Acabas de conocer a un contacto pro­me­te­dor o crees que acabas de encontrar a un nuevo cliente potencial: si es el caso, no lo dejes ir. Aunque la primera toma de contacto no dé frutos, aún no debes tirar la toalla. Por tu propia ex­pe­rie­n­cia en la oficina sabrás lo fácil que es que se pierda un correo ele­c­tró­ni­co dentro de la avalancha diaria de mensajes. Por eso merece la pena insistir, redactar un correo de se­gui­mie­n­to y conseguir que el contacto acabe efe­c­tua­n­do una nueva compra.

Es muy frecuente que incluso los ve­n­de­do­res más ex­pe­ri­me­n­ta­dos tiren la toalla demasiado pronto por miedo a molestar al cliente o porque creen que el esfuerzo no merece la pena. Al fin y al cabo, la redacción y or­ga­ni­za­ción de correos ele­c­tró­ni­cos requiere mucho tiempo que también se podría emplear en intentar hacer nuevos contactos. Hay un truco para que todo sea más sencillo, este es, usar pla­n­ti­llas de correo de se­gui­mie­n­to de ventas. Así siempre tienes listas las fo­r­mu­la­cio­nes y la es­tru­c­tu­ra y solo tienes que in­tro­du­cir los datos in­di­vi­dua­les del contacto y su caso pa­r­ti­cu­lar.

Nosotros te fa­ci­li­ta­mos una lista de varias pla­n­ti­llas para distintos objetivos.

¿Para qué sirven los correos de se­gui­mie­n­to?

Ima­gi­ne­mos que conociste un contacto pro­me­te­dor en una feria o en un evento de ne­t­wo­r­ki­ng. En vuestra co­n­ve­r­sa­ción, la persona en cuestión se mostró muy in­te­re­sa­da en tu oferta de productos o servicios y te dejó su tarjeta, donde indicaba que podías ponerte en contacto con ella en cualquier momento. Ya has realizado un intento de contactar a esta persona por teléfono o correo ele­c­tró­ni­co, pero aún no has recibido respuesta. Ese no debe ser motivo para que no lo vuelvas a intentar. Es muy frecuente que se necesiten varios intentos antes de que un contacto se convierta en un cliente. A través de correos de se­gui­mie­n­to de ventas de calidad puedes aumentar tu pro­ba­bi­li­dad de recibir una respuesta.

Consejos para un buen correo de se­gui­mie­n­to

Todo comienza con la línea del asunto. Es lo primero y, en muchas ocasiones, lo único que el receptor va a ver de tu correo ele­c­tró­ni­co. Si no empiezas a co­n­ve­n­ce­r­lo con el asunto, es muy probable que ese correo ele­c­tró­ni­co acabe en la papelera virtual. Se trata de captar el interés del receptor. Un modo de co­n­se­gui­r­lo es emplear preguntas retóricas. También suelen funcionar bastante bien aquellos asuntos que hacen re­fe­re­n­cia directa a los problemas u objetivos concretos de los re­ce­p­to­res. Debes dejar claro en el asunto que puedes ofrecer una solución. En este aspecto, el correo de se­gui­mie­n­to no se di­fe­re­n­cia demasiado del email con el que intentas es­ta­ble­cer el primer contacto.

Por lo demás, la fo­r­mu­la­ción del asunto depende mucho del nivel en el que de en­cue­n­tres. ¿Es el primer intento o ya enviaste varios correos ele­c­tró­ni­cos sin éxito? Después de varios mensajes sin respuesta, puedes preguntar di­re­c­ta­me­n­te si desean que los sigas co­n­ta­c­ta­n­do. Puedes consultar asuntos adecuados para distintas si­tua­cio­nes en los modelos de correos de se­gui­mie­n­to de ventas que aparecen en apartados po­s­te­rio­res.

En cuanto al contenido, debe ser tan breve y claro como sea posible. Puedes dar por seguro que tu contacto querrá invertir el mínimo tiempo posible en el pro­ce­sa­mie­n­to de correos ele­c­tró­ni­cos. Los mensajes largos ahuyentan a los lectores. Pero, si eres capaz de tratar el asunto con pocas palabras, tu mensaje se co­n­ve­r­ti­rá en una agradable di­s­tra­c­ción de la gran pila de correos ele­c­tró­ni­cos no deseados.

