El término mi­cro­blo­g­gi­ng hace re­fe­re­n­cia a la co­m­bi­na­ción entre escribir un blog (blogging) y la me­n­sa­je­ría in­s­ta­n­tá­nea. El mi­cro­blo­g­gi­ng permite a los usuarios publicar ac­tua­li­za­cio­nes o mensajes concisos para co­m­pa­r­ti­r­los po­s­te­rio­r­me­n­te como in­fo­r­ma­cio­nes breves con una audiencia es­pe­cí­fi­ca. Aunque el formato de blog sigue siendo popular, su sucesor ofrece co­n­te­ni­dos mucho más si­m­pli­fi­ca­dos.  

En los años 90, con el de­sa­rro­llo de Internet, los blogs se co­n­vi­r­tie­ron en un medio popular para compartir ex­pe­rie­n­cias, noticias e in­fo­r­ma­ción con el mundo entero. Con el paso del tiempo, muchos bloggers se es­ta­ble­cie­ron como una parte fu­n­da­me­n­tal de la escena online. Aunque es común que los blogueros de viajes y de moda tengan millones de se­gui­do­res, aquellos que se ocupan de temas cie­n­tí­fi­cos o políticos tampoco se quedan atrás.

¿Qué es el mi­cro­blo­g­gi­ng?

A di­fe­re­n­cia de los blogs tra­di­cio­na­les, el mi­cro­blo­g­gi­ng se ca­ra­c­te­ri­za por la co­n­de­n­sa­ción y la difusión de in­fo­r­ma­ción en formato reducido. La red social Twitter se ha co­n­ve­r­ti­do en una popular pla­ta­fo­r­ma para esta nueva forma de blogs. Aunque no siempre es fácil si­m­pli­fi­car co­n­te­ni­dos o limitar temas complejos a 144 ca­ra­c­te­res (Twitter), los be­ne­fi­cios son evidentes: este nuevo tipo de in­te­r­ca­m­bio, breve y preciso, facilita la co­mu­ni­ca­ción si­n­cro­ni­za­da con una gran cantidad de personas. Para los usuarios de móviles resulta mucho más sencillo in­fo­r­mar­se mediante este tipo de mensajes cortos que tener que de­s­pla­zar­se por las páginas web en la pantalla táctil. Los mensajes cortos (como los tuits más populares) se pueden publicar y difundir en una gran variedad de formatos. Esto no solo se limita a los formatos estándar de texto e imagen, sino que se extiende también a vídeos, mensajes de audio e hi­pe­r­ví­ncu­los. La tendencia del mi­cro­blo­g­gi­ng surgió a finales de la era de la Web 2.0 con la fusión de las redes sociales con los blogs tra­di­cio­na­les. El espíritu de la época demandaba una forma de blogging más directa. En el fondo el mi­cro­blo­g­gi­ng evoca a los mensajes cortos que, en un pasado cercano, se difundían pri­n­ci­pa­l­me­n­te como SMS, pero que hoy en día se utilizan para la co­mu­ni­ca­ción de masas. De esta forma se ha hecho posible co­mu­ni­car­se fá­ci­l­me­n­te y de manera más inmediata con los se­gui­do­res para in­fo­r­mar­les online sobre las últimas noticias. Para las uni­ve­r­si­da­des e in­s­ti­tu­cio­nes edu­ca­ti­vas el mi­cro­blo­g­gi­ng también se ha co­n­ve­r­ti­do en una im­po­r­ta­n­te he­rra­mie­n­ta de co­mu­ni­ca­ción. Con las apli­ca­cio­nes apro­pia­das, los in­ve­s­ti­ga­do­res pueden discutir temas de interés común a nivel in­te­r­na­cio­nal y aprender sobre nuevos de­s­cu­bri­mie­n­tos. De esta forma es posible atraer la atención a proyectos propios y despertar el interés de grupos de in­ve­s­ti­ga­ción alrededor del mundo. Algunas uni­ve­r­si­da­des están co­n­si­de­ra­n­do utilizar el mi­cro­blo­g­gi­ng para fines propios. A través de mensajes cortos podrían, por ejemplo, facilitar que los es­tu­dia­n­tes cumplan con sus plazos y promover el trabajo en di­fe­re­n­tes proyectos, ma­n­te­nie­n­do la in­fo­r­ma­ción y los ma­te­ria­les de estudio siempre ac­tua­li­za­dos por mi­cro­blo­g­gi­ng. Algunas fa­cu­l­ta­des ya ofrecen cursos sobre mi­cro­blo­g­gi­ng, de forma que se puedan crear chats en tiempo real para los es­tu­dia­n­tes más allá de las aulas. Stephan Prothero, ca­te­drá­ti­co de religión en la Uni­ve­r­si­dad de Boston, se ha puesto como objetivo si­n­te­ti­zar los signos di­s­ti­n­ti­vos de las ocho pri­n­ci­pa­les re­li­gio­nes del mundo usando Twitter, li­mi­tá­n­do­se a un máximo de 140 ca­ra­c­te­res por mensaje. El contenido de sus mi­cro­blo­gs también está di­s­po­ni­ble en formato libro, cerrando así el círculo completo de los medios de co­mu­ni­ca­ción.

