Los di­s­po­si­ti­vos como or­de­na­do­res de mesa, po­r­tá­ti­les, sma­r­t­pho­nes y se­r­vi­do­res necesitan una dirección IP para co­mu­ni­car­se e in­te­r­ca­m­biar datos. Estas di­re­c­cio­nes IP se dividen en estáticas, es decir, asignadas de forma pe­r­ma­ne­n­te, y dinámicas, asignadas de forma au­to­má­ti­ca y a corto plazo por se­r­vi­do­res DHCP. Con las di­re­c­cio­nes IP dinámicas, además de ventajas como una asi­g­na­ción si­m­pli­fi­ca­da, también hay que tener en cuenta la cuestión de la pro­te­c­ción de datos.

¿Qué es una dirección IP dinámica?

Pro­ba­ble­me­n­te ya conozcas el siguiente símil: al igual que un número de teléfono o una dirección postal, la dirección IP se utiliza para ide­n­ti­fi­car di­s­po­si­ti­vos finales con acceso a la red como, por ejemplo, or­de­na­do­res, po­r­tá­ti­les, sma­r­t­pho­nes, se­r­vi­do­res y pe­ri­fé­ri­cos. Si no hay una dirección IP, los di­s­po­si­ti­vos no sepodrían comunicar entre sí, ya que los se­r­vi­do­res no saben a qué dirección deben enviar los datos. Una IP es una secuencia de números única asignada a los di­s­po­si­ti­vos en las redes TCP-IP.

Las IP dinámicas son muy ha­bi­tua­les porque se utilizan muchos di­s­po­si­ti­vos que cambian con re­gu­la­ri­dad en una red o que, a di­fe­re­n­cia de las im­pre­so­ras o los escáneres, no tienen una función única. No importa mucho que la IP de un di­s­po­si­ti­vo cambie re­gu­la­r­me­n­te, siempre y cuando no se necesite acceder re­gu­la­r­me­n­te a una red privada o a un ordenador doméstico de forma externa. El servidor DHCP del proveedor de Internet asigna por defecto una IP dinámica al co­ne­c­tar­se. En las redes do­mé­s­ti­cas o de empresa, el router suele asignar la dirección IP dinámica a los di­s­po­si­ti­vos no pe­r­ma­ne­n­tes.

IP estática o dinámica: ¿cuál es la di­fe­re­n­cia?

Un aspecto im­po­r­ta­n­te de las di­re­c­cio­nes IP es la di­s­ti­n­ción entre IP estáticas y dinámicas. Todos los di­s­po­si­ti­vos con acceso a Internet tienen o se les asigna una IP, bien puede ser una IP estática o una IP dinámica. Una IP estática también se conoce como IP dedicada. Además, existen subformas como las IP flotantes, que, a di­fe­re­n­cia de las IP dinámicas, son visibles pú­bli­ca­me­n­te pero no se asignan au­to­má­ti­ca­me­n­te.

No se puede hacer una afi­r­ma­ción general sobre qué tipo de IP es mejor. Las IP estáticas son di­re­c­cio­ne­sIP que no cambian después de haber sido asignadas a di­s­po­si­ti­vos activos con acceso a Internet. Por lo tanto, suelen uti­li­zar­se para se­r­vi­do­res o di­s­po­si­ti­vos que necesitan un acceso constante, como,por ejemplo, im­pre­so­ras, escáneres, teclados o altavoces. En cambio, las IP dinámicas se asignan a partir de un pool de IP e incluyen valores como la dirección IP, la máscara de subred, la puerta de enlace pre­de­te­r­mi­na­da y el servidor de nombres. A aquellos di­s­po­si­ti­vos que no necesitan tener acceso a la red co­n­s­ta­n­te­me­n­te, que cambian re­gu­la­r­me­n­te y que no requieren una identidad fija en la red se les suele dar una IP dinámica.

Situación legal: la IP dinámica como dato personal

An­ti­gua­me­n­te, la IP dinámica cambiaba au­to­má­ti­ca­me­n­te al menos cada 24 horas. Hoy en día, sin embargo, las IP dinámicas suelen renovarse úni­ca­me­n­te cuando el router se vuelve a conectar a Internet. Si bien las IP dinámicas ofre­cie­ron en su día un mayor anonimato para los di­s­po­si­ti­vos y las personas al cambiar re­gu­la­r­me­n­te, ahora suponen un im­po­r­ta­n­te problema en cuanto a la pro­te­c­ción de datos.

La razón por la que existe un problema legal en relación con los datos pe­r­so­na­les tiene una ex­pli­ca­ción sencilla: en teoría, los pro­vee­do­res solo pueden almacenar IP dinámicas durante el tiempo es­tri­c­ta­me­n­te necesario para tra­n­s­mi­tir los datos. Sin embargo, por regla general, algunos pro­vee­do­res almacenan las IP dinámicas y otros datos pe­r­so­na­les que vinculan al usuario más allá del tiempo de tra­n­s­mi­sión té­c­ni­ca­me­n­te necesario entre cada usuario y la página web co­rre­s­po­n­die­n­te.

