El sistema tri­bu­ta­rio es complejo, como queda claro cada vez que toca liquidar los impuestos, sea de una actividad por cuenta ajena o propia. Si es cierto que el propio sistema permite ahorrar impuestos en ciertos casos, también lo es que no es fácil de entender y que la mayoría de las veces reina una gran confusión a propósito de qué y cuánto desgravar o deducir. Sobre todo, la primera vez que te enfrentas a la de­cla­ra­ción de la renta, es muy probable que tengas más preguntas que re­s­pue­s­tas: ¿qué gastos puedo deducir? ¿Qué do­cu­me­n­tos tengo que conservar?

Una posible salida del laberinto fiscal es la que re­pre­se­n­tan los asesores fiscales. Perfectos co­no­ce­do­res del entramado tri­bu­ta­rio y de las distintas obli­ga­cio­nes y exe­n­cio­nes que lo conforman, los asesores tanto se encargan de entregar una de­cla­ra­ción corriente de impuestos, como apoyan al pequeño em­pre­sa­rio en la gestión de su co­n­ta­bi­li­dad o de au­di­to­rías fiscales por parte de Hacienda. Aunque no de forma altruista, na­tu­ra­l­me­n­te. Con el fin de evitar sorpresas, conviene estudiar antes cuáles son los precios de las gestorías y los asesores fiscales.

Hecho

Conviene di­s­ti­n­guir la figura del gestor ad­mi­ni­s­tra­ti­vo de la del asesor, aunque a veces asuman las mismas tareas. Un gestor se ocupa de las tareas de índole ad­mi­ni­s­tra­ti­va de las empresas. Estas suelen incluir tí­pi­ca­me­n­te la co­n­ta­bi­li­dad, la gestión de nóminas o los asuntos fiscales, entre otras. Un asesor, en cambio, no maneja, sino que asesora, es decir, ofrece consejo cuando se le solicita. En la práctica, son muchas las gestorías que por su ex­pe­rie­n­cia o co­m­pe­te­n­cia asumen también tareas de ase­so­ra­mie­n­to. Al fin y al cabo, de esta manera di­ve­r­si­fi­can su oferta y se desmarcan de la co­m­pe­te­n­cia.

¿Cuánto cuesta un gestor?

Según el Instituto Nacional de Es­ta­dí­s­ti­ca (datos de junio de 2018), en 2017 había más de 67 mil asesorías activas en España, la mayor parte de ellas con menos de 2 empleados, dando cobertura en total a más de tres millones de empresas y autónomos. Como en cualquier otro sector pro­fe­sio­nal, también aquí se dan di­fe­re­n­cias en lo que respecta a la co­m­pe­te­n­cia de cada gestor, en función de la ex­pe­rie­n­cia adquirida y de su rama de es­pe­cia­li­za­ción, algo común en derecho fiscal. Por esto, dos criterios básicos a la hora de juzgar el precio de una gestoría son la co­m­pe­te­n­cia técnica y la repu­tación adquirida a lo largo de los años.

En España no hay ninguna normativa que regule los ho­no­ra­rios de los gestores ad­mi­ni­s­tra­ti­vos. Úni­ca­me­n­te, la Ley de colegios pro­fe­sio­na­les (Ley 2/1974, de 13 de febrero, de Colegios Pro­fe­sio­na­les) declara, en el artículo 2, párrafo 1 (mo­di­fi­ca­do en 1997), que el ejercicio de las pro­fe­sio­nes co­le­gia­das se inscribe en el mercado libre, solo sujeta, en cuanto a la oferta de servicios y re­mu­ne­ra­ción, a las leyes sobre Defensa de la Co­m­pe­te­n­cia y sobre Co­m­pe­te­n­cia Desleal. En co­n­se­cue­n­cia, la forma en que cada asesor o gestoría fija sus tarifas suele depender de una co­m­bi­na­ción de factores que veremos más abajo.

¿Qué servicios ofrece una gestoría ad­mi­ni­s­tra­ti­va?

Una gestoría ad­mi­ni­s­tra­ti­va permite a las empresas ex­te­r­na­li­zar tareas de gestión fiscal, contable o laboral que, de lo contrario, exigirían disponer del personal y el pre­su­pue­s­to adecuado. Para las empresas pequeñas y los pro­fe­sio­na­les autónomos, contratar los servicios de un gestor supone un alivio si­g­ni­fi­ca­ti­vo de la carga de trabajo y la seguridad de que no se marca la casilla equi­vo­ca­da. Dada la elevada cuantía de algunas sanciones, no­r­ma­l­me­n­te abonar una tarifa mensual para servicios de asesoría fiscal supone a la larga poder dedicarse al negocio con mayor libertad y tra­n­qui­li­dad.

Hoy en día, el mercado del gestor fiscal y contable se reparte entre las gestorías tra­di­cio­na­les y los servicios online, que están en situación de ofrecer unas tarifas mucho más co­m­pe­ti­ti­vas por su menor gasto ad­mi­ni­s­tra­ti­vo (local, in­s­ta­la­cio­nes, etc.).

