La co­mu­ni­ca­ción fluida sienta las bases de una co­la­bo­ra­ción exitosa, tanto dentro de las empresas como con personas externas a ellas. Ya se trate de los pedidos a un proveedor o de avisos de pro­du­c­ción para algunos clientes, muchas veces es difícil e ineficaz aclarar según qué detalles por teléfono o por correo ele­c­tró­ni­co. En ello, una extranet co­n­s­ti­tu­ye una forma de proveer in­fo­r­ma­ción interna a un círculo se­le­c­cio­na­do de personas. ¿Qué es una extranet y cómo funciona? ¿Con qué objetivos puede im­pla­n­tar­se?

¿Qué es una extranet?

La palabra extranet resulta de la co­m­bi­na­ción entre el vocablo latino “extra” (fuera) y “net” (red), de­sig­na­n­do así a una red privada y co­n­tro­la­da de or­de­na­do­res que utiliza la te­c­no­lo­gía de Internet para conectar entre sí a un grupo definido de usuarios externos y oto­r­gar­les acceso a la red. Una extranet se utiliza para poner ciertos recursos a di­s­po­si­ción de un círculo au­to­ri­za­do, pero no al público general. Algunos posibles usuarios externos son los socios co­me­r­cia­les, los pro­vee­do­res y algunos clientes. La im­pla­n­ta­ción de una extranet facilita el in­te­r­ca­m­bio de in­fo­r­ma­ción más allá de los límites de la empresa, en especial la co­mu­ni­ca­ción entre los empleados de la misma y personas externas.

Internet, intranet, extranet: en qué se di­fe­re­n­cian

La extranet es una extensión de la intranet que utiliza la misma te­c­no­lo­gía que Internet. Si co­m­pa­ra­mos los tres conceptos en un marco co­r­po­ra­ti­vo, se entienden mejor las di­fe­re­n­cias:

  • Intranet: la intranet es una red co­r­po­ra­ti­va que conecta a varios pa­r­ti­ci­pa­n­tes entre sí y permite, de esta forma, el in­te­r­ca­m­bio interno. Aco­s­tu­m­bra a estar lo­ca­li­za­da fí­si­ca­me­n­te en la empresa y los permisos de acceso de cada uno de los in­te­gra­n­tes de la red se regulan con controles de acceso, grupos y roles de usuario, por lo que todos los usuarios no tienen acceso a todos los sectores. Esta li­mi­ta­ción de los permisos de acceso conviene, por ejemplo, para facilitar cierta in­fo­r­ma­ción solo a algunos de­pa­r­ta­me­n­tos.
     
  • Extranet: una extranet es una red co­r­po­ra­ti­va que comunica a usuarios internos y externos a través de subredes, pe­r­mi­tie­n­do así el in­te­r­ca­m­bio entre empleados de la empresa y personas ajenas a ella. En este caso, el acceso a la extranet no está vinculado a un lugar concreto y los usuarios externos no obtienen acceso a toda la intranet, sino que solo se les permite entrar en ciertas áreas. Aquí también se regula el tipo de in­fo­r­ma­ción di­s­po­ni­ble para cada usuario con controles de acceso, grupos y roles, de modo que, por ejemplo, pro­vee­do­res y clientes tienen permisos di­fe­re­n­tes.
     
  • Internet: la Red es un conjunto global y abierto de redes de or­de­na­do­res. No es una red homogénea, sino que está compuesta por muchas redes, con fre­cue­n­cia muy di­fe­re­n­tes.

Posibles usos de una extranet en la empresa

Con la im­pla­n­ta­ción de una extranet en una empresa privada, en una or­ga­ni­za­ción, en una uni­ve­r­si­dad o en una aso­cia­ción, se construye una red integral de in­fo­r­ma­ción que puede in­te­grar­se en los procesos co­r­po­ra­ti­vos de diversas formas:

  • Tráfico de datos: una extranet facilita el in­te­r­ca­m­bio ele­c­tró­ni­co de datos, a menudo referido como EDI por las siglas en inglés de Ele­c­tro­nic Data In­te­r­cha­n­ge, en los do­cu­me­n­tos (fo­r­mu­la­rios de pedido, albaranes de entrega) que se envían los socios co­me­r­cia­les. Con esto, los datos pueden co­m­pa­r­ti­r­se más allá de los límites de la empresa y pro­ce­sar­se sin necesidad de editarlos ma­nua­l­me­n­te. De este modo, los datos pueden enviarse sin depender de sistemas de gestión de me­r­ca­n­cías.
     
  • Gestión de datos: en una red de este tipo los datos pueden ac­tua­li­zar­se con rapidez y ponerse a di­s­po­si­ción de los usuarios au­to­ri­za­dos, lo que garantiza la ac­tua­li­dad y la tra­n­s­pa­re­n­cia del pro­ce­sa­mie­n­to de los datos.
     
  • Coope­ra­ción: una extranet facilita el uso común de apli­ca­cio­nes de software y con ello la co­la­bo­ra­ción con otras empresas.
     
