Brainstorming: qué es y cómo funciona

El brainstorming es una popular técnica utilizada para encontrar ideas basada en la creatividad espóntanea y sin filtros. La base de esta técnica, consistente en entrenar el cerebro humano para desencadenar una “lluvia de ideas” y plasmarlas en papel sin censura, fue formulada por primera vez en 1939 por el autor estadounidense Alex F. Osborn y desarrollada por el teórico de la gestión Charles Hutchison Clark. El brainstorming es un método que tiene como objetivo la recopilación rápida y no filtrada de ideas, pidiendo a los participantes que simplemente “lancen ideas al aire”.

Definición: Brainstorming o lluvia de ideas

El brainstorming o lluvia de ideas es un método de intercambio de ideas en el que los participantes aportan ideas sin orden ni filtro. Estas ideas se recogen primero sin evaluación ni censura y luego se valoran.

Como disciplina para el intercambio de ideas, el brainstorming comprende diversas variantes, fases, aspectos y dinámicas. Cuando conozcas esta técnica y sus ventajas y desventajas, conseguirás que tu próxima sesión de lluvia de ideas sea aún más efectiva. Aunque el atractivo del brainstorming se debe a la ausencia de reglas complejas, no todas las sesiones dan buenos resultados. Lee en nuestra guía qué reglas y aspectos permiten aplicar con éxito esta técnica creativa, cuándo vale la pena utilizarla y cómo puedes prepararla e implementarla tú mismo.

Las 4 leyes del brainstorming

  1. Cantidad antes que calidad. El brainstorming consiste en recoger tantas ideas como sea posible, con la esperanza de que entre ellas se encuentre la definitiva para el proyecto o la labor en cuestión. Por eso, es importante que las ideas fluyan libremente, aunque haya muchas desechables. Las ideas que desde un principio se perciben como malas, también son importantes para eliminarlas más tarde al realizar una comparación con las que sí son buenas. Los participantes deben asegurarse de que se va a registrar cada idea.
     
  2. No a las críticas, discusiones o comentarios durante la sesión. Esta regla debe ser respetada en todo momento, con el objetivo de que el flujo de ideas no se vea perturbado ni se detenga. En otras palabras, una sola intervención puede contener una o varias ideas nuevas. Todos los otros aspectos o contenidos deben discutirse en la evaluación posterior.
     
  3. Registrar todas las ideas. Solo si se registran todas las ideas, por ejemplo, con ayuda de una pizarra, se garantiza que la sesión de lluvia de ideas pueda pasar a la siguiente fase de evaluación sin haber sido censurada o filtrada. En consecuencia, es necesario nombrar a una persona que sea moderador o redactor de actas y que suele abstenerse de hacer contribuciones durante la sesión de brainstorming. Si las ideas se ignoran y no se toma nota de ellas, se desmotiva a los participantes a seguir contribuyendo en la sesión.
     
  4. Pensar con originalidad e inspirarse mutuamente. La lluvia de ideas suele generar una multitud de ideas independientes las unas de las otras, aunque también existe la posibilidad de que a partir de una idea se desarrollen otras nuevas. A menudo, cada sesión desarrolla su propia dinámica, lo que conduce a que las ideas se encaminen en una dirección concreta o que incluso se concentren en una sola línea. A pesar de esto, los participantes no deben tener miedo de expresar ideas que vayan en una dirección completamente diferente. Ambas dinámicas refuerzan el brainstorming como técnica grupal y, con frecuencia, conducen a buenos resultados.

Cómo hacer un brainstorming paso a paso

El brainstorming se caracteriza por su simpleza en la planificación y ejecución. Sin embargo, en el rol de líder de la discusión, hay muchas cosas que puedes hacer para que los resultados de la sesión sean aún más notables. Al fin y al cabo, toda sesión requiere una buena moderación (incluso si esta no es del todo activa) y todo buen moderador deberá estar preparado para ello.

