El cro­w­d­fu­n­di­ng, también de­no­mi­na­do mi­cro­me­ce­na­z­go y fi­na­n­cia­ción colectiva, permite llevar a cabo todo tipo de proyectos sin necesidad de in­vo­lu­crar a in­ve­r­so­res acre­di­ta­dos. En lugar de ello, es el conjunto de en­tu­sia­s­tas in­te­re­sa­dos en el proyecto el que lo financia, ya sea con do­na­cio­nes o préstamos. Se trata de un concepto re­la­ti­va­me­n­te nuevo, pues nació con la creación en 2008 de la web Indiegogo y la puesta en marcha un año después de la pla­ta­fo­r­ma Ki­c­k­s­ta­r­ter.com. Desde ese momento, este método de fi­na­n­cia­ción ha permitido llevar a cabo un gran número de proyectos, entre los que se en­cue­n­tran las cri­p­to­di­vi­sas, álbumes de música, proyectos de software, vi­deo­jue­gos y objetos co­ti­dia­nos muy in­no­va­do­res.

En España, las pla­ta­fo­r­mas de fi­na­n­cia­ción pa­r­ti­ci­pa­ti­va quedan reguladas en la Ley 5/2015, aunque algunos apuntan a su posible ob­so­le­s­ce­n­cia debido a la rapidez con la que evo­lu­cio­na el mi­cro­me­ce­na­z­go. Y es que muchas empresas y pa­r­ti­cu­la­res co­n­si­de­ran que el cro­w­d­fu­n­di­ng es un método de fi­na­n­cia­ción muy efectivo y por ello recurren a él para poder hacer realidad proyectos in­no­va­do­res sin tener que dejarlos financiar por grandes in­ve­r­so­res.

De­fi­ni­ción

Cro­w­d­fu­n­di­ng es el término con el que se designa a la fi­na­n­cia­ción de un proyecto mediante co­n­tri­bu­cio­nes pro­ce­de­n­tes sobre todo de pa­r­ti­cu­la­res que li­bre­me­n­te deciden la cantidad que quieren aportar. En la mayoría de los casos se establece una de­te­r­mi­na­da meta de fi­na­n­cia­ción y se re­co­m­pe­n­sa a los pa­r­ti­ci­pa­n­tes en función de su apo­r­ta­ción. Es im­po­r­ta­n­te resaltar que la tra­n­s­pa­re­n­cia de los proyectos es esencial en este tipo de fi­na­n­cia­ción.

¿Qué es el cro­w­d­fu­n­di­ng y en qué consiste?

El cro­w­d­fu­n­di­ng apuesta por un marketing atractivo y efectivo que permita ganar in­ve­r­so­res pa­r­ti­cu­la­res. Teniendo en cuenta que este tipo de fi­na­n­cia­ción se apoya en un vínculo de confianza, las promesas rea­li­za­das a los po­te­n­cia­les in­te­re­sa­dos han de ser realistas, pero al mismo tiempo tan te­n­ta­do­ras que estos no puedan re­si­s­ti­r­se a pa­r­ti­ci­par en la fi­na­n­cia­ción de un proyecto que todavía no se ha ma­te­ria­li­za­do. Es por ello que la tra­n­s­pa­re­n­cia se convierte en un valor esencial del cro­w­d­fu­n­di­ng: si co­n­ti­nua­me­n­te se va in­fo­r­ma­n­do a quienes han realizado apo­r­ta­cio­nes de los avances en el proyecto, se consigue fo­r­ta­le­cer el ya citado vínculo de confianza, además de ganar nuevos si­m­pa­ti­za­n­tes. Cuando otros ven que se está llevando a cabo un trabajo pro­me­te­dor, es más probable que se decidan también a co­n­tri­buir.

Este tipo de fi­na­n­cia­ción lleva consigo un efecto de arrastre, de hecho, son los proyectos con más éxito los que se hacen virales en las redes sociales, dando lugar en ocasiones a un de­s­plie­gue pu­bli­ci­ta­rio de gran calibre, con la co­n­se­cue­n­te obtención de im­pre­sio­na­n­tes recursos para la fi­na­n­cia­ción. Sin embargo, no pasa muy a menudo. A pesar de todo, los proyectos de cro­w­d­fu­n­di­ng atraen con mucha fre­cue­n­cia una cantidad asombrosa de do­na­cio­nes.

