Clientes y usuarios aco­s­tu­m­bran a confiar su in­fo­r­ma­ción personal a di­fe­re­n­tes ope­ra­do­res de sitios web. Si un proyecto online presta servicios que demandan in­fo­r­ma­ción detallada sobre sus usuarios, será im­pre­s­ci­n­di­ble contar con una política de pro­te­c­ción de datos. Para es­ta­ble­cer una relación de confianza, los ope­ra­do­res de una página web deben ofrecer a sus usuarios una política de pri­va­ci­dad web completa que informe sobre el tipo de datos que serán re­co­le­c­ta­dos, así como la forma en que se co­m­pi­la­rán y, fi­na­l­me­n­te, cuál será el uso que se les dará. Además, una política de pri­va­ci­dad completa pro­po­r­cio­na­rá in­fo­r­ma­ción sobre las medidas de seguridad que se aplicarán en el proceso de re­co­pi­la­ción de datos.

¿Cuándo es obli­ga­to­rio tener una política de pri­va­ci­dad web?

De­fi­ni­ción

Una política de pri­va­ci­dad (privacy policy) es una pre­se­n­ta­ción por escrito de todas las medidas que aplica una empresa u or­ga­ni­za­ción para ga­ra­n­ti­zar la seguridad y el uso lícito de los datos de los usuarios o clientes que recoge en el contexto de la relación comercial. La política de pri­va­ci­dad web también describe en detalle la forma en que se re­co­le­c­tan, se almacenan y se utilizan estos datos, así como si se envían a terceros y, en caso afi­r­ma­ti­vo, de qué manera.

Aprobado en 2016, pero aplicado de facto desde mayo de 2018, el Re­gla­me­n­to General de Pro­te­c­ción de Datos (RGDP) refuerza a nivel europeo los derechos del co­n­su­mi­dor al respecto del control de su pri­va­ci­dad. El re­gla­me­n­to establece un marco legal que afecta a todos los estados miembros de la Unión. Para adaptarse a las nuevas exi­ge­n­cias europeas, se aprobó en España, en diciembre de 2018, la Ley Orgánica de Pro­te­c­ción de Datos Pe­r­so­na­les y garantía de los derechos digitales (LOPD-GDD), que reemplazó así a la LOPD de 1999.

Nota

Durante un tiempo la situación legal en cuanto a las di­re­c­cio­nes IP no estaba clara. Sin embargo, el Tribunal de Justicia de la Unión Europea ha di­c­ta­mi­na­do que se puede es­ta­ble­cer una aso­cia­ción entre las di­re­c­cio­nes IP y los datos pe­r­so­na­les reales a través del proveedor de Internet. Por lo tanto, las di­re­c­cio­nes IP también se co­n­si­de­ran datos pe­r­so­na­les.

En la ac­tua­li­dad es prá­c­ti­ca­me­n­te imposible gestionar un sitio web sin recopilar datos. Por ello todo sitio web debería contar con su política de pri­va­ci­dad. De esta forma, no solo evitarás posibles sanciones, sino que también estarás pro­po­r­cio­na­n­do un im­po­r­ta­n­te servicio a tus vi­si­ta­n­tes.

Aunque, mientras que la re­co­pi­la­ción de datos y, por lo tanto, la redacción de una política de pri­va­ci­dad, son fá­ci­l­me­n­te ju­s­ti­fi­ca­bles para una tienda online, la situación cambia si se trata de otro tipo de servicios. Cada minuto se recogen y almacenan datos de manera au­to­má­ti­ca –a menudo sin que el mismo pro­pie­ta­rio de la web lo perciba– como, por ejemplo: las di­re­c­cio­nes IP que los se­r­vi­do­res web guardan en los archivos de registro, los datos pe­r­so­na­les ligados al uso de los botones sociales y las cookies que almacenan in­fo­r­ma­ción sobre los usuarios y sus hábitos de na­ve­ga­ción. Otro tema sensible son las he­rra­mie­n­tas de análisis web como Google Analytics, que se encargan de registrar el tráfico web. Esta he­rra­mie­n­ta de Google resulta es­pe­cia­l­me­n­te pro­ble­má­ti­ca en cuanto a los es­tá­n­da­res de pro­te­c­ción de datos, pues las di­re­c­cio­nes IP de los usuarios se almacenan en se­r­vi­do­res ubicados en los Estados Unidos.