Preparar una sesión de brainstorming

Como moderador, debes preparar la sesión de brainstorming en función del grupo de que se trate. En caso de que fuera necesario, responde a las siguientes preguntas con ayuda de tus trabajadores:

  • ¿Cuántas personas participan proporcionando ideas? El número de participantes en una sesión de brainstorming dependerá de cada caso, pero es cierto que un grupo muy grande puede hacer peligrar el flujo de ideas (los participantes pueden sentirse cohibidos) y los grupos muy pequeños pueden traducirse en menos ideas. En este sentido, es importante mantener un equilibrio y preguntarse cuál es el tamaño de grupo más común en tu entorno de trabajo y cuál tiene sentido para tu proyecto.
  • ¿Cómo está compuesto el grupo (caracteres, género, jerarquías, nacionalidades, lenguas, experiencia laboral)? El brainstorming solo consigue alcanzar resultados óptimos cuando todos los participantes intervienen de forma activa. Es por ello que como moderador debes prestar atención para que se respete un cierto equilibrio en el grupo. Algunos de los miembros del grupo serán más participativos que otros, que actuarán de forma más tímida y reservada. Si consigues ensamblar las distintas personalidades de forma equilibrada, surgirán menos interferencias.

Lo mismo se aplica a las jerarquías en el puesto de trabajo. Si estás moderando un grupo de brainstorming de cinco personas en el que cuatro son empleados permanentes y el quinto está en prácticas, puede que este último se sienta inseguro y evite participar activamente en la lluvia de ideas. Asegúrate de que los participantes no se sienten cohibidos por personas de un rango superior.

En una empresa multinacional, además, a la hora de planificar una sesión internacional de brainstorming es importante tener en cuenta las posibles barreras lingüísticas. El inglés suele ser la primera opción. Sin embargo, también tiene sentido dejar que cada participante contribuya con ideas en su idioma materno para que se expresen de la manera menos contaminada posible. Más tarde, durante la evaluación de las ideas, podrán traducirse en común.

Por último, no olvides que las personas expertas en ese campo de trabajo son mejores en la lluvia de ideas. Los expertos tomarán el timón rápida y gustosamente, mientras que los inexpertos y los legos quedarían fuera del panorama. Pero son precisamente aquellas personas cuya experiencia técnica aún no es tan pronunciada las que, a menudo, presentan ideas más frescas, inusuales e innovadoras, haciendo al brainstorming más valioso.

  • ¿Identificas en el grupo a un líder de opinión? En muchos grupos se puede identificar a ciertas personas dominantes o que se erigen como líderes de opinión y de quienes se puede esperar, hasta cierto punto, que sean particularmente activas en la lluvia de ideas. Aunque un participante motivado es de gran ayuda en la lluvia de ideas, demasiados discursos procedentes de una sola persona pueden desmotivar a otros participantes o simplemente privarlos de la oportunidad de hablar. Si identificas a esta persona, es recomendable realizar una entrevista individual con ella antes de la sesión. Moderar hábilmente aumenta la posibilidad de involucrar más al resto de participantes. Cuanto más sepas sobre el grupo y sus líderes de opinión, más fácil te resultará.

Mientras preparas la sesión de brainstorming considera qué tipo de moderación es la más adecuada. Presenta el problema de manera concisa y clara, sin entrar en demasiados detalles. De lo contrario, puedes influir inconscientemente en la ronda de ideas. También debes explicar brevemente el marco de condiciones (tiempo, modo, etc.) y las reglas (cantidad antes que calidad, prohibición de crítica, dejar que otros hablen, etc.) que determinan una lluvia de ideas para que todos los participantes conozcan el método. Lo más importante, sin embargo, es la tarea en sí, es decir, la cuestión a la que debe buscarse una respuesta creativa en la sesión de brainstorming. Preparar la moderación es la mejor opción. He aquí un ejemplo de una "chuleta de lluvia de ideas":

Tarea: nuevo eslogan publicitario para nuestra bebida

Normas:

  • Lanza ideas al aire o desarrolla las ya existentes sin necesidad de levantar la mano antes de hablar.
  • Se prohíben las críticas y comentarios sobre otros temas.
  • Haz contribuciones cortas y directas siempre que sea posible. La mejor contribución consiste simplemente en un eslogan.
  • El moderador escribirá todas las propuestas en la pizarra.
  • Duración: 30 minutos.
  • Después de la evaluación de las ideas y de la discusión abierta (tiempo aproximado: 1 hora), se elegirá la idea ganadora.