Si usas in­s­tru­c­cio­nes claras le facilitas la respuesta al cliente. Quieres que te contesten de forma directa. Si tienen que pensar mucho en cómo responder, van a ir re­tra­sa­n­do la tarea de tratar el correo ele­c­tró­ni­co y acabarán por olvidarse co­m­ple­ta­me­n­te. Con preguntas o in­s­tru­c­cio­nes claras (nunca órdenes) co­n­se­gui­rás re­s­pue­s­tas rápidas.

Al margen del contenido, el momento del envío también es de­te­r­mi­na­n­te para el éxito que tendrá tu mensaje. Si el tiempo entre los envíos de los correos ele­c­tró­ni­cos es demasiado breve, resultará molesto, si es demasiado pro­lo­n­ga­do, el posible interés pudo haberse de­s­va­ne­ci­do ya. En principio se debe dejar un tiempo de entre tres y cuatro días entre dos correos ele­c­tró­ni­cos. Se puede aumentar un poco la distancia entre un correo ele­c­tró­ni­co y el siguiente. De esta forma, le das tiempo su­fi­cie­n­te a la otra persona para redactar su respuesta si tenía pensado contestar. El mejor horario para enviar el correo depende de las co­s­tu­m­bres del receptor. En este aspecto es difícil hacer de­cla­ra­cio­nes vi­n­cu­la­n­tes.

Consejo

Muchos programas de correos ele­c­tró­ni­cos o servicios de ne­w­s­le­t­ter ofrecen servicios de envíos en horarios concretos. Puedes redactar el mensaje pre­via­me­n­te y el programa lo envía de forma au­to­má­ti­ca en el momento deseado.

Al enviar correos de se­gui­mie­n­to de ventas puedes cometer muchos errores, pero también puedes acertar en muchas cosas. Mediante ideas creativas y ofertas serias podrás destacar entre el resto de correos.

Hacer Evitar
Usar ideas creativas Redactar correos ele­c­tró­ni­cos estándar
Formular asuntos atra­c­ti­vos Emplear un asunto que no diga nada
Redactar textos breves y concisos Escribir ex­pli­ca­cio­nes muy extensas
Facilitar las opciones de respuesta Dejar al receptor con dudas
Respetar los períodos de tiempo entre los correos Bo­m­ba­r­dear al contacto con correos ele­c­tró­ni­cos
Prestar atención a la or­to­gra­fía Incluir erratas
Cuidar un trato re­s­pe­tuo­so Tratar el mensaje propio como el más im­po­r­ta­n­te
Usar también llamadas te­le­fó­ni­cas y en­cue­n­tros pe­r­so­na­les Confiar úni­ca­me­n­te en el éxito de los correos ele­c­tró­ni­cos
Iniciar varios intentos Tirar la toalla a la primera

Ejemplos de correos de se­gui­mie­n­to de ventas: 6 modelos

Hay distintas si­tua­cio­nes en las que el de­pa­r­ta­me­n­to de di­s­tri­bu­ción apuesta por correos ele­c­tró­ni­cos de se­gui­mie­n­to. En función de cómo ha tra­n­s­cu­rri­do el contacto previo, debes redactar tus correos ele­c­tró­ni­cos.

Consejo

Los correos de se­gui­mie­n­to de ventas tienen éxito, sobre todo, si se dirigen di­re­c­ta­me­n­te a clientes es­pe­cí­fi­cos. Por lo tanto, parte de los si­guie­n­tes modelos y adáptalos de la mejor manera.

Tras un encuentro personal

Has conocido a un contacto en una feria o en otro contexto y dicho contacto ha mostrado interés en tu oferta. Has obtenido los datos de contacto y ahora depende de ti que ese interés se ma­te­ria­li­ce en una venta.

Asunto: Muchas gracias por la co­n­ve­r­sa­ción, [nombre del contacto].