Para reducir la gravedad de esta pro­ble­má­ti­ca, los en­ca­r­ga­dos de gestionar páginas web pueden reducir una dirección IP al último rango de dígitos, pe­r­mi­tie­n­do así que esta pierda el vínculo con cualquier in­fo­r­ma­ción personal.

¿Qué co­n­se­cue­n­cias puede acarrear no disponer de una política de pri­va­ci­dad?

El RGPD no solo limita el campo de acción de las empresas en cuanto a la obli­ga­ción de disponer y formular una política de pri­va­ci­dad, sino que aumenta la cuantía de las sanciones por in­cu­m­pli­mie­n­to hasta los 20 millones de euros o a un cuatro por ciento del volumen de negocios mundial anual en el caso de una empresa (se aplicará el valor más alto).

¿Qué debe incluir una política de pri­va­ci­dad?

En teoría, todo ad­mi­ni­s­tra­dor web debe informar a sus usuarios sobre la re­co­le­c­ción y pro­te­c­ción de sus datos e in­fo­r­ma­ción personal antes de iniciar cualquier tipo de actividad. En la práctica, resulta un poco co­m­pli­ca­do, por lo que es común que se informe a los usuarios en el mismo momento de la re­co­le­c­ción de sus datos. Como en el caso del Aviso Legal, la política de pri­va­ci­dad debe ser clara y accesible desde cualquier página, por lo que es necesario crear una página única y ex­clu­si­va­me­n­te para este fin. También hay que tener en cuenta que los enlaces a la política de pri­va­ci­dad no se vean ob­s­ta­cu­li­za­dos por banners o cualquier otra acción pu­bli­ci­ta­ria y que pueda vi­sua­li­zar­se co­rre­c­ta­me­n­te con cualquier navegador y en todos los di­s­po­si­ti­vos.

Asimismo, es crucial prestar atención a la redacción: debe ser exacta, precisa y clara, evitando, por ejemplo, el uso de términos muy técnicos o le­ga­l­me­n­te co­m­pli­ca­dos. De­pe­n­die­n­do del perfil de los clientes o del grupo de usuarios de tu web, puedes redactar la política de pri­va­ci­dad en varios idiomas para que sea también accesible a vi­si­ta­n­tes que no hablen español. Prestar atención a lo indicado en el artículo 12 del RGPD es muy im­po­r­ta­n­te. Además, puedes recurrir a elementos de diseño como listas o tablas para facilitar la co­m­pre­n­sión del contenido.

Si hasta ahora no estaba muy claro qué aspectos no podían faltar en una política de pri­va­ci­dad, el Re­gla­me­n­to enumera en el artículo 13 ("In­fo­r­ma­ción que deberá fa­ci­li­tar­se cuando los datos pe­r­so­na­les se obtengan del in­te­re­sa­do") la in­fo­r­ma­ción que los en­ca­r­ga­dos de las páginas web han de presentar en su política de pri­va­ci­dad (también se indica en el artículo 11.2 de la LOPD-GDD). Bá­si­ca­me­n­te, comprende la identidad del encargado de procesar los datos pe­r­so­na­les, el motivo por el que se re­co­le­c­tan estos datos y durante cuánto tiempo y el derecho del usuario a re­cla­mar­los o a cancelar su uti­li­za­ción.

A co­n­ti­nua­ción, ex­pli­ca­mos estos derechos más am­plia­me­n­te.

Datos de contacto del re­s­po­n­sa­ble o de su re­pre­se­n­ta­n­te

Conforme al RGPD, es necesario señalar en la política de pri­va­ci­dad los datos de contacto de la empresa o de sus re­pre­se­n­ta­n­tes. Además del nombre, tienen que indicarse las di­re­c­cio­nes postales y ele­c­tró­ni­cas actuales, así como un número de teléfono. Si la sede de la compañía o del re­s­po­n­sa­ble principal se encuentra fuera del te­rri­to­rio de la UE, se deben indicar los datos de contacto de su re­pre­se­n­ta­n­te oficial. Este párrafo podría re­da­c­tar­se de la siguiente forma:

