Los se­r­vi­do­res de correo ele­c­tró­ni­co se encargan del envío de los mensajes, mientras que los clientes de correo ele­c­tró­ni­co (del inglés Email Client) se encargan de su recepción. Clientes como Mozilla Thu­n­de­r­bi­rd o Windows Live Mail se valen de de­te­r­mi­na­dos pro­to­co­los para pe­r­mi­ti­r­le a los usuarios leer sus mensajes. De­pe­n­die­n­do del protocolo, el pro­ce­di­mie­n­to será diferente. El protocolo de red IMAP abre los correos di­re­c­ta­me­n­te en el servidor, mientras que POP3 se asegura de que estos sean de­s­ca­r­ga­dos y abiertos de forma local.

IMAP: las pri­n­ci­pa­les ca­ra­c­te­rí­s­ti­cas de este protocolo de red

El Internet Message Access Protocol –IMAP por sus siglas en inglés– es un protocolo de red basado en texto, que facilita el acceso a mensajes de correo ele­c­tró­ni­co alojados en un servidor de correo. Al co­n­fi­gu­rar una cuenta con IMAP, el cliente de correo ele­c­tró­ni­co establece una conexión con el servidor que se mantiene activa durante toda la sesión. Durante este lapso de tiempo es posible acceder a mensajes y carpetas in­di­vi­dua­les, cuyo contenido se mostrará siempre que sea so­li­ci­ta­do y quedará al­ma­ce­na­do en el servidor hasta que el usuario así lo disponga. Esto resulta es­pe­cia­l­me­n­te útil para aquellos usuarios que acceden a su correo ele­c­tró­ni­co uti­li­za­n­do varios clientes desde  di­fe­re­n­tes lugares, y quieren encontrar sus datos siempre en el mismo estado.

La conexión entre el cliente IMAP y el servidor de correo ele­c­tró­ni­co se establece a través de TCP/IP en el puerto 143 (puerto 933 para una conexión más segura). El cliente se comunica con el servidor mediante mensajes de texto, sin necesidad de esperar una respuesta a los comandos tra­n­s­mi­ti­dos. Para fa­ci­li­tar­le al servidor el registro de los mensajes de respuesta, el cliente le envía un ide­n­ti­fi­ca­dor de comandos. Las re­s­pue­s­tas del servidor empiezan con un asterisco cuando su contenido incluye in­fo­r­ma­ción, y con un signo más (+) cuando el servidor necesita más in­fo­r­ma­ción sobre el comando recibido. En la re­tro­ali­me­n­ta­ción, “OK” significa éxito, “NO” fracaso y “BAD” hace re­fe­re­n­cia a un error de sintaxis de los re­s­pe­c­ti­vos comandos del cliente IMAP.

Cómo funciona el protocolo de tra­n­s­mi­sión POP3

El Post Office Protocol (POP3) es un protocolo de acceso que permite recibir mensajes de correo ele­c­tró­ni­co es­ta­ble­cie­n­do una conexión con el servidor de correo entrante – servidor en el que el software POP3 ha sido pre­via­me­n­te instalado.  Los mensajes de correo se descargan y almacenan en el ordenador del cliente; po­s­te­rio­r­me­n­te, los mensajes son eli­mi­na­dos del servidor y la conexión fi­na­li­za­da. Este proceso permite que el usuario pueda acceder a su cuenta de correo ele­c­tró­ni­co, así como abrir y editar sus mensajes, sin que el cliente y el servidor estén co­ne­c­ta­dos lo­ca­l­me­n­te. El proceso de descarga de la in­fo­r­ma­ción dependerá del tamaño de los mensajes y de sus archivos adjuntos. Cada mensaje puede ser de­s­ca­r­ga­do úni­ca­me­n­te por un cliente POP3.

