En 1985, en la norma RFC 959 se especificó el protocolo de transferencia de archivos FTP (File Transfer Protocol) basado en TCP/IP con el objetivo de guardar archivos en un servidor y de volverlos a recuperar. Este protocolo asentado en la capa de aplicación permite, por un lado, transportar datos a través de los puertos 20 (cliente) y 21 (servidor) y, por otro, crear, editar y eliminar directorios. Para utilizar una arquitectura cliente-servidor de tales características,los usuarios tienen que iniciar sesión en el servidor con ayuda de un cliente FTP y de una cuenta de usuario especial.
FTP goza de una gran popularidad en el ámbito del alojamiento web, pues con ayuda del protocolo de transporte y del software de cliente adecuado, se pueden cargar fácilmente los contenidos del propio proyecto en el espacio web y crear las estructuras de los directorios. Si alojas tu página web en un proveedor especializado, este pondrá a tu disposición la aplicación de servidor correspondiente y los datos de acceso necesarios. Si te encargas tú mismo de dicho alojamiento web y de la transferencia de datos, no debes escatimar en esfuerzos en cuanto a la adquisición de las estructuras de hardware y software adecuadas. En este artículo te ofrecemos información sobre cómo instalar y configurar un servidor FTP en Ubuntu y sobre los aspectos que se deben tener en cuenta para ello.