Las co­n­tra­se­ñas son la clave de nuestras ide­n­ti­da­des digitales. Una co­n­tra­se­ña fuerte es la primera línea de defensa contra los ci­be­r­de­li­n­cue­n­tes. Sin embargo, las es­ta­dí­s­ti­cas muestran que muchos usuarios utilizan co­n­tra­se­ñas inseguras o pasan por alto fallos de seguridad en sus hábitos digitales. Por ejemplo, una encuesta de Finetwork muestra que el 51,27% de los españoles cambia sus co­n­tra­se­ñas de forma periódica, aunque el 42,27% las anota en papel o do­cu­me­n­tos digitales, prácticas que pueden poner en riesgo la seguridad de las cuentas.

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¿Qué re­qui­si­tos hay que tener en cuenta para ga­ra­n­ti­zar la seguridad de las co­n­tra­se­ñas?

Muchas personas todavía optan por co­n­tra­se­ñas débiles o fáciles de adivinar. Para ga­ra­n­ti­zar un alto nivel de seguridad, es im­po­r­ta­n­te co­n­si­de­rar varios factores. La elección de una co­n­tra­se­ña segura, junto con el uso de he­rra­mie­n­tas adecuadas de gestión de co­n­tra­se­ñas, se co­n­si­de­ran los pilares fu­n­da­me­n­ta­les para mantener la seguridad de tus co­n­tra­se­ñas.

¿Cómo elegir una co­n­tra­se­ña segura?

Aunque las co­n­tra­se­ñas seguras por sí solas no ga­ra­n­ti­zan una pro­te­c­ción absoluta frente a los ataques de ci­be­r­de­li­n­cue­n­tes, la creación de una co­n­tra­se­ña segura sigue siendo esencial para proteger tus cuentas. Los usuarios pueden verificar si su co­n­tra­se­ña es segura siguiendo varios criterios clave:

  • Longitud: la longitud es un factor decisivo, ya que las co­n­tra­se­ñas más largas son ex­po­ne­n­cia­l­me­n­te más difíciles de descifrar que las cortas. Una buena co­n­tra­se­ña debería tener entre 12 y 16 ca­ra­c­te­res como mínimo.
  • Co­m­ple­ji­dad: una co­n­tra­se­ña segura debe incluir letras ma­yú­s­cu­las y mi­nú­s­cu­las, números y ca­ra­c­te­res es­pe­cia­les como @, # o $. Esta di­ve­r­si­dad dificulta que tanto humanos como he­rra­mie­n­tas au­to­ma­ti­za­das puedan de­s­ci­frar­la.
  • Evitar patrones pre­vi­si­bles: es im­po­r­ta­n­te evitar patrones simples o palabras fá­ci­l­me­n­te re­co­no­ci­bles, ya que los ci­be­r­de­li­n­cue­n­tes suelen probar co­n­tra­se­ñas comunes uti­li­za­n­do listas con las opciones más ha­bi­tua­les (son los llamados “ataques de di­c­cio­na­rio”).
  • Co­n­tra­se­ñas únicas: no utilices la misma co­n­tra­se­ña para di­fe­re­n­tes servicios o pla­ta­fo­r­mas. En su lugar, crea co­n­tra­se­ñas únicas para cada cuenta en línea.
  • Ac­tua­li­za­ción regular: en servicios críticos, es re­co­me­n­da­ble ac­tua­li­zar las co­n­tra­se­ñas de forma periódica. Esto reduce el riesgo de que una co­n­tra­se­ña sea explotada debido a brechas de seguridad pro­du­ci­das en el pasado.

Elige un gestor de co­n­tra­se­ñas adecuado

Los gestores de co­n­tra­se­ñas son he­rra­mie­n­tas prácticas que permiten crear y almacenar co­n­tra­se­ñas complejas de manera segura. Al elegir el gestor de co­n­tra­se­ñas más adecuado, es im­po­r­ta­n­te ase­gu­rar­te de que ofrezca cifrado de extremo a extremo y funciones como alertas en caso de co­n­tra­se­ñas co­m­pro­me­ti­das o análisis de seguridad. Además, la di­s­po­ni­bi­li­dad de ac­tua­li­za­cio­nes regulares es un indicador de confianza en la he­rra­mie­n­ta.

