Cómo crear una app nativa (II): el desarrollo técnico de la idea

Tras la fase preparatoria ahora se trata de hacer la idea realidad con el diseño de la aplicación a nivel técnico y, si has decidido ocuparte tú mismo, tienes dos opciones. Puedes programarla, siempre y cuando dispongas de los conocimientos técnicos suficientes, o puedes utilizar alguno de los creadores de apps que ofrece el mercado, también llamados app makers, app creators, app builders o app generators. En esta segunda parte de nuestra serie ilustramos como crear tu propia app, diferenciamos ambos caminos y presentamos seis de los mejores creadores de aplicaciones disponibles.

Programar una app o usar un creador de apps

La elección del software más adecuado para el desarrollo de una aplicación no es una cuestión baladí. La variante clásica, la programación con una plataforma específica, es la que ofrece el mayor número de posibilidades, aunque requiere algo más que conocimientos de programación a nivel básico. A menudo los mejores desarrolladores de aplicaciones cargan con varios años de experiencia en el sector a sus espaldas. Para los más inexpertos, esto implica tener que formarse primero para adquirir algunos conocimientos fundamentales antes de poder escribir por sí solos el código de una aplicación usando lenguaje de programación.

En el ámbito del diseño de apps, los expertos suelen usar un entorno de desarrollo integrado o IDE, por las siglas en inglés de “Integrated Development Environment”, que pone a su disposición componentes tales como un kit de desarrollo de software (software development kit, SDK), un editor, un depurador (debugger), un compilador (compiler) o un emulador (emulator), entre otros, de tal forma que cuentan con diversos elementos de apoyo, cuyo uso requiere, a su vez, amplios conocimientos informáticos.

Por el contrario, los populares sistemas modulares persiguen un principio similar al de los utilizados en diseño web. En este caso y dado que su funcionamiento sigue el principio “lo que ves es lo que obtienes”, más conocido como WYSIWYG (siglas de “What You See Is What You Get”) en una interfaz gráficaintuitiva y fácil de usar, el diseñador no tiene que disponer de grandes conocimientos en programación. Eso sí, estos están mucho más limitados en cuanto al diseño que un IDE, puesto que un app maker solo incluye una pequeña selección de comandos que son accesibles en la superficie gráfica y susceptibles de ser integrados en la interfaz de usuario.

Para perfilar las diferencias entre ambas formas de enfrentarse al diseño de una aplicación, describimos primero, a grandes trazos, la programación de aplicaciones iOS y Android con un entorno de desarrollo integrado.

Crea tu propia app nativa con un IDE

En el caso de proyectar una aplicación móvil nativa especialmente compleja y exigente desde el punto de vista técnico y gráfico, es imposible no utilizar un IDE. Los sistemas modulares, al no poder procesar grandes cantidades de datos o usar muchas funciones nativas, como el sensor de posición o de movimiento, no representan la mejor opción en este caso.

Un IDE no solo ofrece muchas más posibilidades sino que, además, no supone coste alguno. Empresas como Google y Apple ofrecen IDE de primera clase de forma gratuita por una razón muy sencilla: disponer de una gran variedad de aplicaciones es lo que hace atractiva a una plataforma para los usuarios. Así, los responsables de iOS o de Android son los primeros beneficiarios del desarrollo de nuevas aplicaciones y de su publicación para sus respectivos sistemas operativos. Sin olvidar que los modelos de negocio tanto de una plataforma como de la otra incluyen una comisión de transacción del 30% por cada aplicación no gratuita que se vende en sus app stores.

Por lo general, para cada plataforma se usa un IDE especial, por lo que, si se proyecta una aplicación que ha de funcionar tanto con Android como con iOS, hay que escribir de forma separada cada una de las versiones con un código propio. Y, si bien es cierto que hoy existen entornos integrados como Xamarin, con los cuales se pueden programar aplicaciones nativas para Android, iOS o Windows con un código en gran parte idéntico, también lo es que este tipo de entornos de desarrollo constituyen la excepción y conllevan otros requisitos (en Xamarin, por ejemplo, usar C#). Si te interesa este tema, esta introducción a la programación puede servirte de ayuda.

