“Lo que no se puede medir, no se puede gestionar”. Así reza uno de los lemas más im­po­r­ta­n­tes de la gestión de in­frae­s­tru­c­tu­ra in­fo­r­má­ti­ca compleja. Para muchas empresas, es fu­n­da­me­n­tal ga­ra­n­ti­zar  la efi­cie­n­cia y la fu­n­cio­na­li­dad de las ope­ra­cio­nes in­fo­r­má­ti­cas en todo momento. Todos aquellos que, en calidad de re­s­po­n­sa­bles, renuncien a observar los di­fe­re­n­tes procesos que tienen lugar en la red, tendrán más co­m­pli­ca­cio­nes para atender a la necesidad de dicha es­ta­bi­li­dad. Por esto, solo con el control pe­r­ma­ne­n­te de cada uno de los di­s­po­si­ti­vos de red y de sus procesos es posible ide­n­ti­fi­car los problemas y so­lu­cio­nar­los con an­te­la­ción. Además de contar con un equipo in­fo­r­má­ti­co ex­pe­ri­me­n­ta­do, tener el software de mo­ni­to­ri­za­ción correcto se convierte en un factor de éxito decisivo. Para muchos, Nagios re­pre­se­n­ta la mejor elección. Conoce qué hay detrás de esta solución de código abierto.

¿Qué hay detrás de Nagios?

En 1996, el americano Ethan Galstad de­sa­rro­lló una apli­ca­ción para MS-DOS que hacía posible comprobar la ac­ce­si­bi­li­dad de sistemas ope­ra­ti­vos de red como Novell NetWare con la ayuda de programas de terceros. Basándose en este esquema básico, tres años más tarde publicó el proyecto de código abierto NetSaint, cuyo nombre se mo­di­fi­ca­ría para adoptar la no­me­n­cla­tu­ra del software de mo­ni­to­ri­za­ción actual conocido como Nagios. En 2007, Galstad fundó la empresa Nagios En­te­r­pri­ses, que hasta hoy se ha dedicado al de­sa­rro­llo y di­s­tri­bu­ción de la variante Nagios Core y de diversas ediciones de pago.

Nagios está protegido bajo la Licencia Pública General (GPL) de GNU y funciona en diversos sistemas UNIX de forma nativa. El software también puede uti­li­zar­se en sistemas ope­ra­ti­vos Windows con ayuda de máquinas virtuales y, para in­s­ta­lar­lo y empezar a usarlo, se requiere un servidor web con un módulo PHP. A este respecto, el fa­bri­ca­n­te re­co­mie­n­da Apache. Además del núcleo del programa, también es necesario descargar los plugins oficiales para Nagios. Estos módulos son los re­s­po­n­sa­bles de la ejecución y del análisis de las distintas consultas de control de red, hosts y servicios y, por lo tanto, son muy im­po­r­ta­n­tes para la fu­n­cio­na­li­dad de los programas in­fo­r­má­ti­cos.

Así se puede llevar a cabo la mo­ni­to­ri­za­ción con Nagios

No importa cuál sea el elemento que quieras mo­ni­to­ri­zar (sistemas in­fo­r­má­ti­cos in­di­vi­dua­les, una base de datos o un servidor), ya que el software no se instala en los di­s­po­si­ti­vos en sí, sino en un servidor Nagios separado. A partir de aquí, ya puedes co­n­fi­gu­rar cuáles son los sistemas y procesos que se tienen que controlar. Para ello, hay que centrarse en los cuatro co­m­po­ne­n­tes o tipos de objetos que aparecen a co­n­ti­nua­ción:

  • Hosts: todos los di­s­po­si­ti­vos, se­r­vi­do­res, base de datos, etc., que pe­r­te­ne­cen a tu red y han de ser mo­ni­to­ri­za­dos se definen como un host. El índice más im­po­r­ta­n­te de un host es la dirección IP. 

  • Servicios: con los servicios se definen las ca­ra­c­te­rí­s­ti­cas de los hosts que Nagios tiene que examinar. Entre ellas se en­cue­n­tran los servicios que se ejecutan en el host (HTTP, FTP, etc.), los atributos internos como el espacio de al­ma­ce­na­mie­n­to di­s­po­ni­ble o los rasgos físicos como la te­m­pe­ra­tu­ra del hardware.

  • Comandos: con los comandos se puede controlar el de­sa­rro­llo de la mo­ni­to­ri­za­ción. Con ellos se puede co­n­fi­gu­rar el modo en que se lleva a cabo el control de los hosts y de los servicios y ante qué tipo de aco­n­te­ci­mie­n­tos se te debe notificar. 

  • Contactos: por medio de los contactos definidos, Nagios puede conocer a quién se ha de informar cuando tenga lugar un incidente. En este sentido, el software envía, por ejemplo, un correo ele­c­tró­ni­co, un SMS o un mensaje de voz.  

