Dos conceptos marcan es­pe­cia­l­me­n­te el de­sa­rro­llo de los sistemas de IA modernos: la IA ge­ne­ra­ti­va crea co­n­te­ni­dos a partir de entradas, mientras que la IA agéntica ejecuta tareas de forma autónoma, toma de­ci­sio­nes y actúa de manera proactiva. En esta co­m­pa­ra­ti­va agentic AI vs. ge­ne­ra­ti­ve AI te ex­pli­ca­mos sus di­fe­re­n­cias y pri­n­ci­pa­les ámbitos de uso.

¿Qué es la IA ge­ne­ra­ti­va?

La IA ge­ne­ra­ti­va engloba sistemas de in­te­li­ge­n­cia ar­ti­fi­cial capaces de generar nuevos co­n­te­ni­dos a partir de datos exi­s­te­n­tes. Entre ellos se en­cue­n­tran, por ejemplo, modelos de lenguaje como GPT-4, ge­ne­ra­do­res de imágenes con IA como DALL-E o he­rra­mie­n­tas para la ge­ne­ra­ción de código como GitHub Copilot. Su fu­n­cio­na­mie­n­to es ese­n­cia­l­me­n­te reactivo: la IA produce una salida como respuesta directa a una entrada concreta del usuario. La gran fortaleza de los modelos ge­ne­ra­ti­vos es su ve­r­sa­ti­li­dad, ya que pueden aplicarse a una amplia variedad de tareas creativas y técnicas. No obstante, carecen de la capacidad de perseguir objetivos propios o actuar de forma autónoma.

¿Qué es la IA agéntica?

A di­fe­re­n­cia de los sistemas puramente ge­ne­ra­ti­vos, la IA agéntica está diseñada para realizar tareas complejas a lo largo de varios pasos y adaptar su es­tra­te­gia durante el proceso. En lugar de limitarse a generar una respuesta puntual, estos sistemas persiguen un objetivo definido y ajustan su co­m­po­r­ta­mie­n­to en función del contexto y de los re­su­l­ta­dos in­te­r­me­dios.

Algunos ejemplos re­pre­se­n­ta­ti­vos de sistemas agénticos son:

  • AutoGPT: genera de forma autónoma listas de tareas a partir de un objetivo, accede a motores de búsqueda y documenta los avances de manera continua.
  • LangGraph: permite crear agentes modulares y ada­p­ta­bles, con co­m­po­ne­n­tes re­uti­li­za­bles para flujos de trabajo complejos.
  • Agentes ReAct: combinan ra­zo­na­mie­n­to lógico (reasoning) y acción (acting) para tomar de­ci­sio­nes dinámicas en función de la in­fo­r­ma­ción obtenida.
  • Sistemas mu­l­ti­age­n­te: coordinan varios agentes es­pe­cia­li­za­dos que in­te­r­ca­m­bian in­fo­r­ma­ción y resuelven subtareas de forma co­la­bo­ra­ti­va.

Los sistemas basados en IA agéntica utilizan ac­ti­va­me­n­te API, fuentes de datos y he­rra­mie­n­tas externas para recopilar in­fo­r­ma­ción, tomar de­ci­sio­nes de forma autónoma y ejecutar acciones hasta alcanzar el objetivo definido.

AI Model Hub
Tu pla­ta­fo­r­ma de IA mu­l­ti­mo­dal segura
  • Una pla­ta­fo­r­ma diseñada para los modelos de IA más potentes
  • Precios justos y tra­n­s­pa­re­n­tes basados en tokens
  • Open source, sin vendor lock-in

Agentic AI vs. ge­ne­ra­ti­ve AI: co­m­pa­ra­ción directa

Ca­ra­c­te­rí­s­ti­ca IA ge­ne­ra­ti­va IA agéntica
Orie­n­ta­ción a objetivos Reactiva, sin objetivos propios Planifica y persigue objetivos definidos
Control Mediante entradas del usuario (prompts) Control interno basado en el contexto
Ar­qui­te­c­tu­ra Modelo de lenguaje, imagen o código Co­m­bi­na­ción de LLM, pla­ni­fi­ca­ción y uso de he­rra­mie­n­tas
Toma de de­ci­sio­nes En función de las entradas Autónoma y de­pe­n­die­n­te de la situación
Al­ma­ce­na­mie­n­to de estado De­pe­n­die­n­te de la entrada, poco pe­r­si­s­te­n­te Memoria propia y estados in­te­r­me­dios
Sistemas de ejemplo ChatGPT, GitHub Copilot, Mi­d­jou­r­ney AutoGPT, LangGraph, agentes ReAct
Pro­fu­n­di­dad de apli­ca­ción Acciones in­di­vi­dua­les Procesos de varias etapas

¿Cuáles son los puntos fuertes y las de­bi­li­da­des de la IA agéntica y la IA ge­ne­ra­ti­va?

La elección de un sistema de IA depende en gran medida de las tareas que deba resolver. La IA ge­ne­ra­ti­va y la IA agéntica siguen enfoques distintos y, en co­n­se­cue­n­cia, presentan di­fe­re­n­tes puntos fuertes y di­fe­re­n­tes de­bi­li­da­des.