Programar apps nativas para Android

Las aplicaciones para Android utilizan un framework Java, por lo que el requisito fundamental para su desarrollo consiste básicamente en tener conocimientos de Java. Si no se domina este lenguaje pero se conoce C++, es el momento de ponerse al día con Java, ya que ambos lenguajes de programación se asemejan mucho.

El IDE de uso más extendido en la programación de aplicaciones para Android es Android Studio. Este entorno de desarrollo se basa en IntelliJ IDEA de Java y está disponible de forma gratuita. Android Studio forma parte de Android SDK (Software Development Kit) y puede usarse en diferentes sistemas operativos, ya que existen versiones de Android Studio para Microsoft Windows (a partir de Windows 7), para Mac OS X y para sistemas Linux con GNOME o KDE Desktop. Para poder usar este IDE es necesario instalar una versión del Java Development Kit, cuya descarga es gratuita.

Programar apps nativas para iOS

La mayoría de desarrolladores de apps para iOS utilizan Xcode, el entorno de desarrollo oficial de Apple. Disponible en la tienda de Apple, donde se puede descargar con el Apple ID con que cuentan los usuarios de un terminal Mac, es exclusivo del sistema operativo Mac OS X y con él también se pueden programar aplicaciones para Mac OS X y watchOS.

El IDE homónimo está incluido en el paquete de desarrollo. Para diferenciar a uno del otro suelen usarse los términos Xcode IDE y Xcode Tools respectivamente. El Xcode IDE permite escribir una aplicación usando los Cocoa Frameworks y los lenguajes de programaciónSwift y Objective-C, aunque también se pueden utilizar C, C++ o Java, entre otros lenguajes.

Cómo crear una app con un app creator

Si en tu caso no dispones de los conocimientos de programación necesarios, pero aun así quieres crear tu propia aplicación, un creador de apps podría ser la decisión más acertada. Actualmente existe una gran variedad de sistemas modulares para hacerlo. Sin embargo, a diferencia de lo que ocurre con los IDE de Google o de Apple, la mayoría no se puede usar de forma gratuita. El modelo de financiación de la mayor parte de app makers se basa en el pago de una cuota mensual tanto por el uso del programa como por el alojamiento de la aplicación final y, en algunos casos, la distribución comercial de la aplicación, algo por lo que, en general, se debería pagar aparte. No obstante, a menudo es posible diseñar y testear la aplicación sin costes y pagar solo en el momento de su publicación.

¿Qué se obtiene en un app creator? En general, estos programas de creación por módulos son ideales para aplicaciones con un mayor peso de imagen y texto, por lo que son una buena opción para empresas y organizaciones pequeñas y medianas que, mediante una aplicación, quieren informar sobre productos, servicios o temas específicos. Algunos permiten incluso la creación de una tienda online (shopping app).

Entre las prestaciones de muchos app builder también se incluyen los Feeds de RSS y las notificaciones push adecuadas para una aplicación de noticias o de eventos, así como funciones de geotargeting o la integración de la cámara (con limitaciones).

En cambio, un app maker no permite implementar funciones que se conocen de otras aplicaciones (integración de funciones nativas del dispositivo como la cámara, el micrófono o Bluetooth) y, en caso de que sea posible, solo con importantes restricciones. Otras funciones que no soportan o apenas lo hacen son el uso del sensor de aceleramiento del dispositivo o videojuegos. Aun con la aparición de fabricantes especializados en juegos para aplicaciones como GameSalad, estos solo aportan gráficos predeterminados en 2D y elementos de juego ya establecidos.

