Son una de las bases de Internet: sin los pro­to­co­los TCP/IP, sería im­pe­n­sa­ble navegar en Internet. Con los pro­to­co­los que se engloban en este término es posible tra­n­s­po­r­tar paquetes de datos tanto en una red de área local (LAN) como en una red de área amplia (WAN), y también en la World Wide Web.

¿Qué es el TCP/IP?

De­fi­ni­ción

TCP/IP: TCP/IP es un grupo de pro­to­co­los que conforma la base de internet y otras redes.

El término TCP/IP se compone de los dos pro­to­co­los de­te­r­mi­na­n­tes para la co­mu­ni­ca­ción por Internet: el Tra­n­s­mi­s­sion Control Protocol (TCP) y el Internet Protocol (IP). Pero este término engloba a más pro­to­co­los. El Internet Control Message Protocol (ICMP) y el User Datagram Protocol (UDP) también se incluyen en este grupo. Por lo tanto, TCP/IP no es una técnica de­te­r­mi­na­da, sino una agru­pa­ción de pro­to­co­los. Todos tienen en común que se han co­n­ve­r­ti­do en es­tá­n­da­res de co­mu­ni­ca­ción en red.

Nota

En numerosas ocasiones, con TCP/IP también se hace re­fe­re­n­cia a la familia completa de pro­to­co­los de Internet, donde se incluye a unos 500 pro­to­co­los empleados en Internet.

¿Cómo funciona la ar­qui­te­c­tu­ra TCP/IP?

Los pro­to­co­los del modelo TCP/IP cuentan con una gran ventaja: funcionan con in­de­pe­n­de­n­cia del hardware y el software su­b­ya­ce­n­te. No importa qué sistema operativo o di­s­po­si­ti­vo se use para la co­mu­ni­ca­ción a través de la red, porque los pro­to­co­los están es­ta­n­da­ri­za­dos de tal forma que funcionan en cualquier contexto.

En el modelo OSI, los pro­to­co­los se sitúan en las capas 3 y 4 de tra­n­s­po­r­te y red re­s­pe­c­ti­va­me­n­te, que son las en­ca­r­ga­das de la conexión entre dos di­s­po­si­ti­vos a través de una red. Así, la dirección IP y el protocolo de Internet se usan para que el paquete de datos llegue al receptor correcto. El TCP, en cambio, sirve para es­ta­ble­cer y mantener una conexión entre los dos di­s­po­si­ti­vos im­pli­ca­dos durante la tra­n­s­mi­sión. Si se produce un error en el tra­n­s­po­r­te de los paquetes de datos, el protocolo se encarga de iniciar un nuevo intento de tra­n­s­mi­sión.

Modelo TCP/IP

Como TCP/IP es un término colectivo usado en relación con los pro­to­co­los más im­po­r­ta­n­tes de Internet, también se usa en otras si­tua­cio­nes. Así, también existe un modelo de re­fe­re­n­cia re­la­cio­na­do con TCP/IP. De forma similar al modelo OSI, este sistema ha de re­pre­se­n­tar todos los aspectos de la co­mu­ni­ca­ción en las redes. No obstante, a di­fe­re­n­cia de las siete capas del modelo OSI, el modelo TCP/IP consta de cuatro capas di­fe­re­n­tes. A las capas del modelo TCP/IP se les asignan distintas tareas y, por lo tanto, pro­to­co­los.

  • Capa de acceso de red. Aunque prevista en el modelo, no se ha definido ningún protocolo. En la práctica se usan sobre todo Ethernet (cable) e IEEE 802.11 (ra­dio­fre­cue­n­cia). La capa de acceso de red sirve para enlazar distintas subredes y conecta, por ejemplo, la red WLAN doméstica con el rúter.
  • Capa de Internet. En esta capa actúa el protocolo de Internet y se asegura de que los datos tra­n­s­po­r­ta­dos lleguen al destino correcto usando la dirección IP.
  • Capa de tra­n­s­po­r­te. En el modelo de re­fe­re­n­cia TCP, es el protocolo TCP el encargado del tra­n­s­po­r­te. Este permite una co­mu­ni­ca­ción de terminal a terminal, por lo que sirve para conectar dos equipos. UDP también se incluye en esta capa.
  • Capa de apli­ca­ción. En la capa superior se regula la co­mu­ni­ca­ción de los programas, que usan sobre todo los pro­to­co­los HTTP y FTP. La co­mu­ni­ca­ción por correo ele­c­tró­ni­co (con POP o SMTP) también tiene lugar en este nivel.
Hecho

El modelo TCP/IP es más antiguo que el modelo OSI. Nacido en el de­sa­rro­llo de Arpanet hacia lo que hoy es Internet, las ex­pe­rie­n­cias de entonces se han tenido en cuenta en el modelo OSI, que hoy goza de tanta po­pu­la­ri­dad. Es por esto que ambos sistemas pueden usarse de forma paralela. La es­tru­c­tu­ra OSI cuenta con co­m­po­ne­n­tes más pequeños, pero su or­ga­ni­za­ción es similar, de modo que es posible asignar las capas del modelo OSI a las capas de TCP/IP.

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