  • Co­mu­ni­ca­ción de in­fo­r­ma­ción: de esta forma pueden anu­n­ciar­se novedades de interés para ciertos usuarios.
     
  • Gestión del co­no­ci­mie­n­to: los socios pueden compartir el uso de programas de formación o de­sa­rro­llar apli­ca­cio­nes en común.

Las empresas también pueden integrar otras funciones para facilitar el in­te­r­ca­m­bio con el exterior, como serían un buscador, un di­re­c­to­rio de personal o un servicio de me­n­sa­je­ría, aunque también cabría pensar en funciones in­ter­ac­ti­vas como las encuestas o las vo­ta­cio­nes.

¿Cómo funciona extranet?

Desde el punto de vista técnico, extranet e Internet comparten co­n­fi­gu­ra­ción: la co­mu­ni­ca­ción tiene lugar en ambas redes gracias a un conjunto de alrededor de 500 pro­to­co­los de red que de­te­r­mi­nan en base a qué reglas y en qué formato se produce la co­mu­ni­ca­ción. El protocolo de Internet, IP, y el de control de la tra­n­s­mi­sión o TCP co­n­s­ti­tu­yen el fu­n­da­me­n­to del in­te­r­ca­m­bio de datos.

Las empresas pueden optar por varias formas de implantar una extranet: podría ser una red to­ta­l­me­n­te autónoma solo accesible por medio de una línea te­le­fó­ni­ca separada o estar conectada a Internet por medio de me­ca­ni­s­mos de pro­te­c­ción.

Seguridad y pro­te­c­ción en la extranet

Cuando se in­te­r­ca­m­bian datos sensibles es im­po­r­ta­n­te tomar medidas de pre­cau­ción, no solo respecto a terceros que puedan acceder de forma ilícita a la in­fo­r­ma­ción interna, sino también a las posibles fugas de seguridad que puedan haber dentro de la misma empresa. Para proteger la extranet y sus datos privados del acceso de personas no au­to­ri­za­das, suele apostarse sobre todo por dos medidas pre­ve­n­ti­vas:

  • Co­r­ta­fue­gos: un firewall impide el acceso no au­to­ri­za­do desde fuera de la extranet y de la empresa.
     
  • Co­n­tra­se­ñas: las claves impiden el acceso no au­to­ri­za­do (también dentro de la empresa) a los datos guardados en el servidor.

La pro­te­c­ción efectiva de la extranet pasa por un co­r­ta­fue­gos externo que se instala entre sistemas de or­de­na­do­res di­fe­re­n­tes, lo que le da el nombre de co­r­ta­fue­gos de red o de hardware. Como no se ejecuta en el mismo sistema que debe proteger, como ocurre con un co­r­ta­fue­gos personal, es más difícil ma­ni­pu­lar­lo.

Hecho

A menudo también se utilizan las zonas de­s­mi­li­ta­ri­za­das (DMZ) como medida de pro­te­c­ción. Una DMZ actúa de zona “fro­n­te­ri­za” entre la red privada co­r­po­ra­ti­va e Internet y delimita a ambas redes por medio de estrictas reglas de acceso. Para maximizar su efe­c­ti­vi­dad se le añaden dos co­r­ta­fue­gos, uno exterior que aísla la DMZ de la red pública, y otro interno entre la DMZ e intranet.

Las redes virtuales privadas o VPN también ga­ra­n­ti­zan una elevada pro­te­c­ción. Una VPN (Virtual Private Network) es una red privada de co­mu­ni­ca­ción en la cual la conexión se realiza por medio de un túnel IP virtual que permite a los in­te­gra­n­tes de la red acceder a la intranet de la empresa. Para sa­l­va­gua­r­dar la in­te­gri­dad de los datos cuando se utilizan co­ne­xio­nes abiertas, la in­fo­r­ma­ción se cifra (tunneling), de modo que resulte invisible para otros usuarios de la red pública.

Cómo crear una extranet

Suele di­fe­re­n­ciar­se entre dos formas básicas de crear una extranet e in­te­grar­la en la co­mu­ni­ca­ción co­r­po­ra­ti­va, y en ambos casos se trata de portales:

  • Portales co­r­po­ra­ti­vos: este tipo de portales reúne todas las apli­ca­cio­nes en una única interfaz de usuario. Esto resulta una gran ventaja sobre todo cuando han de in­te­grar­se muchas apli­ca­cio­nes de extranet di­fe­re­n­tes, porque se evita así que el usuario tenga que cambiar entre di­fe­re­n­tes modos de manejo y au­te­n­ti­car­se varias veces, como ocurriría si tuviera que usar varias apli­ca­cio­nes di­fe­re­n­tes.
     
  • Portales para procesos: este tipo de portales orie­n­ta­dos a los procesos co­me­r­cia­les más ha­bi­tua­les están pensados para llevar a cabo pedidos, cálculos de costes, etc., y pueden, pero no deben, in­te­grar­se en el portal co­r­po­ra­ti­vo (pueden también uti­li­zar­se como apli­ca­ción in­de­pe­n­die­n­te).

