A todas las empresas les gustaría que sus clientes pagasen las facturas lo antes posible. Por eso, para dar cierto aliciente a los clientes, los pro­vee­do­res de bienes y servicios ofrecen los llamados de­s­cue­n­tos por pronto pago, que consisten en la reducción del precio a pagar en la factura en un de­te­r­mi­na­do po­r­ce­n­ta­je que varía según el caso.

Se trata, por tanto, de un acuerdo entre el vendedor y el comprador con el que se reduce el precio de la factura, siempre que se liquide en el plazo es­ta­ble­ci­do.

Nota

En el Real Decreto 1515/2007 se en­cue­n­tran co­n­te­m­pla­dos los de­s­cue­n­tos por pronto pago apli­ca­bles a pequeñas y medianas empresas. En este decreto, que aprueba el Plan General Contable para pymes, se es­ta­ble­cen los asientos contables para registrar co­rre­c­ta­me­n­te este tipo de de­s­cue­n­tos.

¿Qué es el descuento por pronto pago?

La palabra “descuento” procede del verbo “descontar” y significa, según la RAE, “rebajar una cantidad al tiempo de pagar una cuenta, una factura, un pagaré, etc.” En el caso del descuento por pronto pago, que también se conoce como descuento en efectivo, esta di­s­mi­nu­ción del importe que pagar se debe a un motivo concreto, este es, la prontitud en la li­qui­da­ción de la factura.

Existen algunos términos re­le­va­n­tes para entender cómo funciona el cálculo de los de­s­cue­n­tos:

  • Plazo de descuento: plazo en el que es posible utilizar el descuento
  • Tasa del descuento: el po­r­ce­n­ta­je de descuento por pronto pago que se aplica a la factura
  • Importe del descuento: la cantidad de descuento tras haber aplicado la tasa co­rre­s­po­n­die­n­te.

En España, en caso de no haber fijado ninguna otra fecha, el cliente dispone de 30 días para el pago de la factura desde que disfruta del servicio o recibe el bien. Si, por el contrario, sí se ha es­ta­ble­ci­do un de­te­r­mi­na­do plazo, este empezará a contar en el momento en que el cliente reciba la factura ele­c­tró­ni­ca. En ningún caso se podrán exceder los 60 días naturales.

Si bien la ley garantiza al cliente un plazo de 30 días para saldar la deuda con el proveedor, los pro­vee­do­res pueden recurrir a algún incentivo que impulse al cliente a pagar la factura con una mayor prontitud, como puede ser el descuento por pronto pago. De esta forma, el vendedor consigue una mayor liquidez y ofrece a los clientes una oferta mejor, re­du­cie­n­do de este modo también el riesgo de impago. Aunque el plazo de apli­ca­ción del descuento y la tasa suelen moverse dentro de unos valores, se aconseja tanto a ve­n­de­do­res como a co­m­pra­do­res descubrir exac­ta­me­n­te cuáles son los más co­n­ve­nie­n­tes.

En de­fi­ni­ti­va, todo aquel que tenga la opo­r­tu­ni­dad de aplicar estos de­s­cue­n­tos no debería perderlos de vista, pues con toda pro­ba­bi­li­dad permitirá aumentar la liquidez a corto plazo de la empresa sin un coste exagerado.

Nota

Además del descuento por pronto pago, existen otros tipos de in­ce­n­ti­vos uti­li­za­dos para di­fe­re­n­tes motivos. El rappel o descuento por volumen, que se aplica a los clientes que adquieren una de­te­r­mi­na­da cantidad de mercancía, es uno de ellos.

Calcular el descuento por pronto pago

El descuento por pronto pago, si está incluido en la factura, siempre se calcula sobre el importe bruto de la factura y forma parte de la base imponible sobre la que se determina el IVA. Es por eso que resulta be­ne­fi­cio­so para el comprador, pues no solo se reduce el importe de la compra, sino también el IVA soportado.

Nota

Los de­s­cue­n­tos por pronto pago se pueden negociar antes o después de la emisión de la factura y, de­pe­n­die­n­do de ello, el pro­ce­di­mie­n­to de cálculo difiere, pero no la cantidad neta a pagar. Para saber más, en la Digital Guide te ex­pli­ca­mos cómo realizar los asientos de los de­s­cue­n­tos por pronto pago es­ta­ble­ci­dos antes de la emisión de una factura o posterior a ella, así como los di­fe­re­n­tes pro­ce­di­mie­n­tos para el cálculo.

La fórmula para calcular el descuento por pronto pago incluido en la factura es:

Descuento por pronto pago = Importe bruto x tasa de descuento

Importe con el descuento= Importe bruto – descuento por pronto pago

Dicho de otra forma:

Si el cliente liquida la deuda en un plazo de 15 días desde la emisión de la factura (plazo del descuento), la cantidad pendiente se reduce en un 2 % o, lo que es lo mismo, solo tiene que pagar el 98 % del importe bruto de la factura. Pasado el plazo es­ti­pu­la­do para el descuento, tendrá que pagar el importe al completo.