Fi­l­tra­cio­nes im­po­r­ta­n­tes de co­n­tra­se­ñas en los últimos años

Cada día confiamos una gran cantidad de datos sensibles a empresas y te­c­no­lo­gías, donde las co­n­tra­se­ñas suelen ser la única medida de pro­te­c­ción. Sin embargo, numerosos es­cá­n­da­los de fi­l­tra­ción de datos en los últimos años de­mue­s­tran que esta pro­te­c­ción no siempre se toma en serio. Los ci­be­r­de­li­n­cue­n­tes han logrado acceder a cre­de­n­cia­les uti­li­za­n­do métodos como malware, phishing o ataques de fuerza bruta para obtener datos co­n­fi­de­n­cia­les de los usuarios. Este es un resumen de algunos de los in­ci­de­n­tes más graves:

  • LinkedIn (2012, 2016): en 2012, LinkedIn fue hackeado y se filtraron más de 6,5 millones de co­n­tra­se­ñas en­cri­p­ta­das. En 2016, apa­re­cie­ron en la dark web o web oscura otros 117 millones de datos de inicio de sesión pro­ce­de­n­tes de ese ataque.
  • Yahoo (2013, 2014): una de las mayores vio­la­cio­nes de seguridad re­gi­s­tra­das afectó a Yahoo. Entre 2013 y 2014, se co­m­pro­me­tie­ron tres mil millones de cuentas, incluidas co­n­tra­se­ñas, nombres de usuario y preguntas de seguridad.
  • Adobe (2013): en un ataque, se robaron más de 150 millones de cuentas de usuarios de Adobe. El incidente fue es­pe­cia­l­me­n­te grave porque muchas co­n­tra­se­ñas estaban mal cifradas.
  • Facebook (2019): Facebook reveló que millones de co­n­tra­se­ñas de usuarios se al­ma­ce­na­ron en texto plano en se­r­vi­do­res internos. Aunque los datos no se filtraron ex­te­r­na­me­n­te, el caso evidenció la im­po­r­ta­n­cia de seguir buenas prácticas de seguridad también a nivel em­pre­sa­rial.
  • Co­lle­c­tion #1-#5 (2019): en enero de 2019, se pu­bli­ca­ron más de dos mil millones de correos ele­c­tró­ni­cos y co­n­tra­se­ñas pro­ce­de­n­tes de diversas fi­l­tra­cio­nes, tanto conocidas como de­s­co­no­ci­das, en una fi­l­tra­ción masiva de datos.
  • Twitter (2022): un fallo de seguridad co­m­pro­me­tió los datos pe­r­so­na­les de más de 5,4 millones de cuentas, in­clu­ye­n­do números de teléfono y di­re­c­cio­nes de correo ele­c­tró­ni­co.
  • RockYou (2024): RockYou2024 fue una fi­l­tra­ción masiva, co­n­si­de­ra­da una de las mayores co­le­c­cio­nes de co­n­tra­se­ñas pu­bli­ca­das, con más de 9,9 mil millones de co­n­tra­se­ñas re­co­pi­la­das de diversas fuentes.

Estos in­ci­de­n­tes destacan la im­po­r­ta­n­cia de la ci­be­r­se­gu­ri­dad y la necesidad de tomar medidas para proteger nuestras cuentas. Sin embargo, aún queda margen de mejora, ya que una parte si­g­ni­fi­ca­ti­va de la población sigue uti­li­za­n­do co­n­tra­se­ñas débiles o repetidas en múltiples servicios.

Imagen: Gráfico sobre cómo usan las contraseñas los españoles
Gráfico sobre el uso de las co­n­tra­se­ñas por parte de los españoles.
Nota

Para sus ataques, los ci­be­r­de­li­n­cue­n­tes no suelen utilizar sus propios or­de­na­do­res, sino los di­s­po­si­ti­vos de usuarios de­s­pre­ve­ni­dos. Estos di­s­po­si­ti­vos han sido pre­via­me­n­te in­fe­c­ta­dos con un software malicioso que permite a los atacantes controlar el sistema de forma remota. A los or­de­na­do­res in­fe­c­ta­dos, que se agrupan en grandes redes para llevar a cabo posibles ataques, se les conoce co­mú­n­me­n­te como bots o zombis. En España, ya se han de­sa­rro­lla­do varias ini­cia­ti­vas para combatir estas redes ma­li­cio­sas. Una de las pri­n­ci­pa­les es­tra­te­gias es fomentar el uso de he­rra­mie­n­tas de limpieza y co­n­cie­n­ciar sobre la im­po­r­ta­n­cia de la ci­be­r­se­gu­ri­dad.

