Una inversión es buena cuando genera be­ne­fi­cios. La re­n­ta­bi­li­dad de una inversión resulta de la relación entre las ganancias esperadas y el importe ini­cia­l­me­n­te invertido. Pero ¿cómo se calculan los flujos de pago futuros desde el punto de vista actual?

La economía fi­na­n­cie­ra habla, en este contexto, del valor actual del dinero (en inglés: Time Value of Money, TVM). Es decir, un pago vale más hoy que lo que lo hará en el futuro. La razón: puedes invertir el dinero que posees hoy en el mercado de capitales y obtener ganancias.

Imagínate que inviertes 10 000 euros a dos años y po­s­te­rio­r­me­n­te recuperas la totalidad del monto. En este caso, habrías generado pérdidas por valor del rédito de una inversión de capital a dos años. En este contexto, es­ta­ría­mos hablando de renuncia o coste de opo­r­tu­ni­dad. Hay que tener esto en cuenta a la hora de planear las in­ve­r­sio­nes, por ejemplo, mediante el cálculo del valor actual neto.

El valor actual de importes futuros se calcula mediante el re­n­di­mie­n­to de los intereses (descuento). El importe se resta al rédito, que generaría una inversión de capital al­te­r­na­ti­va por el mismo importe en el periodo de tiempo co­rre­s­po­n­die­n­te.

Te mostramos el cálculo paso a paso con ayuda de ejemplos prácticos.

¿Qué es el valor actual neto?

El valor actual neto (también conocido por su nombre en inglés “net present value”, abreviado como VAN) es un indicador del cálculo dinámico de la inversión. Los in­ve­r­so­res utilizan el VAN para de­te­r­mi­nar el valor de pagos e ingresos futuros en el momento actual. De esta manera, se pueden comparar importes de di­fe­re­n­tes periodos de cálculo y las di­fe­re­n­tes opo­r­tu­ni­da­des de inversión se pueden co­n­tra­s­tar con respecto a su re­n­ta­bi­li­dad.

Nota

El cálculo de la inversión actúa dentro del marco de la pla­ni­fi­ca­ción de la inversión e incluye distintos métodos de cálculo, que po­si­bi­li­tan una eva­lua­ción racional de proyectos de inversión. La economía in­du­s­trial distingue entre cálculos de inversión estáticos y dinámicos. Mientras que los métodos estáticos se orientan hacia un promedio anual típico, los métodos dinámicos tienen en cuenta el plazo total de inversión y lo utilizan para co­n­si­de­rar también las flu­c­tua­cio­nes de ingresos y pagos derivados de la inversión sobre los distintos periodos de reflexión. El cálculo del valor actual neto figura entre los métodos dinámicos del cálculo de in­ve­r­sio­nes.

Los valores actuales netos se calculan y evalúan como parte del método del valor actual neto.

De­fi­ni­ción

El valor anual neto es la suma de todos los pagos e ingresos de­s­co­n­ta­dos de una inversión en el momento actual. Se le conoce también como “valor presente neto”.

¿Cómo se calcula el valor actual neto?

El valor actual neto se calcula según la siguiente fórmula:

Para ello es necesario conocer:

El si­g­ni­fi­ca­do del operando expuesto se deduce de la siguiente tabla:

I0 Inversión en el momento inicial (t = 0)
n Duración en años
t Intervalo de tiempo
Ft Flujo de caja
It Ingresos en un momento dado t
Pt Pagos en un momento dado t
i Cálculo del tipo de descuento en %
VRn Valor residual
VAN0 Valor actual neto

En ocasiones se puede encontrar en bi­blio­gra­fía es­pe­cia­li­za­da en el tema una manera al­te­r­na­ti­va de expresar la fórmula:

Con ambas fórmulas se obtiene el mismo resultado.

El método para calcular el valor actual neto mediante esta fórmula parece muy complejo a primera vista, pero puede dividirse en siete pasos sencillos.

Para calcular el valor actual neto de una inversión sigue estos pasos:

  1. Define la suma de la inversión.
  2. Define el periodo de la inversión.
  3. Calcula el flujo de caja del intervalo de tiempo co­rre­s­po­n­die­n­te.
  4. Determina el cálculo del tipo de descuento.
  5. Determina el flujo residual de tu inversión.
  6. Calcula el valor actual neto de cada intervalo de inversión.
  7. Calcula el valor actual neto de tu inversión.