Plantilla para la in­fo­r­ma­ción de contacto

El re­s­po­n­sa­ble del tra­ta­mie­n­to de los datos de índole personal conforme al RGPD es:

Nombre de la empresa/re­s­po­n­sa­ble/re­pre­se­n­ta­n­te

Calle Principal, 1
12345 Vi­lla­rri­ba
España
Tel.: 123456789
E-mail: email@ejemplo.es

Datos de contacto del delegado de pro­te­c­ción de datos (DPD)

Si al menos son 20 los empleados in­vo­lu­cra­dos de forma regular en el pro­ce­sa­mie­n­to au­to­ma­ti­za­do de datos o el núcleo de la actividad de la empresa lo compone la tra­n­s­fe­re­n­cia comercial de datos pe­r­so­na­les, se tendrá que nombrar de forma obli­ga­to­ria a un delegado de pro­te­c­ción de datos (art. 37, RGPD; art. 34 LOPD-GDD). Lo mismo puede decirse cuando se trabaja con ca­te­go­rías es­pe­cia­les de in­fo­r­ma­ción personal como las opiniones políticas, las co­n­vi­c­cio­nes re­li­gio­sas o la pro­ce­de­n­cia étnica. En este caso, es necesario también mostrar en la política de pri­va­ci­dad los datos de contacto de esta persona.

Plantilla para los datos de contacto del DPD

El delegado de pro­te­c­ción de datos de acuerdo con el RGPD es:

Nombre del DPD

Calle Principal, 1
12345 Vi­lla­rri­ba
España
Tel.: 123456789
E-mail: email@ejemplo.es

Licitud del pro­ce­sa­mie­n­to de los datos

Es deber de los pro­pie­ta­rios o gestores de las páginas web informar de­bi­da­me­n­te al usuario de la licitud de la re­co­le­c­ción y el tra­ta­mie­n­to de sus datos pe­r­so­na­les, que viene de­te­r­mi­na­da por el cu­m­pli­mie­n­to de al menos una de las co­n­di­cio­nes descritas en el artículo 6 del RGPD:

“[…]

  1. el in­te­re­sa­do dio su co­n­se­n­ti­mie­n­to para el tra­ta­mie­n­to de sus datos pe­r­so­na­les para uno o varios fines es­pe­cí­fi­cos;
     
  2. el tra­ta­mie­n­to es necesario para la ejecución de un contrato en el que el in­te­re­sa­do es parte o para la apli­ca­ción a petición de este de medidas pre­co­n­tra­c­tua­les;
     
  3. el tra­ta­mie­n­to es necesario para el cu­m­pli­mie­n­to de una obli­ga­ción legal aplicable al re­s­po­n­sa­ble del tra­ta­mie­n­to;
     
  4. el tra­ta­mie­n­to es necesario para proteger intereses vitales del in­te­re­sa­do o de otra persona física;
     
  5. el tra­ta­mie­n­to es necesario para el cu­m­pli­mie­n­to de una misión realizada en interés público o en el ejercicio de poderes públicos co­n­fe­ri­dos al re­s­po­n­sa­ble del tra­ta­mie­n­to;
     
  6. el tra­ta­mie­n­to es necesario para la sa­ti­s­fa­c­ción de intereses legítimos pe­r­se­gui­dos por el re­s­po­n­sa­ble del tra­ta­mie­n­to o por un tercero, siempre que sobre dichos intereses no pre­va­le­z­can los intereses o los derechos y li­be­r­ta­des fu­n­da­me­n­ta­les del in­te­re­sa­do que requieran la pro­te­c­ción de datos pe­r­so­na­les, en pa­r­ti­cu­lar cuando el in­te­re­sa­do sea un niño. […]”

Plantilla para informar de la licitud del tra­ta­mie­n­to de los datos

El re­s­po­n­sa­ble del tra­ta­mie­n­to de los datos pe­r­so­na­les del in­te­re­sa­do te informa de que estos datos serán tratados de co­n­fo­r­mi­dad con lo dispuesto en las no­r­ma­ti­vas vigentes en pro­te­c­ción de datos pe­r­so­na­les, el Re­gla­me­n­to (UE) 2016/679 de 27 de abril de 2016 (RGPD) y la Ley Orgánica 3/2018, de 5 de diciembre, de Pro­te­c­ción de Datos Pe­r­so­na­les y garantía de los derechos digitales, por lo que se le facilita la siguiente in­fo­r­ma­ción del tra­ta­mie­n­to:

En tanto en cuanto contamos con el co­n­se­n­ti­mie­n­to del in­te­re­sa­do para el tra­ta­mie­n­to de los datos pe­r­so­na­les, rige el apartado a) del punto 1) del artículo 6 del RGPD como base jurídica.