Estimado/a [nombre del contacto]:

Muchas gracias por el tiempo que me ha dedicado en [evento]. Como ya hemos comentado, [producto/servicio] puede serle útil para superar los si­guie­n­tes desafíos:

  • [Punto 1]
  • [Punto 2]
  • [Punto 3]

¿Le queda alguna duda acerca de cómo [tu empresa] le puede ser de ayuda? ¿Cuándo le vendría bien que le ex­pli­cá­se­mos mejor nuestras ofertas?

Ate­n­ta­me­n­te,

[Tu nombre]

En este correo ele­c­tró­ni­co ya haces re­fe­re­n­cia a un encuentro anterior. Este hecho crea cierta pre­di­s­po­si­ción a no desechar el mensaje in­me­dia­ta­me­n­te. En el contenido debes destacar bre­ve­me­n­te las ventajas de la oferta mediante puntos clave y ex­pre­sar­te sin rodeos. Si añades una pregunta concreta al final, le facilitas la respuesta al receptor.

Tras una llamada te­le­fó­ni­ca

Ya pudiste tratar los aspectos más básicos de tu producto en una llamada te­le­fó­ni­ca con el contacto, pero aún no has recibido una respuesta de­fi­ni­ti­va. Ahora no debes esperar a que la otra parte se ponga en contacto contigo, sino tomar la ini­cia­ti­va.

Asunto: Más in­fo­r­ma­ción sobre nuestra co­n­ve­r­sa­ción

Hola, [nombre del contacto]:

Muchas gracias por la llamada de [ayer/hoy]. Me interesó mucho conocer los retos actuales a los que se enfrenta su empresa. He buscado alguna in­fo­r­ma­ción al respecto que podrá consultar en los archivos adjuntos. Creo que sobre todo [punto es­pe­cí­fi­co del material in­fo­r­ma­ti­vo] podría serle de gran interés.

Dígame cuándo podemos hablar de nuevo para buscar una solución conjunta a los desafíos que se le presentan.

Le deseo un buen día

[Tu nombre]

Tras un mensaje de voz

Ya in­te­n­ta­s­te ponerte en contacto con esta persona por teléfono, pero te saltó el co­n­te­s­ta­dor. Na­tu­ra­l­me­n­te, has dejado un mensaje en el co­n­te­s­ta­dor, pero, aun así, es buena idea enviarle también un correo ele­c­tró­ni­co.

Asunto: No conseguí co­n­ta­c­tar­le por teléfono

Estimado/a [nombre del contacto]:

He intentado ponerme en contacto con usted por teléfono, le he dejado un mensaje en el co­n­te­s­ta­dor.

Puede de­vo­l­ve­r­me la llamada al número [tu número] en cuanto tenga un hueco o es­cri­bi­r­me si le es más cómodo.

Estaría encantado de volver a hablar con usted.

[Tu nombre]

Como ya dejaste un mensaje en el co­n­te­s­ta­dor y además deseas tener otra co­n­ve­r­sa­ción te­le­fó­ni­ca, puedes ser ex­tre­ma­da­me­n­te breve en este punto. Muestra simpatía por el in­te­r­lo­cu­tor y no hagas reproches. Al final, ofrece dos opciones para entablar contacto de nuevo.

A falta de respuesta

Ya has enviado un correo ele­c­tró­ni­co, pero no has recibido respuesta. Mucha gente ya se rinde en este punto, pero eso puede ser un error. Vuelve a es­cri­bi­r­le a tu contacto, igual esta vez lo coges más dispuesto.

Asunto: Cómo [de­sig­na­ción de la oferta] le puede ayudar a lograr [objetivo]

Buenos días, [nombre del contacto]:

¿Sigue in­te­re­sa­do en impulsar su empresa con [producto/servicio]? En mi mensaje anterior le destacaba las ventajas en cuanto a [función]. No obstante ¿sabía que también le podemos ayudar con [problema es­pe­cí­fi­co]?

Estaría encantado de ex­pli­car­le cómo podemos adaptar [producto/servicio] a sus re­qui­si­tos. ¿Cuándo tendría tiempo para hablar?