¿Cómo saber si una co­n­tra­se­ña es segura?

Revisar la seguridad de tus co­n­tra­se­ñas es un paso crucial para proteger tus cuentas digitales frente a accesos no au­to­ri­za­dos o tras una fi­l­tra­ción de datos. Existen diversas he­rra­mie­n­tas y métodos para verificar si tus co­n­tra­se­ñas han sido co­m­pro­me­ti­das, si cumplen con los es­tá­n­da­res actuales de seguridad o si son demasiado débiles.

Servicios en línea para detectar fi­l­tra­cio­nes de datos

  • Have I Been Pwned (HIBP): una de las pla­ta­fo­r­mas más conocidas y de confianza es Have I Been Pwned. Aquí puedes comprobar si tu dirección de correo ele­c­tró­ni­co o co­n­tra­se­ña ha sido co­m­pro­me­ti­da en una fi­l­tra­ción conocida. Al in­tro­du­cir tu correo ele­c­tró­ni­co, recibirás una lista de sitios afectados donde tus datos podrían haber sido expuestos. Además, la página permite verificar co­n­tra­se­ñas di­re­c­ta­me­n­te, uti­li­za­n­do te­c­no­lo­gías de hash para ga­ra­n­ti­zar la ano­ni­mi­dad.
  • Co­m­pro­ba­dor de seguridad de Google: Google ofrece una función integrada en el navegador Chrome para verificar co­n­tra­se­ñas. Este sistema te alerta si alguna de tus co­n­tra­se­ñas guardadas forma parte de una fi­l­tra­ción de datos. También, a través de tu cuenta de Google, puedes realizar una revisión completa de seguridad, que ide­n­ti­fi­ca co­n­tra­se­ñas débiles o re­uti­li­za­das.
  • Funciones de seguridad en gestores de co­n­tra­se­ñas: muchos gestores de co­n­tra­se­ñas modernos incluyen he­rra­mie­n­tas para analizar la seguridad de tus co­n­tra­se­ñas guardadas. Estas he­rra­mie­n­tas escanean tus claves en busca de de­bi­li­da­des, uso duplicado o in­ci­de­n­tes de seguridad conocidos, ofre­cié­n­do­te un resumen claro de las co­n­tra­se­ñas que necesitas ac­tua­li­zar.

Comprobar la fortaleza de las co­n­tra­se­ñas

Además de comprobar si tus co­n­tra­se­ñas han sido co­m­pro­me­ti­das en alguna fi­l­tra­ción, es esencial evaluar su fortaleza. Existen numerosas he­rra­mie­n­tas que analizan la longitud, la co­m­ple­ji­dad y la entropía (alea­to­rie­dad) de una co­n­tra­se­ña. También simulan cuánto tiempo llevaría de­s­ci­frar­la mediante un ataque de fuerza bruta. Por ejemplo, una co­n­tra­se­ña como “123456” puede de­s­ci­frar­se en menos de un segundo, mientras que una como “X$4g8JwQ!a_%j” podría resistir durante muchos años.

Revisión manual y monitoreo

Si sabes que una pla­ta­fo­r­ma es­pe­cí­fi­ca ha sufrido una fi­l­tra­ción de datos, verifica si tienes una cuenta en ella. Si es así, cambia tus co­n­tra­se­ñas de inmediato, es­pe­cia­l­me­n­te si las has re­uti­li­za­do en otros servicios. También es útil ma­n­te­ne­r­se informado sobre ci­be­r­se­gu­ri­dad a través de fuentes como noticias es­pe­cia­li­za­das, el portal de la Oficina de Seguridad del In­te­r­nau­ta (OSI) o co­mu­ni­da­des locales de expertos en redes sociales, donde se suelen reportar brechas de seguridad y alertas re­le­va­n­tes.

Además, algunas he­rra­mie­n­tas, como Have I Been Pwned (HIBP), ofrecen alertas por correo ele­c­tró­ni­co que te notifican si tu dirección de correo ele­c­tró­ni­co aparece en una nueva fi­l­tra­ción. Estas no­ti­fi­ca­cio­nes te permiten tomar medidas pre­ve­n­ti­vas rá­pi­da­me­n­te para proteger tus cuentas.

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