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Las ventajas del mi­cro­blo­g­gi­ng frente a los blogs tra­di­cio­na­les

¿Por qué debería alguien difundir contenido a través de un proveedor de mi­cro­blo­gs cuando lo puede hacer de la misma forma desde un blog normal? A co­n­ti­nua­ción, ex­pli­ca­mos algunas de las razones por las que puede resultar de gran utilidad utilizar servicios como Twitter o Tumblr.

  • Preparar el contenido requiere menos tiempo: escribir una pu­bli­ca­ción larga requiere tiempo y esfuerzo. Sin embargo, el mi­cro­blo­g­gi­ng es el arte de la brevedad. Un tuit sobre los últimos aco­n­te­ci­mie­n­tos políticos o sobre un evento muy in­te­re­sa­n­te se escribe rá­pi­da­me­n­te, ya que los se­gui­do­res esperan y requieren si­m­ple­me­n­te la in­fo­r­ma­ción básica. Sin embargo, en una pu­bli­ca­ción clásica en un blog los usuarios esperan un tra­ta­mie­n­to a fondo del tema, algo que, por supuesto, conlleva una mayor inversión de tiempo.
  • Alta densidad de in­fo­r­ma­ción y reducción a lo esencial: con el mi­cro­blo­g­gi­ng se alcanza sobre todo a los usuarios de di­s­po­si­ti­vos móviles, que los utilizan mientras se desplazan de un lugar a otro a falta de tiempo para leer largas páginas de texto. Para llegar a estos usuarios vale la pena ir al grano y condensar lo esencial en una pu­bli­ca­ción breve e ingeniosa. En el panorama mediático actual los formatos cortos se imponen cada vez más y, con esto, la mayoría de los se­gui­do­res ya se ha aco­s­tu­m­bra­do a esta forma de narrar.
  • Más pu­bli­ca­cio­nes en menos tiempo: por lo general, los blogs tra­di­cio­na­les están llenos de pu­bli­ca­cio­nes de­ta­lla­das que tardan uno o dos días en aparecer. Sin embargo, el mi­cro­blo­g­gi­ng es lo opuesto: los mensajes son más cortos pero más fre­cue­n­tes. Esto conlleva la ventaja de saber adaptarse al momento, puesto que tanto en la vida política como en los eventos de­po­r­ti­vos o en la vida social las te­n­de­n­cias cambian a un ritmo tre­pi­da­n­te y con fre­cue­n­cia se acumulan los eventos. Así, ma­n­te­ne­r­se a la va­n­gua­r­dia significa publicar a menudo.
  • Acción inmediata: la mayoría de las pla­ta­fo­r­mas de mi­cro­blo­g­gi­ng se han de­sa­rro­lla­do prestando especial atención a la usa­bi­li­dad. Con un tuit, una foto de Instagram, una pu­bli­ca­ción en Tumblr o un vídeo en Vine, se capturan rá­pi­da­me­n­te los momentos más fugaces. El encanto de la in­me­dia­tez se pierde con los textos largos, por lo que aquí las pu­bli­ca­cio­nes de mi­cro­blo­g­gi­ng, con su rapidez ca­ra­c­te­rí­s­ti­ca, se convierte en una solución.

El mi­cro­blo­g­gi­ng es una manera fácil de co­mu­ni­car­se con los se­gui­do­res y de conocer su opinión. Esto se debe pri­n­ci­pa­l­me­n­te a que las pla­ta­fo­r­mas de mi­cro­blo­g­gi­ng no solo sirven para difundir noticias ágilmente, sino que también ofrecen funciones que permiten a la audiencia responder a dichas pu­bli­ca­cio­nes. Así, tiene lugar un in­te­r­ca­m­bio real, ya que las funciones para compartir, comentar, retuitear o re­blo­guear generan un diálogo entre los creadores de los mensajes y sus lectores. El buen contenido suele ser co­m­pa­r­ti­do por la comunidad y con algo de suerte puede hasta co­n­ve­r­ti­r­se en viral.

