El diseño y la ma­que­ta­ción son factores im­po­r­ta­n­tes para las pu­bli­ca­cio­nes, ya que influyen en su éxito comercial, in­de­pe­n­die­n­te­me­n­te de si se trata de un medio impreso o de un eBook, aunque sus premisas difieran li­ge­ra­me­n­te. Mientras que un libro impreso o un artículo de periódico se ajustan a un formato definido, el diseño de un eBook es algo más complejo. Debido a los diversos tamaños de pantalla de di­s­po­si­ti­vos como sma­r­t­pho­nes, eReaders, tablets u or­de­na­do­res de es­cri­to­rio, los pro­vee­do­res se ven obligados a crear pla­n­ti­llas para eBooks que ofrezcan un diseño atractivo para todos los te­r­mi­na­les. La segunda parte de nuestra serie te ofrece in­fo­r­ma­ción precisa sobre el papel que desempeña el diseño en los libros ele­c­tró­ni­cos.

El perfecto layout para eBooks: sinónimo de fle­xi­bi­li­dad e in­ter­ac­ción

A primera vista, un diseño estático puede ser la mejor solución para de­sa­rro­llar las ideas sobre el texto y los co­n­te­ni­dos mu­l­ti­me­dia para cualquier di­s­po­si­ti­vo. Cuando ya existe una edición impresa, es muy grande la tentación de aplicar el mismo formato al eBook. A causa de ello, tan solo una pequeña parte de los lectores llegarán a ver tu libro tal y como lo habías planeado, puesto que un diseño estático es co­m­pa­ra­ble a una página web cuyas medidas están definidas con exactitud. La manera en la que el libro ele­c­tró­ni­co se muestra solo es, en este caso, óptima para unos pocos tamaños de pantalla. Así, en pantallas muy grandes la página se ve muy pequeña o muy grande en el caso de los te­r­mi­na­les móviles, de modo que no es posible una na­ve­ga­ción sencilla para el usuario.

Para una vi­sua­li­za­ción adecuada en pantallas de di­fe­re­n­tes tamaños es necesario valorar desde el principio el uso de una plantilla para eBook con un diseño flexible (re­flo­wa­ble layout) que se ajuste a di­fe­re­n­tes tamaños de pantalla. En este caso, puede que haya que renunciar a parte del control ejercido sobre el software o sobre el lector en lo co­n­ce­r­nie­n­te a cómo se verá el libro con exactitud en cada uno de los di­s­po­si­ti­vos.

Para conseguir un diseño de tales ca­ra­c­te­rí­s­ti­cas es necesario, por un lado, tener el formato de libro ele­c­tró­ni­co adecuado y, por otro, tener como base los si­guie­n­tes consejos sobre su creación.

Diseño en una sola columna

Uno de los pri­n­ci­pios básicos de la creación de eBooks es que es pre­fe­ri­ble el diseño en una sola columna. Si tu pu­bli­ca­ción estaba dispuesta ori­gi­na­ria­me­n­te en más de una columna, a la hora de co­n­ve­r­ti­r­la para su uso en libros ele­c­tró­ni­cos, es im­po­r­ta­n­te intentar colocar los párrafos largos uno detrás de otro. Los fra­g­me­n­tos de texto di­fe­re­n­cia­dos, como ocurre en aquellos artículos con una columna de co­me­n­ta­rios acla­ra­to­rios, se pueden marcar con colores di­fe­re­n­tes de fondo. Además, la in­fo­r­ma­ción adicional debe in­tro­du­ci­r­se al final del capítulo co­rre­s­po­n­die­n­te. Si, en el caso de bloques de texto a doble columna, los párrafos son breves, en general se puede mantener el formato sin que surjan problemas.

Números de página y notas a pie de página

Una de las co­n­se­cue­n­cias del diseño flexible es que el número de páginas varía de un terminal a otro, ya que el tamaño de la pantalla determina que haya más o menos ca­ra­c­te­res en una única página. Este hecho adquiere im­po­r­ta­n­cia, sobre todo, a la hora de incluir notas a pie de página. Los eBooks con un diseño flexible no hacen posible la vi­n­cu­la­ción de tales co­me­n­ta­rios con una de­te­r­mi­na­da página (como en el formato de libro clásico). Sin embargo, los libros ele­c­tró­ni­cos sí permiten, de forma al­te­r­na­ti­va, la inclusión de enlaces. Al enlazar el pasaje co­rre­s­po­n­die­n­te con la nota a pie se facilita la tarea a los lectores de pasar de uno a otra y viceversa.