Ate­n­ta­me­n­te,

[Tu nombre]

Puedes partir de la base de que el primer mensaje no ha co­n­ve­n­ci­do a tu contacto. Por ello, es re­co­me­n­da­ble que cites más ventajas de tu producto. Deja claro que has estudiado su empresa y sus desafíos. Así que menciona un objetivo concreto de la empresa ya en el asunto.

Tras varias consultas

Mandaste varios correos ele­c­tró­ni­cos y no has recibido respuesta, pero no por ello debes tirar la toalla. En vez de seguir pro­fu­n­di­za­n­do en las ventajas de la oferta puedes ser un poco más personal.

Asunto: Podemos reunirnos aún

Hola, [nombre del contacto]:

Hace un tiempo hablamos de cómo [producto/servicio] le puede ser de ayuda a usted y a su empresa.

No obstante, úl­ti­ma­me­n­te no fuimos capaces de tratar más en pro­fu­n­di­dad las opo­r­tu­ni­da­des para [nombre de la empresa]. No pasa nada, estoy a su entera di­s­po­si­ción para tratar este tema.

Puede llamarme al [tu número de teléfono] o si­m­ple­me­n­te responder a este correo ele­c­tró­ni­co.

Un saludo,

[Tu nombre]

Mediante un correo ele­c­tró­ni­co de este tipo muestras buena di­s­po­si­ción y mandas señales positivas. En este punto ya no tienes que exponer ar­gu­me­n­tos. En su lugar, debes tratar de contactar con el in­te­r­lo­cu­tor a nivel personal.

Último intento

Es verdad que no debes tirar la toalla desde el principio, pero llega un punto en el que no debes seguir in­si­s­tie­n­do. Después de unos intentos puedes dejar de enviar correos de se­gui­mie­n­to de ventas a un contacto que no responde. En tu último intento, cambia la es­tra­te­gia. Deja claro que va a ser la última vez que vas a intentar es­ta­ble­cer el contacto. El receptor podría sufrir el fenómeno del efecto FOMO (Fear Of Missing Out), es decir, por miedo a perderse una buena oferta, quizás acabe co­n­te­s­ta­n­do fi­na­l­me­n­te.

Asunto: ¿Podemos eliminar su contacto?

Estimado/a [nombre del contacto]:

Estoy ordenando mis contactos. Como hace tiempo que no hablamos, voy a retirarlo de mi lista de contactos.

Si aún está in­te­re­sa­do en [producto/servicio] basta con que me lo indique. En ese caso, podemos ver cómo abordar los desafíos de [nombre de la empresa].

Gracias por su co­la­bo­ra­ción.

Ate­n­ta­me­n­te,

[Tu nombre]

Así, le dejas claro al receptor que no vas a enviar más mensajes. A su vez, le pro­po­r­cio­nas una salida fácil. Solo debe contestar para seguir en la agenda. No debes re­pro­char­le nada a tu contacto ni intentar co­n­ve­n­ce­r­lo ac­ti­va­me­n­te de nada. En su lugar, agra­dé­ce­le su co­la­bo­ra­ción en su (supuesta) tarea de limpieza de contactos.

Si tampoco recibes respuesta a este correo ele­c­tró­ni­co, debes dejar de escribir a este contacto. Si volvieses a ponerte en contacto con esta persona, solo dejarías en en­tre­di­cho tu cre­di­bi­li­dad. Lo más probable es que el contacto no dé señales de vida.

Consejo

¿Buscas una solución de hosting segura y económica para correo ele­c­tró­ni­co pro­fe­sio­nal? El e-mail hosting de IONOS pro­po­r­cio­na todo lo que necesitas y se adapta a tu profesión. El servicio incluye di­re­c­cio­nes de correo ele­c­tró­ni­co pe­r­so­na­li­za­das con dominio propio, acceso flexible desde cualquier lugar, solución de ca­le­n­da­rio y es­cri­to­rio, función de archivo y mucho más. También podrás disfrutar de los más altos es­tá­n­da­res de seguridad gracias a los centros de datos de IONOS con ce­r­ti­fi­ca­ción ISO.

Ir al menú principal