Los dominios blo­c­k­chain, también conocidos como dominios de cadena de bloques, se basan en un sistema al­te­r­na­ti­vo para la re­so­lu­ción de nombres en Internet. Aunque esta te­c­no­lo­gía aún no está preparada para una adopción masiva, ya ofrece ventajas in­te­re­sa­n­tes frente a los dominios clásicos. Una de las más de­s­ta­ca­das es que los dominios blo­c­k­chain se compran una sola vez y pasan a ser propiedad del usuario, en lugar de al­qui­lar­se por periodos re­no­va­bles como ocurre con los dominios tra­di­cio­na­les.

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¿Cómo funcionan los dominios blo­c­k­chain?

Cuando in­tro­du­ces un dominio en el navegador, el Sistema de Nombres de Dominio (DNS) se encarga de que se abra la página web co­rre­s­po­n­die­n­te. Para ello, la ICANN coordina de forma ce­n­tra­li­za­da el sistema de nombres de dominio y la asi­g­na­ción de estos a través de re­gi­s­tra­do­res acre­di­ta­dos. En este sistema, para cada dominio re­gi­s­tra­do se almacena la dirección IP del servidor web asociado. Al in­tro­du­cir una URL, el DNS busca la dirección IP correcta y establece la conexión.

Los dominios blo­c­k­chain siguen un enfoque distinto. Funcionan de forma de­s­ce­n­tra­li­za­da, lo que significa que no existe una base de datos central ni una entidad única que controle todo el sistema, como ocurre con el DNS tra­di­cio­nal.

La te­c­no­lo­gía blo­c­k­chain ya se utiliza, por ejemplo, en el ámbito de las cri­p­to­mo­ne­das. En este contexto, cada tra­n­sac­ción se registra en un libro mayor (ledger). Este registro no se almacena en un único servidor, sino que se di­s­tri­bu­ye entre numerosos nodos de la red. De este modo, todas las personas pa­r­ti­ci­pa­n­tes pueden verificar qué tra­n­sac­cio­nes se han realizado, lo que hace que el sistema sea es­pe­cia­l­me­n­te tra­n­s­pa­re­n­te y re­si­s­te­n­te a ma­ni­pu­la­cio­nes.

En el caso de los dominios blo­c­k­chain, la ti­tu­la­ri­dad del dominio se guarda di­re­c­ta­me­n­te en la blo­c­k­chain. En lugar de consultar una base de datos central al acceder a una página web, el navegador puede comprobar en el libro mayor qué servicios o di­re­c­cio­nes están vi­n­cu­la­dos a ese dominio.

Desde el punto de vista técnico, muchos dominios blo­c­k­chain se im­ple­me­n­tan como tokens no fungibles (NFT). Por este motivo, también se conocen como dominios NFT. Además, pueden vi­n­cu­lar­se di­re­c­ta­me­n­te a monederos de cri­p­to­mo­ne­das, lo que explica que a menudo se hable de dominios cripto. Esto permite, por ejemplo, enviar pagos en cri­p­to­mo­ne­das a una dirección de dominio fácil de recordar, sin necesidad de copiar di­re­c­cio­nes de monedero largas y complejas. Por ello, los dominios cripto resultan es­pe­cia­l­me­n­te in­te­re­sa­n­tes para proyectos re­la­cio­na­dos con cri­p­to­mo­ne­das o NFT.

Nota

El conjunto de te­c­no­lo­gías y conceptos re­la­cio­na­dos con la blo­c­k­chain, los NFT y las cri­p­to­mo­ne­das, es decir, el Internet de­s­ce­n­tra­li­za­do, se conoce ac­tua­l­me­n­te como Web3. El término continúa la de­no­mi­na­ción “Web 2.0”, que describe la evolución del Internet clásico hacia las redes sociales y el comercio ele­c­tró­ni­co.

Ventajas de un dominio blo­c­k­chain

Cuando registras un dominio tra­di­cio­nal para tu página web, no lo compras, sino que lo alquilas a través de un re­gi­s­tra­dor de dominios. Durante el periodo de registro, no­r­ma­l­me­n­te de un año, el dominio se asigna a tu nombre dentro del sistema ge­s­tio­na­do de forma ce­n­tra­li­za­da por la ICANN. Para co­n­se­r­var­lo, debes renovar el registro de forma periódica; si no lo haces, el dominio vuelve a quedar di­s­po­ni­ble para otras personas.

Los dominios blo­c­k­chain siguen un modelo distinto. No se alquilan, sino que se compran. Cuando adquieres un dominio blo­c­k­chain, la propiedad queda re­gi­s­tra­da en el libro mayor de la blo­c­k­chain y el dominio pasa a ser tuyo de forma pe­r­ma­ne­n­te, hasta que decidas venderlo o tra­n­s­fe­ri­r­lo.