Otra al­te­r­na­ti­va para crear una extranet es utilizar un sistema de gestión de co­n­te­ni­dos, si bien la gama de funciones cubierta por el software varía en función del CMS que se utiliza, de modo que si se echaran en falta algunas funciones im­pre­s­ci­n­di­bles habría que añadirlas con ex­te­n­sio­nes. Con todo, conviene saber que im­ple­me­n­tar y mantener sistemas demasiado complejos requiere cierta es­pe­cia­li­za­ción técnica.

Consejo

En nuestra guía digital hemos se­le­c­cio­na­do los CMS más populares en 2018.

Si no se está seguro de la solución más adecuada en cada caso, es re­co­me­n­da­ble acudir a un experto.

Qué ventajas tiene implantar una extranet

Im­ple­me­n­tar una extranet conlleva muchas ventajas para las empresas, entre ellas facilitar el in­te­r­ca­m­bio de datos entre empleados, tanto si trabajan dentro como fuera de la empresa, y personas ajenas. Además, como una extranet permite in­te­r­ca­m­biar grandes ca­n­ti­da­des de datos a una gran velocidad, pueden op­ti­mi­zar­se muchos procesos. La reducción del trabajo propio de las apli­ca­cio­nes eje­cu­ta­das de forma manual aco­s­tu­m­bra a ir aco­m­pa­ña­da de un in­cre­me­n­to de la pro­du­c­ti­vi­dad y un ahorro de los costes. Informar sobre el estado de un pedido, por ejemplo, ya no debe hacerse ne­ce­sa­ria­me­n­te por correo ele­c­tró­ni­co de forma in­di­vi­dual a cada cliente: este puede acceder a esta in­fo­r­ma­ción con sus datos de acceso a la extranet y, como ya no es necesario ningún software extra de EDI, se ahorran costes. Como se ejecutan menos procesos de forma manual, también se reducen las posibles fuentes de error.

En cuanto a la ac­tua­li­dad de los datos, el poder editar fá­ci­l­me­n­te la in­fo­r­ma­ción de las bases de datos y estar ac­ce­si­bles en la red para los usuarios otorga una gran tra­n­s­pa­re­n­cia al flujo de trabajo, lo que no solo facilita la co­mu­ni­ca­ción, sino que fortalece la confianza en ambas partes.

Si integra las apli­ca­cio­nes pe­r­ti­ne­n­tes, una extranet también puede adquirir el rol de groupware y permitir la coope­ra­ción con los socios co­me­r­cia­les. Esto permite acceder a do­cu­me­n­ta­ción co­m­pa­r­ti­da como las libretas de di­re­c­cio­nes, el ca­le­n­da­rio de citas o las listas de tareas. Asimismo, la extranet también ofrece una gran opo­r­tu­ni­dad para gestionar el co­no­ci­mie­n­to en común, ofre­cie­n­do, por ejemplo, fo­r­ma­cio­nes que pueden resultar in­te­re­sa­n­tes para empleados de varios socios.

Los in­co­n­ve­nie­n­tes de una extranet

Una extranet también tiene aspectos negativos, como son los costes de ad­qui­si­ción del software, aunque no acaban aquí. A los costes vi­n­cu­la­dos a la in­s­ta­la­ción de la red se añaden los costes derivados de su ma­n­te­ni­mie­n­to (ac­tua­li­za­cio­nes de software, copias de seguridad, re­so­lu­ción de problemas). Además, para que una extranet pueda cumplir su propósito ha de ma­n­te­ne­r­se en buen estado, actividad que realizan bien los empleados de la empresa, bien un servicio externo.

Los empleados también tendrán que aprender a usar estos sistemas, que suelen ser complejos, y durante este proceso de apre­n­di­za­je pueden generarse elevados costes de opo­r­tu­ni­dad, lo que quiere decir que mientras se forman no tienen tiempo para dedicarse a sus tareas laborales. En especial cuando muchos empleados se forman al mismo tiempo, por ejemplo, en la in­te­gra­ción de una extranet, esto puede desem­bo­car en una reducción de los ingresos.

Además del factor costes también deben co­n­si­de­rar­se los posibles riesgos para la seguridad, pues proteger la in­fo­r­ma­ción sensible de la red de accesos no deseados, tanto externos como internos, obliga a cumplir con unos elevados es­tá­n­da­res de seguridad.

Ventajas y de­s­ve­n­ta­jas de una extranet

Ventajas In­co­n­ve­nie­n­tes
Rapidez en el in­te­r­ca­m­bio de datos Gastos de ad­qui­si­ción y ma­n­te­ni­mie­n­to
In­cre­me­n­to de la pro­du­c­ti­vi­dad Requiere formar a la plantilla
Ahorro de tiempo y costes Criterios elevados de seguridad
La in­fo­r­ma­ción es actual porque el ma­n­te­ni­mie­n­to de los datos es sencillo
La co­mu­ni­ca­ción con los socios se optimiza
El trabajo coope­ra­ti­vo se si­m­pli­fi­ca
Mejora la gestión del co­no­ci­mie­n­to
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