Capítulos e índice de co­n­te­ni­dos

Aun cuando la ausencia de números de página no hace posible insertar un índice clásico, sí es posible crearlo a propósito en el caso de los eBooks. Al contrario de lo que ocurre con los medios impresos, no se puede colocar al principio ni integrar de manera directa. Sin embargo, puede in­se­r­tar­se en un archivo aparte en el que se enlazan todos los capítulos y su­b­ca­pí­tu­los. El lector accede al título del capítulo en el menú y de ahí puede saltar al fragmento deseado. De manera al­te­r­na­ti­va, el índice se puede elaborar di­re­c­ta­me­n­te en el eBook, lo que se muestra poco práctico a la hora de di­s­tri­buir un fragmento de lectura de prueba, porque a menudo es lo único que se puede leer.

Hi­pe­re­n­la­ces y re­fe­re­n­cias internas

Junto a los enlaces ya me­n­cio­na­dos, los eBooks también dan cabida a los hi­pe­re­n­la­ces que conducen a páginas web. Para aclarar a los lectores que se trata de co­n­te­ni­dos in­ter­ac­ti­vos, es re­co­me­n­da­ble señalar todos los enlaces de manera unívoca, ya sea con un color o con la opción de subrayado. Sin embargo, también hay que prestar atención al hecho de que los co­n­te­ni­dos web externos también requieren una conexión a Internet. Por ello, este tipo de enlaces nunca deben ser la condición pri­mo­r­dial para entender un texto. En las re­fe­re­n­cias, los enlaces funcionan como en el caso de los capítulos: por ejemplo, no se crea un enlace al párrafo 3 en la página 14 (puesto que el número de página varía en función del diseño), sino al capítulo 2.1, en el que se habla de “Cómo crear un eBook”.

El diseño en los eBooks: el papel de la le­gi­bi­li­dad

En lo que respecta al diseño, no hay di­fe­re­n­cias entre un eBook y un libro impreso o una página web. En principio, el contenido es la parte más im­po­r­ta­n­te de un libro. Sin embargo, sin una co­n­ce­p­ción óptica atractiva se corre el riesgo de que no se lea el contenido a pesar de su calidad. Mientras que, a primera vista, el diseño de un eBook tiene que ver con la ti­po­gra­fía para que los lectores puedan leer el texto de­bi­da­me­n­te, la in­co­r­po­ra­ción de fotos, tablas o gráficos, así como de la portada del libro, es una po­si­bi­li­dad para crear un vínculo emocional con los lectores.

La portada perfecta

La portada es, junto al título, lo primero en lo que reparan los lectores po­te­n­cia­les en un eBook, por lo que en su ela­bo­ra­ción se re­co­mie­n­da invertir el tiempo y los esfuerzos ne­ce­sa­rios y ser creativos, ya que solo así se co­n­se­gui­rá que un libro llame la atención tras un primer contacto. Analiza tra­n­qui­la­me­n­te y con an­te­la­ción las portadas de los co­m­pe­ti­do­res para in­fo­r­mar­te acerca de los modelos que se utilizan para cada género literario.

Debido a la im­po­r­ta­n­cia que tiene la portada para un eBook, si no cuentas con los co­no­ci­mie­n­tos adecuados para crearla deberías pla­n­tear­te recurrir a es­pe­cia­li­s­tas en este ámbito.

Texto y letra

Con un tipo de letra singular y adecuado puedes so­bre­sa­lir entre tus co­m­pe­ti­do­res, pero sin olvidar que la le­gi­bi­li­dad es el aspecto central. En este sentido, es re­co­me­n­da­ble recurrir a dos o tres tipos de letra di­fe­re­n­tes que tengan armonía entre ellos y que se utilicen para el mismo tipo de elementos (bloques de texto, títulos, enu­me­ra­cio­nes, etc.). Presta atención, también, a que las fuentes que uses sean de código abierto o, en caso de tratarse de fuentes co­me­r­cia­les, asegúrate de poseer la licencia para poder usarlas. En lo que respecta al fo­r­ma­tea­do de los textos, tienes total libertad y puedes utilizar negrita, cursiva, subrayado, etc., para resaltar las partes ne­ce­sa­rias.