En la mayoría de las pla­ta­fo­r­mas de cro­w­d­fu­n­di­ng se muestra la cantidad recaudada, de modo que, si se ha dado a conocer el objetivo fi­na­n­cie­ro que se quiere conseguir, los pa­r­ti­ci­pa­n­tes pueden saber en todo momento cuánto éxito está teniendo la campaña. A veces también se es­ta­ble­cen los llamados objetivos in­te­r­me­dios (mi­le­s­to­nes): cuanto más dinero se recauda, mayores son las promesas en torno al producto final. A menudo estos objetivos in­te­r­me­dios están por encima del objetivo fi­na­n­cie­ro primario, de modo que el proyecto alcanza un límite más alto del que se planeó en su origen.

Además, se puede premiar a los pa­r­ti­ci­pa­n­tes en función de la cantidad pro­po­r­cio­na­da. A los más generosos se les promete, entre otras cosas, un ejemplar gratuito del producto final, la versión premium, incluir su nombre en los “créditos”, un producto pro­mo­cio­nal especial, acceso a un tipo de club “VIP”, etc., y de esta forma se les compensa antes de que el proyecto se haya de­sa­rro­lla­do co­m­ple­ta­me­n­te.

Cro­w­d­fu­n­di­ng: modelos y ejemplos

La co­n­tra­pre­s­ta­ción que el pa­r­ti­ci­pa­n­te recibe por cada apo­r­ta­ción determina el modelo de cro­w­d­fu­n­di­ng, aunque el tipo de flujos fi­na­n­cie­ros también es im­po­r­ta­n­te. Los términos para la de­no­mi­na­ción de estos modelos, un total de cuatro, aún no son ho­mo­gé­neos, pues no proceden de un principio teórico, sino que se han ido cri­s­ta­li­za­n­do en la práctica en los últimos años. De hecho, no existe una de­li­mi­ta­ción clara entre modelos, de modo que, conforme una campaña va avanzando, esta puede pasar del cro­w­d­fu­n­di­ng de do­na­cio­nes al modelo clásico, basado en re­co­m­pe­n­sas.

Cro­w­d­fu­n­di­ng de re­co­m­pe­n­sa

Es el tipo de cro­w­d­fu­n­di­ng clásico y consiste en reunir fondos a partir de diversas apo­r­ta­cio­nes y prometer como co­n­tra­pa­r­ti­da la rea­li­za­ción del producto final. Además, a menudo se dan a los pa­r­ti­ci­pa­n­tes co­m­pe­n­sa­cio­nes in­ma­te­ria­les (inclusión en los créditos, acceso a la versión beta, prioridad en los pedidos, etc.) o ma­te­ria­les (me­r­cha­n­di­si­ng, pro­to­ti­pos, etc.). Es por ello por lo que se usa el término “re­co­m­pe­n­sa” en su de­no­mi­na­ción. No­r­ma­l­me­n­te, esta re­co­m­pe­n­sa depende de la cantidad donada.

Ejemplo: un pequeño equipo de de­sa­rro­lla­do­res quiere crear un vi­deo­jue­go basado en un concepto nuevo e innovador, pero no tienen ningún socio que se ocupe de invertir en el proyecto, motivo por el que se deciden por el mi­cro­me­ce­na­z­go: a cambio de 50 000 euros en total, el equipo se co­m­pro­me­te a tener el juego terminado en un año como máximo y, además, incluirán todos los nombres de los “mecenas” en los créditos finales del vi­deo­jue­go. No obstante, quienes realicen una donación a partir de 50 euros recibirán también una camiseta; a partir de 100, el acceso a la fase de prueba beta, y a los in­ve­r­so­res más generosos, es decir, aquellos que donen al menos 500 euros, los de­sa­rro­lla­do­res les dedican una figura pe­r­so­na­li­za­da que aparece en algún momento del juego.

Equity cro­w­d­fu­n­di­ng o de inversión

Este método permite a los in­ve­r­so­res pa­r­ti­ci­par del beneficio posterior y es co­mú­n­me­n­te utilizado por startups y otros ámbitos de fundación. Para que este tipo de mi­cro­me­ce­na­z­go sea efectivo es esencial que la idea muestre cierto potencial de éxito comercial: si este es lo su­fi­cie­n­te­me­n­te alto, no solo será posible obtener la base fi­na­n­cie­ra del proyecto, sino también mejorar su alcance comercial. Dado que el cro­w­d­fu­n­di­ng tiene una na­tu­ra­le­za viral, la po­pu­la­ri­dad de la propia marca aumenta, abrié­n­do­se a nuevos mercados.