Así funciona un app maker

El que un app creator disponga de una paleta más reducida de funciones frente a un entorno integrado no es sorprendente, pues, en definitiva, las opciones de diseño de que disponen consisten en cadenas de comandos predeterminadas de cada lenguaje de programación. A través de una interfaz de usuario gráfica, los sistemas de diseño modulares ponen a disposición de usuarios sin experiencia determinados comandos de un lenguaje y sus componentes. Asimismo, estos programas disponen de una paleta específica de acciones con las cuales poder construir una aplicación.

Un sistema de diseño modular es como aquel párrafo en una guía de viajes que contiene las palabras y frases más importantes en el idioma del país adonde se viaja. Este patrón básico puede ser muy útil para comunicarse en ciertas situaciones, pero si la situación lo excede será muy difícil comunicarse en ese idioma. De la misma forma, estos sistemas contienen diversas instrucciones que se pueden usar aún sin dominar el lenguaje de programación (integrar imagen, por ejemplo) porque los comandos necesarios son generados desde la interfaz de usuario (mediante drag and drop, por ejemplo) y son implementados por el programa sin tener que hacer nada más. Sin embargo, dado que un app builder solo utiliza una porción del vocabulario completo de un lenguaje o solo se han elaborado algunos comandos para la interfaz, el usuario dispone de un número limitado de funciones.

6 app creators para hacer tu proyecto realidad

Los creadores de aplicaciones que presentamos en este apartado consisten exclusivamente en programas para implementar aplicaciones móviles nativas, tanto Android como iOS, desde el navegador, aunque muchos también permiten desarrollar aplicaciones web o una página al uso.

El abanico de precios entre los app builder es relativamente amplio y es posible escoger entre diferentes modelos en cada uno de los casos. La variante estándar suele costar entre 10 y 20 euros al mes, mientras que el precio de una versión Premium puede superar la marca de los 100 euros mensuales –aunque también presentamos un programa completamente gratuito. Entre una variante y otra, contar con características extra como los mensajes push, supone aumentar la cuota mensual (de 20 a 50 euros mensuales). En definitiva, elegir el app maker más adecuado para un proyecto depende de las funciones que requiera la aplicación. 

Cada una de las seis opciones que se presentan seguidamente permite integrar en la aplicación redes sociales como Facebook o Twitter o implementar plataformas de visionado en directo como YouTube o SoundCloud y pueden probarse gratuitamente antes de pagar por una suscripción.

A continuación definimos las características que diferencian a cada una de estas opciones.

AppMachine

AppMachine es un creador de apps que, además de Android y iOS, también soporta sistemas Windows y Blackberry. Se diferencia del resto por la función “Wizard”, que reconoce diversos componentes de una página web y los copia a la aplicación. Si ya se tiene una página web y contiene elementos temáticamente idénticos a los que ha de tener la aplicación esta función es muy útil, porque el programa los escanea y los importa a la misma. AppMachine también ofrece una enorme variedad de temas de diseño y sus funciones, muy fáciles de usar, se muestran de forma inteligible. A esto se añade la posibilidad de generar ingresos con publicidad in-app. Naturalmente, todo esto tiene un precio y es el que posiciona a este programa en el puesto más exigente en cuanto a costes.

AppYourself

AppYourself se desmarca sobre todo porque con la creación de una aplicación nativa se obtienen al mismo tiempo una web app y una página web. Los contenidos de las tres versiones son idénticos pero adaptados a los formatos respectivos y los cambios se sincronizan automáticamente. Este programa está indicado sobre todo para aquellas empresas que aún no cuentan con una página web que contenga de antemano los contenidos para la aplicación futura. Este app creator dispone de un editor muy fácil de usar pero, como contrapartida, sus opciones de diseño son más limitadas que en otros sistemas. Tampoco permite insertar publicidad en la aplicación, descartando, ya de entrada, una vía opcional para generar ingresos.