Si el tra­ta­mie­n­to de los datos pe­r­so­na­les es necesario para la ejecución de un contrato con el in­te­re­sa­do o de medidas pre­co­n­tra­c­tua­les rige el apartado b) del punto 1) del artículo 6 del RGPD.

Si el tra­ta­mie­n­to de los datos pe­r­so­na­les es co­n­se­cue­n­cia de una obli­ga­ción legal por nuestra parte, nos remitimos al apartado c) del punto 1) del artículo 6 del RGPD.

Si el tra­ta­mie­n­to de los datos pe­r­so­na­les tiene como objeto proteger los intereses vitales del in­te­re­sa­do o de otra persona natural, nos basamos en el apartado d) del punto 1) del artículo 6 del RGPD.

Si el tra­ta­mie­n­to de los datos pe­r­so­na­les es necesario para cumplir una tarea de interés público o en el ejercicio de una obli­ga­ción pública nos remitimos al apartado e) del punto 1) del artículo 6 del RGPD.

Mientras que el tra­ta­mie­n­to de los datos sea necesario para sa­ti­s­fa­cer los intereses legítimos del re­s­po­n­sa­ble o de un tercero sin poner en riesgo los intereses, los derechos o las li­be­r­ta­des fu­n­da­me­n­ta­les del in­te­re­sa­do, la base legal está es­ta­ble­ci­da por el apartado f) del punto 1) del artículo 6 del RGPD.

Pro­pó­si­tos del tra­ta­mie­n­to de los datos

En la de­cla­ra­ción de pri­va­ci­dad de tu proyecto has de añadir a la base de licitud los objetivos que persigues al re­co­le­c­tar y tratar los datos de tus usuarios. Para ello, y para mostrar tra­n­s­pa­re­n­cia, es re­co­me­n­da­ble enumerar todos los co­m­po­ne­n­tes de tu web que colectan este tipo de in­fo­r­ma­ción, como pueden ser estos:

  • fo­r­mu­la­rios de contacto,
  • registro para el boletín,
  • campos de entrada de datos, por ejemplo, para indicar los datos bancarios al final de una compra,
  • códigos de se­gui­mie­n­to,
  • plugins de terceros (botones sociales),
  • contenido de terceros (YouTube),
  • concursos,
  • cookies.
Nota

Cuando se trate de integrar contenido ajeno, hay que ser muy cuidadoso, puesto que el RGPD fortalece la necesidad de informar al usuario antes de que tenga lugar la recogida de datos. Google ya ha reac­cio­na­do aplicando el modo ampliado de pro­te­c­ción de datos en las opciones de in­te­gra­ción de los vídeos de la pla­ta­fo­r­ma au­dio­vi­sual. Si se activan, se genera un código de in­cru­s­ta­ción que solo envía los datos cuando se inicia el vídeo.

Si en tu caso es relevante el punto 1.f) del artículo 6 del RGPD me­n­cio­na­do arriba, entonces deberías concretar cuáles son tus intereses legítimos al tiempo que co­m­prue­bas si también estás pro­te­gie­n­do los intereses y los derechos fu­n­da­me­n­ta­les del usuario. Algunos de los objetivos más ha­bi­tua­les ligados al tra­ta­mie­n­to de los datos son el análisis del co­m­po­r­ta­mie­n­to en la página del usuario para su op­ti­mi­za­ción, para diseñar contenido más pe­r­so­na­li­za­do o con fines de marketing.

Plantilla para explicar por qué se tratan los datos pe­r­so­na­les

Para hacer que tu visita sea lo más agradable posible y poder ofrecerte todas las funciones di­s­po­ni­bles, re­co­pi­la­mos una serie de datos sobre el di­s­po­si­ti­vo que estás uti­li­za­n­do en el momento de vi­si­tar­nos. Se trata de:

  • dirección IP,
  • sistema operativo,
  • tipo y versión del navegador,
  • fecha y hora de la visita,
  • etc.