Sesión de brainstorming: consejos para una buena moderación

Durante la sesión el flujo de ideas es fundamental; procura recoger el mayor número posible para posteriormente desarrollar las mejores. Se trata de filtrar las ideas que prometen tener mayor éxito. Para ello, la mayor cantidad de personas diferentes deben realizar las contribuciones rápidamente y de diversas maneras.

Sin embargo, muchas sesiones de brainstorming desarrollan su propia dinámica de una forma descontrolada o, incluso, fracasan. Esto sucede porque, a menudo, el grupo se queda atascado con una idea determinada y la desarrolla, a pesar de que la lluvia de ideas debe basarse más en la recolección que en el desarrollo. Otras veces el grupo se estanca, lo que puede deberse a varios factores. Es aquí donde el moderador desempeña un papel crucial, ya que debe dirigir la sesión en la dirección deseada y saber dar los impulsos apropiados. He aquí algunos consejos sobre cómo influir con delicadeza en la lluvia de ideas:

  • Dírigete a aquellas personas que aún no han tomado la palabra. Con frecuencia basta con pronunciar el nombre de la persona en cuestión para que esta se atreva a compartir la idea que aún no ha expresado. Sin embargo, si esta persona no tiene ninguna idea aún, no puedes forzarla. Asegúrate de que los participantes que no pueden aportar ideas no se sientan culpables.
     
  • Haz una breve referencia a una idea que ya ha sido formulada. Pregunta brevemente si puede ser modificada.
     
  • Elogia las nuevas ideas en el momento apropiado (a ser posible trata de no evaluarlas). Los pequeños mecanismos de recompensa a menudo activan la creatividad y relajan la atmósfera. De esta forma, los participantes se sienten más dispuestos a compartir sus ideas.
     
  • En los momentos de parón absoluto es recomendable tomar un descanso. Como moderador se aconseja que abandones la sala por un momento, eliminando así cualquier tensión posible en el grupo. Cuando la sesión comience de nuevo, los participantes ya habrán repuesto su energía o, en el mejor de los casos, habrán tenido una idea que podrán compartir con el grupo.
     
  • Anota las ideas en una pizarra para que todos los participantes puedan ver el progreso. El mero hecho de que las ideas se anoten tiene, a menudo, un efecto motivador. En caso de que no tengas buena letra, haz un esfuerzo por escribir de forma legible y si no puedes, encarga esta tarea a otro miembro del equipo.
     
  • No subestimes el contexto en el que tiene lugar la sesión. La lluvia de ideas perfecta es aquella que se produce en un ambiente tranquilo y en la que no hay una estructura jerárquica. Las mesas redondas favorecen la interacción. En muchos casos también puede ser útil abandonar el lugar de trabajo para realizar la sesión de brainstorming. Llevar al grupo a un parque cercano puede dar rienda suelta a la creatividad y hacer que tus empleados piensen out of the box. Si se trata de un grupo pequeño, una caminata puede conseguir maravillas, pero debes contar con una forma de anotar o grabar las ideas que van surgiendo mientras os movéis, por ejemplo, en un bloc de notas o en un dispositivo de grabación.

Evaluación de los resultados de la lluvia de ideas

Con el método de la lluvia de ideas el principio de “Primero el trabajo, después el placer” se invierte. La sesión de brainstorming suele combinar diversión y desenfado, pero es importante filtrar y discutir de forma objetiva qué resultados son realmente útiles, así como aplicar una lógica al evaluar las ideas que han sido recopiladas. En este punto, la libertad y la creatividad dan paso en gran medida a consideraciones racionales y estratégicas con las que se evalúan la plausibilidad y utilidad de la ideas para un proyecto concreto. Sin embargo, de ninguna manera debe excluirse a quienes han participado en la sesión de brainstorming y preparar los resultados de forma individual o con algunas personas seleccionadas.