El proceso de acceso al servidor de correo se hace a través de TCP/IP usando el puerto 110. Si la conexión está en­cri­p­ta­da, se usa el puerto 995. Una vez se han conectado el cliente y el servidor, estos se comunican con comandos. Los comandos POP3 están co­m­pue­s­tos por tres o cuatro cifras y, uno o más pa­rá­me­tros. Las re­s­pue­s­tas del servidor incluyen: “+ OK” para un valor positivo y “ERR” para un mensaje negativo, o que requiere mayores es­pe­ci­fi­ca­cio­nes. Cada sesión POP3 se divide en tres pasos: El primer paso es el inicio de sesión, donde el cliente accede al servidor con su nombre de usuario y co­n­tra­se­ña. En el segundo paso se descargan los mensajes y, para terminar, el cliente se de­s­co­ne­c­ta y elimina todos los mensajes del servidor. En caso de que la conexión sea in­te­rru­m­pi­da, los mensajes no serán eli­mi­na­dos, sino que se ma­n­te­n­drán ahí hasta que el cliente POP3 se conecte nue­va­me­n­te y finalice la descarga.

¿IMAP o POP3? – exa­mi­na­mos las pri­n­ci­pa­les di­fe­re­n­cias

Mientras que IMAP establece una conexión constante con el servidor, POP3 solo la usa para descargar los mensajes. Es­tre­cha­me­n­te re­la­cio­na­do se encuentra el manejo de los correos ele­c­tró­ni­cos de­s­ca­r­ga­dos. POP3 elimina au­to­má­ti­ca­me­n­te los mensajes de­s­ca­r­ga­dos del servidor, mientras que IMAP los conserva hasta que el usuario disponga lo contrario. Esta es la razón principal por la que IMAP permite el acceso de di­fe­re­n­tes clientes a un mismo servidor. Por su parte, POP3 limita el acceso a solo un cliente, pues todos los mensajes son de­s­ca­r­ga­dos al di­s­po­si­ti­vo local. En resumen:

IMAPPOP3
Conexión en el puerto 143 (993)Conexión en el puerto 110 (995)
Conexión pe­r­ma­ne­n­teConexión úni­ca­me­n­te para descargar mensajes
Respuesta a los comandos no requeridaLos comandos deben ser re­s­po­n­di­dos in­me­dia­ta­me­n­te
Los mensajes pe­r­ma­ne­cen en el servidor. El usuario deberá eli­mi­nar­los ma­nua­l­me­n­teLos mensajes son eli­mi­na­dos au­to­má­ti­ca­me­n­te una vez de­s­ca­r­ga­dos
Posible acceso de varios clientes a los mensajesAcceso a los mensajes úni­ca­me­n­te desde un cliente
El usuario decide qué mensajes descargarSe descargan todos los mensajes

IMAP para varios clientes, POP3 para un único cliente

Como co­n­se­cue­n­cia de las di­fe­re­n­cias me­n­cio­na­das an­te­rio­r­me­n­te, la apli­ca­ción de estos pro­to­co­los también dependerá de las ne­ce­si­da­des de cada usuario. Debido a que POP3 solo se limita a un cliente, y descarga la totalidad de los mensajes, el uso de este protocolo resulta muy útil cuando se accede a la cuenta de correo ele­c­tró­ni­co úni­ca­me­n­te desde un ordenador local. Esto permite que no sea necesario es­ta­ble­cer ningún tipo de conexión, incluso a Internet, para leer y editar los mensajes.

En caso de que el usuario quiera acceder a sus mensajes va­lié­n­do­se de di­fe­re­n­tes clientes, ya sea desde su sma­r­t­pho­ne o tablet, IMAP resultará siempre una mejor opción. Además, si el usuario utiliza di­s­po­si­ti­vos móviles para acceder a sus correos ele­c­tró­ni­cos, y solo desea leer algunos mensajes, IMAP permite descargar úni­ca­me­n­te aquellos que necesite – dejando los mensajes de gran tamaño y archivos adjuntos para ser de­s­ca­r­ga­dos en casa desde un ordenador personal. Hay que recordar que con IMAP siempre será necesaria una conexión a Internet para descargar los mensajes. La función “Recuperar” (que se encuentra en el menú Edición) permite al usuario es­tru­c­tu­rar y gestionar los mensajes en carpetas, ide­n­ti­fi­car su estado y archivar aquellos que ya hayan sido enviados. Estas ca­ra­c­te­rí­s­ti­cas, y el hecho de que los mensajes se almacenen en el servidor hasta que sean eli­mi­na­dos por el usuario, generan un uso si­g­ni­fi­ca­ti­va­me­n­te mayor del protocolo IMAP sobre POP3.

Fi­na­l­me­n­te, la decisión entre IMAP o POP3 dependerá del uso previsto y los recursos di­s­po­ni­bles por parte del usuario.

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