Como DIY

Si la futura aplicación se enmarca en el sector del eCommerce, Como DIY podría ser la solución modular idónea. Si bien es cierto que AppMachine, AppYourself y Shoutem ya ofrecen muchas funciones en este sentido, a duras penas hay algún sistema que ofrezca la misma cantidad de opciones que ofrece Como DIY para realizar una aplicación para una tienda online, permitiendo incluso integrar en la aplicación plataformas como Magento, Shopify o Etsy.

GoodBarber

Este app builder para iOS y Android convence por su variedad de opciones en cuanto a diseño, ya que permite escoger entre una gran cantidad de temas atractivos y de aspecto profesional que se pueden modificar para adaptase a las necesidades personales. GoodBarber también se desmarca con algunas funciones menos habituales como Geofencing y iBeacon. Es digno de mencionar, asimismo, que permite la colaboración de varios desarrolladores, asignando a cada uno de los implicados un rol determinado, como administrador o usuario. En cambio, no dispone de una función para tienda online, lo que hace a este programa menos adecuado para una shopping app. En este caso, la única opción factible será integrar en la aplicación otras plataformas como Shopify o Amazon.

Mobincube

En el caso de Mobincube, se trata de uno de los pocos sistemas de módulos que permite crear y distribuir una aplicación nativa de forma completamente gratuita. Ya la versión más sencilla dispone de una destacable cantidad de funciones y temas, aunque hay que contar con la presencia de publicidad. No obstante, es gracias a esta publicidad como se pueden generar ingresos, porque Mobincube cuenta con una red publicitaria propia que inserta anuncios en la aplicación y por cuyos clics el propietario de la aplicación recibe una pequeña comisión. La versión de pago, aun así a un precio muy competitivo, permite desactivar esta opción. Como contrapartida, se obtiene una paleta más amplia de funciones y temas.

Shoutem

Dos aspectos especialmente sobresalen de Shoutem: por un lado, dispone de funciones de social media para la realización de una comunidad propia especialmente desarrolladas para la aplicación y, por otro, está vinculado a un gran número de redes publicitarias con las que implementar publicidad in-app en multitud de formas. Este app builder para iOs y Android se caracteriza, además, por ser un programa muy fácil de usar.

Nunca fue tan fácil crear tu propia app

Lo que demuestran todos estos creadores de aplicaciones está claro: gracias al diseño de apps con bloques, incluso sin experiencia en el desarrollo de aplicaciones o conocimientos en programación es posible diseñar una aplicación móvil nativa, siempre y cuando las funciones proyectadas no superen las posibilidades del programa. Y es que los app builder disponen únicamente de una parte de las opciones de diseño que se encuentran en un entorno integrado.

Obviamente, la programación de una app con un IDE representa la variante más profesional, pero requiere conocimientos fundados en los respectivos lenguajes y, en realidad, no siempre hace falta recurrir a un IDE. Las aplicaciones menos exigentes y complejas se pueden crear con un sistema de plantillas sin problemas. Si el abanico de funciones de un app creator es suficiente para realizar tu idea adecuadamente y las cuotas mensuales encajan en tu plan de financiación, no has de tener mala conciencia por recurrir a un creador de apps. Con Mobincube, por ejemplo, dispones de un software que puedes utilizar de forma gratuita.

Conviene tener en cuenta que hay argumentos tanto a favor como en contra del uso de un sistema de módulos o de un IDE, como es fácil de suponer. Independientemente del sistema que utilices para crear tu propia app, su implementación también requiere considerar otros aspectos como el diseño del menú, la forma de utilizar la aplicación y la usabilidad. El próximo capítulo de la serie se ocupa, precisamente, de la concepción y el diseño de una aplicación.


¡No te vayas! ¡Tenemos algo para ti!
Consigue tu dominio .es un año gratis.

Introduce el dominio que deseas en la barra de búsqueda para comprobar su disponibilidad.
12 meses desde 0€/año IVA incl.
después 12,10 €/año IVA incl.