Te mostramos el cálculo mediante un ejemplo.

Imagínate que tienes una ca­r­pi­n­te­ría y quieres instalar una pre­n­sa­do­ra de briquetas con ex­tra­c­ción de aire. La idea es que la nueva máquina debe succionar serrín y astillas y co­n­ve­r­ti­r­las en briquetas que ocupen poco espacio para luego venderlas y ganar dinero. Pero esta máquina es cara. Para poder de­te­r­mi­nar si la inversión será rentable hay que calcular su valor actual neto.

Paso 1: calcular el importe de la inversión

El primer paso es calcular el importe de la inversión inicial sumando todos los pagos iniciales en el punto de partida t = 0.

La suma de la inversión tiene en cuenta todos los costes re­le­va­n­tes para el pago, in­clu­ye­n­do aquellos re­la­cio­na­dos con la inversión y que existen en el momento actual, como por ejemplo:

  • costes de compra de las máquinas, in­s­ta­la­cio­nes, vehículos o equi­pa­mie­n­to del negocio,
  • costes derivados de la co­n­tra­ta­ción o formación de tra­ba­ja­do­res y
  • costes por servicios (p. ej. pu­bli­ci­dad).

Al ser un pago, el importe total de la inversión consta como importe negativo en el cálculo del valor actual neto.

Para nuestro ejemplo de cálculo ima­gi­ne­mos que la máquina que queremos adquirir cuesta unos 26 000 euros. A ello hay que sumarle gastos de unos 3000 euros de in­s­ta­la­ción, así como 1000 euros de formación de tra­ba­ja­do­res en el uso de la nueva máquina. El importe total de la inversión asciende a unos 30 000 euros en total, pagaderos al comienzo del periodo de inversión.

Paso 2: de­te­r­mi­nar el plazo de inversión

El valor actual neto se calcula basándose en un método de cálculo dinámico de inversión. Además, hay que co­n­te­m­plar el plazo de inversión (n) en in­te­r­va­los de tiempo (t), para los que hay que calcular y descontar los distintos flujos de caja. Por lo tanto, el valor actual neto considera tanto las flu­c­tua­cio­nes en los pagos e ingresos derivados de la inversión como las os­ci­la­cio­nes del mercado de capitales que re­pe­r­cu­ten en los tipos de descuento y se aplican al descuento del flujo de caja.

Calcula primero el plazo de la inversión planeada. Se trata del periodo de tiempo durante el cual se generan los pagos e ingresos. Por lo general, el plazo de una inversión se calcula en años. Por lo tanto, para el re­n­di­mie­n­to se toman en cuenta in­te­r­va­los de tiempo de un año cada uno.

Siguiendo con nuestro ejemplo, el fa­bri­ca­n­te de la máquina nos indica que el ciclo de vida útil de la misma es de 20 años. Sin embargo, nuestra idea es re­em­pla­zar la máquina por un modelo más moderno tras 4 años y vender la vieja por el precio más alto posible. Partimos, por tanto, de un plazo de inversión de 4 años (n = 4). Esto implica 4 in­te­r­va­los de tiempo de un año cada uno que deben ca­l­cu­lar­se y de­s­co­n­tar­se de los distintos flujos de caja.

Paso 3: calcular el flujo de caja

La base del cálculo del VAN es el descuento de todos los pagos e ingresos derivados de la co­rre­s­po­n­die­n­te inversión.

Para el cálculo hay que de­te­r­mi­nar primero el excedente de ingresos para cada intervalo de tiempo (también llamado flujo de caja), que se obtiene de la di­fe­re­n­cia entre pagos e ingresos.

Para nuestro ejemplo de inversión ca­l­cu­la­mos los flujos de caja de cuatro años y tenemos en cuenta todos los ingresos y pagos previstos.

