Un pequeño y mediano em­pre­sa­rio es la persona que establece los objetivos y toma las de­ci­sio­nes es­tra­té­gi­cas sobre los medios, la ad­mi­ni­s­tra­ción y el control de una pyme. Asimismo, asume la re­s­po­n­sa­bi­li­dad tanto comercial como legal frente a terceros.

¿Qué es una pyme y qué tipos existen?

Para delimitar el concepto pequeño em­pre­sa­rio debemos empezar ex­pli­ca­n­do qué son las pequeñas empresas.

Las pequeñas empresas pueden enmarcase dentro de la de­fi­ni­ción de pyme. Una pyme es una compañía que no tiene una in­ci­de­n­cia si­g­ni­fi­ca­ti­va en el mercado y cuyas ac­ti­vi­da­des no requieren grandes sumas de capital.

La de­fi­ni­ción de una pyme se recoge en el Anexo I del Re­gla­me­n­to (UE) nº 651/2014 de la Comisión Europea. La condición para que una empresa sea re­co­no­ci­da como pyme es que respete los límites de efectivos, el volumen de negocios y el balance general anual. El objetivo de esta de­fi­ni­ción es que las ventajas del acceso a las ayudas y programas europeos a favor de las pymes solo los disfruten au­té­n­ti­cos pequeños em­pre­sa­rios.

Hecho

Las pymes tienen una fi­s­ca­li­dad di­fe­re­n­cia­da al resto de empresas que está recogido en el Impuesto sobre So­cie­da­des en su capítulo XI, del Título VII.

Dentro de las pymes en­co­n­tra­mos:

  • Mi­croe­m­pre­sas son aquellas empresas que dan trabajo a menos de 10 personas y cuyo volumen de negocios anual o cuyo balance general anual no supera los 2 millones de euros.
  • Pequeñas empresas son aquellas que emplean a menos de 50 personas y cuyo volumen de negocios anual o cuyo balance general anual no supera los 10 millones de euros.
  • Medianas empresas son aquellas que tienen menos de 250 tra­ba­ja­do­res y cuyo volumen de negocios anual no excede los 50 millones de euros o cuyo balance general anual no excede de 43 millones de euros.

Para de­te­r­mi­nar si una empresa es o no una pyme, se usan los si­guie­n­tes criterios:

Efectivos

El concepto “efectivos” engloba al personal que trabaja a tiempo completo, a tiempo parcial, con contrato temporal y a los tra­ba­ja­do­res de temporada.

Volumen de negocios anual

El volumen de negocios anual se determina ca­l­cu­la­n­do los ingresos recibidos por una empresa durante el año en cuestión mediante la venta de productos o la pre­s­ta­ción de servicios, antes de la deducción de los de­s­cue­n­tos aplicados por esta. En el volumen de negocios no se deben incluir el impuesto sobre el valor añadido (IVA) ni otros impuestos in­di­re­c­tos.

Balance general anual

El balance general anual hace re­fe­re­n­cia al valor de los pri­n­ci­pa­les activos de una empresa.

Hecho

Las mi­croe­m­pre­sas y las pymes son el motor de la economía europea. Estas estimulan la creación de puestos de trabajo y el cre­ci­mie­n­to económico. En 2013, más de 21 millones de pymes pro­po­r­cio­na­ban 88,8 millones de puestos de trabajo en toda la Unión Europea (UE). Nueve de cada diez empresas son pymes, y estas generan dos de cada tres puestos de trabajo. Los pequeños em­pre­sa­rios alientan el em­pre­n­di­mie­n­to y la in­no­va­ción en la Unión Europea, por lo que son clave para fomentar la co­m­pe­ti­ti­vi­dad y el empleo.

Tipos de pyme según sus re­la­cio­nes con otras empresas

Las pymes pueden tener formas y tamaños muy variados, sin embargo, dado el complejo entorno de negocios de la ac­tua­li­dad, suelen mantener estrechas re­la­cio­nes con otras empresas:

  • Em­pre­sa­rio in­di­vi­dual. También conocido como una empresa uni­pe­r­so­nal, es un tipo de entidad comercial que es propiedad y está dirigido por un pequeño em­pre­sa­rio y donde no hay di­s­ti­n­ción legal entre el pro­pie­ta­rio y el negocio.
  • Em­pre­sa­rio social (so­cie­da­des). En el em­pre­sa­rio social existe una se­pa­ra­ción entre el pa­tri­mo­nio social y el pa­tri­mo­nio personal de los socios.
  • Sociedad colectiva y sociedad co­ma­n­di­ta­ria. Son so­cie­da­des pe­r­so­na­li­s­tas que realizan ac­ti­vi­da­des me­r­ca­n­ti­les o civiles bajo una razón social unificada, re­s­po­n­die­n­do los socios de las deudas que no pudieran cubrirse con el capital social.
  • Sociedad anónima (SA). Se trata de so­cie­da­des en las que hay una división del capital según las apo­r­ta­cio­nes de cada socio.
  • Sociedad de re­s­po­n­sa­bi­li­dad limitada (SRL o SL). Al contrario que las so­cie­da­des anónimas el capital está dividido en pa­r­ti­ci­pa­cio­nes iguales.
  • So­cie­da­des laborales: sociedad anónima laboral (SAL) y sociedad de re­s­po­n­sa­bi­li­dad limitada laboral (SLL). Sociedad mercantil en la que la mayoría del capital es propiedad de los tra­ba­ja­do­res que prestan en ella servicios re­tri­bui­dos de forma re­tri­bui­da, personal y directa y con una relación laboral por tiempo in­de­fi­ni­do.
  • So­cie­da­des coope­ra­ti­vas de trabajo asociado. So­cie­da­des co­m­pue­s­tas por pro­fe­sio­na­les del mismo sector y que llevan la gestión conjunta del trabajo realizado por cada uno de los socios.