Aun cuando Nagios no se instala en los di­fe­re­n­tes hosts, los plugins, que son los en­ca­r­ga­dos de comprobar los datos internos, se ejecutan di­re­c­ta­me­n­te en ellos. Un método cuyo uso no está muy extendido es el acceso remoto, aunque supone un esfuerzo im­po­r­ta­n­te, en el caso de una conexión segura, y una carga de­s­me­su­ra­da en el sistema. La al­te­r­na­ti­va más sencilla consiste en la in­s­ta­la­ción de programas es­pe­cia­les en los hosts. Estos solo ejecutan las consultas del sistema pre­de­fi­ni­das y tra­n­s­mi­ten los re­su­l­ta­dos al servidor Nagios a través de puertos de red. En este caso se utiliza, por defecto, el co­m­ple­me­n­to Nagios Remote Plugin Executor (NRPE), por medio del cual se puede utilizar Nagios en sistemas Windows.

Otra po­si­bi­li­dad con la que Nagios puede acceder a los datos es la rea­li­za­ción de chequeos pasivos. En este caso, no es el software de mo­ni­to­ri­za­ción el que solicita la in­fo­r­ma­ción, sino otro programa como Nagios Service Check Acceptor (NSCA). Al final del proceso, se le comunica el resultado al servidor de mo­ni­to­ri­za­ción y este es el que se encarga de pro­ce­sar­lo. In­de­pe­n­die­n­te­me­n­te del tipo de mo­ni­to­ri­za­ción, el servidor Nagios siempre tra­n­s­mi­ti­rá uno de los si­guie­n­tes cuatro valores de estado:

  • 0 (OK): no se ha detectado ningún problema durante el chequeo.
  • 1 (WARNING): el chequeo ha oca­sio­na­do un aviso.
  • 2 (CRITICAL): ha habido un problema grave durante el chequeo.
  • 3 (UNKNOWN): no ha podido de­te­r­mi­nar­se el estado del host o del servicio objeto del chequeo.

De manera adicional, el programa encargado de llevar a cabo la mo­ni­to­ri­za­ción recibe un sello de fecha y hora, un comando interno y un texto opcional que puede ser emitido por el chequeo.  

Ventajas e in­co­n­ve­nie­n­tes de Nagios

La razón de que Nagios esté tan demandado se debe, sobre todo, a su amplia fu­n­cio­na­li­dad. Gracias a su código fuente libre, desde su pu­bli­ca­ción ha sido capaz de de­sa­rro­llar­se y de adaptarse a ideas y proyectos propios. Con el paso de los años se han de­sa­rro­lla­do más de 1000 plugins y diversas po­si­bi­li­da­des de frontend al­te­r­na­ti­vas (gran parte de ellas di­s­po­ni­bles de manera gratuita). En co­m­bi­na­ción con el diseño modular, los ad­mi­ni­s­tra­do­res que carezcan de ex­pe­rie­n­cia pueden crear un conjunto de funciones que cubra las ne­ce­si­da­des de su red sin tener que programar su propia interfaz. El único gran in­co­n­ve­nie­n­te de Nagios es la laboriosa co­n­fi­gu­ra­ción del servidor y de los di­fe­re­n­tes tipos de objeto debido, entre otros factores, a la ausencia de in­s­tru­c­cio­nes en español. Por este motivo, se re­co­mie­n­da ocuparse ya con an­te­rio­ri­dad a aprender a usar sus he­rra­mie­n­tas o a estudiar el tutorial de Nagios, que está di­s­po­ni­ble en la página web oficial del fa­bri­ca­n­te.

¿Hay al­te­r­na­ti­vas a Nagios?

Si bien es cierto que Nagios se ha co­n­ve­r­ti­do en una he­rra­mie­n­ta habitual para llevar a cabo la mo­ni­to­ri­za­ción de di­s­po­si­ti­vos in­fo­r­má­ti­cos, en lo que respecta a la mo­ni­to­ri­za­ción de redes, sin embargo, no es la única al­te­r­na­ti­va. Hay diversas he­rra­mie­n­tas similares, pero también otras menos complejas y, por lo tanto, re­co­me­n­da­bles. En el sector de las he­rra­mie­n­tas de código abierto, destaca la solución para empresas Zabbix y el programa alemán de­sa­rro­lla­do para Windows PRTG Network Monitor. Otras opciones como CA no solo se ocupan de la mo­ni­to­ri­za­ción, sino también de la gestión completa de las redes, co­n­vi­r­tié­n­do­se así, en al­te­r­na­ti­vas in­te­re­sa­n­tes a Nagios para las grandes empresas siempre que se cuente con el pre­su­pue­s­to necesario.

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