En es­ta­dí­s­ti­ca, las grandes ca­n­ti­da­des de datos ge­ne­ra­l­me­n­te solo resultan re­le­va­n­tes si se procesan y analizan ade­cua­da­me­n­te después de haberse re­co­pi­la­do. Para ello, el cálculo de la mediana es una parte im­po­r­ta­n­te del proceso. Al calcular la mediana, los datos se reducen a uno o pocos valores de medición, de modo que las ci­r­cu­n­s­ta­n­cias o re­la­cio­nes complejas pueden pre­se­n­tar­se cla­ra­me­n­te en forma de tablas y diagramas. Te ex­pli­ca­mos paso a paso cómo calcular e in­te­r­pre­tar una mediana.

¿Qué es la mediana?

La mediana, también de­no­mi­na­da “valor central”, proviene de la es­ta­dí­s­ti­ca y se trata del valor que se encuentra exac­ta­me­n­te en el medio cuando los datos se ordenan de acuerdo con su magnitud. En la es­ta­dí­s­ti­ca de­s­cri­p­ti­va, la mediana también se denomina “parámetro de ubicación” y se utiliza para expresar la tendencia central del conjunto de datos.

Nota

La mediana no se debe confundir con el valor medio o el promedio. Este se calcula sumando todos los valores y di­vi­die­n­do el resultado por el número de valores. Con la mediana nos referimos al valor que se encuentra en la posición central dentro de una secuencia as­ce­n­de­n­te.

¿Con qué fórmula se calcula la mediana?

Para calcular la mediana en una sucesión de datos, existen dos fórmulas que se pueden utilizar en función del número de valores ob­se­r­va­dos. El símbolo general para la mediana es ; re­pre­se­n­ta el número de valores ob­se­r­va­dos y es un valor de la sucesión de datos.

Si cuentas con un número impar de valores ob­se­r­va­dos, utiliza esta fórmula:

Si cuentas con un número par de valores ob­se­r­va­dos, utiliza esta fórmula:

A co­n­ti­nua­ción, ex­pli­ca­mos ambos casos por medio de dos sencillos ejemplos.

Cómo calcular la mediana

Ejemplo 1: número impar de valores

En nuestro primer ejemplo, contamos con un número impar de valores ob­se­r­va­dos. Imagínate que, en un seminario de formación, se pregunta a once pa­r­ti­ci­pa­n­tes por su edad, y las re­s­pue­s­tas son las si­guie­n­tes:

28, 34, 51, 19, 62, 43, 29, 38, 45, 26, 49

En primer lugar, ordena las re­s­pue­s­tas de menor a mayor:

19, 26, 28, 29, 34, 38, 43, 45, 49, 51, 62

Cada uno de los valores indicados re­pre­se­n­ta un valor de­te­r­mi­na­do. Esto quiere decir, 19 = , 26 = , 28 = , etc. La ventaja de un número impar de valores ob­se­r­va­dos es que la mediana se puede extraer di­re­c­ta­me­n­te. En este caso, es = 38, puesto que este valor divide la sucesión de cifras en dos. La mitad de las edades (19, 26, 28, 29, 34) son in­fe­rio­res a la mediana, y la otra mitad de las edades (43, 45, 49, 51, 62) son su­pe­rio­res a la mediana.

También puedes calcular la mediana uti­li­za­n­do la fórmula del párrafo anterior. re­pre­se­n­ta el número de valores ob­se­r­va­dos, que aquí sería 11. La fórmula es la siguiente:

Puesto que es 38, se obtiene el mismo resultado. La mediana de las edades re­co­pi­la­das en el seminario es 38, ya que este valor se encuentra exac­ta­me­n­te en el medio cuando los datos se ordenan de menor a mayor.

Ejemplo 2: número par de valores

De­te­r­mi­nar la mediana en este caso no es tan sencillo, puesto que el número de valores ob­se­r­va­dos es par, y la mediana no se encuentra en la posición central de la sucesión de datos.

Imagínate que en el siguiente seminario de formación se incorpora un pa­r­ti­ci­pa­n­te, es decir, ahora se pregunta a doce personas por sus edades. Las re­s­pue­s­tas son las si­guie­n­tes:

28, 34, 51, 19, 62, 43, 29, 38, 45, 26, 49, 33

Vuelve a ordenar los datos de menor a mayor en una sucesión numérica y denomina las cifras de a .

19, 26, 28, 29, 33, 34, 38, 43, 45, 49, 51, 62

Partiendo de = 12, ahora se aplica la fórmula para los valores ob­se­r­va­dos pares:

La medianade las edades re­gi­s­tra­das en este seminario es 36.

Nota

Si trabajas con el programa de hojas de cálculo Excel, no necesitas calcular la mediana ma­nua­l­me­n­te. Excel ofrece una práctica función de mediana que pro­po­r­cio­na el resultado correcto de manera rápida y fiable.

Di­fe­re­n­cia con la media ari­t­mé­ti­ca y la moda

Como ya se ha me­n­cio­na­do, la mediana no se debe confundir con el promedio o el valor medio. Este también se denomina “media ari­t­mé­ti­ca” y se utiliza cuando se quiere obtener el valor medio de una serie de datos. Para nuestro primer ejemplo, la edad media sería 38,5 (la suma de las edades dividida entre el número de pa­r­ti­ci­pa­n­tes). Además, también existe la de­no­mi­na­da moda, un valor que indica cuál es la cifra que más se repite dentro de un conjunto de datos. En nuestros ejemplos, cada respuesta es una moda, puesto que todas son únicas.

Apli­ca­ción de la mediana

Ahora se plantea la cuestión de cuándo debes calcular la mediana y cuándo la media ari­t­mé­ti­ca o la moda son más adecuadas.

Esto depende de la situación. Aunque, en general, se considera que la media ari­t­mé­ti­ca es más precisa y tiene una gran efi­cie­n­cia en es­ta­dí­s­ti­ca, también es más sensible a los valores atípicos. Esto quiere decir que un dato erróneo en el conjunto de datos puede adulterar co­n­si­de­ra­ble­me­n­te el valor medio. La mediana no es tan precisa o eficiente como la media ari­t­mé­ti­ca, pero se la considera más estable y, por lo tanto, se suele utilizar cuando los conjuntos de datos están co­n­ta­mi­na­dos.

Por el contrario, la moda se utiliza cuando no se trabaja con valores numéricos, sino con otras ca­ra­c­te­rí­s­ti­cas. Por ejemplo, podrías usarla si co­me­r­cia­li­zas un producto en di­fe­re­n­tes colores y quieres averiguar cuál es el color más popular.

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