Imágenes

Las imágenes, las fotos o los gráficos son medios óptimos para aumentar el valor de las obras ele­c­tró­ni­cas. En el diseño flexible también debes adaptar el texto a la pantalla co­rre­s­po­n­die­n­te, por lo que es co­n­ve­nie­n­te no recurrir a valores absolutos (pixel) para de­te­r­mi­nar su tamaño, sino a valores po­r­ce­n­tua­les. Si, por ejemplo, fijas un valor del 50 %, la imagen ocupará media página. En este sentido, el archivo de imagen siempre debe op­ti­mi­zar­se en función del límite máximo posible, ya que hay algunos di­s­po­si­ti­vos de vi­sua­li­za­ción que permiten vi­sua­li­zar imágenes en modo de pantalla completa haciendo doble clic. También es re­co­me­n­da­ble recurrir a imágenes, fotos y gráficos de alta calidad y no olvidarse de las licencias en las que estos elementos se engloban en caso de que no seas el pro­pie­ta­rio de los derechos de autor de los mismos.

Co­n­te­ni­dos in­ter­ac­ti­vos y fallbacks

Hoy en día, la gama de opciones para crear eBooks es mucho más amplia que hace unos años. Gracias a avances técnicos como las pantallas a color o la opción de soportar Ja­va­S­cri­pt, los di­s­po­si­ti­vos modernos son capaces de mostrar mucho más que imágenes. Si eliges el formato que más se adapta a tu libro ele­c­tró­ni­co, también puedes im­ple­me­n­tar

  • archivos de música,
  • elementos eme­r­ge­n­tes,
  • dia­po­si­ti­vas
  • o videos

y ofre­ce­r­les a tus lectores un valor añadido co­n­si­de­ra­ble. Sin embargo, debido a que no todos los di­s­po­si­ti­vos de lectura soportan todo tipo de funciones adi­cio­na­les y que los usuarios con di­s­po­si­ti­vos más antiguos ya no en­cue­n­tran soporte técnico, hay que co­n­si­de­rar la in­te­gra­ción de los de­no­mi­na­dos fallbacks. Este tipo de so­lu­cio­nes al­te­r­na­ti­vas entran en acción cuando un elemento in­ter­ac­ti­vo no puede ser re­pro­du­ci­do y permiten co­n­fi­gu­rar, por ejemplo, que un de­te­r­mi­na­do fragmento de texto se muestre en forma de ventana emergente o como un bloque de texto di­fe­re­n­cia­do cro­má­ti­ca­me­n­te, en caso de que el di­s­po­si­ti­vo que se usa no soporte la te­c­no­lo­gía co­rre­s­po­n­die­n­te.

Utilizar pla­n­ti­llas para eBooks pre­de­te­r­mi­na­das

Tal y como ocurre a la hora de crear una página web, también es posible dejar el diseño de un eBook y su ma­que­ta­ción en manos ajenas. En este sentido y, si lo permite el pre­su­pue­s­to, puedes recurrir a di­se­ña­do­res pro­fe­sio­na­les para que creen una plantilla partiendo de tus ideas y para que, así, solo te tengas que ocupar del contenido. Una solución asequible es descargar pla­n­ti­llas pre­di­se­ña­das. Aunque no están hechas a la medida de tu producto, co­n­s­ti­tu­yen un buen punto de partida y facilitan de manera ex­trao­r­di­na­ria la co­n­fe­c­ción del mismo. Con este tipo de pla­n­ti­llas no es necesario que pienses en un nuevo concepto, sino que basta con ada­p­tar­las a tus ideas. Al comprar pla­n­ti­llas, adquieres ge­ne­ra­l­me­n­te la licencia para una o varias obras. Si quieres obtener una gran variedad de pla­n­ti­llas de diseño para eBooks visita boo­k­de­si­g­n­te­m­pla­tes.com y gra­phi­cri­ver.net. Para obras de pequeña en­ve­r­ga­du­ra que no sean pro­fe­sio­na­les la red recoge también diversas pla­n­ti­llas gratuitas que se pueden descargar li­bre­me­n­te, pero que a veces requieren el registro en la ne­w­s­le­t­ter del servicio en cuestión. Un ejemplo de ello son las pla­n­ti­llas Po­we­r­Poi­nt alojadas en he­c­to­r­pre­neur.com y las pla­n­ti­llas para eBook de HubSpot.

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