Finalmente, el debate abierto que tiene lugar debe absorver la energía liberada en el brainstorming e involucrar a todos los participantes. En este momento, es importante proceder con objetividad y dar a los participantes la oportunidad de discutir con más detalle las ideas que fueron lanzadas al aire y explicar su origen. Quizás la persona que contribuyó con una idea durante la sesión ya lo ha pensado bien y ahora puede hacer una aportación más valiosa. La evaluación conjunta de la lluvia de ideas es una parte fundamental del proceso.

Otro método popular de evaluación es el procedimiento de exclusión. Las ideas menos convincentes se van eliminando poco a poco hasta que queda una, que será la que más tarde se pondrá en práctica. El estilo de discusión es argumentativo y comparativo. Por ejemplo, las ideas a eliminar pueden determinarse por voto secreto o a mano alzada hasta que se establezca una ganadora. Este método aporta un elemento lúdico o incluso competitivo a la discusión y puede llegar a crear incluso una tensión sana y motivadora. El brainstorming es, así, una técnica emocionante porque, teóricamente, cada idea tiene la oportunidad de ganar, sin importar el rango o estatus de su promotor.

Variantes del brainstorming

El brainstorming clásico, como lo concibieron Osborn y Clark, presupone que el grupo se lleva bien y genera una tormenta creativa de ideas con el menor número de reglas y restricciones posible. Sin embargo, hoy en día el término brainstorming se interpreta con relativa libertad y, a menudo, se refiere a cualquier tipo de lluvia de ideas espontánea, ya sea en grupo o de forma individual con lápiz y papel.

La realidad del entorno de trabajo actual ha creado nuevas variantes de brainstorming. Cada vez más oficinas utilizan plataformas online y software para intercambiar y desarrollar ideas. Las herramientas de trabajo en grupo son cada vez más sofisticadas y ofrecen oportunidades para chatear, compartir contenidos, colaborar en proyectos y para el intercambio productivo. La facilidad con que se usan estas herramientas hace que sea atractivo lanzar ideas al aire en los chats y reaccionar espontáneamente con un feedback, especialmente porque en estas plataformas se usa con frecuencia un tono relajado. Sin embargo, se plantea la duda de si esto puede seguir considerándose una lluvia de ideas. También algunas de las siguientes variantes se desvían claramente del concepto de brainstorming según Osborn y Clark.

ABC Brainstorming

Esta variante complementa el brainstorming clásico con una regla que intenta hacer de la lluvia de ideas un esquema ordenado. El ABC Brainstorming intenta buscar una idea para cada letra del abecedario. Puedes trabajar siguiendo estrictamente el orden alfabético o dejar que las letras se escojan libremente a medida que avanza la sesión. Esta variante es un método popular cuando el grupo se encuentra en un punto muerto y es especialmente adecuado cuando se trata de encontrar un nombre o un eslogan publicitario.

Sin embargo, uno de sus incovenientes es que los participantes se estancan demasiado en las letras, limitando así su creatividad. Después de todo, hay muchas más palabras e ideas de peso que comienzan con la letra “e” que con la “y”, pero solo se busca una idea con cada letra. Además, con el ABC Brainstorming se ejerce una influencia significativa en la forma de pensar de tus empleados, lo que contradice la idea original del brainstorming como una lluvia de ideas sin filtros en la medida de lo posible. Básicamente, cuantas más reglas impongas en la sesión, menos ideas verdaderamente originales obtendrás.

Brainstorming electrónico

Para la recolección digitalizada de ideas, lo más adecuado es un software de colaboración como Slack o alguna otra plataforma similar. Estos programas te permiten reunir a los empleados en grupos y pedirles que dejen sus ideas en forma de posts. Tú mismo eres el que tiene que establecer un plazo lo más corto posible para favorecer la espontaneidad de tus empleados. El brainstorming electrónico evita la cultura de la discusión o interacción cara a cara y, por lo tanto, sacrifica una ventaja esencial del brainstorming clásico en favor de la comodidad. A menudo, sin embargo, no tienes otra opción si los miembros del grupo de trabajo no pueden reunirse.