Ejemplo: una startup recién creada produce de forma local una bebida re­fre­s­ca­n­te ecológica que tiene mucho éxito entre la población joven. La empresa quiere ex­pa­n­di­r­se por todo el te­rri­to­rio español y co­me­r­cia­li­zar la bebida. Para ello comienza una campaña de cro­w­d­fu­n­di­ng y promete a los in­ve­r­so­res una parte de los be­ne­fi­cios futuros en función de la inversión realizada. Además, a partir de una de­te­r­mi­na­da suma, los in­ve­r­so­res también recibirán me­n­sua­l­me­n­te una su­s­cri­p­ción a la bebida.

Cro­w­d­fu­n­di­ng de do­na­cio­nes

Este es el mi­cro­me­ce­na­z­go más sencillo de todos. En él, la re­cau­da­ción se lleva a cabo sin prometer ninguna co­n­tra­pre­s­ta­ción. An­te­rio­r­me­n­te, este concepto era entendido como una simple donación o re­cau­da­ción de fondos pero, con la di­gi­ta­li­za­ción, estas ideas también se incluyen en el ámbito del cro­w­d­fu­n­di­ng. Para realizar este modelo de fi­na­n­cia­ción colectiva, basta con organizar la recogida de do­na­cio­nes a través de una pla­ta­fo­r­ma de Internet.

Ejemplo: una comunidad de vecinos quiere que el parque del barrio disponga de una zona de juegos, no obstante, no tienen recursos eco­nó­mi­cos para llevarlo a cabo, pues el ayu­n­ta­mie­n­to ha rechazado el proyecto. Para poder fi­na­n­ciar­lo, un grupo de padres y madres crea una página web de cro­w­d­fu­n­di­ng para recibir do­na­cio­nes por parte de los ha­bi­ta­n­tes de la zona. Además, para ganar vi­si­bi­li­dad comparten la página web en diversas redes sociales e ine­s­pe­ra­da­me­n­te el proyecto se hace viral. Cuál es su sorpresa cuando una escritora de renombre, que se ha enterado del problema a través de las redes, ha decidido tomar parte en la causa donando una im­po­r­ta­n­te suma de dinero.

Cro­w­d­fu­n­di­ng de préstamo o cro­w­d­le­n­di­ng

Este método de cro­w­d­fu­n­di­ng funciona a través de muchos y pequeños créditos. Con los in­ve­r­so­res (pre­s­ta­mi­s­tas, al fin y al cabo) se acuerdan una serie de intereses, cuyo cu­m­pli­mie­n­to es negociado por una entidad de prestigio. A di­fe­re­n­cia del cro­w­d­fu­n­di­ng de inversión, con este método se reembolsa el crédito prestado junto a los intereses pactados. Aunque este tipo de cro­w­d­fu­n­di­ng no tiene lugar a través de un banco, no está exento de tri­bu­ta­ción. Además, los re­qui­si­tos que imponen las pla­ta­fo­r­mas de este tipo de mi­cro­me­ce­na­z­go son mucho más altos que las del resto.

Ejemplo: una startup quiere invertir en un proyecto nuevo pero le faltan los medios ne­ce­sa­rios para ello. Por eso decide iniciar una campaña de cro­w­d­fu­n­di­ng en la que se negocia con los in­ve­r­so­res una de­vo­lu­ción del crédito prestado con un interés del 5 % en un periodo menor a dos años. En cuanto se obtiene la cantidad, comienzan a trabajar en el proyecto.