Un mayorista de co­m­bu­s­ti­bles al­te­r­na­ti­vos se ofrece como comprador de nuestras briquetas. Esto genera unos ingresos anuales de 10 000 euros. Sin embargo, la máquina as­pi­ra­do­ra genera también costes de ele­c­tri­ci­dad y ma­n­te­ni­mie­n­to. Estos gastos ascienden a 4000 euros anuales. Además, cada dos años existe un gasto de 2000 euros por el reemplazo de piezas de­s­ga­s­ta­das.

Por lo tanto, esto da como resultado los si­guie­n­tes flujos de caja para los cuatro in­te­r­va­los de tiempo del plazo de inversión.

Ingresos Pagos Excedente de ingresos
F1 10 000 € 4000 € 6000 €
F2 10 000 € 6000 € 4000 €
F3 10 000 € 4000 € 6000 €
F4 10 000 € 6000 € 4000 €

Paso 4: de­te­r­mi­nar el tipo de descuento

El descuento de flujos de pago durante el periodo de inversión puede ave­ri­guar­se mediante el tipo de descuento (i), que es el operando principal en el cálculo del valor actual neto.

Los tipos de descuento apli­ca­bles se deducen teniendo en cuenta el principio de coste de opo­r­tu­ni­dad del tipo de descuento de la mejor al­te­r­na­ti­va de inversión. También hay que tener en cuenta la inflación.

A di­fe­re­n­cia del método estático, el cálculo de inversión tiene en cuenta el método del valor actual neto, la evolución de la es­tru­c­tu­ra de los intereses y los intereses acu­mu­la­dos. En cada intervalo de tiempo, según sea necesario, se pueden aplicar los tipos de descuento.

En nuestro ejemplo damos por hecho que tenemos la opo­r­tu­ni­dad de colocar el importe de la inversión (30 000 euros) a un tipo de interés del 0,2 % libre de riesgo en el mercado de capitales. Así pues, uti­li­za­mos este tipo de interés como tipo de descuento.

Paso 5: calcular el valor residual

El valor residual de una inversión se refiere a los be­ne­fi­cios de li­qui­da­ción al final del periodo de inversión. Este se origina, por ejemplo, de la venta de máquinas y vehículos. Si durante el tra­n­s­cu­r­so del plazo de inversión se producen costes (por ejemplo, costes de eli­mi­na­ción), es­ta­ría­mos hablando de una plusvalía de li­qui­da­ción negativa. El valor residual se descuenta también del cálculo del valor actual neto.

El valor residual solamente se calcula en caso necesario, ya que no todas las in­ve­r­sio­nes están re­la­cio­na­das con una plusvalía de li­qui­da­ción. Por ejemplo, la formación de tra­ba­ja­do­res re­pre­se­n­ta una inversión en sus cua­li­fi­ca­cio­nes por la cual no se obtiene ningún valor residual.

En cambio, en nuestro ejemplo nos basamos en que podremos vender la máquina tras cuatro años por la mitad de su precio original. Por lo tanto, el valor residual asciende a 13 000 euros.

Paso 6: calcular el valor actual

El valor actual se refiere al valor de un pago en el momento actual y se calcula mediante un descuento:

Para calcular el valor actual para los in­te­r­va­los de tiempo que hemos definido debemos aplicar el tipo de descuento definido y lo co­m­pe­n­sa­mos de acuerdo a la fórmula del valor actual neto con los flujos de caja de­te­r­mi­na­dos de cada intervalo.

Como resultado, para cada flujo de caja del plazo de inversión y para el valor residual obtenemos un valor actual que se refiere al valor actual del importe co­rre­s­po­n­die­n­te al punto inicial.

Paso 7: calcular el valor actual neto

El valor actual neto es el valor neto ac­tua­li­za­do de una inversión. Para ca­l­cu­lar­lo, suma el valor actual de todos los in­te­r­va­los de tiempo del plazo de inversión y resta, a co­n­ti­nua­ción, el importe de la inversión.

En nuestro ejemplo obtenemos un valor actual neto de 1086,33 euros. Pero ¿cómo se evalúa este resultado?

In­te­r­pre­ta­ción del valor actual neto

Si la suma de todos los valores actuales (también llamado “valor ca­pi­ta­li­za­do” (VC0) es más elevada que el importe invertido se obtendrá, como en el ejemplo previo, un valor actual neto positivo.