Sabemos que los pro­vee­do­res almacenan las IP dinámicas como resultado de una in­ve­s­ti­ga­ción del diputado Patrick Breyer (miembro del pa­r­la­me­n­to europeo). Breyer descubrió que los ad­mi­ni­s­tra­do­res de las páginas web al­ma­ce­na­ban la IP dinámica y, por tanto, la in­fo­r­ma­ción de los di­s­po­si­ti­vos que se en­co­n­tra­ban detrás de ellas durante más tiempo del necesario, incluso después de haber aba­n­do­na­do la página web. La razón que dieron los ad­mi­ni­s­tra­do­res de las páginas web fue que buscaban pro­te­ge­r­se de las ci­ber­ame­na­zas y poder detectar posibles ci­ber­ata­ques.

¿Qué pro­te­c­ción de datos ofrece una IP dinámica?

La ventaja del anonimato que suponían las IP dinámicas se está diluyendo. En co­n­se­cue­n­cia, el TJUE (Tribunal de Justicia de la Unión Europea) ya definió en 2016 que las di­re­c­cio­nes IP dinámicas son datos pe­r­so­na­les. Al menos cuando los ope­ra­do­res de páginas web tienen los medios legales para ide­n­ti­fi­car a los usuarios detrás de una IP dinámica. Por regla general, los medios legales siempre están a di­s­po­si­ción de los ope­ra­do­res de las páginas gracias a la ayuda de las au­to­ri­da­des po­li­cia­les.

La APED (Agencia Española de Pro­te­c­ción de Datos) define los datos pe­r­so­na­les como cualquier in­fo­r­ma­ción relativa a una persona que la ide­n­ti­fi­ca o permite su ide­n­ti­fi­ca­ción. Su postura es muy clara: aunque no siempre se puede ide­n­ti­fi­car a un usuario a través de sus datos de red, se debe asumir bajo cualquier ci­r­cu­n­s­ta­n­cia que la IP es un dato personal y, por tanto, las di­re­c­cio­nes IP fijas y dinámicas deben adherirse a la normativa de pro­te­c­ción de datos.

En el caso del al­ma­ce­na­mie­n­to no au­to­ri­za­do y té­c­ni­ca­me­n­te in­ne­ce­sa­rio de IP dinámicas, se decidirá caso por caso. No obstante, los ope­ra­do­res de páginas web deben mostrar siempre el co­n­se­n­ti­mie­n­to al tra­ta­mie­n­to de datos por parte de los vi­si­ta­n­tes de sus páginas para evitar que se produzcan in­fra­c­cio­nes y sanciones relativas a la pro­te­c­ción de datos.

Dinámica o estática: cómo reconocer tu IP

Para saber si estás uti­li­za­n­do una dirección IP dinámica o estática, busca tu dirección IP. Para ello, abre el comando “Ejecutar” con la co­m­bi­na­ción de teclas [Windows] + [R], introduce el comando “cmd” y presiona las teclas [Ctrl] + [Shift] + [Enter]. A co­n­ti­nua­ción, introduce el comando “ipconfig /all” en la línea de comandos. De este modo, obtendrás toda la in­fo­r­ma­ción y co­n­fi­gu­ra­ción de tus tarjetas de red y tu dirección IP.

Hay dos datos que te interesan para di­s­ti­n­guir el tipo de IP que tienes (dinámica o estática):

  • Dirección IPv4: aquí en­co­n­tra­rás la dirección IP asignada ac­tua­l­me­n­te al di­s­po­si­ti­vo que estás uti­li­za­n­do.
  • DHCP ha­bi­li­ta­do (o enabled): este apartado te permite saber si estás uti­li­za­n­do una IP estática o dinámica. Si aquí aparece un Sí/Yes, estás usando una IP dinámica.

En macOS, ve a “Co­n­fi­gu­ra­ción de la red” y haz clic en la red que estás uti­li­za­n­do. Luego, clica en “Advanced” o “Avanzado” y ve a la pestaña “TCP/IP”. Si ves que estás uti­li­za­n­do DHCP para generar la IPv4, quiere decir estás uti­li­za­n­do una IP dinámica.

Ventajas de una IP dinámica

Una dirección IP dinámica ofrece las si­guie­n­tes ventajas:

  • Asi­g­na­ción sencilla, rápida y au­to­má­ti­ca de la IP.
  • Ahorra costes, ya que no se solicita por separado, sino que el proveedor o el router la asignan de forma au­to­má­ti­ca y gratuita.
  • Las IP se re­uti­li­zan, por lo que hay más IP entre las que escoger.
  • No se asignan IP repetidas.
  • No se asignan IP que puedan dar lugar a errores de asi­g­na­ción.
  • Mayor seguridad y anonimato, ya que las IP no se asignan de forma pe­r­ma­ne­n­te y es más difícil que los atacantes ide­n­ti­fi­quen los di­s­po­si­ti­vos.
  • Es más difícil obtener datos pe­r­so­na­les de una IP dinámica.

De­s­ve­n­ta­jas de una IP dinámica

Las IP dinámicas pueden acarrear las si­guie­n­tes de­s­ve­n­ta­jas:

  • Pueden di­fi­cu­l­tar el acceso remoto a los di­s­po­si­ti­vos de una red doméstica o de empresa (en este caso, las IP estáticas son más adecuadas).
  • Pueden di­fi­cu­l­tar o impedir el uso de servicios de hosting, como páginas web o se­r­vi­do­res de correo ele­c­tró­ni­co (en este caso, las IP estáticas también son las más adecuadas).
  • La lo­ca­li­za­ción de los di­s­po­si­ti­vos puede ser inexacta ya que las IP dinámicas pueden no coincidir al cambiar de ubicación.
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