IA ge­ne­ra­ti­va en detalle

La IA ge­ne­ra­ti­va resulta ideal para tareas que parten de in­s­tru­c­cio­nes claras. Este tipo de sistema genera co­n­te­ni­dos de forma rápida, flexible y con un alto nivel de calidad.

Ventajas de los sistemas ge­ne­ra­ti­vos:

  • Ge­ne­ra­ción rápida de co­n­te­ni­dos: textos, imágenes o código pueden generarse en cuestión de segundos.
  • Alta es­ca­la­bi­li­dad: los modelos se integran fá­ci­l­me­n­te en sistemas exi­s­te­n­tes y pueden uti­li­zar­se por muchos usuarios de forma si­mu­l­tá­nea.
  • Control intuitivo mediante prompts: el uso se basa en entradas de texto sencillas.
  • Amplio abanico de apli­ca­cio­nes: se emplea, entre otros ámbitos, en marketing, redacción, atención al cliente y de­sa­rro­llo de software.
  • Baja co­m­ple­ji­dad operativa: no requiere una gestión avanzada de objetivos ni un control de procesos complejo.

A pesar de estas ventajas, los modelos ge­ne­ra­ti­vos siguen de­pe­n­die­n­do de la entrada pro­po­r­cio­na­da por el usuario.

De­s­ve­n­ta­jas pri­n­ci­pa­les:

  • Sin se­gui­mie­n­to de objetivos: el modelo reacciona, pero no planifica.
  • Sin control de procesos: no puede organizar flujos de trabajo largos de forma autónoma.
  • Gestión limitada del estado: cada nuevo prompt se procesa de forma in­de­pe­n­die­n­te (salvo en co­n­ve­r­sa­cio­nes activas con historial).
  • Falta de au­to­co­n­trol: la eva­lua­ción de re­su­l­ta­dos y la co­rre­c­ción de errores deben rea­li­zar­se ex­te­r­na­me­n­te.

IA agéntica en detalle

La IA agéntica va un paso más allá que la IA ge­ne­ra­ti­va. No solo actúa bajo demanda, sino que persigue objetivos definidos y planifica de forma autónoma cómo al­ca­n­zar­los.

Ventajas de los sistemas agénticos:

  • Pe­r­se­cu­ción autónoma de objetivos: la IA agéntica trabaja de forma in­de­pe­n­die­n­te para lograr un objetivo, sin requerir entradas co­n­s­ta­n­tes del usuario.
  • De­ci­sio­nes basadas en el contexto: evalúa re­su­l­ta­dos, extrae co­n­clu­sio­nes y ajusta su co­m­po­r­ta­mie­n­to.
  • In­te­gra­ción de he­rra­mie­n­tas y API: utiliza ac­ti­va­me­n­te na­ve­ga­do­res, bases de datos o comandos de shell.
  • Gestión pe­r­si­s­te­n­te del estado: recuerda pasos an­te­rio­res y aprovecha esa in­fo­r­ma­ción.
  • Análisis de errores y ada­p­ta­ción: ante problemas, ajusta su es­tra­te­gia de forma autónoma.

Estas ca­pa­ci­da­des adi­cio­na­les también implican nuevos retos técnicos y or­ga­ni­za­ti­vos.

De­s­ve­n­ta­jas de los sistemas agénticos:

  • Mayor co­m­ple­ji­dad: es necesario coordinar pla­ni­fi­ca­ción, he­rra­mie­n­tas y lógica de memoria.
  • Mayor consumo de recursos: suelen requerir más capacidad de co­mpu­tación.
  • Mayores exi­ge­n­cias de seguridad: el acceso a sistemas externos exige controles de acceso y mo­ni­to­ri­za­ción.
  • De­fi­ni­ción precisa de objetivos: los criterios de éxito deben estar cla­ra­me­n­te modelados.
  • Mayor esfuerzo de de­sa­rro­llo: la ar­qui­te­c­tu­ra y la eva­lua­ción son más complejas que en los modelos de IA ge­ne­ra­ti­va.

¿Cuándo conviene cada sistema?

Las po­si­bi­li­da­des de uso de la IA ge­ne­ra­ti­va y la IA agéntica difieren cla­ra­me­n­te. Cada enfoque despliega su mayor potencial según la co­m­ple­ji­dad de la tarea, el grado de au­to­ma­ti­za­ción necesario y las exi­ge­n­cias de control y co­m­pre­n­sión del contexto.

Ámbitos de apli­ca­ción de la IA ge­ne­ra­ti­va

La IA ge­ne­ra­ti­va resulta es­pe­cia­l­me­n­te adecuada cuando se trata de producir co­n­te­ni­dos de forma rápida, coherente y a gran escala.