Un valor actual neto positivo (VAN0 > 0) –por ejemplo 1086,33 euros– indica que la inversión pla­ni­fi­ca­da genera más be­ne­fi­cios que un depósito bancario al tipo de descuento escogido. Una inversión de este tipo es rentable.

En cambio, si se obtiene un valor actual neto negativo (VAN0 < 0), la inversión pro­ba­ble­me­n­te im­pli­ca­ría pérdidas y no sería un negocio rentable.

Si el valor neto actual asciende a 0 euros justos, tu inversión generará úni­ca­me­n­te un tipo de descuento pero ningún beneficio adicional, con lo cual no supone ninguna ventaja económica sobre un depósito bancario libre de riesgos.

Valor actual neto Eva­lua­ción De­s­cri­p­ción
VAN0 > 0 Inversión rentable La inversión genera más be­ne­fi­cios que un depósito bancario con el tipo de descuento se­le­c­cio­na­do.
VAN0 < 0 Inversión no rentable La inversión genera menos be­ne­fi­cios que un depósito bancario con el tipo de descuento se­le­c­cio­na­do.
VAN0 = 0 La inversión no ofrece ninguna ventaja sobre un depósito bancario con un riesgo bajo. La inversión genera úni­ca­me­n­te el tipo de descuento.

El valor actual neto hace posible evaluar una única inversión o comparar varias po­si­bi­li­da­des de inversión. Compara la re­n­ta­bi­li­dad de las distintas in­ve­r­sio­nes: la más eco­nó­mi­ca­me­n­te favorable es aquella con el valor actual neto más elevado.

Puntos fuertes y puntos débiles del valor actual neto

Al calcular el valor actual neto uti­li­za­n­do el método pre­via­me­n­te descrito, se co­n­si­de­ran los distintos plazos de inversión de manera in­de­pe­n­die­n­te. Por lo tanto, el valor actual neto se cuenta entre los métodos dinámicos del cálculo de in­ve­r­sio­nes. En co­m­pa­ra­ción a los métodos estáticos, la ventaja de los dinámicos es que reflejan ci­r­cu­n­s­ta­n­cias más complejas, por ejemplo, los distintos flujos de caja de los in­te­r­va­los de tiempo o un cambio en el tipo de descuento.

El valor actual neto goza de gran po­pu­la­ri­dad por ser un método co­m­pa­ra­ti­va­me­n­te más sencillo. Su índice es unívoco y no deja lugar a in­te­r­pre­ta­cio­nes. Sin embargo, los críticos de este método ponen en duda la fuerza expresiva del VAN.

El método del valor actual neto es pro­ble­má­ti­co, sobre todo, por las si­guie­n­tes razones:

  • El cálculo del valor actual neto se basa en la su­po­si­ción de un mercado de capitales perfecto.
  • El cálculo se basa en muchos aspectos en pre­su­po­si­cio­nes que re­pe­r­cu­ten de manera de­te­r­mi­na­n­te en el importe del valor actual neto.

El método del valor neto actual se basa en un mercado de capitales si­m­pli­fi­ca­do, entre otros mediante la equi­pa­ra­ción de intereses acree­do­res y deudores. Tampoco se tienen en cuenta las no­r­ma­ti­vas fiscales. En la práctica, estos re­qui­si­tos no se dan. Por lo tanto, se trata de un indicador que no se adapta al completo a las ci­r­cu­n­s­ta­n­cias reales.

Existe además el peligro de que los em­pre­sa­rios lleven a cabo in­ve­r­sio­nes no rentables contando con pre­su­po­si­cio­nes erróneas. Tanto el tipo de descuento como el importe del flujo de caja se basan en pro­nó­s­ti­cos y se de­te­r­mi­nan mediante una base in­fo­r­ma­ti­va in­su­fi­cie­n­te, más o menos ar­bi­tra­ria. Así pues, todas las pre­su­po­si­cio­nes del cálculo del valor actual neto se deben comentar y demostrar su­fi­cie­n­te­me­n­te, por ejemplo, mediante ofertas bancarias concretas, datos o cifras de las cuentas del negocio de años an­te­rio­res.

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