Desde hace varios años las te­n­de­n­cias apuntan hacia el Internet móvil, debido pri­n­ci­pa­l­me­n­te a la pre­fe­re­n­cia de los usuarios por enviar un tuit de forma es­po­n­tá­nea desde sus teléfonos antes que por tomarse la molestia de hacerlo desde un ordenador. Por otra parte, para muchos usuarios resulta tedioso escribir un texto largo o una entrada de blog desde sus tablets o sma­r­t­pho­nes. Con el contenido de rápida pro­du­c­ción, el mi­cro­blo­g­gi­ng es la respuesta a la creciente tendencia móvil.

Consejo

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Algunas de las pla­ta­fo­r­mas más populares de mi­cro­blo­g­gi­ng

Como se ha de­mo­s­tra­do en los últimos años, los mensajes cortos con gran potencial de tráfico son exac­ta­me­n­te lo que la mayoría de se­gui­do­res quiere. Muchos usuarios utilizan Internet desde sus di­s­po­si­ti­vos móviles cuando están fuera de casa. In­de­pe­n­die­n­te­me­n­te de cómo se evalúe este de­sa­rro­llo, es evidente que, gracias a la evolución de los medios en las últimas décadas, la forma como el usuario recibe hoy la in­fo­r­ma­ción es muy diferente a como era cuando el medio impreso dominaba el paisaje de los medios de co­mu­ni­ca­ción. Una cosa es cierta: la capacidad de atención comienza a ser mucho más corta que nunca y la calidad de los mensajes se juzga en cuestión de segundos.

Twitter: el servicio más famoso de mi­cro­blo­g­gi­ng

Twitter, que comenzó como una audaz idea de su co­fu­n­da­dor Jack Dorsey en 2006, es una de las pla­ta­fo­r­mas sociales más populares incluidas en la categoría de mi­cro­blo­g­gi­ng. Ori­gi­na­l­me­n­te, Dorsey había planeado in­tro­du­cir Twitter como una pla­ta­fo­r­ma de co­mu­ni­ca­ción basada en SMS. En ella los grupos de amigos podrían ver lo que sucede a sus contactos es­cri­bie­n­do ac­tua­li­za­cio­nes de estado y viendo las de sus amigos. En sus inicios, el objetivo era crear un servicio al­te­r­na­ti­vo de mensajes de texto para grupos. Sin embargo, Twitter se convirtió rá­pi­da­me­n­te en algo más grande.

El hecho de que esta pla­ta­fo­r­ma inspirara a más y más usuarios hizo que sucediera algo curioso. Los usuarios de Twitter crearon una nueva jerga e idearon formas creativas de utilizar el servicio. Debido a que Twitter no ofrecía la opo­r­tu­ni­dad de responder di­re­c­ta­me­n­te a los tuits, algunos usuarios co­me­n­za­ron a insertar el símbolo @ antes del nombre de usuario para ide­n­ti­fi­car a otros usuarios en los tuits. Pasado un tiempo, el equipo de Twitter im­ple­me­n­tó esta función de forma nativa en su pla­ta­fo­r­ma. Del mismo modo surgieron los populares hashtags, que ahora son una parte integral de Twitter. Incluso los retuits fueron sugeridos por los usuarios, pues durante algún tiempo exigieron una función que les pe­r­mi­tie­ra volver a publicar mensajes de otros miembros de Twitter y que, al mismo tiempo, incluyera el nombre de la persona que ori­gi­na­l­me­n­te tuiteaba la noticia.

Mientras que el famoso límite de 140 ca­ra­c­te­res para pu­bli­ca­cio­nes de texto sigue estando vigente, ahora se pueden compartir vídeos, fotos, enlaces o clips de sonido como co­m­ple­me­n­to al texto tra­di­cio­nal.

Tumblr – das Mu­l­ti­ta­le­nt des Mi­cro­blo­g­gi­n­gs

Cuando el fundador de Tumblr, David Karp, tenía 19 años una nueva palabra en la jerga de Internet comenzó a tener re­so­na­n­cia: “tu­m­ble­blog”, un término de moda que se refería a las entradas de blog cortas. A David le pareció que esta idea podría ampliarse y fue entonces cuando Tumblr surgió en su cabeza. David esperó un tiempo para saber si alguien más crearía una web basada en esta idea, pero esto nunca sucedió. Así, junto a su amigo Marco Arment, Karp comenzó a de­sa­rro­llar la pla­ta­fo­r­ma Tumblr, cuyo la­n­za­mie­n­to tuvo lugar el 1 de noviembre de 2007, in­s­ta­lá­n­do­se a partir de entonces en el terreno del mi­cro­blo­g­gi­ng de forma duradera.