Factores para tener éxito con una campaña de cro­w­d­fu­n­di­ng

Gracias al cro­w­d­fu­n­di­ng se han llevado a cabo proyectos re­ma­r­ca­bles pero, por otro lado, también ha habido muchos que han fracasado, causando im­po­r­ta­n­tes daños en algunos casos. Y es que hay que tener en cuenta que el mi­cro­me­ce­na­z­go no es ningún método milagroso para financiar proyectos y que exige mucho trabajo, co­n­s­ta­n­cia y habilidad por parte de los de­sa­rro­lla­do­res. Al fin y al cabo, un cro­w­d­fu­n­di­ng de éxito se basa en la in­ter­ac­ción de numerosos factores:

  • Ser realista. Tanto la pla­ni­fi­ca­ción del proyecto como la cuantía han de definirse de forma realista, lo que depende de muchos factores. No se debe requerir más dinero del que co­rre­s­po­n­da al sector y al tamaño del proyecto y es in­di­s­pe­n­sa­ble que en la pla­ni­fi­ca­ción fi­na­n­cie­ra se fije la cantidad requerida de la forma más realista posible. Solo cuando se conocen los costes que derivan del proyecto es posible comunicar a los in­ve­r­so­res y mecenas po­te­n­cia­les un objetivo económico creíble. La de­s­cri­p­ción del proyecto tampoco ha de ser excesiva pues, si se promete lo imposible, se corre el peligro de no ser tomado en serio, más si se tiene en cuenta el es­ce­p­ti­ci­s­mo que ha ido calando con el tiempo en los posibles in­te­re­sa­dos en financiar los proyectos de cro­w­d­fu­n­di­ng, ya que han tenido que afrontar diversas de­ce­p­cio­nes. Por ello, hay que dar motivos su­fi­cie­n­tes para que el es­ce­p­ti­ci­s­mo no rodee a la campaña de cro­w­d­fu­n­di­ng.

  • Mantener la tra­n­s­pa­re­n­cia. Ser honestos con el equipo y con las personas que han apostado por el proyecto y pa­r­ti­ci­par ac­ti­va­me­n­te en alcanzar el objetivo es­ta­ble­ci­do es esencial para mantener la confianza. Por ello, no puede des­ate­n­de­r­se la co­mu­ni­ca­ción, para lo que resulta ideal informar con cierta re­gu­la­ri­dad sobre el estado del proyecto. De esta forma también se aumenta el grado de sa­ti­s­fa­c­ción de estos mecenas de la era virtual, que pueden ver el efecto de las apo­r­ta­cio­nes y decidirse, por qué no, a pa­r­ti­ci­par de nuevo. Además, como ya se ha indicado, hacer público el estado del proyecto puede atraer la atención de nuevos in­te­re­sa­dos, aumentado así la pa­r­ti­ci­pa­ción.

  • Imagen pro­fe­sio­nal sin alejarse del público. El contenido que se comparte ha de ser pro­fe­sio­nal: nada de textos con errores, ni imágenes o vídeos de afi­cio­na­dos, aunque no por ello hay que alejarse demasiado del perfil de las personas que han realizado las apo­r­ta­cio­nes: en un proyecto de vi­deo­jue­gos se puede utilizar un tono mucho más relajado que el que se usa cuando el objetivo en cuestión es el de­sa­rro­llo de un software para empresas. Conseguir el equi­li­brio perfecto entre pro­fe­sio­na­li­dad y ac­ce­si­bi­li­dad es de­te­r­mi­na­n­te para ganarse la simpatía de los in­te­re­sa­dos. De hecho, muchas de las di­re­c­tri­ces no escritas del marketing online también son apli­ca­bles al cro­w­d­fu­n­di­ng.

  • Cumplir las promesas. Si el equipo ha prometido que las apo­r­ta­cio­nes de cierta cantidad van a tener una co­n­tra­pre­s­ta­ción, tiene que cumplir con su palabra. Así, no solo se mantiene la confianza, sino que además puede que los pa­r­ti­ci­pa­n­tes se decidan a hacer pu­bli­ci­dad del proyecto. Lo mejor es realizar promesas que puedan hacerse realidad lo antes posible: por ejemplo, con artículos de me­r­cha­n­di­si­ng como camisetas y gorras, que se fabrican rá­pi­da­me­n­te y que, dotados con el logo del proyecto, también hacen pu­bli­ci­dad de este. Otra de las promesas que no hay que olvidar es la relativa a informar sobre el estado del proyecto. Si, por ejemplo, se ha es­ta­ble­ci­do que en el blog del proyecto se subirá se­ma­na­l­me­n­te una co­mu­ni­ca­ción al respecto, ha de ser así. Además, compartir un tweet o post en Instagram sobre los pequeños avances de vez en cuando también co­n­tri­bui­rá a mejorar la imagen de la campaña.