Di­fe­re­n­cia entre un pequeño em­pre­sa­rio y un em­pre­n­de­dor

Existen di­fe­re­n­cias entre un pequeño em­pre­sa­rio y un em­pre­n­de­dor. La mayoría radica en cómo se aproximan a la idea de negocio y cómo gestionan sus re­la­cio­nes con clientes y empleados.

  • La idea de negocio. Un em­pre­sa­rio es capaz de adaptarse a cualquier tipo de negocio y dirigirlo con éxito. Un em­pre­n­de­dor es alguien que crea un nuevo negocio, es un inventor, el dueño de una idea original.
  • Los be­ne­fi­cios. Una de las pri­n­ci­pa­les preo­cu­pa­cio­nes de un em­pre­sa­rio son los be­ne­fi­cios que puede obtener y piensa en el momento oportuno donde haya más garantías de que todo va a ir bien en este sentido. Lo que mueve al em­pre­n­de­dor es la rea­li­za­ción de una idea y cumplir sus objetivos pe­r­so­na­les.
  • La imagen de la co­m­pe­te­n­cia. Al contrario que el em­pre­n­de­dor, el em­pre­sa­rio trata de eliminar a su co­m­pe­te­n­cia y solo establece alianzas cuando los objetivos son comunes.
  • Gestión del tiempo. Un em­pre­sa­rio sabe cuál es su agenda y cuál es el límite entre su trabajo y su vida personal. En el caso, del em­pre­n­de­dor, su vida y su proyecto forman parte de un todo.
  • Gestión de personal. Por lo general, un empleado contrata personas que le ayuden a sacar el trabajo adelante. Un em­pre­n­de­dor, por el contrario, tratará de rodearse de personas que le ayuden a realizar su proyecto y con los que de­sa­rro­lla­rá una afinidad personal.

Ventajas y de­s­ve­n­ta­jas de ser un pequeño em­pre­sa­rio

Empezar un nuevo negocio es es­ti­mu­la­n­te y acarrea muchos be­ne­fi­cios, pero también entraña muchas di­fi­cu­l­ta­des. Estas son algunas de las ventajas y de las de­s­ve­n­ta­jas de ser un pequeño em­pre­sa­rio:

Ventajas de ser pequeño em­pre­sa­rio

  • Mayor control de la empresa. Las mi­croe­m­pre­sas o empresas pequeñas son mucho más fáciles de gestionar. La gestión es mucho más sencilla cuando el tamaño de la empresa es reducido, así como analizar los re­su­l­ta­dos de la empresa.
  • Ayuda y su­b­ve­n­cio­nes es­pe­cí­fi­cas para pequeñas empresas
  • Mayor ada­p­ta­ción al cambio. Los cambios son normales y deseables en el ámbito em­pre­sa­rial. Una empresa pequeña tiene un mayor margen de maniobra y de ada­p­ta­ción a los cambios que una empresa más grande, en la que los cambios suelen ser más lentos.
  • Cercanía con los clientes. Crear una relación sólida y duradera con los clientes es uno de los objetivos pri­n­ci­pa­les de todos los em­pre­sa­rios. Las empresas pequeñas pueden ofrecer un trato pe­r­so­na­li­za­do a sus clientes.
  • Co­m­pro­mi­so de los tra­ba­ja­do­res. En las empresas pequeñas y medianas, los vínculos y re­la­cio­nes que se es­ta­ble­cen entre los miembros de la empresa son más pe­r­so­na­les y cercanos. Este tipo de re­la­cio­nes favorece que los tra­ba­ja­do­res se sientan más vi­n­cu­la­dos y co­m­pro­me­ti­dos con la empresa y que den lo mejor de sí mismos. Este co­m­pro­mi­so se traduce en una mayor pro­du­c­ti­vi­dad y re­n­di­mie­n­to por parte de los tra­ba­ja­do­res.

De­s­ve­n­ta­jas de ser pequeño em­pre­sa­rio

  • Aumento de la re­s­po­n­sa­bi­li­dad. Al tratarse de una pequeña empresa casi todas las re­s­po­n­sa­bi­li­da­des recaen en el em­pre­sa­rio. Por ejemplo, el pago de impuestos, seguros, gastos de personal, alquiler etc. recaen en el em­pre­sa­rio.
  • Riesgo económico. En el caso de las pequeñas empresas, el capital suele proceder de los fondos del em­pre­sa­rio o de otras vías de fi­na­n­cia­ción de cuya deuda es el propio em­pre­sa­rio el re­s­po­n­sa­ble de saldarla. Además del éxito o fracaso de la empresa, también es re­s­po­n­sa­bi­li­dad del em­pre­sa­rio una buena gestión de la que de­pe­n­de­rán no solo los be­ne­fi­cios que percibirá, sino también los puestos de trabajo de otras personas.

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