Estos datos no se procesan con pro­pó­si­tos de marketing.

De­s­ti­na­ta­rios o ca­te­go­rías de de­s­ti­na­ta­rios de los datos

La política de pri­va­ci­dad también es el contexto en el que se comunica al usuario si se envían datos pe­r­so­na­les a terceros. Este sería el caso de una tienda online que incluye a co­n­tra­ti­s­tas externos, como pro­vee­do­res o pla­ta­fo­r­mas de pago online, en sus procesos co­me­r­cia­les.

Este es también el apartado donde se reseñan im­ple­me­n­ta­cio­nes de cookies y ex­te­n­sio­nes de terceros, cuyo uso siempre va ligado a una entrega de datos pe­r­so­na­les. Es el momento de nombrar a los códigos de se­gui­mie­n­to y a los botones sociales. En ambos casos, el re­s­po­n­sa­ble puede ju­s­ti­fi­car su uso con un interés legítimo, pero es co­n­ve­nie­n­te hacerlo con el co­n­se­n­ti­mie­n­to explícito del usuario. En el caso de los botones sociales se ha de co­n­si­de­rar también la apli­ca­ción de un pro­ce­di­mie­n­to conforme con la pro­te­c­ción de datos como una solución en dos clics.

Algunos servicios pu­bli­ci­ta­rios como Google AdSense o AdWords también se han de mencionar como re­ce­p­to­res de datos si se utilizan para financiar el proyecto.

Plantilla para informar de los de­s­ti­na­ta­rios de los datos (ejemplo: plugin de Facebook)

Esta página web utiliza un plugin social de Facebook de­sa­rro­lla­do y operado por Facebook Inc. (1 Hacker Way, Menlo Park, Ca­li­fo­r­nia 94025 USA) y que puede re­co­no­ce­r­se por el logo de Facebook. Este plugin crea una conexión directa entre tu navegador y los se­r­vi­do­res de Facebook tan pronto como se activa pre­sio­na­n­do el botón. Sobre el tipo y la cantidad de los datos que se envían a Facebook por este método no tenemos ninguna in­flue­n­cia. En el siguiente enlace puedes leer la ex­pli­ca­ción de la empresa al respecto: https://www.facebook.com/help/186325668085084.

Nota

Si tienes la intención de enviar datos pe­r­so­na­les a un tercer país o a una or­ga­ni­za­ción in­te­r­na­cio­nal, este apartado es el lugar en el que indicarlo.

Plazo de co­n­se­r­va­ción de los datos

Otra in­fo­r­ma­ción con la que lograrás dar tra­n­s­pa­re­n­cia a tu tra­ta­mie­n­to de los datos guarda relación con el tiempo durante el cual al­ma­ce­na­rás los datos. Si no puedes fo­r­mu­lar­lo con exactitud, puedes hacer re­fe­re­n­cia a los criterios que impactan en el plazo de co­n­se­r­va­ción. Puedes, por ejemplo, hacer re­fe­re­n­cia al plazo que has co­n­fi­gu­ra­do para la eli­mi­na­ción au­to­má­ti­ca de las di­re­c­cio­nes IP (ano­ni­mi­za­das) de los archivos de registro. Si trabajas con cookies que permiten ide­n­ti­fi­car al usuario mientras dura su sesión, el plazo de co­n­se­r­va­ción de sus datos estará muy ligado a la duración de la sesión.

Plantilla para informar acerca del plazo de co­n­se­r­va­ción de los datos

Todos los datos pe­r­so­na­les que re­co­pi­la­mos mediante cookies de sesión durante tu visita se borran au­to­má­ti­ca­me­n­te tan pronto como el motivo de tal re­co­le­c­ción se ha cumplido. De este modo, los datos de la sesión se guardarán hasta que pongas fin a tu sesión aba­n­do­na­n­do o cerrando la página.

Nota

Si guardas los datos pe­r­so­na­les de tus usuarios en se­r­vi­do­res fuera de la UE, lo has de indicar ex­plí­ci­ta­me­n­te haciendo re­fe­re­n­cia a posibles di­fe­re­n­cias en la re­gu­la­ción de la pro­te­c­ción de los datos.