Ventajas y de­s­ve­n­ta­jas del cro­w­d­fu­n­di­ng

Ventajas De­s­ve­n­ta­jas
Libertad en la pla­ni­fi­ca­ción del proyecto sin co­m­pro­mi­sos no deseados. El estrés constante puede desem­bo­car en fru­s­tra­ción y decepción cuando no se pueden cumplir las metas es­ta­ble­ci­das. Una ola de pu­bli­ci­dad negativa puede poner en peligro el proyecto.
El proyecto se somete a pruebas de mercado: si la idea no es buena, o la pre­se­n­ta­ción no es lo su­fi­cie­n­te atractiva, no recibirá fi­na­n­cia­ción. Pero, al mismo tiempo, se va re­co­gie­n­do un feedback muy valioso para mejorar el proyecto en el futuro. La pre­se­n­ta­ción detallada del plan del proyecto con todos y cada uno de los pasos puede causar plagios y robo de ideas por parte de la co­m­pe­te­n­cia.
Co­n­s­tru­c­ción de una comunidad en torno al proyecto: creación de campañas pu­bli­ci­ta­rias y pro­pa­ga­ción viral en las redes sociales. Mucha co­m­pe­te­n­cia: las pla­ta­fo­r­mas de cro­w­d­fu­n­di­ng han sido invadidas con proyectos poco viables. Por eso, el proyecto pre­se­n­ta­do ha de destacar entre el resto y llamar la atención frente a la co­m­pe­te­n­cia.
La fi­na­n­cia­ción a través de este método suele ser más rentable que la que opta por in­te­r­me­dia­rios (por ejemplo, los créditos bancarios). Los grupos de miembros de las pla­ta­fo­r­mas de mi­cro­me­ce­na­z­go poseen las mismas ca­ra­c­te­rí­s­ti­cas que una comunidad online, por lo que también cuenta con los aspectos negativos: hay que lidiar con troles, críticas injustas y excesivas, así como con ataques pe­r­so­na­les.
Una co­mu­ni­ca­ción pe­r­ma­ne­n­te con la comunidad y la obtención de feedback garantiza el flujo constante de nuevas ideas. La gestión, a veces lenta, de la comunidad puede desviar la atención de los avances del proyecto
El éxito del producto final se puede de­te­r­mi­nar mejor al analizar a la comunidad.
La obli­ga­ción de realizar una pla­ni­fi­ca­ción co­m­pe­te­n­te del proyecto y de ac­tua­li­zar­lo co­n­s­ta­n­te­me­n­te requiere una mayor co­n­ce­n­tra­ción y hace que el trabajo en el proyecto sea más eficiente.
Consejo

Se puede iniciar una campaña de cro­w­d­fu­n­di­ng en di­fe­re­n­tes pla­ta­fo­r­mas. En la Digital Guide podrás tener acceso a las mejores pla­ta­fo­r­mas de cro­w­d­fu­n­di­ng.

Las mejores campañas de cro­w­d­fu­n­di­ng

La te­c­no­lo­gía blo­c­k­chain y las cri­p­to­mo­ne­das: Filecoin, Tezos, EOS

Entre las campañas de cro­w­d­fu­n­di­ng con más éxito se en­cue­n­tran numerosos proyectos del ámbito de la cadena de bloques (blo­c­k­chain) y la cri­p­to­mo­ne­da. Filecoin, de la empresa Protocol Labs, es una apli­ca­ción para el al­ma­ce­na­mie­n­to de datos de forma de­s­ce­n­tra­li­za­da y permite realizar procesos de pagos digitales basados en la te­c­no­lo­gía blo­c­k­chain. Con una re­cau­da­ción de alrededor de 257 millones de dólares es­ta­dou­ni­de­n­ses, Filecoin se presenta hasta la fecha como el proyecto de cro­w­d­fu­n­di­ng con mejor resultado desde el punto de vista fi­na­n­cie­ro. Le siguen los proyectos Tezos (232 millones de dólares) y EOS (185 millones de dólares), también re­la­cio­na­dos con el blo­c­k­chain.