A co­n­ti­nua­ción se muestra un ejemplo:

El cliente A conviene con la empresa B que al monto bruto de 100 euros se le aplicará un descuento por pronto pago del 2 %, siempre que realice el pago en un periodo máximo de 15 días. Como el pagador decide hacer uso de este incentivo, tra­n­s­fie­re la cantidad al proveedor solo tres días después de la emisión de la factura, o sea, dentro del periodo es­ti­pu­la­do. Pero ¿qué cantidad ha tenido que aportar fi­na­l­me­n­te?

  1. Al importe bruto se le aplica la tasa de descuento, dando como resultado el importe de descuento

2 % de 100 = 2 €

  1. Al importe bruto se le resta el importe de descuento

100 - 2= 98 €

  1. Al resultado se le suma el IVA, en este caso del 21 %, que se calcula sobre el importe con el descuento ya aplicado

98 + 20,58 = 118,58 €

Nota

Aunque no­r­ma­l­me­n­te en una contrato de co­m­pra­ve­n­ta las partes negocian el descuento por pronto pago antes de que se produzca la compra del bien y servicio y, en co­n­se­cue­n­cia, aparece aplicado en la factura, puede darse el caso de que el proveedor ofrezca un descuento por pronto pago una vez que se ha emitido la factura, en cuyo caso el proveedor tendrá que crear una factura re­c­ti­fi­ca­ti­va donde aparezca la cantidad que pagar con el descuento.

Descuento por pronto pago para co­m­pra­do­res y para ve­n­de­do­res: un cambio de pe­r­s­pe­c­ti­va

Una empresa puede situarse en dos po­si­cio­nes en su actividad mercantil, como vendedora y como co­m­pra­do­ra, de modo que, además de la apli­ca­ción del descuento por pronto pago en la factura de un cliente, también puede darse el caso de que la empresa reciba una propuesta de descuento por parte de algún otro proveedor:

  • si una empresa aplica un descuento por pronto pago concedido o descuento sobre ventas en la factura de un cliente, ha de hacerlo previendo que, a pesar de reducir la cantidad que se va a ingresar, la empresa va a seguir teniendo beneficio;
  • cuando una empresa adquiere el papel de co­m­pra­do­ra y tiene la po­si­bi­li­dad de acogerse a este tipo de descuento, lo que se conoce como descuento por pronto pago obtenido o descuento sobre compra, tiene que ase­gu­rar­se de que la li­qui­da­ción de la factura antes del plazo común va a resultar be­ne­fi­cio­so; de lo contrario, de nada servirá que el precio de la mercancía sea más bajo.

Por todo ello, es im­po­r­ta­n­te saber exac­ta­me­n­te a partir de qué tasa de descuento la empresa, ya sea como co­m­pra­do­ra, ya como vendedora, va a obtener un beneficio. Esto es posible gracias al cálculo del descuento máximo por pronto pago y el descuento mínimo por pronto pago.

Descuento máximo por pronto pago

Las empresas necesitan entradas de ingresos para poder llevar a cabo su actividad, lo que ocurre es que en ocasiones esto lleva implícito unos costes que se pueden evitar. De ahí la im­po­r­ta­n­cia de los estos de­s­cue­n­tos.

Veamos por qué: si una empresa puede au­to­fi­na­n­ciar­se gracias, entre otras cosas, a la liquidez aportada por el pago temprano de facturas, no tendrá que hacer frente a los costes derivados de, por ejemplo, la fi­na­n­cia­ción de un banco. Pero pre­ci­sa­me­n­te por eso no sirve de nada es­ta­ble­cer un po­r­ce­n­ta­je de descuento que supere a los costes de fi­na­n­cia­ción.

Para de­te­r­mi­nar cuál es el descuento máximo que se puede aplicar en una factura se utiliza la siguiente fórmula:

Fórmula Valores
i= d x 365 / t   i= tipo anual equi­va­le­n­te d= tasa de descuento t= plazo de pago habitual de la factura

Volvamos al ejemplo anterior: la empresa B, con un coste de fi­na­n­cia­ción del 10 %, ha ofrecido sobre el bruto de 100 euros un descuento por pronto pago del 2 % al cliente A en un periodo de 15 días. En co­n­di­cio­nes normales, esta empresa B exige el pago de la factura en un periodo de hasta 60 días.

A partir de los datos di­s­po­ni­bles y la fórmula indicada, se puede calcular cuál sería el descuento por pronto pago máximo co­n­ve­nie­n­te para el vendedor (empresa B) en el periodo de pago habitual. Una vez se obtenga, el vendedor tiene la seguridad de que aunque se reduzca el periodo de ve­n­ci­mie­n­to de la factura (en el caso actual a un periodo de 15 días) o se aplique un po­r­ce­n­ta­je de descuento menor, se va seguir ob­te­nie­n­do un beneficio.