También es común usar programas de videoconferencia como Skype para llevar a cabo una sesión de brainstorming de la manera más realista posible. Debido a que este método tiene lugar en tiempo real, hay cabida para la creatividad espontánea. Sin embargo, no puede emular al cien por cien las interacciones cara a cara, lo que puede suponer una barrera mental para los participantes. La labor del moderador es también más desafiante en esta variante, pues tiene que hacer frente a las condiciones especiales y los obstáculos técnicos de la videoconferencia. En algunos casos, las interrupciones de conexión, la mala calidad de la transmisión y la falta de afinidad técnica por parte de los empleados puede distraer la atención durante la sesión de lluvia de ideas o incluso hacerla completamente imposible.

Brainwriting

El brainwriting, a diferencia del brainstorming clásico, se basa en la escritura y recopilación individual de ideas en detrimento de la espontaneidad y la dinámica de equipo. El moderador recoge las notas (después de un plazo determinado), que a continuación se discuten y trabajan en el grupo. Las ideas son a menudo anónimas y también se discuten sin referencia personal. La escritura de ideas es un método eficaz si algunos participantes del grupo son menos aptos para la lluvia de ideas clásica por diversas razones (por ejemplo, idioma, carácter) o si las circunstancias imposibilitan la realización de una reunión in situ (distancia de los participantes, falta de sala de conferencias adecuada, etc.).

La desvinculación del participante es uno de los puntos fuertes del brainwriting: después de todo, una idea en el brainstorming clásico es claramente atribuible a la persona que la expresa. No obstante, dependiendo de la composición y dinámica del grupo, esto puede tener efectos negativos en la sesión de lluvia de ideas. El brainwriting facilita a los participantes particularmente inseguros el acceso a la sesión, lo que favorece que también se revelen ideas que ni si quiera se expresan en el contexto clásico del brainstorming. De este modo se crea la deseada igualdad de oportunidades para todos los participantes. Otra ventaja del brainwriting es la documentación completa de las ideas. En una sesión de brainstorming clásica es fácil que se olvide de vez en cuando apuntar alguna idea, mientras que en el brainwriting se anotan todas ellas, ya que su puesta por escrito forma parte del proceso. Sin embargo, esto también tiene una desventaja: las ideas no están relacionadas y pueden presentarse varias veces (entradas múltiples). Además, suele ocurrir que en las versiones de brainstorming tradicionales se desarrollan más las buenas ideas, mientras que en el brainwriting estas necesitan varios procesos para desarrollarse y, por lo tanto, pasan por un procedimiento más largo.

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Brainwalking

El brainwalking es una variante del brainstorming en alza. En ella, la creatividad de los participantes se incentiva por medio de la colocación de notas y carteles en toda la oficina. Los participantes a menudo tienen la oportunidad de anotar sus propias ideas en estos carteles, de tal modo que al final se obtiene una colección de ideas. El brainwalking rompe conscientemente con un marco estrictamente establecido, como una reunión o un chat, y se centra más en los participantes capturando ideas espontáneas en su trabajo diario.

Sin embargo, existe cierta confusión con respecto a otro concepto: a menudo los paseos con compañeros de trabajo en los que se llevan a cabo tareas de pensamiento integrado y ejercicios de movimiento se denominan también brainwalking. El objetivo de estos, no obstante, es entrenar el cerebro para activar la creatividad y mejorar la memoria y la percepción. En este sentido, el término describe más bien una técnica de aptitud mental que un método de lluvia de ideas. Sin embargo, es factible integrar pequeñas sesiones de lluvia de ideas en una actividad de este tipo. Moverse tiene efectos beneficiosos en el pensamiento creativo.

Libro de ideas

más largo. Con este método es mejor usar un cuaderno en blanco que se va pasando de persona en persona en el lugar de trabajo. A continuación, los empleados registran las ideas por escrito y también pueden comentar las ya existentes, ya sea de forma anónima o utilizando su nombre. Esta variante combina las ventajas del brainstorming y del brainwriting. Similar a este último, el resultado es una especie de porfolio de ideas que se puede presentar al grupo para su discusión y selección. Dependiendo del tamaño del grupo, el proceso será más largo y complejo que en el brainstorming clásico; sin embargo, el libro de ideas es más fácil de integrar en el trabajo diario.