Co­n­si­de­rar a estas campañas dentro del ámbito del cro­w­d­fu­n­di­ng es cie­r­ta­me­n­te co­n­tro­ve­r­ti­do para muchos, pues estos proyectos a menudo se mueven dentro de la burbuja de es­pe­cu­la­ción de las cri­p­to­di­vi­sas y los co­n­tri­bu­ye­n­tes suelen recibir “úni­ca­me­n­te” como co­n­tra­pre­s­ta­ción una cantidad de­te­r­mi­na­da de la cri­p­to­mo­ne­da co­rre­s­po­n­die­n­te. Además, los in­ve­r­so­res no se mueven por el interés o en­tu­sia­s­mo hacia un de­te­r­mi­na­do proyecto, sino que especulan con el éxito de la campaña, que se alimenta de esta forma de la euforia en torno a la cri­p­to­mo­ne­da. Por eso, es común comparar a las campañas de cro­w­d­fu­n­di­ng en el ámbito de la cadena de bloques y las cri­p­to­mo­ne­das con la es­pe­cu­la­ción en bolsa. Lo que está claro es que este modelo pa­r­ti­cu­lar de cro­w­d­fu­n­di­ng parece ser el medio de cultivo perfecto para las cri­p­to­mo­ne­das.

Vi­deo­jue­gos: Star Citizen y Undertale

El mi­cro­me­ce­na­z­go ha tenido hasta la ac­tua­li­dad una gran in­flue­n­cia en la industria del vi­deo­jue­go y ha ayudado a muchos de­sa­rro­lla­do­res in­de­pe­n­die­n­tes a hacer realidad sus proyectos. El proyecto de vi­deo­jue­go Star Citizen se erige como el cuarto proyecto más conocido de la te­c­no­lo­gía blo­c­k­chain. Hasta la fecha ha recaudado en torno a 180 millones de dólares, di­fe­re­n­ciá­n­do­se en gran medida de la co­m­pe­te­n­cia. Star Citizen es un juego de si­mu­la­ción espacial que otorga a los jugadores una libertad casi ilimitada y reúne di­fe­re­n­tes géneros de vi­deo­jue­gos muy populares. La campaña de cro­w­d­fu­n­di­ng tuvo mucho éxito en la pla­ta­fo­r­ma Ki­c­k­s­ta­r­ter y ayudó al proyecto a conseguir una campaña pu­bli­ci­ta­ria online sin pre­ce­de­n­tes.

Sin embargo, la mayor parte de los be­ne­fi­cios se obtuvo de la venta de contenido in­di­vi­dual para el próximo juego. De esta forma, en función de sus apo­r­ta­cio­nes, los pa­r­ti­ci­pa­n­tes pueden reservar con an­te­la­ción naves es­pa­cia­les, objetos y terrenos del juego. Las ca­n­ti­da­des, a veces im­pe­n­sa­bles, han co­n­tri­bui­do aún más a la gloria del juego. Muchos de los afi­cio­na­dos rea­li­za­ban do­na­cio­nes de hasta cinco cifras para así tener mayores ventajas cuando se pusiera a su di­s­po­si­ción el juego, lo que a su vez se vio aco­m­pa­ña­do de una im­po­r­ta­n­te cobertura por parte de los medios de co­mu­ni­ca­ción. No obstante, todo ello pone al proyecto bajo una gran presión, pues ha de cumplir con los es­tá­n­da­res de calidad esperados y debe conseguir el alcance esperado. No obstante, la comunidad ha tenido que armarse de paciencia. Los de­sa­rro­lla­do­res han pospuesto co­n­ti­nua­me­n­te tanto la fecha de pu­bli­ca­ción como los objetivos in­te­r­me­dios.

A di­fe­re­n­cia de Star Citizen, en el juego de rol de culto Undertale es el mi­ni­ma­li­s­mo la palabra clave. La campaña, alojada en la pla­ta­fo­r­ma Ki­c­k­s­ta­r­ter, se creó basándose en un objetivo inicial de 10 000 dólares, pero el de­sa­rro­lla­dor consiguió los 50 000 dólares. De hecho, el resultado superó todas las ex­pe­c­ta­ti­vas y se convirtió en un éxito de culto y en uno de los juegos indie más conocidos de todos los tiempos. Así, fue incluido en muchas de las listas con los mejores juegos de ese año, po­si­cio­ná­n­do­se junto a otros de mayor pre­su­pue­s­to.