Con la fórmula se puede calcular cua­l­quie­ra de los valores, aunque en este caso se busca saber cuál es el po­r­ce­n­ta­je de descuento máximo con el que la empresa B puede obtener beneficio y, a partir de ahí de­te­r­mi­nar si el po­r­ce­n­ta­je del 2 % ofrecido en un principio es el adecuado:

10 % = d % x 365 / 60

d= 1,64 %

Siendo i= 10 % y t= 60

Según los datos ca­l­cu­la­dos, a la empresa B le es favorable presentar un descuento por pronto pago si este es igual o inferior a 1,64 %. Es por eso que la oferta del 2 % ofrecida en el ejemplo no es en absoluto be­ne­fi­cio­sa.

Descuento mínimo por pronto pago

Pero, como ya se ha dicho, una empresa no actúa siempre como vendedora, sino que también tendrá que adquirir de­te­r­mi­na­dos bienes o servicios para ejercer su actividad. De ahí que en ocasiones se cambien los papeles, y la empresa tenga que calcular si el descuento por pronto pago es­ta­ble­ci­do por el vendedor le resulta be­ne­fi­cio­so.

Para ello se utiliza la misma fórmula expuesta an­te­rio­r­me­n­te, esta es, i = d x 365 / t, solo que al comprador le interesa descubrir, a partir de los datos que el vendedor le pro­po­r­cio­na y teniendo en cuenta el coste de fi­na­n­cia­ción propio, si el po­r­ce­n­ta­je ofrecido resulta be­ne­fi­cio­so. Esto solo ocurre cuando el descuento que el vendedor ha ofrecido es superior a la cifra re­su­l­ta­n­te de la fórmula.

Seguimos con el ejemplo anterior:

El cliente A, cuyo coste de fi­na­n­cia­ción es del 7 %, ha recibido de la empresa B una oferta de descuento por pronto pago de 2 %:

7 %= d % x 365 / 60

d= 1,15 %

Donde i = 7 % y t = 60

En este caso, el cliente no ha de dudar en aceptar el descuento ofrecido, ya que este es superior al mínimo necesario para obtener beneficio.

¿Qué ventajas tiene utilizar los de­s­cue­n­tos por pronto pago?

La idea de aplicar un descuento suena muy atractiva incluso cuando solo se ahorra un poco de dinero, y es que tanto para clientes como para pro­vee­do­res los de­s­cue­n­tos tienen muchas ventajas.

Ventajas para pro­vee­do­res

Como el cliente va a liquidar la factura con mayor celeridad, el vendedor podrá también cumplir con sus obli­ga­cio­nes de pago con mayor rapidez. El vendedor también puede utilizar este tipo de de­s­cue­n­tos para evitar posibles problemas de liquidez, ya que las posibles pérdidas que el descuento por pronto pago trae para el vendedor son mucho más reducidas que las que se derivan de problemas de liquidez por impago o por el pago de facturas a largo plazo.

Ventajas para clientes

Para los co­m­pra­do­res, el descuento por pronto pago es ventajoso, pues en cómputo anual permite ahorrar una im­po­r­ta­n­te cantidad de dinero, incluso si hay que recurrir a un préstamo bancario para poder hacer frente al pago an­ti­ci­pa­do de una factura, pues mientras la tasa de interés del crédito del vendedor sea menor a la de del banco, el uso de un préstamo sigue aportando beneficio. Además, ambas partes salen ganando pues mejora la confianza entre ellas y, a su vez, se consigue que la coope­ra­ción sea más sólida y duradera.

Tasas de créditos bancarios

En algunos casos es aco­n­se­ja­ble obtener de una entidad bancaria un préstamo a corto plazo para apro­ve­char el descuento que ha realizado el proveedor. No solo como co­me­r­cia­n­te, también como pa­r­ti­cu­lar. Eso sí, primero se re­co­mie­n­da comprobar que los intereses del banco no son tan altos como para que no resulte rentable pedir el crédito.

Ejemplo:

El comprador B recibe una factura de 5 000 euros, aunque si paga la cantidad en un mínimo de 10 días se le aplicará un descuento por pronto pago del 2 %

¿Merece la pena pedir un crédito al banco para pagar la factura? Para poder de­s­cu­bri­r­lo es necesario calcular el ahorro del descuento y el coste de solicitar un crédito bancario. A co­n­ti­nua­ción se muestran las ope­ra­cio­nes:

Si la empresa se acoge al pago de la factura con el descuento por pronto pago, la cantidad a abonar sería de 4 900 euros en un máximo de 10 días. Si para ello se pide un crédito bancario con un tipo de interés anual de un 10 % en 20 días se seguiría ob­te­nie­n­do un beneficio de 72,78 €, como se ve a co­n­ti­nua­ción:

Beneficio fi­na­n­cie­ro por la uti­li­za­ción de de­s­cue­n­tos por pronto pago→ 100 € - 27,22 € = 72,78 €

Por favor, ten en cuenta el aviso legal relativo a este artículo.

Ir al menú principal