Debido a la es­tru­c­tu­ra de­s­ce­n­tra­li­za­da de la blo­c­k­chain, ninguna or­ga­ni­za­ción central como la ICANN o los re­gi­s­tra­do­res tra­di­cio­na­les tiene control sobre un dominio una vez vendido. Solo la persona pro­pie­ta­ria puede ge­s­tio­nar­lo o mo­di­fi­car­lo. Esto significa, por ejemplo, que un dominio blo­c­k­chain no puede blo­quear­se o retirarse de forma uni­la­te­ral por una entidad central.

Además, las páginas web asociadas a dominios blo­c­k­chain suelen alojarse en el In­te­r­Pla­ne­ta­ry File System (IPFS), una al­te­r­na­ti­va de­s­ce­n­tra­li­za­da a la Web clásica. En este modelo, los co­n­te­ni­dos no se sirven desde un único servidor, sino que se di­s­tri­bu­yen en la red. Como resultado, estas páginas web son es­pe­cia­l­me­n­te difíciles de bloquear o censurar.

Los dominios cripto también ofrecen ventajas prácticas para quienes trabajan con cri­p­to­mo­ne­das. Permiten enviar pagos, NFT o tokens di­re­c­ta­me­n­te a una dirección de dominio fácil de recordar, en lugar de utilizar di­re­c­cio­nes de monedero largas y propensas a errores. Además, pueden in­te­grar­se con servicios de­s­ce­n­tra­li­za­dos, por ejemplo para sistemas de inicio de sesión o apps de­s­ce­n­tra­li­za­das (dApps), lo que los convierte en una he­rra­mie­n­ta in­te­re­sa­n­te tanto desde el punto de vista técnico como para el branding.

Ventajas de los dominios blo­c­k­chain de un vistazo:

Propiedad en lugar de alquiler: el dominio es tuyo de forma pe­r­ma­ne­n­te

De­s­ce­n­tra­li­za­ción: ninguna entidad central puede blo­quear­lo

Re­si­s­te­n­cia a la censura: las páginas web en IPFS son difíciles de bloquear

Pagos más sencillos: vi­n­cu­la­ción directa con monederos de cri­p­to­mo­ne­das

Ideales para NFT y proyectos cripto: co­m­bi­na­ción de identidad, branding y función de pago

Ámbitos de uso de los dominios blo­c­k­chain

Los dominios blo­c­k­chain cubren en parte los mismos usos que los nombres de dominio clásicos, pero amplían sus po­si­bi­li­da­des con nuevas funciones basadas en te­c­no­lo­gías de­s­ce­n­tra­li­za­das.

  • Página web: al igual que con los dominios tra­di­cio­na­les, puedes hacer accesible tu página web mediante un dominio blo­c­k­chain. La di­fe­re­n­cia es que estas páginas funcionan de forma de­s­ce­n­tra­li­za­da y suelen alojarse a través de te­c­no­lo­gías basadas en la blo­c­k­chain, como redes de al­ma­ce­na­mie­n­to di­s­tri­bui­do.
  • Monederos de cri­p­to­mo­ne­das: uno de los usos más ha­bi­tua­les es sustituir las di­re­c­cio­nes de monedero, que suelen ser largas y difíciles de manejar, por un nombre de dominio fácil de recordar. Además, es posible vincular varias di­re­c­cio­nes, por ejemplo para distintos ma­r­ke­t­pla­ces o redes, a un único dominio.
  • Comercio: aunque también existe co­m­pra­ve­n­ta de dominios clásicos, los dominios blo­c­k­chain están es­pe­cia­l­me­n­te pensados para este fin, ya que té­c­ni­ca­me­n­te son NFT. Gracias a los smart contracts, los procesos de compra y venta pueden rea­li­zar­se de forma sencilla y segura.
  • Apps y servicios de­s­ce­n­tra­li­za­dos: sobre los dominios blo­c­k­chain también se pueden de­sa­rro­llar apli­ca­cio­nes. Ya existen pla­ta­fo­r­mas de de­sa­rro­llo y fra­me­wo­r­ks diseñados es­pe­cí­fi­ca­me­n­te para apps y servicios basados en la cadena de bloques.

Por el momento, los dominios blo­c­k­chain y, sobre todo, las páginas web asociadas a ellos aún no están muy ex­te­n­di­dos. Uno de los motivos es que no todos los na­ve­ga­do­res son co­m­pa­ti­bles de forma nativa con esta te­c­no­lo­gía. Opera ya permite acceder a dominios blo­c­k­chain sin co­n­fi­gu­ra­cio­nes adi­cio­na­les. En cambio, en Google Chrome y Mozilla Firefox es necesario instalar ex­te­n­sio­nes o co­m­ple­me­n­tos es­pe­cí­fi­cos.