Undertale, que con su estética retro recuerda a los juegos de la década de 1990, fue el principal proyecto personal de Toby Fox. A pesar de tratarse de un juego poco co­n­ve­n­cio­nal por su historia, humor y forma dejugar, alcanzó cifras de ventas sin pre­ce­de­n­tes y fue adaptado a Pla­y­S­ta­tion 4, Pla­y­S­ta­tion Vita y Nintendo Switch. Una historia de éxito in­s­pi­ra­do­ra, posible a un cro­w­d­fu­n­di­ng re­la­ti­va­me­n­te reducido que su­pue­s­ta­me­n­te ha hecho mi­llo­na­rio a Toby Fox.

Productos ali­me­n­ti­cios: Flow Hive

Flow Hive es una in­no­va­do­ra colmena que permite al apicultor obtener miel sin molestar a la colonia de abejas. Con una re­cau­da­ción de alrededor de 13 millones de dólares es­ta­dou­ni­de­n­ses, el proyecto tuvo muy buena acogida y en marzo de 2018 ya se habían vendido en torno a 50 000 artículos. De hecho, este es uno de los proyectos más exitosos fi­na­n­cia­dos en la pla­ta­fo­r­ma Indiegogo. Flow Hive ya tiene una segunda versión que mejora la primera a partir del feedback obtenido. El proyecto atrajo la atención de di­fe­re­n­tes medios y redes sociales, atri­bu­yé­n­do­se­le el mérito de haber hecho surgir a nuevos afi­cio­na­dos a la api­cu­l­tu­ra.

Software: Fi­r­s­t­Blood

Fi­r­s­t­Blood permite a los jugadores de todo el mundo competir entre ellos en una pla­ta­fo­r­ma de­s­ce­n­tra­li­za­da, aspirando a re­vo­lu­cio­nar el joven pero poco exitoso campo de los eSports. El sistema de co­n­tra­pre­s­ta­ción es muy innovador y funciona a través de la te­c­no­lo­gía blo­c­k­chain de forma muy similar a como lo hace una cri­p­to­mo­ne­da, divisa que puede usarse para invertir en juegos, en jugadores y en equipos. El juego ofrece, además, la opo­r­tu­ni­dad de de­sem­pe­ñar de­te­r­mi­na­dos papeles en la comunidad, ya sea de miembro del jurado o de testigo, lo que a su vez se re­co­m­pe­n­sa con dinero virtual. La idea tuvo mucho éxito: en pocos minutos se re­cau­da­ron en torno a 5 millones de dólares. A los in­ve­r­so­res se les ofrecía la cri­p­to­mo­ne­da como co­n­tra­pre­s­ta­ción en función de su donación. Además, los que in­vi­r­tie­ron en la campaña en la primera hora re­ci­bie­ron un descuento del 70 % en la moneda.

Campañas de cro­w­d­fu­n­di­ng inusuales

Basta con echar un vistazo a las di­fe­re­n­tes pla­ta­fo­r­mas de cro­w­d­fu­n­di­ng para comprobar que la po­pu­la­ri­dad de este método de fi­na­n­cia­ción ha ido au­me­n­ta­n­do con el paso de los años. No obstante, los proyectos que se presentan no siempre son in­no­va­do­res e in­te­re­sa­n­tes, exi­s­tie­n­do campañas poco usuales, algunas de las cuales han causado gran revuelo en la comunidad de Internet.

Un ejemplo es la campaña puesta en marcha por Zack Danger Brown, quien pedía 10 dólares para poder hacer su primera ensalada de patatas. No cabe duda de que con los cerca de 55 000 dólares que re­cau­da­ron pudieron hacer realidad su proyecto, aunque hay que decir que Brown donó la mayor parte del dinero obtenido a una or­ga­ni­za­ción hu­ma­ni­ta­ria.

Para los más es­cé­p­ti­cos, el rapero B.o.B, re­co­no­ci­do te­rra­pla­ni­s­ta (mo­vi­mie­n­to que sostiene que la tierra es plana), quiso recaudar 200 000 dólares a través de la pla­ta­fo­r­ma GoFundMe con el objetivo de mandar un satélite al espacio para poder demostrar su hipótesis. Más tarde subió la cantidad a un millón. No obstante, hasta la fecha B.o.B. no ha superado los 7 000 dólares. Aunque no ha co­n­se­gui­do su objetivo económico, su campaña ha sido lo su­fi­cie­n­te­me­n­te co­n­tro­ve­r­ti­da como para que se hayan hecho eco los medios de co­mu­ni­ca­ción, lo que lleva a muchos a creer que tras este proyecto se esconde una campaña de marketing para dar a conocer al cantante.