Re­fe­re­n­cia a los derechos del in­te­re­sa­do

Los usuarios o in­te­re­sa­dos cuyos datos se re­co­le­c­tan tienen derechos sobre ellos. El derecho a la in­fo­r­ma­ción (o derecho al acceso como recoge el artículo 13 del LOPD-GDD) recogido en el artículo 15 garantiza que el usuario pueda in­fo­r­mar­se sobre los objetivos del tra­ta­mie­n­to de sus datos, sus posibles de­s­ti­na­ta­rios, el plazo de su co­n­se­r­va­ción y su origen. Los usuarios también tendrían derecho a la re­c­ti­fi­ca­ción, tal como se recoge en el artículo 16 e, incluso, según las ci­r­cu­n­s­ta­n­cias, a la eli­mi­na­ción de sus datos, con el derecho de supresión recogido en el artículo 17.

Plantilla para informar de los derechos de los in­te­re­sa­dos

De acuerdo con el RGPD se considera in­te­re­sa­do a la persona cuyos datos pe­r­so­na­les se procesan, motivo por el cual puede be­ne­fi­ciar­se de los derechos re­co­no­ci­dos por esta directiva fu­n­da­me­n­tal sobre pro­te­c­ción de datos, que son: el derecho a la in­fo­r­ma­ción (art. 15), de re­c­ti­fi­ca­ción (art. 16), de supresión (art. 17), a la li­mi­ta­ción del tra­ta­mie­n­to (art. 18), de oposición (art. 21), a presentar una re­cla­ma­ción ante una autoridad de control (art. 77) y a la po­r­ta­bi­li­dad (art. 20).

Deber legal o co­n­tra­c­tual de re­co­le­c­tar datos

Si es im­pre­s­ci­n­di­ble disponer de los datos pe­r­so­na­les por im­pe­ra­ti­vo legal o porque lo requiere la ejecución de un contrato, se ha de informar de­bi­da­me­n­te al usuario, así como también de las co­n­se­cue­n­cias que re­su­l­ta­rían de no disponer de ellos.

Plantilla para explicar la obli­ga­ción de recoger datos pe­r­so­na­les

La re­co­le­c­ción de tus datos pe­r­so­na­les es necesaria para poder celebrar un contrato y cumplir con las obli­ga­cio­nes y pre­s­ta­cio­nes que este contrato implica, de modo que si no contamos con tu co­n­se­n­ti­mie­n­to no podemos celebrar el contrato ni prestar los servicios acordados.

Ex­pli­ca­ción sobre el uso de de­ci­sio­nes in­di­vi­dua­les au­to­ma­ti­za­das (profiling incluido)

Si en tu página tomas de­ci­sio­nes basadas en el tra­ta­mie­n­to au­to­ma­ti­za­do de los datos que afectan al in­te­re­sa­do, incluida la ela­bo­ra­ción de perfiles de usuario, estás obligado a explicar en detalle la lógica que lo fu­n­da­me­n­ta. Se trata sobre todo de explicar los efectos y el alcance que estos procesos tienen sobre el in­te­re­sa­do, porque tu usuario tiene el derecho fu­n­da­me­n­tal “a no ser objeto de una decisión basada úni­ca­me­n­te en el tra­ta­mie­n­to au­to­ma­ti­za­do, incluida la ela­bo­ra­ción de perfiles, que produzca efectos jurídicos en él o le afecte si­g­ni­fi­ca­ti­va­me­n­te de modo similar.”, tal como se explica en el artículo 22. Pero este derecho no se aplica cuando el proceso au­to­ma­ti­za­do es necesario para celebrar o ejecutar un contrato, está au­to­ri­za­do por el Derecho de la Unión o de los Estados Miembros o cuenta con el co­n­se­n­ti­mie­n­to del usuario.

Plantilla para avisar sobre las de­ci­sio­nes au­to­ma­ti­za­das (ela­bo­ra­ción de perfiles)

Antes de cerrar el contrato llevamos a cabo un análisis cre­di­ti­cio para confirmar tu solvencia.

¿Qué sacamos en claro del RGPD?