Si te decantas por la opción del libro de ideas, te recomendamos definir de antemano algunas reglas. Por lo general, tiene sentido dar a cada persona un límite de tiempo (por ejemplo, un día) para pasar el libro al siguiente participante. También debes especificar cuánto puede escribir cada persona en el libro (una página por participante es lo más apropiado). Esto no solo ayuda a mantener una buena visión general, sino que evita que los empleados especialmente creativos releguen a los demás miembros del equipo a un segundo plano. De lo contrario, los empleados pueden sentirse desmotivados si sus predecesores ya han presentado una gran cantidad de ideas.

Aquí también se plantea la cuestión de hasta qué punto se puede considerar a este método una variante del brainstorming. Después de todo, no solo se elimina en gran medida la espontaneidad de este método, sino que también se pierde una parte esencial de la dinámica de grupo. Por lo tanto, cabe considerar si el brainwriting supera al libro de ideas al contrarrestar la pérdida de espontaneidad con el anonimato. El libro de ideas parece combinar las desventajas de ambos métodos, siendo su única ventaja la comodidad. Sin embargo, dependiendo del sector y el ambiente de trabajo en cuestión, el libro de ideas puede ser un método efectivo y que valga la pena probar.

Ventajas y desventajas de las variantes del brainstorming

Variantes del brainstorming

Ventajas

Desventajas

Recomendado para

Brainstorming clásico

Espontaneidad creativa, eficiencia, elementos lúdicos, buen método de trabajo en equipo

La preparación del moderador está limitada en el tiempo y el espacio, alta tasa de fracaso, no es anónima, los líderes de opinión tienen demasiada influencia

Grupos pequeños y medianos sin jerarquías o estructuras complejas.

Brainstorming electrónico

No está supeditado a una hora y un lugar, puede ser anónimo, óptimo para empleados introvertidos, mejor registro de ideas

Menos espontaneidad, flujo de ideas irregular, obstáculos técnicos

Grupos grandes, grupos con participantes introvertidos o grupos internacionales

Brainwriting

No está supeditado a una hora y un lugar, la participación puede ser anónima, óptimo para empleados introvertidos, mejor registro de ideas, adecuado para proyectos más largos

Menos espontaneidad, flujo de ideas más irregular, las ideas no tienen relación entre sí, múltiples respuestas posibles

Grupos medianos y grandes, grupos con participantes introvertidos, grupos internacionales

Brainwalking

No está supeditado a una hora y un lugar, participación puede ser anónima, óptimo para empleados introvertidos, mejor registro de ideas, también adecuado para proyectos de larga duración, las ideas pueden relacionarse entre sí, da como resultado una presentación colorida del trabajo, fácil de integrar en el esquema diario de trabajo, elementos visuales (diagramas, dibujos, etc.)

Localización determinada, menos espontaneidad, flujo de ideas más irregular, larga duración del proyecto, esfuerzo de planificación comparativamente alto, altos costes materiales

Grupos medianos y grandes, grupos con participantes introvertidos, grupos internacionales

Marcas creativas

Proyectos visuales (por ejemplo, diseño, logotipo, etc.)

Libro de ideas

No está supeditado a una hora y un lugar, participación puede ser anónima, óptimo para empleados introvertidos, mejor registro de ideas, también adecuado para proyectos de mayor duración, las ideas pueden relacionarse entre sí, da como resultado una presentación colorida del trabajo, fácil de integrar en el esquema diario de trabajo, elementos visuales (diagramas, dibujos, etc.)

Localización determinada, menos espontaneidad, flujo de ideas más irregular, larga duración del proyecto

Grupos medianos y grandes, grupos con participantes introvertidos, grupos internacionales

Marcas creativas

Proyectos visuales (por ejemplo, diseño, logotipo, etc.)

Áreas de aplicación del brainstorming

El brainstorming es una técnica muy eficaz cuando se buscan ideas que puedan expresarse de forma breve y concisa. El método de la lluvia de ideas es muy popular en áreas como la industria publicitaria, que depende de la creatividad de los empleados. De hecho, se ha convertido desde hace tiempo en un método estándar en aquellos sectores donde un flujo constante de ideas frescas e innovadoras es relevante para la economía de mercado, ya sean reuniones, conferencias o en plataformas de equipo. Los métodos utilizados dependen en gran medida de la constelación del grupo, del esfuerzo organizativo y del entorno de trabajo.