Muchas de las campañas que se pretenden financiar mediante cro­w­d­fu­n­di­ng carecen de seriedad para muchos de los miembros de esta comunidad: existen proyectos para financiar enlaces ma­tri­mo­nia­les, otros para pagar un tatuaje y otros que tienen in­te­n­cio­nes políticas. Mientras que algunos proyectos pasan co­m­ple­ta­me­n­te des­ape­r­ci­bi­dos y no consiguen fi­na­n­cia­ción, otros captan la atención de las redes sociales, motivo por el que cada vez más el concepto de cro­w­d­fu­n­di­ng se expone a la crítica de prestar atención a proyectos menos serios. De hecho, muchas de las campañas de cro­w­d­fu­n­di­ng se co­n­si­de­ran ahora parte esencial de la cultura meme.

Industria au­to­mo­vi­lí­s­ti­ca: Elio Motors

Con el proyecto de Elio Motors se busca crear au­to­mó­vi­les de tres ruedas que no solo resultan re­s­pe­tuo­sos con el medio ambiente, sino que tienen un precio asequible. La campaña tuvo muy buena acogida entre los in­ve­r­so­res: alrededor de 6 000 personas apostaron por el proyecto, re­cau­dá­n­do­se en torno a los 100 millones de dólares, cifra que superaba con creces el objetivo es­ta­ble­ci­do. Aunque la campaña tuvo un gran éxito, aún se están esperando los re­su­l­ta­dos. En un principio se es­ta­ble­ció 2012 como el año en el que se iba a dar a conocer la primera versión del innovador automóvil, aunque los últimos datos indican que la pro­du­c­ción no empezará hasta 2019. Sea como sea, las promesas de entrega no se han cumplido y los in­ve­r­so­res deben tener un poco más de paciencia. Además, a pesar el éxito que tuvo el proyecto, co­n­si­guie­n­do grandes ca­n­ti­da­des de dinero, existen dudas sobre su destino, pues a finales de 2016 las deudas de Elio Motors pre­su­n­ta­me­n­te superaban los 100 millones de dólares es­ta­dou­ni­de­n­ses.

Vi­deo­jue­gos: Mighty No. 9

El vi­deo­jue­go Mighty No. 9, fi­na­n­cia­do a través de la pla­ta­fo­r­ma Ki­c­k­s­ta­r­ter, se pre­se­n­ta­ba a los más no­s­tá­l­gi­cos como un sucesor del conocido clásico “Megan Man”. La campaña, iniciada por de­sa­rro­lla­do­res de renombre, generó más de 4 millones de dólares es­ta­dou­ni­de­n­ses, lo que de­sa­rro­lla­do­res y fans co­n­si­de­ra­ron un buen indicio. Pero los re­su­l­ta­dos fueron otros: la pu­bli­ca­ción del juego tuvo que re­tra­sar­se varias veces, y cuando fi­na­l­me­n­te en 2017 se puso a di­s­po­si­ción del público en di­fe­re­n­tes pla­ta­fo­r­mas, el vi­deo­jue­go dejó mucho que desear, re­ci­bie­n­do duras críticas de fans y expertos. La calidad era bastante mediocre y se alejaba de las altas ex­pe­c­ta­ti­vas que tenía el público. Para colmo, la co­n­tra­pre­s­ta­ción que se prometió a los in­ve­r­so­res no se gestionó ade­cua­da­me­n­te, pues muchos de los códigos de bo­ni­fi­ca­ción estaban de­fe­c­tuo­sos y no todos pudieron re­ci­bi­r­los, sin olvidar aquellos casos en los que los reservas de productos an­ti­ci­pa­dos ni siquiera ob­tu­vie­ron el producto final.

Es posible que Mighty No. 9 haya llevado a muchos in­ve­r­so­res a recelar de las promesas gra­n­di­lo­cue­n­tes de los de­sa­rro­lla­do­res de vi­deo­jue­gos en las campañas de cro­w­d­fu­n­di­ng. Este proyecto es un gran ejemplo de cómo funcionan las campañas de promoción positivas y las negativas, y muestra también cómo reacciona la comunidad a los proyectos, pues igual que co­n­tri­bu­ye a su de­sa­rro­llo, también toma medidas ante las de­ce­p­cio­nes.

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