Aun así, algunas empresas ya han empezado a ase­gu­rar­se dominios blo­c­k­chain. Un ejemplo conocido es Budweiser, que adquirió el dominio beer.eth. Todo apunta a que la Web3 y, con ella, los dominios blo­c­k­chain ganarán re­le­va­n­cia en el futuro. Por eso, puede tener sentido registrar un dominio adecuado ahora, mientras los precios y la di­s­po­ni­bi­li­dad siguen siendo fa­vo­ra­bles.

Registrar dominios blo­c­k­chain

Ac­tua­l­me­n­te, la oferta de ma­r­ke­t­pla­ces para dominios blo­c­k­chain sigue siendo limitada. Uno de los pro­vee­do­res más conocidos es Un­s­to­p­pa­ble Domains, una pla­ta­fo­r­ma que se ha co­n­so­li­da­do sobre todo por su facilidad de uso. Además, existen otros servicios como Ethereum Name Service (ENS) o Trust Domains.

Los dominios blo­c­k­chain ad­qui­ri­dos en Un­s­to­p­pa­ble Domains se registran en la blo­c­k­chain de Ethereum. Por este motivo, necesitas un monedero de cri­p­to­mo­ne­das con Ether. Si aún no dispones de un monedero, primero tendrás que crear uno y adquirir algo de Ether, ya que puede ser necesario para la co­n­fi­gu­ra­ción y la gestión posterior del dominio.

En la página principal de Un­s­to­p­pa­ble Domains, in­tro­du­ces la dirección de dominio deseada y co­m­prue­bas si sigue di­s­po­ni­ble. Los precios varían co­n­si­de­ra­ble­me­n­te en función del nombre elegido. Mientras que los dominios muy cortos o es­pe­cia­l­me­n­te atra­c­ti­vos, como nombres propios, pueden alcanzar precios de varios miles de dólares es­ta­dou­ni­de­n­ses, otros dominios más largos o menos de­ma­n­da­dos están di­s­po­ni­bles por importes mucho más reducidos.

En Un­s­to­p­pa­ble Domains puedes elegir, entre otras, las si­guie­n­tes ex­te­n­sio­nes de dominio:

  • .888
  • .bitcoin
  • .blo­c­k­chain
  • .coin
  • .crypto
  • .dao
  • .nft
  • .wallet
  • .x
  • .zil

Otras pla­ta­fo­r­mas ofrecen ex­te­n­sio­nes distintas. En ENS, por ejemplo, solo está di­s­po­ni­ble la extensión .eth. Trust Domains, por su parte, ofrece .defi para Ethereum, así como .cfx, .bnb y .heco para otras blo­c­k­chai­ns. Es pre­vi­si­ble que, con el tiempo, se in­co­r­po­ren nuevas ex­te­n­sio­nes de dominios blo­c­k­chain.

Una vez elegido el dominio, lo compras una sola vez. A partir de ese momento, el dominio pasa a ser de tu propiedad y no está sujeto a cuotas de re­no­va­ción pe­rió­di­cas. En Un­s­to­p­pa­ble Domains puedes pagar con tarjeta de crédito, PayPal o cri­p­to­mo­ne­das.

Antes de poder utilizar el dominio, es necesario tra­n­s­fe­ri­r­lo a la blo­c­k­chain. Para ello, no­r­ma­l­me­n­te se cobra una tasa por operación, conocida como gas fee, que remunera a los ope­ra­do­res de la red blo­c­k­chain. Esta comisión se aplica cada vez que se realiza una tra­n­sac­ción en la blo­c­k­chain. En el caso de Un­s­to­p­pa­ble Domains, ac­tua­l­me­n­te no se cobra la primera tasa por registrar el dominio en la blo­c­k­chain.

Una vez co­m­ple­ta­do este paso, puedes gestionar y utilizar el dominio a través de la pla­ta­fo­r­ma de Un­s­to­p­pa­ble Domains. Es posible vi­n­cu­lar­lo con tu monedero y subir una página web o una apli­ca­ción. La pla­ta­fo­r­ma también permite descubrir otros co­n­te­ni­dos alojados en IPFS. No obstante, los motores de búsqueda clásicos como Google aún no están ple­na­me­n­te adaptados a este tipo de co­n­te­ni­dos.

Co­n­clu­sión

Si quieres po­si­cio­nar­te a largo plazo en Internet deberías empezar a fa­mi­lia­ri­zar­te con los dominios blo­c­k­chain y sus posibles apli­ca­cio­nes. Asegurar uno o varios dominios puede resultar in­te­re­sa­n­te, tanto para futuros proyectos propios como con fines de reventa. Sin embargo, dado que la blo­c­k­chain y, en especial, las páginas web de­s­ce­n­tra­li­za­das siguen siendo un mercado de nicho, un dominio clásico continúa siendo im­pre­s­ci­n­di­ble para contar con una presencia web accesible para todo el público.

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