Sin duda, Tumblr está inspirado en Twitter, pero tiene menos re­s­tri­c­cio­nes y más ca­ra­c­te­rí­s­ti­cas. No hay li­mi­ta­cio­nes en la longitud del texto, por lo que las pu­bli­ca­cio­nes pueden incluir mensajes de texto más largos. Sin embargo, en Tumblr también ha sido evidente que los lugares más pre­do­mi­na­n­tes están ocupados por el contenido vi­sua­l­me­n­te atractivo como sets de fotos o GIF. Tumblr creció ve­r­ti­gi­no­sa­me­n­te, tanto que el éxito del proveedor de mi­cro­blo­gs no parece detenerse. En gran parte, esto se debe a que Tumblr reúne muchas de las más populares fu­n­cio­na­li­da­des de la Web 2.0 bajo un mismo techo.

Instagram: la apli­ca­ción visual de mi­cro­blo­g­gi­ng

Desde su creación en octubre de 2010, Instagram se ha co­n­ve­r­ti­do en una de las apli­ca­cio­nes más populares. Se trata de una apli­ca­ción móvil que permite a los usuarios cargar contenido visual y compartir fotos y vídeos con todo el mundo. Esta pla­ta­fo­r­ma de in­te­r­ca­m­bio visual fue pionera en su formato, por lo que consiguió po­pu­la­ri­dad rá­pi­da­me­n­te. Instagram permite editar las fotos con una gran cantidad de filtros para que los usuarios puedan crear la imagen perfecta, y con ellos es posible tra­n­s­fo­r­mar una foto con poca ilu­mi­na­ción en una imagen artística y pro­fe­sio­nal.

En teoría, las pu­bli­ca­cio­nes de la apli­ca­ción tienen lugar en tiempo real, por lo que los usuarios de Instagram pueden compartir con sus se­gui­do­res, por ejemplo, las últimas ex­pe­rie­n­cias de sus va­ca­cio­nes al momento. Con esto, dicha pla­ta­fo­r­ma si­m­pli­fi­ca su fu­n­cio­na­mie­n­to y facilita la difusión y pu­bli­ca­ción de contenido, es­pe­cia­l­me­n­te porque compartir fotos en Facebook, Twitter, Flickr y Fou­r­s­qua­re resulta muy sencillo.

En la apli­ca­ción los usuarios pueden ver las últimas pu­bli­ca­cio­nes de sus se­gui­do­res y ma­n­te­ne­r­se al día de las novedades y acciones de sus se­gui­do­res, así como leer co­me­n­ta­rios. Adi­cio­na­l­me­n­te, también tienen acceso a las fotos y vídeos públicos. Las etiquetas y co­me­n­ta­rios en las fotos también re­pre­se­n­tan un fuerte factor social. Desde hace un tiempo también se accede a Instagram desde equipos de es­cri­to­rio, aunque en este caso solo es posible vi­sua­li­zar, comentar y hacer clic en la opción “Me gusta”. La función para cargar y publicar fotos o historias solo está di­s­po­ni­ble en la apli­ca­ción móvil.

Vine: YouTube en mi­cro­fo­r­ma­to

Lo que Instagram es para las in­s­ta­n­tá­neas, lo es Vine para los vídeos. Los usuarios de esta apli­ca­ción pueden crear, editar y compartir vídeos a través de esta pla­ta­fo­r­ma móvil y los clips más populares se han co­n­ve­r­ti­do en un fenómeno muy popular en Internet. Desde hace un tiempo, y gracias al gran número de mi­ni­ví­deos virales, Vine se ha co­n­ve­r­ti­do en una parte integral de la cultura online. Por decirlo de algún modo, Vine es el equi­va­le­n­te móvil de YouTube, una pla­ta­fo­r­ma de mi­cro­blo­g­gi­ng de vídeos donde se pueden compartir todos aquellos vídeos que duren seis segundos o menos.

Aunque Vine podría co­n­si­de­rar­se como un sucesor lógico de YouTube, cabe resaltar que esta pla­ta­fo­r­ma se enfrenta también a alguna crítica: la re­s­tri­c­ción de los seis segundos ha di­fi­cu­l­ta­do en gran manera la pro­du­c­ción de contenido de alto nivel. Es por esto que la mayoría de los vines más populares son, más bien, clips triviales. Esta crítica puede ser aplicable a la totalidad del entorno de los mi­cro­blo­gs, pues los formatos reducidos pueden llevar a la tri­via­li­za­ción del contenido complejo. Por lo tanto, el desafío de esta nueva te­c­no­lo­gía consiste en ofrecer contenido de calidad a pesar de tratarse de un mi­cro­fo­r­ma­to.

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