El Re­gla­me­n­to General de Pro­te­c­ción de Datos aporta tra­n­s­pa­re­n­cia y seguridad a la pro­te­c­ción de la in­fo­r­ma­ción personal en los Estados miembros de la UE al tiempo que la hace más co­m­pre­n­si­ble para el co­n­su­mi­dor. La principal mo­ti­va­ción para ello es la necesidad de contar con una política de pri­va­ci­dad completa y descrita co­rre­c­ta­me­n­te, en especial para aquellos pro­pie­ta­rios de páginas web que aco­s­tu­m­bran a trabajar con ca­n­ti­da­des ingentes de datos pe­r­so­na­les diversos.

Si ya contabas en tu proyecto con una política de pri­va­ci­dad anterior a la reforma, se­gu­ra­me­n­te te llamarán la atención dos puntos de los enu­me­ra­dos arriba como las mayores novedades: la re­ve­la­ción de la licitud del tra­ta­mie­n­to y las ex­pli­ca­cio­nes acerca de los derechos de los usuarios.

Na­tu­ra­l­me­n­te, estos no son ni de lejos los únicos aspectos que di­s­ti­n­guen a las nuevas políticas de pri­va­ci­dad web acordes con el RGPD respecto al viejo modelo. Ahora más que nunca, los re­s­po­n­sa­bles tienen la misión de explicar por qué y con qué propósito se tratan los datos y de hacerlo con claridad su­fi­cie­n­te para que se entienda con facilidad y no deje cue­s­tio­nes sin aclarar. Y si fuera necesario, bien el re­s­po­n­sa­ble de la web o el encargado de la pro­te­c­ción deben atender al usuario. El Re­gla­me­n­to destaca, además, que la in­fo­r­ma­ción debe fa­ci­li­tar­se cuanto antes, co­n­cre­ta­me­n­te antes de recoger los datos.

Consejo

¿Eres cliente de IONOS? A co­n­ti­nua­ción te pre­se­n­ta­mos una lista de re­qui­si­tos con toda la in­fo­r­ma­ción que deben tener en cuenta los ope­ra­do­res de sitios web para que sus páginas web cumplan con el RGPD.

Esta re­gu­la­ción homogénea facilita a los tri­bu­na­les hacer frente a hi­po­té­ti­cas in­fra­c­cio­nes futuras. Teniendo en cuenta las sanciones previstas de hasta veinte millones de euros, cabe ser cuidadoso a la hora de elaborar una política de pri­va­ci­dad web.

Política de pri­va­ci­dad web: ge­ne­ra­do­res y pla­n­ti­llas online

En Internet existe una gran cantidad de he­rra­mie­n­tas gratuitas con las que es posible crear una política de pri­va­ci­dad. Aquí es fu­n­da­me­n­tal encontrar una plantilla que se adapte a los servicios que ofrece la web y a las ne­ce­si­da­des de los usuarios. Es común en­co­n­trar­se con pla­n­ti­llas generales para la recogida de datos y otras para las ca­te­go­rías es­pe­cia­les, tales como redes sociales (Facebook, Twitter, etc.), cookies, fo­r­mu­la­rios de contacto o envío de ne­w­s­le­t­te­rs. También es posible encontrar modelos en los que se esbozan los re­que­ri­mie­n­tos para páginas que usan he­rra­mie­n­tas de análisis web como Google Analytics y que incluyen, por lo general, un enlace para aquellos usuarios que no están de acuerdo con la re­co­le­c­ción y difusión de sus datos.

Además de las pla­n­ti­llas, existen ge­ne­ra­do­res gratuitos de políticas de pri­va­ci­dad que recopilan los textos ne­ce­sa­rios y les dan la forma de­fi­ni­ti­va. El resultado suele estar di­s­po­ni­ble como texto o como código HTML.

Las pla­n­ti­llas y los ge­ne­ra­do­res online son de gran ayuda para la redacción de la política de pri­va­ci­dad de páginas web propias. Sin embargo, no se debe confiar cie­ga­me­n­te en ellos. A pesar de que los modelos suelen ser correctos, siempre es necesario co­m­ple­me­n­tar o adaptar pequeños detalles a las ne­ce­si­da­des propias. Si no estás seguro de si la política de pri­va­ci­dad de tu web se ciñe a la ley actual, es re­co­me­n­da­ble que te dirijas a un abogado o a un experto en pro­te­c­ción de datos para evitar po­s­te­rio­res dolores de cabeza.

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