dos son gratuitos y están di­s­po­ni­bles también en español.
  • La pla­ta­fo­r­ma en inglés Co­deA­ca­de­my ofrece cursos en línea gratuitos de lenguajes de pro­gra­ma­ción basados en texto como Python, Ja­va­S­cri­pt, PHP, Ruby, CSS y muchos más. Los niños y jóvenes disponen de gran variedad de tu­to­ria­les que les ayudan a realizar proyectos concretos como la pro­gra­ma­ción de robots y de apps.
  • En la popular pla­ta­fo­r­ma gratuita Khan Academy también en­co­n­tra­rás cursos en vídeo de Ja­va­S­cri­pt, CSS, HTML y sobre ámbitos concretos de apli­ca­ción como los vi­deo­jue­gos y el diseño del web.

Todas estas pla­ta­fo­r­mas pueden ser muy útiles para que los niños adquieran co­no­ci­mie­n­tos acerca de los lenguajes de pro­gra­ma­ción más im­po­r­ta­n­tes y descubran si quieren es­pe­cia­li­zar­se en alguna rama de este ámbito. Además, si quieren aprender más sobre un tema concreto o pe­r­fe­c­cio­nar sus ha­bi­li­da­des en un lenguaje en pa­r­ti­cu­lar, en Internet se pueden encontrar todo tipo de cursos más avanzados, tu­to­ria­les en línea, pla­ta­fo­r­mas de co­mu­ni­ca­ción con otros usuarios y foros es­pe­cia­li­za­dos en cua­l­quie­ra de los lenguajes de pro­gra­ma­ción más uti­li­za­dos.

Ir al menú principal