Marketing/Publicidad

La lluvia de ideas es una técnica esencial para buscar nuevas ideas en marketing y publicidad. Los eslóganes publicitarios, los elementos visuales, la orientación de las campañas publicitarias, etc.: muchos de estos proyectos creativos tienen su origen en sesiones de brainstorming en las que los empleados primero lanzan sus ideas al aire hasta que sale una idea ganadora y se pone en acción. Las principales preguntas y tareas de estas sesiones suelen ser siempre las mismas: ¿cuál es nuestro nuevo eslogan publicitario?, ¿por qué consumimos nuestro producto? Además del brainstorming clásico, la escritura de ideas es con frecuencia una buena opción, especialmente cuando se trata de desarrollar nuevos elementos visuales como los logotipos de los productos. Debido a que la publicidad debe atraer la atención, tiene que ser particularmente original. Las ideas más originales con frecuencia provienen de exitosas sesiones de lluvia de ideas con mentes creativas.

Planificación del producto/diseño

En el desarrollo de nuevas ideas y líneas de productos, el factor más influyente junto a la creatividad y la consideración de las tendencias es el pensamiento divergente. El brainstorming intenta activar la creatividad de los participantes para obtener ideas originales, puesto que se trata de que un nuevo producto destaque de la competencia. En lo que se refiere al diseño, las diversas variantes de la lluvia de ideas son adecuadas para simplificar el intercambio de ideas con elementos visuales. Con la ayuda del brainstorming electrónico, por ejemplo, se pueden recopilar propuestas de diseño y luego presentarlas juntas en un porfolio. El brainwalking también es adecuado para ideas de diseño porque permite a los participantes trabajar de forma conjunta, por ejemplo, dibujando juntos en carteles. Comparable a esto es el libro de ideas, en el que se visualizan todas las ideas de diseño.

Organización de eventos

La planificación de un evento requiere la consideración de muchos aspectos, desde el equipo de trabajo hasta la comida o la disposición de los asientos, pasando por la música y el lema. Dependiendo del tipo y de la ocasión del evento, a veces es deseable utilizar elementos creativos en todos estos aspectos. Puedes jugar a buscar ideas para una fiesta de cumpleaños con tus amigos o pensar en cómo hacer que los eventos oficiales sean más interesantes en tu entorno profesional. La lluvia de ideas es también una excelente manera de recopilar propuestas para un evento con compañeros de trabajo.

Otras áreas de aplicación

En principio, las técnicas del brainstorming son siempre adecuadas cuando se necesitan ideas creativas, innovadoras y frescas. La industria de los videojuegos, por ejemplo, vive de la constante innovación y el desarrollo de nuevas técnicas y conceptos para producir con éxito nuevos productos. Después de todo, la mayoría de los jugadores aprecian un cierto grado de innovación. Debido a que esta industria requiere mentes creativas de diferentes disciplinas (gráficos, música, historia, etc.), las sesiones de lluvia de ideas a menudo son heterogéneas y dan lugar a una recolección de propuestas variopintas, especialmente porque la mayoría de las personas que trabajan en la industria de los videojuegos son gamers y saben cómo cambiar el punto de vista.

La televisión a menudo requiere soluciones creativas, sobre todo cuando se trata de encontrar conceptos innovadores para nuevos programas o de mejorar los existentes. El exitoso avance de Internet y de las formas de entretenimiento asociadas a ello ha traído una seria competencia en la industria, por lo que debe mantenerse al día en términos de innovación y creatividad. De lo contrario, los jóvenes grupos destinatarios acabarán dando la espalda a la televisión. Últimamente, cada vez más gente ha estado observando la televisión, tratando de copiar conceptos como YouTube o Twitch y tratando de construir un puente con las nuevas generaciones. Sin embargo, esto requiere pensadores creativos que a menudo se reúnen en sesiones de lluvia de ideas.