Resumen de es­ce­na­rios de uso ha­bi­tua­les:

  • Creación de co­n­te­ni­dos para marketing: la IA ge­ne­ra­ti­va permite redactar textos pu­bli­ci­ta­rios, pu­bli­ca­cio­nes para redes sociales y de­s­cri­p­cio­nes de productos con rapidez y precisión. Los co­n­te­ni­dos pueden adaptarse fá­ci­l­me­n­te al tono y al público objetivo.
  • Revisión y aco­r­ta­mie­n­to de textos: re­da­c­to­res utilizan la IA ge­ne­ra­ti­va para mejorar bo­rra­do­res, ampliar pasajes o condensar textos hasta centrarse en lo esencial.
  • Escritura y co­m­ple­ta­do de código: de­sa­rro­lla­do­res se apoyan en he­rra­mie­n­tas como GitHub Copilot para generar fra­g­me­n­tos de código, pruebas o do­cu­me­n­ta­ción di­re­c­ta­me­n­te durante el de­sa­rro­llo.
  • Mejora del servicio de atención al cliente: los chatbots basados en IA ge­ne­ra­ti­va responden a preguntas fre­cue­n­tes, cla­si­fi­can consultas y proponen so­lu­cio­nes adecuadas, lo que agiliza la asi­s­te­n­cia a clientes.
  • De­sa­rro­llo de ideas creativas: pro­fe­sio­na­les creativos emplean la IA ge­ne­ra­ti­va para explorar nuevas ideas. La IA aporta bocetos iniciales, textos o co­m­po­si­cio­nes que sirven como punto de partida para proyectos propios.

Estos ámbitos de apli­ca­ción se be­ne­fi­cian de que la IA ge­ne­ra­ti­va esté lista para usarse rá­pi­da­me­n­te y no requiera una co­n­fi­gu­ra­ción compleja. Se integra con facilidad en flujos de trabajo exi­s­te­n­tes y los co­m­ple­me­n­ta, sin su­s­ti­tui­r­los por completo ni exigir una re­or­ga­ni­za­ción profunda de los procesos.

Ámbitos de apli­ca­ción de la IA agéntica

La IA agéntica resulta es­pe­cia­l­me­n­te adecuada para tareas complejas que requieren se­gui­mie­n­to de objetivos, gestión de de­pe­n­de­n­cias o re­s­po­n­sa­bi­li­dad sobre procesos completos. Estos sistemas no solo actúan de forma reactiva, sino que evalúan la in­fo­r­ma­ción di­s­po­ni­ble y ajustan su es­tra­te­gia de manera autónoma.

Un enfoque de apli­ca­ción es­pe­cia­l­me­n­te potente es el RAG agéntico o agentic RAG. En este modelo, un sistema agéntico combina su capacidad de pla­ni­fi­ca­ción y toma de de­ci­sio­nes con un módulo de re­cu­pe­ra­ción (retrieval). La IA accede de forma dinámica a fuentes de co­no­ci­mie­n­to externas, evalúa los re­su­l­ta­dos en función de su objetivo e integra la in­fo­r­ma­ción relevante di­re­c­ta­me­n­te en su es­tra­te­gia. De este modo, los co­n­te­ni­dos pueden re­cu­pe­rar­se de forma selectiva, uti­li­zar­se con un fin concreto y seguir pro­ce­sá­n­do­se en pasos po­s­te­rio­res.

Es­ce­na­rios de uso ha­bi­tua­les:

  • In­ve­s­ti­ga­ción au­to­ma­ti­za­da: los agentes analizan fuentes, es­tru­c­tu­ran la in­fo­r­ma­ción y evalúan su re­le­va­n­cia en función de un objetivo definido.
  • Pro­ce­sa­mie­n­to y análisis de datos: los sistemas de IA agéntica ejecutan procesos ETL (Extract, Transform, Load), su­pe­r­vi­san re­su­l­ta­dos in­te­r­me­dios y generan informes.
  • Soporte técnico: la IA agéntica dia­g­no­s­ti­ca problemas, propone so­lu­cio­nes y, si es necesario, escala los casos de forma au­to­ma­ti­za­da.
  • Au­to­ma­ti­za­ción de TI: la IA agéntica gestiona procesos de build, prueba co­m­po­ne­n­tes, coordina de­s­plie­gues y, ante errores, revierte de forma autónoma a la última versión estable.
  • Gestión de flujos de trabajo: en entornos em­pre­sa­ria­les, la IA agéntica mo­ni­to­ri­za tareas, asigna recursos y ajusta planes de proyecto.
  • Sistemas edu­ca­ti­vos pe­r­so­na­li­za­dos: los agentes de apre­n­di­za­je analizan el progreso, ide­n­ti­fi­can puntos débiles y proponen iti­ne­ra­rios de apre­n­di­za­je in­di­vi­dua­li­za­dos.

Estos ámbitos de apli­ca­ción requieren sistemas capaces de gestionar la in­ce­r­ti­du­m­bre, aprender de la ex­pe­rie­n­cia y responder a si­tua­cio­nes nuevas. La IA agéntica abre un amplio abanico de opo­r­tu­ni­da­des, pero también plantea mayores exi­ge­n­cias en cuanto a calidad de los datos, modelado de objetivos e in­te­gra­ción de sistemas.

Ir al menú principal