Estos son los servicios que abarca una gestoría ad­mi­ni­s­tra­ti­va:

  • Trámites fiscales: cuentas del IRPF y resumen anual, de­cla­ra­cio­nes tri­me­s­tra­les del IVA y el resumen anual, gestión de re­te­n­cio­nes y de­du­c­cio­nes, etc.
  • Trámites laborales: gestión de las nóminas de los empleados, previsión de gastos, tra­mi­ta­ción de altas, bajas y contratos, ase­so­ra­mie­n­to en cuanto a las políticas laborales, despidos, etc.
  • Tra­mi­ta­ción de ce­r­ti­fi­ca­dos de la Seguridad Social o de co­ti­za­ción.
  • Trámites para la creación de empresas, bien ex­te­r­na­li­za­n­do todos los trámites bu­ro­crá­ti­cos o en forma de ase­so­ra­mie­n­to; asimismo, también pueden realizar estudios de costes fiscales previos a la co­n­s­ti­tu­ción de la entidad.
  • Tra­mi­ta­ción de su­b­ve­n­cio­nes y ayudas y pre­se­n­ta­ción a concursos.
  • So­lu­cio­nes de gestión de negocios: pueden incluir gestión contable, de nóminas, análisis fiscal, así como trámites ad­mi­ni­s­tra­ti­vos ante or­ga­ni­s­mos oficiales.
  • In­fo­r­ma­ción sobre cambios en la normativa laboral y fiscal.

Son muchos los casos en que los pa­r­ti­cu­la­res acuden a una gestoría para liquidar la de­cla­ra­ción anual del IRPF y es que, aunque en el caso de los tra­ba­ja­do­res por cuenta ajena un gestor a menudo se limita a revisar el borrador de la de­cla­ra­ción y enviarla de vuelta a la AEAT, en otros casos puede haber otros matices que cie­r­ta­me­n­te infunden respeto al co­n­tri­bu­ye­n­te de a pie. Siempre que se esté dispuesto a abonar los ho­no­ra­rios del pro­fe­sio­nal que se encargue de esta tarea, es pe­r­fe­c­ta­me­n­te legítimo acudir a una gestoría ad­mi­ni­s­tra­ti­va incluso siendo un pa­r­ti­cu­lar.

Consejo

La Agencia Tri­bu­ta­ria ofrece un servicio de asesoría donde se revisa el borrador de la de­cla­ra­ción antes de en­tre­gar­la, pero hay que darse prisa, porque solo programan un número limitado de citas.

Las tarifas de las gestorías: marco general

Las gestorías de­te­r­mi­nan sus ho­no­ra­rios en función de los servicios que prestan y de la co­m­ple­ji­dad de los trámites. En muchos casos, utilizan el tipo de régimen de es­ti­ma­ción para di­fe­re­n­ciar las tarifas que aplican a las empresas, que se es­tru­c­tu­ran entonces en base al número de facturas que han de tramitar en el caso de la gestión contable o el número de empleados en el de la laboral. En la ac­tua­li­dad, también es frecuente encontrar tarifas planas para em­pre­n­de­do­res o autónomos con baja fa­c­tu­ra­ción que, en ocasiones, también incluyen ciertos trámites bu­ro­crá­ti­cos como el alta de autónomos. Suelen situarse en torno a los 50 euros mensuales.

Los trámites fiscales más comunes so­li­ci­ta­dos por pa­r­ti­cu­la­res, pymes y autónomos incluyen el pago de la cuenta IRPF y el resumen anual, las de­cla­ra­cio­nes tri­me­s­tra­les del IVA y el resumen anual, el cálculo de re­te­n­cio­nes, el resumen anual de terceras personas y la de­cla­ra­ción de la renta del em­pre­sa­rio, unos servicios cuyo precio depende no­r­ma­l­me­n­te del tamaño de la empresa debido a la im­pli­ca­ción mayor o menor de los empleados de la gestoría tanto en horas de trabajo como en número de personas. De forma orie­n­ta­ti­va, los precios podrían oscilar entre los 50 y los 125 euros mensuales.

Hecho

Un tra­ba­ja­dor por cuenta ajena podría pagar entre 50 y 70 euros por delegar la de­cla­ra­ción de la renta a un gestor fiscal.

Los trámites laborales, entre ellos la co­n­fe­c­ción de nóminas, la Seguridad Social, las de­cla­ra­cio­nes tri­me­s­tra­les, las bajas y altas de tra­ba­ja­do­res, etc., suelen cifrarse en los 12-15 euros por empleado.

Por regla general, los gastos de gestoría para una pyme podrían oscilar entre los 50 y los 200 euros al mes, teniendo en cuenta que hoy en día las gestorías online pueden ofrecer un precio más co­m­pe­ti­ti­vo para muchos trámites. Un pro­fe­sio­nal autónomo sin mucha fa­c­tu­ra­ción podría tener su­fi­cie­n­te con el servicio de una gestoría online, pero una tienda minorista con gastos de alquiler, algún empleado y una fa­c­tu­ra­ción decente hace bien en consultar varias gestorías en su área.

Estos consejos te ayudarán a buscar el gestor más ajustado a tus ne­ce­si­da­des:

  • Compara los precios entre gestorías en el centro de tu ciudad y en las afueras. A menudo el barrio y el precio del suelo donde se encuentre la oficina de tu gestor podría re­pe­r­cu­tir en los ho­no­ra­rios que se ve obligado a fijar.
  • Consulta en foros en Internet, los consejos de otros usuarios podrían servirte de ayuda para co­n­si­de­rar si estás pagando un precio justo no.
  • Pide re­fe­re­n­cias a otros clientes de la gestoría.
  • Solicita contacto personal con el gestor, del cual deberías conocer su nombre y apellidos, y una dirección física de la oficina. Exige un trato pe­r­so­na­li­za­do.
  • Procura que sea posible hacer algunos trámites de forma ele­c­tró­ni­ca para evitar de­s­pla­za­mie­n­tos in­ne­ce­sa­rios.
  • Solicita que te envíen la do­cu­me­n­ta­ción mensual o tri­me­s­tra­l­me­n­te.
  • Asegúrate de que te informan re­gu­la­r­me­n­te de las novedades fiscales y laborales.
Consejo

Ten presente que los autónomos pueden deducir los gastos de gestoría.

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